Mi casa.
Ahora, decididamente, creo que tengo miedo, mucho miedo por estar soltero. Sí, porque no tengo nadie junto a mi, porque nadie me espera al llegar a casa y mi hogar esta solo, triste y abandonado. ¿Abandonado?
Eso es lo que realmente me preocupa.
Pues si un día cualquiera, al terminar mi jornada, llego a casa y mi llave no entra en la cerradura, o bien no abre la puerta, he de temerme lo peor.
Seguramente, alguien del mundo de la Kultura me la habrá OKupado, y no sin razón, pues si únicamente permenezco en casa unas pocas horas del día, quién soy yo para merecer el derecho a tener un tacho bajo el que vivir, cuando existen gentes Halternativas, con un modo de vida Halternativo, que pueden permenecer entre mis cuatro parades todo el tiempo que les apetezca, sin pisar para nada la calle.
Y lo que más me fastidiaría del asunto sería que me Okuparan la taza del inodoro con sus holgazanes culos, deponiendo su mierda Halternativa en mi red sanitaria; que OKuparan mi sillón favorito, desde donde hago realidad la tan burguesa afición de ver el fútbol los domingos(sí, el fútbol, ese deporte-espectáculo del que son partícipes unos niñatos jóvenes, ricos, guapos, bien vestidos pero a la vez insolidarios y explotadores de masas); que se jalaran mi embutido ibérico (huy, perdón, qué digo yo ibérico, plurinacional, que es mucho más politicamente correcto) con su paladar de cartón-piedra acostumbrado a la komida Halternativa (que no sé que cojones será, pero seguro que existe); que fumaran sus apestosos cigarrillos y canutos, dejando las colillas sobre las mesas con la consiguiente marca que dejan al quemar la madera y nicotinar la superficie; que no hicieran la cama y pasaran la aspiradora jamás, pues esas son costumbres del mundo capitalista, burgués y explotador, que ha llevado a occidente a este punto de lamentabilísimo e irremediable estilo de vida del que disfrutamos; enfin, que no soportaría que estos héroes de la vida y Kultura Halternativa dispusieran de mis cosas como si fuesen suyas hasta que les placiera. Pues de esa manera, ¿dónde habría yo de vivir? ¿Pagarían ellos la luz, el gas y el agua, o continuaría haciéndolo un servidor, pues al fin y al cabo, los papeles siguen a mi nombre?
¡Claro, papeles, documentos, qué horrible costumbre tenemos en esta sociedad! ¡Nos empeñamos en tener cosas!
¡Y decir que son nuestras.....!!!!!
Vamos, que me estoy poniendo ya nervioso y creo que me voy a fugar del trabajo antes de tiempo, no vaya a ser que cuando vuelva a casa, ya sea demasiado tarde.......

Eso es lo que realmente me preocupa.
Pues si un día cualquiera, al terminar mi jornada, llego a casa y mi llave no entra en la cerradura, o bien no abre la puerta, he de temerme lo peor.
Seguramente, alguien del mundo de la Kultura me la habrá OKupado, y no sin razón, pues si únicamente permenezco en casa unas pocas horas del día, quién soy yo para merecer el derecho a tener un tacho bajo el que vivir, cuando existen gentes Halternativas, con un modo de vida Halternativo, que pueden permenecer entre mis cuatro parades todo el tiempo que les apetezca, sin pisar para nada la calle.
Y lo que más me fastidiaría del asunto sería que me Okuparan la taza del inodoro con sus holgazanes culos, deponiendo su mierda Halternativa en mi red sanitaria; que OKuparan mi sillón favorito, desde donde hago realidad la tan burguesa afición de ver el fútbol los domingos(sí, el fútbol, ese deporte-espectáculo del que son partícipes unos niñatos jóvenes, ricos, guapos, bien vestidos pero a la vez insolidarios y explotadores de masas); que se jalaran mi embutido ibérico (huy, perdón, qué digo yo ibérico, plurinacional, que es mucho más politicamente correcto) con su paladar de cartón-piedra acostumbrado a la komida Halternativa (que no sé que cojones será, pero seguro que existe); que fumaran sus apestosos cigarrillos y canutos, dejando las colillas sobre las mesas con la consiguiente marca que dejan al quemar la madera y nicotinar la superficie; que no hicieran la cama y pasaran la aspiradora jamás, pues esas son costumbres del mundo capitalista, burgués y explotador, que ha llevado a occidente a este punto de lamentabilísimo e irremediable estilo de vida del que disfrutamos; enfin, que no soportaría que estos héroes de la vida y Kultura Halternativa dispusieran de mis cosas como si fuesen suyas hasta que les placiera. Pues de esa manera, ¿dónde habría yo de vivir? ¿Pagarían ellos la luz, el gas y el agua, o continuaría haciéndolo un servidor, pues al fin y al cabo, los papeles siguen a mi nombre?
¡Claro, papeles, documentos, qué horrible costumbre tenemos en esta sociedad! ¡Nos empeñamos en tener cosas!
¡Y decir que son nuestras.....!!!!!
Vamos, que me estoy poniendo ya nervioso y creo que me voy a fugar del trabajo antes de tiempo, no vaya a ser que cuando vuelva a casa, ya sea demasiado tarde.......
