Bienvenido a la república independiente de .... ¿Ikea?
Apertura de Ikea en Málaga hace 2 días. La gente hacía cola desde el día anterior para lograr el mejor sitio a la hora de abrir las puertas y poder así pillar tan ansiado sofá cama que hubieses pillado la noche anterior si no fuese porque mataste tus horas jugando a las cartas y pasando frío mientras escuchabas pasar los aviones por encima de tu cabeza ... todo para ser el primero en lograr el cheque de 300 euros que regalaban por la apertura del establecimiento. Y digo yo, merece la pena una pulmonía triple por un dormitorio? ... pero en fin, hay gente para todo.
Cuando pasados dos días, se piensa que la fiebre se asienta, una misma se equivoca. Así que la sencilla tarea de ir a un establecimiento para comprar un cojín, se convirtió en una odisea en toda regla, con sus anarquías, sus rebeliones, sus colas kilométricas cuál firma de discos de algún grupo famoso se tratase, de avalanchas por lápices diminutos, metros de papel (señora, si con uno le basta porqué coge un pack de 100 metros!? tan grande es su salón?!), peleas entre señoras recién salidas de la peluquería por probar una silla de madera de niños de 3 años (¿?), gente emocionada pisando la alfombra del anuncio "Bienvenido a la república independiente de tu casa", comprar por comprar, carreras de carritos, peleas entre bolsas amarillas ... y tu en medio de todo el caos buscando un cojín que, una vez que llegas a él, empiezas a pensar que no sabes si irá acorde con la decoración de tu cuarto, por lo que aparte del cojín, acabas comprando un juego de sábanas, una funda nórdica, una alfombra para la habitación ... (estos suecos saben como hacerlo ... )
La tienda recién abierta y parecía que hubiese pasado Jumanji por cada pasillo ...
Lo que sí tengo muy claro es una cosa, la próxima vez que pise territorio comanche, me armaré hasta los dientes con una recortada y un lanzallamas, porque ... señora .... ese cojín era mío.
MoNy
Cuando pasados dos días, se piensa que la fiebre se asienta, una misma se equivoca. Así que la sencilla tarea de ir a un establecimiento para comprar un cojín, se convirtió en una odisea en toda regla, con sus anarquías, sus rebeliones, sus colas kilométricas cuál firma de discos de algún grupo famoso se tratase, de avalanchas por lápices diminutos, metros de papel (señora, si con uno le basta porqué coge un pack de 100 metros!? tan grande es su salón?!), peleas entre señoras recién salidas de la peluquería por probar una silla de madera de niños de 3 años (¿?), gente emocionada pisando la alfombra del anuncio "Bienvenido a la república independiente de tu casa", comprar por comprar, carreras de carritos, peleas entre bolsas amarillas ... y tu en medio de todo el caos buscando un cojín que, una vez que llegas a él, empiezas a pensar que no sabes si irá acorde con la decoración de tu cuarto, por lo que aparte del cojín, acabas comprando un juego de sábanas, una funda nórdica, una alfombra para la habitación ... (estos suecos saben como hacerlo ... )
La tienda recién abierta y parecía que hubiese pasado Jumanji por cada pasillo ...
Lo que sí tengo muy claro es una cosa, la próxima vez que pise territorio comanche, me armaré hasta los dientes con una recortada y un lanzallamas, porque ... señora .... ese cojín era mío.
MoNy