Vacaciones.
¿Qué son las vacaciones?
¿Para qué sirven las vacaciones?
¿Quiénes toman vacaciones?
Estas preguntas bien podrían ser formuladas por un ser proveniente de una lejana y remota galaxia al aterrizar en nuestro planeta acá por el mes de agosto.
Y a buen seguro, muchos seríamos capaces de responder a tan simples cuestiones con todo lujo de detalles. Ahora bien, ¿quedaría nuestra foránea forma de vida inteligente satisfecho con nuestras explicaciones? ¿Seguiría considerándonos forma de vida inteligente tras oir nuestra perorata acerca de las -sic- tan merecidas vacaciones ?
Creo que no. Y no me faltan argumentos.
Las vacaiones son un periodo de descanso. Descanso que aprovechamos para meternos entre pecho y espalda 12.000 Km; para levantarnos cada día a las 6:00 AM, tomar el desayuno frugal de un lejanísimo hotel y comenzar a correr como posesos, mirando palacios, jardines, exposiciones; recoriendo galerías, obras maestras de la arquitectura mundial; hermosos paraísos naturales do el escorpión, el mosquito anófeles o el león africano habitan y nos dan la bienvenida, hasta llegar extenuados a las 9:00 PM, hora en que degustamos un sabroso plato de la cocina local (para a continuación irnos a un restaurante español buscando una tortilla de patatas o un bocata de jamón ibérico) y nos enfundamos en el sobre para poder volver a levantarnos un día más a las 6:00 AM.
Para otros, el tan merecido descanso consiste en huir de la mole de asfalto de Madrid, Barcelona, París o Londres para descansar en el paradisíaco Benidorm, Marbella, Estepona o Chiclana, do el sol nos deshidrata, nos consume, nos induce quemaduras de segundo grado, mientras saltamos sorteando bañistas en la playa, quemándonos los pies y cargados como burros con la sombrilla, la esterilla, la toalla, la tumbona, la bolsa de pipas, la botella de agua, las palas, las gafas de bucear, las aletas, el cubo, la pala, el rastrillo, la estrellita de mar.......
Ahí sí que disfrutamos grandemente, por no hablar de la gastronomía local, que degustamos siempre que nos den mesa, aunque no sepamos si estamos desayunando, comiendo o cenando o tomando la merienda.
¡Ah, vacaciones, cuan próximas estais, y cuánto os echo de menos...!
Ruido, discoteca, alcohol, dormitar bajo el cálido y agobiante calor hasta las 13:00, resaca bajo el astro rey, chiringuito con sardinas y tinto de verano......no sé cómo puede haber gente que no guste de esta deliciosa forma de vida.
A todo esto, señor extraterrestre, dónde va vd., no se marche que hoy empiezo mis vacaciones y le quiero llevar conmigo, para que conozca bien nuestras costumbres......¡señor alienígena, oiga.....que no se vaya...ehhhh.......!
Vaya tio raro, este ser intergaláctico, ahora que empieza lo bueno, coje y se va......
A saber dónde pasarán sus vacaciones estos mutantes verdes de los cojones......
¿Para qué sirven las vacaciones?
¿Quiénes toman vacaciones?
Estas preguntas bien podrían ser formuladas por un ser proveniente de una lejana y remota galaxia al aterrizar en nuestro planeta acá por el mes de agosto.
Y a buen seguro, muchos seríamos capaces de responder a tan simples cuestiones con todo lujo de detalles. Ahora bien, ¿quedaría nuestra foránea forma de vida inteligente satisfecho con nuestras explicaciones? ¿Seguiría considerándonos forma de vida inteligente tras oir nuestra perorata acerca de las -sic- tan merecidas vacaciones ?
Creo que no. Y no me faltan argumentos.
Las vacaiones son un periodo de descanso. Descanso que aprovechamos para meternos entre pecho y espalda 12.000 Km; para levantarnos cada día a las 6:00 AM, tomar el desayuno frugal de un lejanísimo hotel y comenzar a correr como posesos, mirando palacios, jardines, exposiciones; recoriendo galerías, obras maestras de la arquitectura mundial; hermosos paraísos naturales do el escorpión, el mosquito anófeles o el león africano habitan y nos dan la bienvenida, hasta llegar extenuados a las 9:00 PM, hora en que degustamos un sabroso plato de la cocina local (para a continuación irnos a un restaurante español buscando una tortilla de patatas o un bocata de jamón ibérico) y nos enfundamos en el sobre para poder volver a levantarnos un día más a las 6:00 AM.
Para otros, el tan merecido descanso consiste en huir de la mole de asfalto de Madrid, Barcelona, París o Londres para descansar en el paradisíaco Benidorm, Marbella, Estepona o Chiclana, do el sol nos deshidrata, nos consume, nos induce quemaduras de segundo grado, mientras saltamos sorteando bañistas en la playa, quemándonos los pies y cargados como burros con la sombrilla, la esterilla, la toalla, la tumbona, la bolsa de pipas, la botella de agua, las palas, las gafas de bucear, las aletas, el cubo, la pala, el rastrillo, la estrellita de mar.......
Ahí sí que disfrutamos grandemente, por no hablar de la gastronomía local, que degustamos siempre que nos den mesa, aunque no sepamos si estamos desayunando, comiendo o cenando o tomando la merienda.
¡Ah, vacaciones, cuan próximas estais, y cuánto os echo de menos...!
Ruido, discoteca, alcohol, dormitar bajo el cálido y agobiante calor hasta las 13:00, resaca bajo el astro rey, chiringuito con sardinas y tinto de verano......no sé cómo puede haber gente que no guste de esta deliciosa forma de vida.
A todo esto, señor extraterrestre, dónde va vd., no se marche que hoy empiezo mis vacaciones y le quiero llevar conmigo, para que conozca bien nuestras costumbres......¡señor alienígena, oiga.....que no se vaya...ehhhh.......!
Vaya tio raro, este ser intergaláctico, ahora que empieza lo bueno, coje y se va......
A saber dónde pasarán sus vacaciones estos mutantes verdes de los cojones......





