De nuevo en casa.
Pues sí, ya estamos de nuevo en casa, antes de tiempo, como (casi) siempre, por mucho que nos quieran vender la burra ciega de que este año sí, este año toca; de que ha llegado una generación de jugones, de los que hacen ese tiqui-taca tan bonito y de tanta dificultad, tan cerca de su propia portería que el equipo contrario se troncha de la risa pensando que incluso nos creemos que por sobar el balón hasta desgastar las costuras, somos un gran equipo, una maravillosa selección.
Sí; me estoy refiriendo a la selección española de fútbol, ese cúmulo de despropósitos andantes, podridos todos de dinero, que luego de ser eliminados gimotean en el campo como nenazas poco profesionales, que hasta presumen, el día antes de partido de no saber nada, absolutamente nada del rival de turno, haciendo gala de una falta de profesionalidad rayana en lo grotesco.
Pero en realidad lo grotesco es que todos le hagamos la sopa boba día a día a estos privilegiados del punterazo al balón, sin darnos cuenta de que son siempre los mismos, las mismas actitudes, los mismos despropósitos, las mismas excusas de mal pagador.
Gran razón tiene aquel oyente de una emisora de radio que decía que España es la mejor de las peores y la peor de las mejores.
Sin embargo, hay futbolistas que aun piensan que hay que ver la mala suerte que nos persigue.
No sé quien ganará el Mundial, si la Francia de los acabados o la Italia de los rácanos (competidores natos, los denominaría yo): si al fin fuese Francia, ya tenemos excusa para cuatro años más: nos eliminó el Campeón del Mundo.
¿Que no basta?
Pues se añade que ¡también eliminó a Brasil, el pentacampeón!
Y seguiremos pensando que somos unos máquinas en esto del fútbol........

Sí; me estoy refiriendo a la selección española de fútbol, ese cúmulo de despropósitos andantes, podridos todos de dinero, que luego de ser eliminados gimotean en el campo como nenazas poco profesionales, que hasta presumen, el día antes de partido de no saber nada, absolutamente nada del rival de turno, haciendo gala de una falta de profesionalidad rayana en lo grotesco.
Pero en realidad lo grotesco es que todos le hagamos la sopa boba día a día a estos privilegiados del punterazo al balón, sin darnos cuenta de que son siempre los mismos, las mismas actitudes, los mismos despropósitos, las mismas excusas de mal pagador.
Gran razón tiene aquel oyente de una emisora de radio que decía que España es la mejor de las peores y la peor de las mejores.
Sin embargo, hay futbolistas que aun piensan que hay que ver la mala suerte que nos persigue.
No sé quien ganará el Mundial, si la Francia de los acabados o la Italia de los rácanos (competidores natos, los denominaría yo): si al fin fuese Francia, ya tenemos excusa para cuatro años más: nos eliminó el Campeón del Mundo.
¿Que no basta?
Pues se añade que ¡también eliminó a Brasil, el pentacampeón!
Y seguiremos pensando que somos unos máquinas en esto del fútbol........
