<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/rss20.xml"><title><![CDATA[Un soltero como otro cualquiera.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Vivencias y pensamientos de un soltero contumaz, recalcitrante.]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_54.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_53.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_52.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_51.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_50.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_49.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_48.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_47.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_46.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_45.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_54.htm"><title><![CDATA[Llega el verano...llega la playa.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_54.htm]]></link><description><![CDATA[Ultimamente no escribo mucho -casi nada, por mejor decir- y debe de ser porque no tengo nada que contar. Nada, me refiero, desde el punto de vista de un soltero; no olvidemos que este blog es el de un soltero. Y relatar asuntos bajo el prisma del currante, del deportista, del forofo del Madrid, del apasionado de la bossa-nova y del enamorado de la playa -a mi modesto entender- no tienen cabida aquí.<br/>Bien, de acuerdo, aquí cabe lo que a mi me dé la real gana, que para eso es mi blog, pero, demonios, guardemos un poco las formas; hablemos de todo, pero bajo el sutil prisma del solterón recalcitrante.....por ejemplo.....¡la playa!<br/>Sí, la playa, porque ya se acerca el verano, la temperatura sube y nuestras blancas carnes comienzan a dorarse el la cálida arena de la costa hispánica.<br/>Esa costa, donde cada vez se ven menos solteros (me refiero a los de cierta edad, pues niñatos los hay hasta cansar), porque ya les aburre sudar la gota gorda bajo el tórrido y abrasador sol de la tardo-primavera y novo-verano. <br/>Pero hay una razón de mayor peso: comenzamos a ser conscientes de que hemos superado DOS críticas etapas playeras: a saber.<br/>Una, la del soltero joven, apolíneo, tostadito, jugoso, atractivo (tipo turista italiano, todo moda), practicante de deporte y objeto de suspiro continuo por parte de quinceañeras.<br/>Y dos, la del soltero maduro, conservado, que comienza a marcar canas, interesantón para cuarentonas y que mantiene cierto nivel de éxito aun entre las tardo-treintañeras.<br/>Sí, por desgracia hemos superado ya, muchos de nosotros, esas dos críticas etapas vitales, para entrar en un lamentable tercer estadío, caracterizado por:<br/>horrenda calvicie; papada que comienza a despuntar sin recato; coño, que los pelos que se nos caen de la cabeza se nos quedan pegados al cuerpo (qué desagradable, hombros, espalda y pectorales invadidos por el vello......que digo vello, ¡la melena!); los glúteos comienzan a perder turgencia y ya no llenamos el Meyba (los hay osados en extremo, que se atreven a vestir el típico bañador elástico ajustado: de ellos, por caridad cristiana me ahorro el comentario); tripa blanda, caidorra, con ombligo avergonzado (avergonzado, porque mira hacia abajo, hacia el suelo, señal de que se avergüenza del abdomen que lo cobija) y lo peor, lo que me obsesiona y me revienta en grado sumo: las varices.<br/>Y yo que creía que eso era cosa de mujeres....pues mira que no, que el soltero empedernido también comineza ya a lucir sus bellas varices.<br/>Ante tal espectáculo, para qué ir a la playa. Mejor se queda uno en el chiringuito, con la cerveza y las gambitas. Por eso ya se ven pocos, muy pocos solteros con cuerpos decentes. <br/>Es una especie en peligro de extinción.<img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/playa300.jpg" alt="" border="0" width="300" height="316"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_53.htm"><title><![CDATA[Las cosas del sexo: antaño y hogaño.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_53.htm]]></link><description><![CDATA[No sé si es que me hago  demasiado viejo, siendo aun soltero, porque el simple hecho de recordar mis andanzas sexuales de hace unos pocos, muy pocos años, me aterra. Pues me estoy dando cuenta de que mi hontanar hormonal está quedándose más bien seco y ello significa que casi nunca estoy pensando en el sexo, en una tersa, joven y sabrosa mujer que me llene de alegría, que dignifique las viriles acometidas de mi masculina esencia.<br/>Vamos, que no sé porqué hace muy poco y no siendo para nada un acnéico adolescente, mis hormonas me llevaban de acá para allá, de flor en flor, de aventura en aventura, mientras que ahora soy la más triste expresión del españolito medio, que ni pincha ni corta, ni chicha ni limoná; es decir, un desastre absoluto.<br/>Parece que mi explosión sexual fue tan brutal, tan poco dosificada durante unos pocos años, que ¿habrá llegado a su fin? <br/>No creo, pues a pesar de que acabo de entrar en la década de los 40, mi forma física, mi salud, mi aspecto es ahora mucho mejor que, precisamente, cuando acaeció el estallido coital.<br/>De ahí que me pregunte, qué es lo que está sucediendo. Tal vez, tras ese mortifero esparcimiento  por doquier de feromonas, fluídos, y hormonas diversas, ocurre que el camino se hace cuesta arriba, de modo que  la inercia tras la onda expansiva no es ya suficiente para salvar el desnivel.<br/>Hará falta otra cosa, pues. Otra androgénica explosión, tal vez.<br/>No lo sé, pero mientras tanto, estoy comenzando a descubrir lo realmente monótona que es, a veces, la vida de un soltero, de un soltero empedernido.<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/sisifo.jpg" alt="" border="0" width="383" height="380"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_52.htm"><title><![CDATA[Mi casa.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_52.htm]]></link><description><![CDATA[Ahora, decididamente, creo que tengo miedo, mucho miedo por estar soltero. Sí, porque no tengo nadie junto a mi, porque nadie me espera al llegar a casa y mi hogar esta solo, triste y abandonado.  ¿Abandonado?<br/>Eso es lo que realmente me preocupa.<br/>Pues si un día cualquiera, al terminar mi jornada, llego a casa y mi llave no entra en la cerradura, o bien no abre la puerta, he de temerme lo peor.<br/>Seguramente, alguien del mundo de la <i>Kultura</i> me la habrá <i>OKupado</i>, y no sin razón, pues si únicamente permenezco en casa unas pocas horas del día, quién soy yo para merecer el derecho a tener un tacho bajo el que vivir, cuando existen gentes <i>Halternativas</i>, con un modo de vida <i>Halternativo</i>, que pueden permenecer entre mis cuatro parades todo el tiempo que les apetezca, sin pisar para nada la calle.<br/>Y lo que más me fastidiaría del asunto sería que me <i>Okuparan </i>la taza del inodoro con sus holgazanes culos, deponiendo su mierda <i>Halternativa</i> en mi red sanitaria; que <i>OKuparan </i>mi sillón favorito,  desde donde hago realidad la tan burguesa afición de ver el fútbol los domingos(sí, el fútbol, ese deporte-espectáculo del que son partícipes unos niñatos jóvenes, ricos, guapos, bien vestidos pero a la vez insolidarios y explotadores de masas); que se jalaran mi embutido ibérico (huy, perdón, qué digo yo ibérico, <i>plurinacional,</i> que es mucho más politicamente correcto) con su paladar de cartón-piedra acostumbrado a la <i>komida </i><i>Halternativa </i>(que no sé que cojones será, pero seguro que existe); que fumaran sus apestosos cigarrillos y canutos, dejando las colillas sobre las mesas con la consiguiente marca que dejan al quemar la madera y nicotinar la superficie; que no hicieran la cama y pasaran la aspiradora jamás, pues esas son costumbres del mundo capitalista, burgués y explotador, que ha llevado a occidente a este punto de lamentabilísimo e irremediable estilo de vida del que disfrutamos; enfin, que no soportaría que estos héroes de la vida y <i>Kultura Halternativa </i>dispusieran de mis cosas como si fuesen suyas hasta que les placiera. Pues de esa manera, ¿dónde habría yo de vivir? ¿Pagarían ellos la luz, el gas y el agua, o continuaría haciéndolo un servidor, pues al fin y al cabo, los papeles siguen a mi nombre?<br/>¡Claro, papeles, documentos, qué horrible costumbre tenemos en esta sociedad! ¡Nos empeñamos en tener cosas! <br/>¡Y decir que son nuestras.....!!!!! <br/>Vamos, que me estoy poniendo ya nervioso y creo que me voy a fugar del trabajo antes de tiempo, no vaya a ser que cuando vuelva a casa, ya sea demasiado tarde.......<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/okupas.gif" alt="" border="0" width="200" height="181"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_51.htm"><title><![CDATA[¿Era ella?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_51.htm]]></link><description><![CDATA[La habitación estaba en penumbra, cálida, con suave aroma  a limpio. A pesar de la buena temperatura, temblaba todo mi cuerpo y una inexplicable sensación de nerviosismo me recorría de arriba a abajo. <br/>Oí sus pasos, acercándose, se abrió la puerta y allí estaba ella, estilizada, atractiva, con una leve sonrisa mitad inocencia, mitad morbo. Sus tacones, no muy altos, claqueteaban contra el suelo con cada paso, anunciando su proximidad. <br/>Yo permanecía sentado, como paralizado y sin saber qué hacer con la mirada, con mis manos, con mis gestos.<br/>Se sentó a mi lado, paso levemente su mano por  mi camisa y acercó su cara a la mía. No tuve más remedio que cerrar mis ojos y sentir su fresco aliento cerca de mi boca. <br/>Sus labios recorrieron mi rostro despacio, entretemiéndose en cada surco, en cada lugar, hasta bajar hacia el cuello. Allí, su líbido se desató salvaje y los besos comenzaron a ser profundos, casi desesperados, llevando inevitablemente nuestras bocas a un encuentro de pasión desatada.<br/>Me relajé repentinemente, mientras nuestras lenguas jugaban en mi boca y en la suya, frenéticas, intensas, llenas de vida, estremeciéndose todo mi cuerpo recorrido por un deseo de tenerla aun más cerca, abrazarla y sentirla.<br/>Mis paralizadas manos perdieron el miedo y buscaron sus duros, grandes y bien formados pechos, mientras ella, con las suyas, trataba de despojarme de la ropa que impedía el contacto íntimo de dos cuerpos en plena ebullición amorosa.<br/>Me desnudó, se desnudó y quedo frente a mi un fascinante cuerpo femenino deseable, apetecible, ardiente de pasión y anhelante de dar placer a mis genitales.<br/>Con su mano, tomo mi polla, dura, erecta, casi marmórea y comenzó a acariaciarla, a chuparla de un modo que pensé que pordría perder casi el sentido. La sensación inmensa de placer recorria cada poro de mi cuerpo, hacíame temblar y casi perder el ritmo de la respiración.<br/>Tuve que bajar mis manos de sus pechos a su estrecha cintura, a sus caderas, a sus nalgas tan bien formadas, duras, a su depilado pubis hasta encontrar lo que jamás creí podría encontrar: su enorme polla, aun más dura que la mía, tiesa, fuerte, mirando hacia arriba.<br/>No pude más que lleverla a mi boca y comenzar a chuparla, a jugar con mi lengua del modo en que a mi siempre me había gustado que lo hicieran con la mia.<br/>En la cama, el sesenta y nueve más brutal que jamás he practicado nos llevó casi al éxtasis completo, sin explicarme cómo un cuerpo femenino, tan femenino como ese podía tener una polla más libidinosa que la mía, cómo era posible que estuviera teniendo uno de los contactos sexuales más intensos de mi vida con un travesti (¿una travesti?) y qué demonios había pasado por mi cabeza para encontrarme en tal situación.<br/>Al abandonar su casa, una de las más extrañas sensaciones invadió mi mente: no sabía exactamente porqué lo hize, desconocía si me podría pasar factura algún día, pero lo más revelador es que no me arrepentía. No lo podía creer: ¡no me arrepentía de ello!, pero no estaba dispuesto a intentarlo nunca más.<br/>Era una mujer perfecta, y sin embargo, tenía una polla como la mía, más bonita que la mía, una polla inmensamente rica y deseable......<br/>¿pero qué demonios pasa conmigo......?<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/travesti.gif" alt="" border="0" width="200" height="321"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_50.htm"><title><![CDATA[Un día de lluvia.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_50.htm]]></link><description><![CDATA[Un día de lluvia debería de ser un día como otro cualquiera, pero no es así, al menos para las personas que, como yo, necesitan que los rayos de sol nos bañen e iluminen el camino a seguir. <br/>El día de lluvia es gris, plomizo, brumoso, triste, pesimista, húmedo a veces, mojado, otras; irreverente, corto, desconcertante, melancólico, inactivo, lento, reflexivo, pensativo, habitualmente estéril, poco provechoso, lánguido, depresivo, exasperantemente odioso.<br/>Sin embargo, cuando llueve, se revelan en nosotros capacidades que jamás creímos poder sacar a la luz; aumenta la creatividad para todo y hasta nos sentimos más cerca de ser felices cuando vemos la fina lluvia caer tras los cristales, que nos protegen de ese húmedo manto que desata estados de honda espiritualidad.<br/>Será por eso que somos mejores cuando llueve, la apariencia de tristeza que nos invade por fuera se torna en sonrisa interna, apertura hacia los demás y paz infinita. Por eso la Navidad es época de lluvia y hasta de nieve, que no es más que la lluvia vestida de domingo, alegre, bullanguera y orgullosa de ser la protagonista de todo. Pues cuando  nieva todos miramos más que absortos cómo cada pequeño copo de nieve se deposita en el suelo, en el alar del tejado, sobre la hoja de un arbol. La nieve tiene su dignidad, porque si cae en el suelo, enseguida se quita su traje de domingo y vuelve a ser lluvia, vulgar, barrosa y triste.<br/>La lluvia es sonido de recuerdos.<br/>La lluvia huele a limpio.<br/>La lluvia es de color de anhelos.<br/>La lluvia tiene tacto de amores pretéritos, mas  no olvidados.<br/>La lluvia se va y la creemos olvidada hasta que somos capaces de escribir sobre ella aquel deseo de la infancia que nunca se cumplió.<br/>Sí, la lluvia es siempre la misma que nos moja el rostro. Nos pregunta <i>¿te acuerdas de mi? ¿Recuerdas aquel día?</i>Y nosotros respondemos <i>sí, claro que te recuerdo, fue ayer que estuve contigo, que  trajiste otra vez mi memoria olvidada, mis recuerdos, mi pasado que no es más que mi vida sentida......</i>¡Quien diría que un día de lluvia puede ser tan gris y plomizo como hoy.....!<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/lluviaweb1.jpg" alt="" border="0" width="325" height="211"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_49.htm"><title><![CDATA[Algo más que sexo.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_49.htm]]></link><description><![CDATA[A veces me pregunto porqué en ocasiones uno anda loco por el sexo y no hace más que pensar en coitar sin descanso, mientras hay días o semanas en que todo lo que huela a sexo se hace incluso detestable.<br/>No sé si tendrá que ver en ello el hecho de que los solteros no disponemos a diario -en general- de alguien con quien darle gusto al hermanito y resulta trabajoso muchas veces encontrar con quien retozar un rato.<br/>Aunque me viene ahora a la cabeza aquel dicho de <i>follas menos que </i><i>un casado</i>, que por cierto no acabo de entender del todo, pues es de suponer que a las mujeres casadas debe de interesarles el sexo, entre otras cosas, porque como no satisfagan a sus maridos, éstos irán a buscar fuera la carencia que sufren dentro.<br/>El caso es que ignoro por completo si esta ausencia absoluta de deseo carnal es normal, anormal o depende de las circunstancias. Desde luego he de afirmar que las mías no son precisamente difíciles -en cuanto mi situación laboral, económica, mental- por lo que deduzco que en caso de ser normal, no la comprendo, y en caso de ser anormal, me gustaría saber a qué se debe tal fenómeno de la naturaleza.<br/>Sí  es cierto que la ausencia de estabiliadad emocional, que en ocasiones es buscada en la práctica esporádica de sexo con quien primero te salga al paso (eso sí; respetando, al menos en mi caso, unos cánones bastante rigurosos), puede influir de manera determinante en sentirse bien y apreciar el contacto sexual como algo más que un simple orgasmo, o el disfrutar de un cuerpo tierno, bien formado, desable, profundamente deseable.<br/>Pero hete aquí que cuando uno acaba del goce de tal primor anatómico, se siente sólo, aislado y preguntándose el porqué lo que dos horas antes era un sueño de mujer se ha transmutado y no es más que un estorbo, alguien que sobra, a quién jamás se podrá confiar algo que no sean fluídos corporales.<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/zzx.jpg" alt="" border="0" width="104" height="88"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_48.htm"><title><![CDATA[Hoy es hoy.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_48.htm]]></link><description><![CDATA[A veces quisiera morir,<br/>pero morir sólo de la vida<br/>porque no hay esperanza en el vivir<br/>sabiendo tu compañía perdida.<br/>Monótono discurrir del tiempo, <br/>horas, minutos y segundos<br/>se desgranan en un intento<br/>de soportar los inmundos <br/>recuerdos, sórdido desecuentro.<br/><br/>Dime dónde estás<br/>dime dónde encontrarte<br/>porqué así te vas,<br/>sin dejar demostrarte<br/>que te puedo amar, <br/>que sé amarte<br/>y puedo arrebatar<br/>de tu corazón, sin más<br/>las penas que corroen, como el mar<br/>la barca de nuestro amor, su estandarte.<br/><br/>¿Porqué tan oscuro es ese camino<br/>que me lleva a ti,<br/>sin sentir<br/>que es mi destino<br/>sobrevivir<br/>mi sino,<br/>tu amor perdido sin fingir<br/>desazón ni desatino?<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/anochecer200.jpg" alt="" border="0" width="500" height="375"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_47.htm"><title><![CDATA[Aquí de nuevo.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_47.htm]]></link><description><![CDATA[Sí; parecía que las vacaciones no llegaban y ya están a punto de terminar. Hay que volver al trabajo, a la rutina de cada día -qué triste es pensar que cuando no vacacionamos nuestro existir es sólo rutina- a volver a darse cuenta de que los buenos momentos, el descanso, el cambio de ambiente no es más que un pasajero que sube en una estación y baja tan rápido, en la siguiente, que carecemos del tiempo necesario para conocerlo, siquiera para saber su nombre. <br/>Pero cada año nos acordamos de él, del poco tiempo que permaneció junto a nosotros y de la felicidad que nos produjo.<br/>Y ese pasajero, que se sube a nuestra vida cada año, siempre es distinto, pero siempre nos trae algo diferente para poder saborear nuestra existencia.<br/>Luego, lo recordamos, pero poco, pues estamos deseando entonces saber quién será el próximo; qué nos deparará, y que maravillosos recuerdos nos dejará, de modo que afrontemos con esperanza e ilusión un nuevo año de trabajo y sacrificio.<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/fin.jpg" alt="" border="0" width="400" height="263"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_46.htm"><title><![CDATA[De nuevo en casa.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_46.htm]]></link><description><![CDATA[Pues sí, ya estamos de nuevo en casa, antes de tiempo, como (casi) siempre, por mucho que nos quieran vender la burra ciega de que este año sí, este año toca; de que ha llegado una generación de <i>jugones</i>, de los que hacen ese tiqui-taca tan bonito y de tanta dificultad, tan cerca de su propia portería que el equipo contrario se troncha de la risa pensando que incluso nos creemos que por sobar el balón hasta desgastar las costuras, somos un gran equipo, una maravillosa selección.<br/>Sí; me estoy refiriendo a la selección española de fútbol, ese cúmulo de despropósitos andantes, podridos todos de dinero, que luego de ser eliminados gimotean en el campo como nenazas poco profesionales, que hasta <i>presumen</i>, el día antes de partido de no saber nada, absolutamente nada del rival de turno, haciendo gala de una falta de profesionalidad rayana en lo grotesco.<br/>Pero en realidad lo grotesco es que todos le hagamos la sopa boba día a día a estos privilegiados del punterazo al balón, sin darnos cuenta de que son siempre los mismos, las mismas actitudes, los mismos despropósitos, las mismas excusas de mal pagador.<br/>Gran razón tiene aquel oyente de una emisora de radio que decía que España es la mejor de las peores y la peor de las mejores.<br/>Sin embargo, hay futbolistas que aun piensan que hay que ver la mala suerte que nos persigue.<br/>No sé quien ganará el Mundial, si la Francia de los <i>acabados</i> o la Italia de los <i>rácanos</i> (competidores natos, los denominaría yo): si al fin fuese Francia, ya tenemos excusa para cuatro años más: nos eliminó el Campeón del Mundo.<br/>¿Que no basta?<br/>Pues se añade que ¡también eliminó a Brasil, el pentacampeón!<br/>Y seguiremos pensando que somos unos <i>máquinas </i>en esto del fútbol........<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/TREN.jpg" alt="" border="0" width="450" height="308"/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_45.htm"><title><![CDATA[El gimnasio.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/c_45.htm]]></link><description><![CDATA[En esta época los gimnasios se llenan de gente, intentando conseguir en unas semanas todo aquello a lo que se renunció en un año repleto de cubatas, comilonas, siestas post-prandiales y excesos de diversa ralea.<br/>Las intenciones son loables siempre, incluso diríase que la predisposición inicial es buena, pero ocurre que las primeras 25 flexiones abdominales delatan nuestro pésimo estado de forma y adelantan, para nuestra desgracia, la tortura en la que deviene la hora u hora y media que estamos en la sala, holiendo a sudor y observando, con pesimismo, las deformes morfologías que nos rodean.<br/>A las chicas lo que les preocupa es, sobre todo, la celulitis. También, por supuesto, esa tripita que no se puede disimular ni metiendo barriga. Es curioso el bamboleo lipídico que se precibe con la fémina subida en el tapiz rodante.<br/>Para vuestra información -y quizá, quién sabe si desesperación- os ofrezco unos consejos tan crudos como la vida misma. Lo lamento, pero yo no os voy a engañar.<br/><br/>Primero: en uno o dos meses muy poco -por no decir nada- vamos a conseguir. Vaya, que el que o la que piense que de aquí a agosto va a obrar el milagro (o el milagro obrará sobre él o ella) está muy equivocado. Hacen falta meses de DEDICACION, sin excepciones, para obtener ese anhelado objetivo.<br/>Segundo: si queréis reducir (jajajaja, eliminar.......que cosas...) la celulitis, lo principal es ELIMINAR el tabaco, el alcohol, los picantes y los alimento ricos en grasas. Además, mucha paciencia con el ejercicio físico aeróbico (poca intensidad durante mucho tiempo) de manera constante. Las cremas pueden ayudar. Los parches son una engañifa, puesto que los sistemas de liberación transdérmica ofrecen unos pésimos valores de liberación de los principios activos en la dermis, lugar donde se hallan los acúmulos celulíticos.<br/>Hay que beber mucha mucha mucha agua.<br/>Tercero: la tripa no se quita con abdominales. Aunque hagas un millón al día. No nos engañemos. Sólo el ejercicio aeróbico ayuda a reducir grasa corporal. Los abdominales (o "abominables", como los describe un buen amigo) fortalecen los músculos, pero de ningún modo eliminan la dichosa grasilla.<br/>Esa "tableta de chocolate" que les sale a algunos en la tripa (véanse anuncios de chicos en bañador) se consigue con un esfuerzo poco recomendable. Además, está la parte puramente genética. El que no nace, nunca tendrá ese cuerpo, por mucho que se empecine.<br/>Y cuarto y último: el moldeado muscular requiere tiempo, paciencia, planificación y constancia. No os empeñéis, amigos, en querer tener unos biceps como Nadal, o unos cuádriceps como Roberto Carlos en un mes. Todo lo más, tendréis agujetas <i>in secula seculorum</i>.<br/><img src="http://blogs.ya.com/diariodeunsoltero/files/10_fantasma.jpg" alt="" border="0" width="261" height="400"/>]]></description></item></rdf:RDF>
