Maldito Fúmbol
Reconozco que el fútbol no es un deporte que me guste especialmente: de hecho, no hay ningún deporte que me apasione ver por la tele, y pocos que me entretengan a la hora de practicarlo.
Así que entre mi lista de comentarios despectivos, hay siempre un pequeño hueco para el "deporte rey" que aumenta cada vez que veo las noticias o cojo algún estúpido periódico.
El otro día comentaba sobre las olimpiadas, y ahora voy a expresar mi montón de estupideces acerca del fútbol. Porque amigos, si las olimpiadas están vendidas, no es nada comparado con la situación del balompié.
A mí se me cae la cara de vergüenza con lo de los fichajes. Con la cantidad de dinero que ganan las estrellas. El metro de Madrid tendría diseño barroco, con estátuas doradas en los andenes incluidas, si esa pasta se invirtiera en él.
Se sacaría de la pobreza a un millón de personas en este puto pais. La seguridad social dejaría de preocuparnos, y los gobiernos no tendrían que hacer mil y un maniobras para poder mantenerla.
Pensadlo.
Sanidad gratis para todos, y con el suficiente presupuesto, con calidad a la altura de la privada.
Pensadlo.
Es un sueño.
En su lugar, hay veintidos tíos corriendo en pantalón corto. Ricos, ¡y ni siquiera son excéntricos! Daría lo que fuera por escuchar que Ronaldo camina con cajas de kleenex en los pies por casa, o que Giuly no se corta las uñas del cuerpo porque asegura que le transmiten el vigor sexual de una pantera.
Ni siquiera eso. Tengo que soportar que estos imbéciles me miren por encima del hombro. Como Eto'o, "el mejor deportista del mundo" como sólo el proclama.
Sinceramente, estoy harto de que me intenten colar el fútbol como el deporte más importante del mundo. Con su maldito mundial, con la sección de deportes de los medios, que debería llamarse fútbol y otras cosas si de verdad fueran honestos, y con todos esos millones que acabarán en una cuneta despilfarrados.
Es triste pensar que el futuro del mundo lo pueden solucionar veintidos hombres. Y no precisamente jugando al fútbol.
Seth Fortuyn, anti-deporte
Así que entre mi lista de comentarios despectivos, hay siempre un pequeño hueco para el "deporte rey" que aumenta cada vez que veo las noticias o cojo algún estúpido periódico.
El otro día comentaba sobre las olimpiadas, y ahora voy a expresar mi montón de estupideces acerca del fútbol. Porque amigos, si las olimpiadas están vendidas, no es nada comparado con la situación del balompié.
A mí se me cae la cara de vergüenza con lo de los fichajes. Con la cantidad de dinero que ganan las estrellas. El metro de Madrid tendría diseño barroco, con estátuas doradas en los andenes incluidas, si esa pasta se invirtiera en él.
Se sacaría de la pobreza a un millón de personas en este puto pais. La seguridad social dejaría de preocuparnos, y los gobiernos no tendrían que hacer mil y un maniobras para poder mantenerla.
Pensadlo.
Sanidad gratis para todos, y con el suficiente presupuesto, con calidad a la altura de la privada.
Pensadlo.
Es un sueño.
En su lugar, hay veintidos tíos corriendo en pantalón corto. Ricos, ¡y ni siquiera son excéntricos! Daría lo que fuera por escuchar que Ronaldo camina con cajas de kleenex en los pies por casa, o que Giuly no se corta las uñas del cuerpo porque asegura que le transmiten el vigor sexual de una pantera.
Ni siquiera eso. Tengo que soportar que estos imbéciles me miren por encima del hombro. Como Eto'o, "el mejor deportista del mundo" como sólo el proclama.
Sinceramente, estoy harto de que me intenten colar el fútbol como el deporte más importante del mundo. Con su maldito mundial, con la sección de deportes de los medios, que debería llamarse fútbol y otras cosas si de verdad fueran honestos, y con todos esos millones que acabarán en una cuneta despilfarrados.
Es triste pensar que el futuro del mundo lo pueden solucionar veintidos hombres. Y no precisamente jugando al fútbol.
Seth Fortuyn, anti-deporte





