Nuestro Vietnam
Arturo Pérez Reverte escribió un artículo en el semanario de un conocido periódico que versaba sobre el cine español y en el cual reflexionaba acerca de la “industria”. En un tono ácido, para algunos podría decirse incluso que provocativo, contaba cómo la fijación que tenemos con la Guerra Civil es una de las constantes de nuestras películas, y se quejaba de productores, actores y directores, del victimismo imperante y la vagancia a la hora de innovar.
Respecto a lo de la Guerra Civil, que es de lo que quiero hablar, creo que no podría estar más de acuerdo. Pero no sólo en el cine, sino también en casi cualquier forma de expresión artística dentro de nuestras fronteras, porque parece que aquí, si no hablas de la Guerra Civil, no eres alguien digno de mención.
Y ése es nuestro problema.
Estamos, temáticamente, agotados. Nos encanta revolcarnos en nuestra realidad y despreciar cualquier forma de evasión, considerando esto último un método cobarde para volver la espalda. Nos encanta revolcarnos en la Guerra Civil que vivimos el siglo pasado, y nadie parece dispuesto a pasar a otros temas, y a darse cuenta, por favor, de que es un filón agotado. Si se me apura, puede que le quede algo más pero...
Creo que al principio sí nos interesaba. Cómo no. Pero después, puede que a partir de finales de los setenta, que parecía que se podía hablar con algo más de libertad y se podían escribir las cosas tal y como fueron, dejó de interesarnos REALMENTE. La producción seguía, la gente seguía comprando, por qué parar joder, sigamos con lo mismo y dejémonos de chorradas. ¿Ciencia ficción? ¿Para qué sirve eso? ¿De qué es el manuscrito? Trata de una madre y viuda afligida que, durante la Guerra de Secesión, pierde a sus dos hijos y pasa el resto de su vida con su sobrina en una vieja pensión que regenta. No, lo siento, no nos gusta. ¡Espere! ¡Se me ha ocurrido una idea! La novela tratará de una madre y viuda afligida que, durante la Guerra Civil, pierde a sus dos hijos y pasa el resto de su vida con su sobrina en una vieja pensión que regenta. ¡Eso es lo que buscábamos!
Desde antes de los ochenta, la Guerra Civil se convirtió en nuestro Vietnam, y maldita sea si íbamos a dejar escapar la oportunidad de forrarnos. ¿Que si el público se cansará algún día? Puede que sí, pero para entonces ya seré rico.
Que alguien me nombre tres escritores conocidos de ciencia ficción españoles. A ver... ¿tres? Bueno... es que... ¡bah, la ciencia ficción es para los americanos y los descerebrados! No señor mío, es para gente inteligente que sepa apreciar el mensaje que hay detrás. Esos americanos e ingleses, qué bobos: todavía creyendo en alienígenas…
Respecto a lo de la Guerra Civil, que es de lo que quiero hablar, creo que no podría estar más de acuerdo. Pero no sólo en el cine, sino también en casi cualquier forma de expresión artística dentro de nuestras fronteras, porque parece que aquí, si no hablas de la Guerra Civil, no eres alguien digno de mención.
Y ése es nuestro problema.
Estamos, temáticamente, agotados. Nos encanta revolcarnos en nuestra realidad y despreciar cualquier forma de evasión, considerando esto último un método cobarde para volver la espalda. Nos encanta revolcarnos en la Guerra Civil que vivimos el siglo pasado, y nadie parece dispuesto a pasar a otros temas, y a darse cuenta, por favor, de que es un filón agotado. Si se me apura, puede que le quede algo más pero...
Creo que al principio sí nos interesaba. Cómo no. Pero después, puede que a partir de finales de los setenta, que parecía que se podía hablar con algo más de libertad y se podían escribir las cosas tal y como fueron, dejó de interesarnos REALMENTE. La producción seguía, la gente seguía comprando, por qué parar joder, sigamos con lo mismo y dejémonos de chorradas. ¿Ciencia ficción? ¿Para qué sirve eso? ¿De qué es el manuscrito? Trata de una madre y viuda afligida que, durante la Guerra de Secesión, pierde a sus dos hijos y pasa el resto de su vida con su sobrina en una vieja pensión que regenta. No, lo siento, no nos gusta. ¡Espere! ¡Se me ha ocurrido una idea! La novela tratará de una madre y viuda afligida que, durante la Guerra Civil, pierde a sus dos hijos y pasa el resto de su vida con su sobrina en una vieja pensión que regenta. ¡Eso es lo que buscábamos!
Desde antes de los ochenta, la Guerra Civil se convirtió en nuestro Vietnam, y maldita sea si íbamos a dejar escapar la oportunidad de forrarnos. ¿Que si el público se cansará algún día? Puede que sí, pero para entonces ya seré rico.
Que alguien me nombre tres escritores conocidos de ciencia ficción españoles. A ver... ¿tres? Bueno... es que... ¡bah, la ciencia ficción es para los americanos y los descerebrados! No señor mío, es para gente inteligente que sepa apreciar el mensaje que hay detrás. Esos americanos e ingleses, qué bobos: todavía creyendo en alienígenas…
Comentario:
la guerra civil es historia, hay q conocerla aunq tp es necesario vivir a costa de ella en estos años q vivimos
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI





