El ojo del tigre
Historia basada en un hecho real, en lo que respecta a la última parte del relato... Tan demencial, que no he podido resistirme a hacer un relato sobre ello.
Leído en los premios Darwin.
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Todo empezó cuando Miguel encontró unidos el rumor de que su novia era una puta y se estaba tirando a medio instituto y el de por qué Gonzalo, de su misma clase, era apodado El Gordo a pesar de que estuviera delgado, casi en la anorexia.
Respecto a lo primero, hacía oídos sordos porque María era su primera novia, era preciosa y le hacía de todo en la cama, incluido, ¡mamadas!, algo que le habían comentado, no todas hacían.
En cuanto a lo segundo le daba igual, pero era un rumor insistente entre algunas chicas de clase y un par de tíos envidiosos que compartían vestuario con Gonzalo en los entrenamientos de fútbol.
Y un día su novia se negó a quedar con Miguel por estar indispuesta, y Miguel quedó con los amigos, encontrándose a María, que así se llamaba la novia, cogida de la mano con Gonzalo y con la otra mano acariciando un bulto grande y sospechoso en la entrepierna de éste.
Al día siguiente, Miguel paseó por el instituto una insoportable cara de perros. Era un chaval fornido y bastante alto, cinturón negro de kárate y daba miedo a cualquiera que se cruzara en su camino. Después de atravesar un pasillo de caras giradas y murmullos, llegó a clase, cogió a Gonzalo y le dijo:
- Te espero a la salida.
Dijo, con los ojos inyectados en cólera, fuera de sí:
- TE VI AYER CON MI NOVIA; CABRÓN.
Gonzalo, lejos de amilanarse contestó distraído:
- Vale.
Dieron las dos del mediodía y la gente salió corriendo, pero en lugar de volver a sus casas se quedaron, esperando la segura y sonora paliza que Miguel daría a Gonzalo. Salieron los dos, jaleados como púgiles mientras los profesores hacían como que no veían nada. Se lanzaron miradas, se cruzaron insultos, hasta que al final, Miguel comenzó a hacer demostraciones de kárate.
Cinco minutos después, Gonzalo, que sabía pelear sin trucos de artes marciales, había reducido a Miguel con dos puñetazos en el estómago y uno en la cara. Casi indemne, se marchó a casa soplándose los nudillos.
Desde el suelo, Miguel pudo ver cómo María corría a hablar con Gonzalo.
Y no volvía.
- Fracasado – se recriminó a sí mismo Miguel, dando patadas al aire frente al espejo de su cuarto.
Se había saltado las clases durante una semana, y se había dedicado a correr y a practicar las mejores técnicas. No terminaba de creerse cómo había sido vencido por un fideo con ínfulas de matón, y encima el muy cabrón le había robado la novia.
Solo, humillado, dedicó una semana entera a buscar una forma de reinstaurar su honor. Ya nadie le temía, toda la fachada que había construido a su alrededor en los años de instituto estaba derrumbada, y hasta era el hazmerreír de algunos chicos.
Oh, ¿¡por qué tenía que pasarle aquello justo a él!?
Pensó en las formas de vengarse, en volver a retar a Gonzalo y machacarle la boca con una buena patada. No se contendría, nadie le pararía los pies y entonces, podría recuperar a María. Razonó que tampoco podía arriesgarse a perder otra vez.
Necesitaba una hazaña, algo que pasara de unas personas a otras como una tempestad de ego.
Entonces vio un artículo del zoo de Madrid y el resto vino solo.
Miguel, vestido con ropa deportiva y negra, se coló en el zoológico por la noche, a las dos de la madrugada. En la mochila llevaba una cuerda, unas tijeras de podar por si acaso había que cortar alambres y una cámara digital.
Miró de un lado a otro, buscando a alguien que se interpusiera en su camino, y cortó un par de cables que parecían los de las cámaras. De todas formas, las cámaras eran la menor de sus preocupaciones, porque acabara detenido, habrían visto su gesta.
La pelea contra un tigre.
Con cinturón negro, no podía perder. Si no, ¿para qué coño iba a servir el kárate? ¿Para la paz interior? El kárate no ayudó a que recuperara a su novia, pero tendría que valer para dar una paliza a un minino con esteroides, pensó.
Respiró hondo al llegar al foso de los tigres. Sacó la cámara, la dejó apuntando bien centrada y pasó a la plataforma de los tigres con la cuerda salvando el foso, por si acaso. Él, Miguel Salcedo, cinturón negro de kárate y amante humillado, demostraría a todo el mundo de lo que era capaz.
Los tigres estaban dormidos.
Bien.
El primer golpe sería suyo.
Cogió carrerilla, saltó y dio una fuerte patada voladora a uno de los cuatro tigres que había. El animal rugió furioso, sacudió la entumecida cabeza y se levantó casi despejado, despertando el instinto animal.
Miguel tensó los músculos, preparándose para la pelea. Adoptó una postura de ataque, desvió la mirada un segundo para comprobar la cámara y cuando se volvió, los cuatro tigres estaban despiertos, dispuestos para comérselo.
¡No era justo! ¡Cuatro contra él! Y seguro que no iban a atacar de uno en uno…
Intentó correr, pero le alcanzaron enseguida. Se revolvió, dio un par de golpes y acabó sobrepasado demasiado pronto.
Todo quedó filmado.
Leído en los premios Darwin.
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Todo empezó cuando Miguel encontró unidos el rumor de que su novia era una puta y se estaba tirando a medio instituto y el de por qué Gonzalo, de su misma clase, era apodado El Gordo a pesar de que estuviera delgado, casi en la anorexia.
Respecto a lo primero, hacía oídos sordos porque María era su primera novia, era preciosa y le hacía de todo en la cama, incluido, ¡mamadas!, algo que le habían comentado, no todas hacían.
En cuanto a lo segundo le daba igual, pero era un rumor insistente entre algunas chicas de clase y un par de tíos envidiosos que compartían vestuario con Gonzalo en los entrenamientos de fútbol.
Y un día su novia se negó a quedar con Miguel por estar indispuesta, y Miguel quedó con los amigos, encontrándose a María, que así se llamaba la novia, cogida de la mano con Gonzalo y con la otra mano acariciando un bulto grande y sospechoso en la entrepierna de éste.
Al día siguiente, Miguel paseó por el instituto una insoportable cara de perros. Era un chaval fornido y bastante alto, cinturón negro de kárate y daba miedo a cualquiera que se cruzara en su camino. Después de atravesar un pasillo de caras giradas y murmullos, llegó a clase, cogió a Gonzalo y le dijo:
- Te espero a la salida.
Dijo, con los ojos inyectados en cólera, fuera de sí:
- TE VI AYER CON MI NOVIA; CABRÓN.
Gonzalo, lejos de amilanarse contestó distraído:
- Vale.
Dieron las dos del mediodía y la gente salió corriendo, pero en lugar de volver a sus casas se quedaron, esperando la segura y sonora paliza que Miguel daría a Gonzalo. Salieron los dos, jaleados como púgiles mientras los profesores hacían como que no veían nada. Se lanzaron miradas, se cruzaron insultos, hasta que al final, Miguel comenzó a hacer demostraciones de kárate.
Cinco minutos después, Gonzalo, que sabía pelear sin trucos de artes marciales, había reducido a Miguel con dos puñetazos en el estómago y uno en la cara. Casi indemne, se marchó a casa soplándose los nudillos.
Desde el suelo, Miguel pudo ver cómo María corría a hablar con Gonzalo.
Y no volvía.
- Fracasado – se recriminó a sí mismo Miguel, dando patadas al aire frente al espejo de su cuarto.
Se había saltado las clases durante una semana, y se había dedicado a correr y a practicar las mejores técnicas. No terminaba de creerse cómo había sido vencido por un fideo con ínfulas de matón, y encima el muy cabrón le había robado la novia.
Solo, humillado, dedicó una semana entera a buscar una forma de reinstaurar su honor. Ya nadie le temía, toda la fachada que había construido a su alrededor en los años de instituto estaba derrumbada, y hasta era el hazmerreír de algunos chicos.
Oh, ¿¡por qué tenía que pasarle aquello justo a él!?
Pensó en las formas de vengarse, en volver a retar a Gonzalo y machacarle la boca con una buena patada. No se contendría, nadie le pararía los pies y entonces, podría recuperar a María. Razonó que tampoco podía arriesgarse a perder otra vez.
Necesitaba una hazaña, algo que pasara de unas personas a otras como una tempestad de ego.
Entonces vio un artículo del zoo de Madrid y el resto vino solo.
Miguel, vestido con ropa deportiva y negra, se coló en el zoológico por la noche, a las dos de la madrugada. En la mochila llevaba una cuerda, unas tijeras de podar por si acaso había que cortar alambres y una cámara digital.
Miró de un lado a otro, buscando a alguien que se interpusiera en su camino, y cortó un par de cables que parecían los de las cámaras. De todas formas, las cámaras eran la menor de sus preocupaciones, porque acabara detenido, habrían visto su gesta.
La pelea contra un tigre.
Con cinturón negro, no podía perder. Si no, ¿para qué coño iba a servir el kárate? ¿Para la paz interior? El kárate no ayudó a que recuperara a su novia, pero tendría que valer para dar una paliza a un minino con esteroides, pensó.
Respiró hondo al llegar al foso de los tigres. Sacó la cámara, la dejó apuntando bien centrada y pasó a la plataforma de los tigres con la cuerda salvando el foso, por si acaso. Él, Miguel Salcedo, cinturón negro de kárate y amante humillado, demostraría a todo el mundo de lo que era capaz.
Los tigres estaban dormidos.
Bien.
El primer golpe sería suyo.
Cogió carrerilla, saltó y dio una fuerte patada voladora a uno de los cuatro tigres que había. El animal rugió furioso, sacudió la entumecida cabeza y se levantó casi despejado, despertando el instinto animal.
Miguel tensó los músculos, preparándose para la pelea. Adoptó una postura de ataque, desvió la mirada un segundo para comprobar la cámara y cuando se volvió, los cuatro tigres estaban despiertos, dispuestos para comérselo.
¡No era justo! ¡Cuatro contra él! Y seguro que no iban a atacar de uno en uno…
Intentó correr, pero le alcanzaron enseguida. Se revolvió, dio un par de golpes y acabó sobrepasado demasiado pronto.
Todo quedó filmado.
Comentario:
Hola, soy el mismo pibe que dejo ayer un comentario en el "estimado lector constante". Bueno, pues ahora he leido algo mas y sigo con la misma idea (me gusta). Saludos
Comentario:
¿El amigo de los niños?....así estan las nuevas generaciones,
completamente echadas a perder teniendo ejemplos como tu, q e dedican a destruir la poca belleza q se encuentran a su alrededor para llenarles la cabeza de bazofia obra de sus mentes retorcidas y resentidas....no hablo de nadie en concreto,
se intuye,
no?, o no captas la sutil ironia?porq a lo mejor,
por mas interesantes q parezcan tus letras, no llegas a tanto ,xq una persona íntegra y qse precie no se dedica a tirar por tierra a nadie,xq como mínimo respeta,y porq si somos una gran caterva de retrasados q le cantamos las alabanzas será por algo,...a lo mejor tu lo echas de menos, porq no creo q siendo así nadie sea capaz de dar la cara por ti...
Ah, y te puedo asegurar q está divorciado de la mano,....tu?
Adios, rebelde sin causa....todo un clásico.
Eso si q es una postura previsible.
completamente echadas a perder teniendo ejemplos como tu, q e dedican a destruir la poca belleza q se encuentran a su alrededor para llenarles la cabeza de bazofia obra de sus mentes retorcidas y resentidas....no hablo de nadie en concreto,
se intuye,
no?, o no captas la sutil ironia?porq a lo mejor,
por mas interesantes q parezcan tus letras, no llegas a tanto ,xq una persona íntegra y qse precie no se dedica a tirar por tierra a nadie,xq como mínimo respeta,y porq si somos una gran caterva de retrasados q le cantamos las alabanzas será por algo,...a lo mejor tu lo echas de menos, porq no creo q siendo así nadie sea capaz de dar la cara por ti...
Ah, y te puedo asegurar q está divorciado de la mano,....tu?
Adios, rebelde sin causa....todo un clásico.
Eso si q es una postura previsible.
Comentario:
Veamos...vayamos por partes. Para empezar es un halago que alguien me recrimine, en serio, hacía tiempo que lo echaba de menos. Así que gracias.
Continuaré diciéndote que tu blog tiene buena pinta, pero es una pena que gastes tu tiempo en perderte por spaces que detestas, como el mio, y dejando comentarios vomitivos que no causen menos que risa, como es el caso. Podrías empeñar el tiempo en seguir escribiendo pues veo que no se te da nada mal. A mi cuando no me gusta algo, miro para otro lado...
Sigo...Blog nauseabundo, patán, que follo poco,....no se, la verdad es que no me molesta nada de eso. Es tu opinión que respeto pero que para mi es totalmente resbaladiza. Por cierto, no me gusta Borges, y no leo mucho. Ah! Y que conste que te replico no por seguirte el juego, porque no es mi estilo, y no lo haré, no entro en juegos de insultos ni nada de eso, es sólo educación por alguien que se toma la molestía de perder su tiempo con mi nauseabundo blog. Y nada más espero que entres en mi blog vuando tengas ganas de vomitar o de descargar tu odio, serás bienvenido y es libre expresar lo que te sugiera. Yo, personalmente te ahorro el verme más por aquí por que tus letras no están a la altura y mucho menos tu educación.
Y...Otra cosita más que olvidaba: odio a la gente que va de rebelde y de inconformista para superar los cientos de deficiencias y problemas que ahogan su mísera vida. La gente que vive con una coraza de tipo duro y follador cuando se mata a pajas tras un anuncio de sujetadores. Sólo a título informativo.
Saludos y que folles mucho, latin lover. Hasta nunca!jajajaja
Continuaré diciéndote que tu blog tiene buena pinta, pero es una pena que gastes tu tiempo en perderte por spaces que detestas, como el mio, y dejando comentarios vomitivos que no causen menos que risa, como es el caso. Podrías empeñar el tiempo en seguir escribiendo pues veo que no se te da nada mal. A mi cuando no me gusta algo, miro para otro lado...
Sigo...Blog nauseabundo, patán, que follo poco,....no se, la verdad es que no me molesta nada de eso. Es tu opinión que respeto pero que para mi es totalmente resbaladiza. Por cierto, no me gusta Borges, y no leo mucho. Ah! Y que conste que te replico no por seguirte el juego, porque no es mi estilo, y no lo haré, no entro en juegos de insultos ni nada de eso, es sólo educación por alguien que se toma la molestía de perder su tiempo con mi nauseabundo blog. Y nada más espero que entres en mi blog vuando tengas ganas de vomitar o de descargar tu odio, serás bienvenido y es libre expresar lo que te sugiera. Yo, personalmente te ahorro el verme más por aquí por que tus letras no están a la altura y mucho menos tu educación.
Y...Otra cosita más que olvidaba: odio a la gente que va de rebelde y de inconformista para superar los cientos de deficiencias y problemas que ahogan su mísera vida. La gente que vive con una coraza de tipo duro y follador cuando se mata a pajas tras un anuncio de sujetadores. Sólo a título informativo.
Saludos y que folles mucho, latin lover. Hasta nunca!jajajaja
Comentario:
Lei algo que ponias a un bloguero y no se...despues de leer alguna de tus lineas (y parecerme alguien inteligente) no entiendo como puedes utilizar las palabras para insultar, y hacer pequeñas a las personas por medio de ofensas.
No sé si eres alguien tan experimentado como para poder juzgar a la gente por lo que escribe o por su maera de expresarse.
Solo decirte con toda la educación que me permiten las palabras que es una pena que pierdas el tiempo en insultar al resto.
Mirate un poquito dentro para poder criticar a los demás.
Y RESPETA ¿conoces la palabra?
No sé si eres alguien tan experimentado como para poder juzgar a la gente por lo que escribe o por su maera de expresarse.
Solo decirte con toda la educación que me permiten las palabras que es una pena que pierdas el tiempo en insultar al resto.
Mirate un poquito dentro para poder criticar a los demás.
Y RESPETA ¿conoces la palabra?
Comentario:
lo de Ireney Maria sigue sin arreglarse!!!..4ª línea ;).
De veras es real o nos tomas el pelo? o.Ô?
un beso.
De veras es real o nos tomas el pelo? o.Ô?
un beso.
Comentario:
Ya está arreglado...
Mis ranas son mías y solo mías...
Mis ranas son mías y solo mías...
Comentario:
AY, ay, ay... ¡¡Qué impresión!! ¿Todos lamemos la misma especie de ranas, como tú dices?
Comentario:
Niño, ¿Irene o María? Que me lío!!
Comentario:
La gente hace cosas muy raras!





