Un tutor con problemas busca alguien que sepa Frontpage
El tutor con problemas soy yo y hay un jaleo tan grande que no sé ni cómo empezó ni por qué se reproduce esporádicamente. Y en el fondo pienso que el problema no es tan grave, pero entre que una niña se obceca y se pone histérica y no se puede hablar con ella (la llamémosla malota, que tiene amenazada a dos alumnas) y que por otro lado la madre de una de las niñas amenazadas está de los nervios, la cosa no tiene vuelta de hoja y veremos por dónde explota (siento la rima asonante interna en o-a).
Estoy en medio y no se me ocurre qué hacer. De momento, hablar con los padres de una de las niñas que está (pero no está del todo) implicada; y el jueves se irá tres días la "malota" por acumulación de partes (un día, por cierto, voy a poner motivos de partes, si recuerdo traérmelos a casa) y volverá la tranquilidad, aunque sea transitoria.
Hoy es que a última hora, cuando tengo la clase con los de mi tutoría, sólo pude darles los exámenes del Quijote, echarles la bronca por su actitud y por la suciedad en clase y la falta de tizas en el encerado. Luego me llamaron para una audiencia que comunicara a la que vamos a expulsar los motivos de su expulsión (odio que lloren, lo dije en otro post) y para rematar los dos bandos me expusieron su punto de vista sobre los acontecimientos que se desarrollaron el viernes fuera del instituto fuera de la clase.
Y por otra parte, el frontpage. ¡¡¡ Socorro !!! Tenemos que hacer una página web del instituto, se supone que soy de los que más idea tienen, y me veo incapaz de sacarla adelante. Necesito un curso acelerado de frontpage. Vamos, que necesito ayudaaaaaaaaaaa
Estoy en medio y no se me ocurre qué hacer. De momento, hablar con los padres de una de las niñas que está (pero no está del todo) implicada; y el jueves se irá tres días la "malota" por acumulación de partes (un día, por cierto, voy a poner motivos de partes, si recuerdo traérmelos a casa) y volverá la tranquilidad, aunque sea transitoria.
Hoy es que a última hora, cuando tengo la clase con los de mi tutoría, sólo pude darles los exámenes del Quijote, echarles la bronca por su actitud y por la suciedad en clase y la falta de tizas en el encerado. Luego me llamaron para una audiencia que comunicara a la que vamos a expulsar los motivos de su expulsión (odio que lloren, lo dije en otro post) y para rematar los dos bandos me expusieron su punto de vista sobre los acontecimientos que se desarrollaron el viernes fuera del instituto fuera de la clase.
Y por otra parte, el frontpage. ¡¡¡ Socorro !!! Tenemos que hacer una página web del instituto, se supone que soy de los que más idea tienen, y me veo incapaz de sacarla adelante. Necesito un curso acelerado de frontpage. Vamos, que necesito ayudaaaaaaaaaaa
Otro fin de semana, otra corrección
En el fondo es bastante divertido corregir exámenes. Aunque acabo cabreándome, sobre todo con los de mi tutoría, que de verdad no sé qué c*** hacen. También suele resultar complicado evaluar algunas obras de arte.
Esta vez la cosa era sencilla: sendos exámenes sobre sus lecturas (El guardián entre el Centeno para los de 3º y, por aquello del IV centenario, una versión diría yo que infantil de Don Quijote de la Mancha para los de 2º; bueno, y para los de 1º, pero se fueron a un concierto y se lo pasé al lunes).
sancho_y_quijote.bmp
Esta vez empezaré con lo que me causa dolores de ojos: las faltas de ortografía...
Hollybut. Una forma curiosa de escribir Hollywood...;
alomejor (a lo mejor separas las palabras...). Y ya pongo esta ristra junta: vajito, desbaria, esmiriado, moliños de viento, migote (por bigote), abeces, habeces (lo complicado que resulta estas dos palabras, por cierto), hiba, hullerón, fuerón (no ponen casi nunca tildes, y no sé si es mejor que no lo hagan...), barboso (debe de tener ascendentes portugueses este alumno...), vachiyer, handante, confuncio (no se refiere al filósofo chino Confucio, quería poner confundió), hera, jigantes... No me explico cómo algunas cosas no les rechina los dientes como a mí...
Expresiones curiosas son estas: decide hacerse caballero y andante (claro, primero se hace caballero y luego le da por ponerse a andar); ha principios del siglo 17... (ay, esa 'a' con hache y esos números romanos tan complicados); el dependiente de la venta... (por Cervantes llamado ventero, este alumno le imaginó con amplia sonrisa diciéndole al Caballero de la Triste Figura, "¿qué desea, señor? Pruébese este jersey de punto"); San Chopanza (de escudero a santo con un ligero retoque en su denominación de origen)...
Sobre el final del Quijote, una alumna me respondió esto: "no esta (inciso: la tilde no existe en este verbo) mal el final porque una persona que esta (véase inciso anterior) loca y puede hacer el mal a los demás (aquí debió de confundirse con la tilde) es mejor que se muera y descanse en paz(,) (la coma no la puso, es otra cosa que por regla general, junto con los puntos, no suele existir para los alumnos) aunque la muerte no se le puede desear a nadie". ¿A que son majos estos niños míos?.
Los del Guardián también tuvieron algunas cosas ingeniosas: respecto a si les había gustado el libro, una contestó: "a mi (do, re, mi, fa, sol, la, si, do; este pronombre personal en sus bolis se convierte en nota musical, en el fondo son unos artistas estos chicos) me interesa lo que les pasa a otros durante su vida, para eso soy muy maruja". Esta misma, un poco más adelante, me pone, recuadrado: "Losiento más nose" (pobrecita mía, que sólo se había leído el primer capítulo; al menos pone tilde en 'más').
Otro me dice esto: "los márgenes (bueno, él puso 'margenes') se me han olvidado. Te los he marcado con negro" (una preciosa línea de puntos atravesando su minúscula letra, todo un detalle).
Uno escribió sus respuestas tan torcido e inclinado que no pude reprimirme y le puse entre paréntesis: "DAN GANAS DE COGER EL ESQUÍ Y DESLIZARSE POR ENTRE TUS LÍNEAS INCLINADAS".
Y ya para acabar, a la pregunta de cómo titularías tú El guardián (por aquello de que era un título muy raro), uno me contestó "Luna llena". No sé si estaba pensando en el culebrón de la tarde o que ha encontrado una interpretación nueva y reveledora de la novela...
Esta vez la cosa era sencilla: sendos exámenes sobre sus lecturas (El guardián entre el Centeno para los de 3º y, por aquello del IV centenario, una versión diría yo que infantil de Don Quijote de la Mancha para los de 2º; bueno, y para los de 1º, pero se fueron a un concierto y se lo pasé al lunes).
sancho_y_quijote.bmp
Esta vez empezaré con lo que me causa dolores de ojos: las faltas de ortografía...
Hollybut. Una forma curiosa de escribir Hollywood...;
alomejor (a lo mejor separas las palabras...). Y ya pongo esta ristra junta: vajito, desbaria, esmiriado, moliños de viento, migote (por bigote), abeces, habeces (lo complicado que resulta estas dos palabras, por cierto), hiba, hullerón, fuerón (no ponen casi nunca tildes, y no sé si es mejor que no lo hagan...), barboso (debe de tener ascendentes portugueses este alumno...), vachiyer, handante, confuncio (no se refiere al filósofo chino Confucio, quería poner confundió), hera, jigantes... No me explico cómo algunas cosas no les rechina los dientes como a mí...
Expresiones curiosas son estas: decide hacerse caballero y andante (claro, primero se hace caballero y luego le da por ponerse a andar); ha principios del siglo 17... (ay, esa 'a' con hache y esos números romanos tan complicados); el dependiente de la venta... (por Cervantes llamado ventero, este alumno le imaginó con amplia sonrisa diciéndole al Caballero de la Triste Figura, "¿qué desea, señor? Pruébese este jersey de punto"); San Chopanza (de escudero a santo con un ligero retoque en su denominación de origen)...
Sobre el final del Quijote, una alumna me respondió esto: "no esta (inciso: la tilde no existe en este verbo) mal el final porque una persona que esta (véase inciso anterior) loca y puede hacer el mal a los demás (aquí debió de confundirse con la tilde) es mejor que se muera y descanse en paz(,) (la coma no la puso, es otra cosa que por regla general, junto con los puntos, no suele existir para los alumnos) aunque la muerte no se le puede desear a nadie". ¿A que son majos estos niños míos?.
Los del Guardián también tuvieron algunas cosas ingeniosas: respecto a si les había gustado el libro, una contestó: "a mi (do, re, mi, fa, sol, la, si, do; este pronombre personal en sus bolis se convierte en nota musical, en el fondo son unos artistas estos chicos) me interesa lo que les pasa a otros durante su vida, para eso soy muy maruja". Esta misma, un poco más adelante, me pone, recuadrado: "Losiento más nose" (pobrecita mía, que sólo se había leído el primer capítulo; al menos pone tilde en 'más').
Otro me dice esto: "los márgenes (bueno, él puso 'margenes') se me han olvidado. Te los he marcado con negro" (una preciosa línea de puntos atravesando su minúscula letra, todo un detalle).
Uno escribió sus respuestas tan torcido e inclinado que no pude reprimirme y le puse entre paréntesis: "DAN GANAS DE COGER EL ESQUÍ Y DESLIZARSE POR ENTRE TUS LÍNEAS INCLINADAS".
Y ya para acabar, a la pregunta de cómo titularías tú El guardián (por aquello de que era un título muy raro), uno me contestó "Luna llena". No sé si estaba pensando en el culebrón de la tarde o que ha encontrado una interpretación nueva y reveledora de la novela...
"Off the record"
Por las tardes estamos unos cuantos profes inmersos en la creación de la página web del insti. Lo de menos es dicha página, que de momento sigue a ritmo lento. Estamos aprendiendo frontpage, ya que el asistente de educamadrid, pese a que dicen que es sencillo, nos resulta inaccesible (¿?).
Pero lo realmente importante es que al final este seminario acaba convirtiéndose en una terapia imprescindible para nosotros. Siempre subimos como mínimo 10 minutos más tarde de las 2 y media. Nos contamos nuestras respectivas penas, nos reímos con las anécdotas (prometo contar pronto mi anécdota estrella) que nos suceden y más, pero mejor que quede off the record...
Por ejemplo, hoy me he enterado de que jugaremos el partido contra los alumnos el 17 de marzo (qué poco me queda para ponerme en forma :s). He propuesto jugar en pantalones largos "porque en pantalones cortos pierdo mucho" :p; me he quejado a nuestra orientadora, que me prometió que me presentaría a la chica "Ausonia", que vino a dar charlas a los segundos y era muy guapa, y no cumplió su promesa; salí a explicar una cosa de nuestra página de inicio y no me hacían caso mis compis, y comenté que acercarse a la pizarra era sinónimo de que no te atendieran, bien delante de alumnos, bien de profes...
Me lo paso pipa, vaya.
Pero lo realmente importante es que al final este seminario acaba convirtiéndose en una terapia imprescindible para nosotros. Siempre subimos como mínimo 10 minutos más tarde de las 2 y media. Nos contamos nuestras respectivas penas, nos reímos con las anécdotas (prometo contar pronto mi anécdota estrella) que nos suceden y más, pero mejor que quede off the record...
Por ejemplo, hoy me he enterado de que jugaremos el partido contra los alumnos el 17 de marzo (qué poco me queda para ponerme en forma :s). He propuesto jugar en pantalones largos "porque en pantalones cortos pierdo mucho" :p; me he quejado a nuestra orientadora, que me prometió que me presentaría a la chica "Ausonia", que vino a dar charlas a los segundos y era muy guapa, y no cumplió su promesa; salí a explicar una cosa de nuestra página de inicio y no me hacían caso mis compis, y comenté que acercarse a la pizarra era sinónimo de que no te atendieran, bien delante de alumnos, bien de profes...
Me lo paso pipa, vaya.
Jo, que no sale
He intentado por todos los medios que saliera la imagen de Madrid nevado, pero me sale un archivo madrid_nevado.bmp a secas. Y yo quiero que quede bonitoooooooo, que todo letras cansa... Al menos he conseguido poner el contador, jejeje...
(Toni, si me lees, hice lo que me dijiste del Archivo y puedes comprobar tú mismo los resultados...)
(Toni, si me lees, hice lo que me dijiste del Archivo y puedes comprobar tú mismo los resultados...)
CUANDO LO EXTRAORDINARIO IRRUMPE EN TU VIDA
madrid_nevado.bmp
Nunca había visto nevar así. Es lógico que estuviera tan nervioso y que se me escapara una sonrisa infantil cuando miraba a lo lejos y el cielo estaba cargado de manchitas blancas cayendo con una fuerza inusitada.
Habitualmente, las madrugadas suelen ser frías y silenciosas. La oscuridad de las 6 y media de la mañana va acompañada de un lento desperezarse de la ciudad y sólo el sueño amortigua el eco de las pisadas. Hoy era distinto. Había la misma poca gente que de costumbre por las calles, pero la nieve no te dejaba solo. No paraba de caer grandes copos de nieve, que se sumaban a los ya cuajados (¡incluso en el suelo!). Una foto con el móvil, un par de carreras sobre la nieve, alguna bola al aire resumieron el trayecto al metro.
Ya en el tren, cuando volví a la superficie, miraba con ansiedad por la ventanilla, casi rezando por que no cesara de nevar. Y en Móstoles, precaución al andar, pues la nieve cuajada de tanto pisarla se había hecho resbaladiza. Luego en el autobús, más nieve. Y al llegar, seguía, de hecho no paró en toda la mañana.
Pero allí ya era profe, con unas responsabilidades. La primera, mantener la puerta del insti a salvo de bolazos. La segunda, en la primera clase, donde los chicos (los de mi tutoría para más señas) querían jugar a la nieve en vez de dar clases. Luego, la más dolorosa, en el recreo, que se cerraron las puertas del patio por una decisión del jefe de estudios, y los chicos, sobre todo los de primero, miraban al exterior y se les iba los ojos a ese pequeño rectángulo blanco en el que querían jugar y lanzarse bolas de nieve. A veces hay momentos en que uno debe rebelarse contra decisiones que se creen desacertadas, pero me conformé con vigilar que no entraran los mayores a fumar.
Desde el lado del profe, la nieve no mola tanto, pero ha sido divertido vivir un día así. Y tal vez no se me derrita la bola que me llevé a casa...
Nunca había visto nevar así. Es lógico que estuviera tan nervioso y que se me escapara una sonrisa infantil cuando miraba a lo lejos y el cielo estaba cargado de manchitas blancas cayendo con una fuerza inusitada.
Habitualmente, las madrugadas suelen ser frías y silenciosas. La oscuridad de las 6 y media de la mañana va acompañada de un lento desperezarse de la ciudad y sólo el sueño amortigua el eco de las pisadas. Hoy era distinto. Había la misma poca gente que de costumbre por las calles, pero la nieve no te dejaba solo. No paraba de caer grandes copos de nieve, que se sumaban a los ya cuajados (¡incluso en el suelo!). Una foto con el móvil, un par de carreras sobre la nieve, alguna bola al aire resumieron el trayecto al metro.
Ya en el tren, cuando volví a la superficie, miraba con ansiedad por la ventanilla, casi rezando por que no cesara de nevar. Y en Móstoles, precaución al andar, pues la nieve cuajada de tanto pisarla se había hecho resbaladiza. Luego en el autobús, más nieve. Y al llegar, seguía, de hecho no paró en toda la mañana.
Pero allí ya era profe, con unas responsabilidades. La primera, mantener la puerta del insti a salvo de bolazos. La segunda, en la primera clase, donde los chicos (los de mi tutoría para más señas) querían jugar a la nieve en vez de dar clases. Luego, la más dolorosa, en el recreo, que se cerraron las puertas del patio por una decisión del jefe de estudios, y los chicos, sobre todo los de primero, miraban al exterior y se les iba los ojos a ese pequeño rectángulo blanco en el que querían jugar y lanzarse bolas de nieve. A veces hay momentos en que uno debe rebelarse contra decisiones que se creen desacertadas, pero me conformé con vigilar que no entraran los mayores a fumar.
Desde el lado del profe, la nieve no mola tanto, pero ha sido divertido vivir un día así. Y tal vez no se me derrita la bola que me llevé a casa...
Breve resumen de los cursos que imparto
Es lunes...
Los lunes son difíciles. Vuelve a sonar el despertador y maldices lo temprano que es, lo difícil que resulta levantarse y mentalizarse de que otra vez vas a estar delante de esas criaturas parlanchinas y con escaso interés por aprender.
Ya llevo varias semanas escribiendo un blog (¿verdad, mi lectora casi única?) y aún no he especificado ni qué clases doy. Lo de hablar de la situación actual de la educación hoy en día creo que rebasa mis escasos conocimientos. Hay pinturas muy negativas, pesimistas y casi decadentistas. Supongo que a tanto no llega la cosa, pero la verdad es que el panorama no es muy alentador. Pero no sé si será por la ilusión del primer año o por un impulso por ser útil y conseguir que algún alumno se motive por tu asignatura o vea algunas de las cosas que te gustan a ti (literatura, principalmente), el caso es que pese a lo difícil que sea o el bajo nivel que haya, hay ganas por enseñar, aunque sólo sean un mínimo de valores para las nuevas generaciones.
Generaciones que están repartidas (para mí, en este caso) así:
- Dos cursos de 1º. Uno de buen nivel (la clase con más nivel de todo el instituto, me atrevería a asegurar) y otro de nivel escaso, por no decir nulo. A estos últimos les doy Refuerzo de lengua.
- Dos cursos de 2º. Uno del que incluso soy tutor y que me ponen nervioso porque me siento más responsabilizado de ellos y veo que no responden a las exigencias de un curso de la ESO (no tienen ningún interés por aprender, vaya, aunque bueno, creo que algo van mejorando). Y otro 2º del que doy otro refuerzo. Estos son menos latosos (entre otras cosas porque son menos), pero su nivel es lamentabilísimo.
- Y un curso de 3º. Que son buenos (relativamente), pero hablannnn... Buff, es su deporte favorito, vaya máquinas.
Y paro ya, que dije breve en el título y me está saliendo un post demasiado extenso.
Los lunes son difíciles. Vuelve a sonar el despertador y maldices lo temprano que es, lo difícil que resulta levantarse y mentalizarse de que otra vez vas a estar delante de esas criaturas parlanchinas y con escaso interés por aprender.
Ya llevo varias semanas escribiendo un blog (¿verdad, mi lectora casi única?) y aún no he especificado ni qué clases doy. Lo de hablar de la situación actual de la educación hoy en día creo que rebasa mis escasos conocimientos. Hay pinturas muy negativas, pesimistas y casi decadentistas. Supongo que a tanto no llega la cosa, pero la verdad es que el panorama no es muy alentador. Pero no sé si será por la ilusión del primer año o por un impulso por ser útil y conseguir que algún alumno se motive por tu asignatura o vea algunas de las cosas que te gustan a ti (literatura, principalmente), el caso es que pese a lo difícil que sea o el bajo nivel que haya, hay ganas por enseñar, aunque sólo sean un mínimo de valores para las nuevas generaciones.
Generaciones que están repartidas (para mí, en este caso) así:
- Dos cursos de 1º. Uno de buen nivel (la clase con más nivel de todo el instituto, me atrevería a asegurar) y otro de nivel escaso, por no decir nulo. A estos últimos les doy Refuerzo de lengua.
- Dos cursos de 2º. Uno del que incluso soy tutor y que me ponen nervioso porque me siento más responsabilizado de ellos y veo que no responden a las exigencias de un curso de la ESO (no tienen ningún interés por aprender, vaya, aunque bueno, creo que algo van mejorando). Y otro 2º del que doy otro refuerzo. Estos son menos latosos (entre otras cosas porque son menos), pero su nivel es lamentabilísimo.
- Y un curso de 3º. Que son buenos (relativamente), pero hablannnn... Buff, es su deporte favorito, vaya máquinas.
Y paro ya, que dije breve en el título y me está saliendo un post demasiado extenso.
... Y contestaciones a ese examen...
No ha sido un examen de "grandes" contestaciones, pero algunas ha habido. Teniendo en cuenta que entre los primeros y los segundos la máxima nota no ha llegado ni a un 8, tampoco han existido muchas perlas. Vaya, que me he aburrido corrigiendo.
Entre faltas de ortografía, tenemos hiría en vez de iría, vesarla y no besarla o muger en vez de mujer.
Y entre las opiniones, estas (recuerdo que el poema del examen era el Corazón Coraza: "Opino que esta bien pero yo lo haria mucho mejor".
Tenemos una poeta en ciernes y no nos hemos enterado..., aunque la única poesía que sale de su boquita son todo tipo de tacos....
Otra: "es un poco largo" (esto un trabajador nato, claro); y la última: "el poeta me parece un poco cutre" (si yo le dijera lo que a mí me parece cutre le entraba a él una depresión...).
Esta semana tocan exámenes del libro de lecturas. A ver si se me hace menos larga que la última. Eso querrá decir que ya el catarrazo se me está pasando.
¡Abrigaos, que viene otra ola de frío!
Entre faltas de ortografía, tenemos hiría en vez de iría, vesarla y no besarla o muger en vez de mujer.
Y entre las opiniones, estas (recuerdo que el poema del examen era el Corazón Coraza: "Opino que esta bien pero yo lo haria mucho mejor".
Tenemos una poeta en ciernes y no nos hemos enterado..., aunque la única poesía que sale de su boquita son todo tipo de tacos....
Otra: "es un poco largo" (esto un trabajador nato, claro); y la última: "el poeta me parece un poco cutre" (si yo le dijera lo que a mí me parece cutre le entraba a él una depresión...).
Esta semana tocan exámenes del libro de lecturas. A ver si se me hace menos larga que la última. Eso querrá decir que ya el catarrazo se me está pasando.
¡Abrigaos, que viene otra ola de frío!
Un poema para un examen
Sigo con la gripe a cuestas. Quizás por eso estoy más susceptible y las clases se me están haciendo más cuesta arriba estos últimos días. Añádase a que parece que últimamente todo lo que hago me sale mal (o se me pierde), y tendremos unos días tan espesos como los discursos de cualquier político.
Pero a mal tiempo, buena cara. O no hay árbol que cien años dure. O ya escampará cuando la tormenta. O la calma posterior a la referida tormenta. O mil formas más de destrozar refranes que se pueden resumir en que para el examen que tengo que preparar para mañana al final voy a poner como texto de referencia (para el comentario de textos, que es como les examino; es una idea que se me ha ocurrido conforme avanzaba esta 2ª evaluación...) un poema muy especial para mí, un poema que me encanta. Lo pego, y así habrá algo bonito que leer aquí:
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti
Pero a mal tiempo, buena cara. O no hay árbol que cien años dure. O ya escampará cuando la tormenta. O la calma posterior a la referida tormenta. O mil formas más de destrozar refranes que se pueden resumir en que para el examen que tengo que preparar para mañana al final voy a poner como texto de referencia (para el comentario de textos, que es como les examino; es una idea que se me ha ocurrido conforme avanzaba esta 2ª evaluación...) un poema muy especial para mí, un poema que me encanta. Lo pego, y así habrá algo bonito que leer aquí:
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti
Los horarios imposibles
Desde luego, a quién se le ocurre... Dar clases... Qué cosas tenemos los profesores... Que si antes del recreo, las tres primeras horas, porque están dormidos. Vienen con sus legañitas y sus caritas de sueño y claro, eres un ser despiadado si les obligas a despertarse con tus preguntas indiscriminadas para ver si han entendido lo que se lleva explicado y desproporcionadas exigencias tales como las de intentar que saquen el boli, el libro o abran el cuaderno. No sé cómo los padres no se quejan más aún del trato inhumano que les deparamos en ese infierno llamado instituto.
Luego, el recreo. Y después, la resaca del recreo. Si han corrido (en nuestro caso poco porque el patio es de todo menos un patio), tienen que recobrar el aliento; si han ingerido algún alimento (no seré malévolo apuntando otro tipo de sustancias poco alimenticias y sí psicotrópicas o alucinógenas), tienen que hacer la digestión; si han estado en vilo por algún requiebro o enredo amoroso, porque tienen que comentar con los/las compañeros/as en qué situación ha quedado la cosa (para esto suelen emplear las notas, que ahora no sólo pasan de compañeros a compañeros, sino de unas clases a otras, y eso que nos hemos puesto serios en lo de la vigilancia de los pasillos).
Y ya, para rematar, llegamos a las últimas horas. ¿Quién puede concentrarse en le lección cuando se está próximo a salir de la prisión donde han sufrido durante seis horas? Y más si a uno le espera un suculento plato de pasta italiana o si le espera el novio o novia fuera.
Vaya, que no he tenido tampoco hoy un buen día... (Sigo con mi gripe acuestas)
Luego, el recreo. Y después, la resaca del recreo. Si han corrido (en nuestro caso poco porque el patio es de todo menos un patio), tienen que recobrar el aliento; si han ingerido algún alimento (no seré malévolo apuntando otro tipo de sustancias poco alimenticias y sí psicotrópicas o alucinógenas), tienen que hacer la digestión; si han estado en vilo por algún requiebro o enredo amoroso, porque tienen que comentar con los/las compañeros/as en qué situación ha quedado la cosa (para esto suelen emplear las notas, que ahora no sólo pasan de compañeros a compañeros, sino de unas clases a otras, y eso que nos hemos puesto serios en lo de la vigilancia de los pasillos).
Y ya, para rematar, llegamos a las últimas horas. ¿Quién puede concentrarse en le lección cuando se está próximo a salir de la prisión donde han sufrido durante seis horas? Y más si a uno le espera un suculento plato de pasta italiana o si le espera el novio o novia fuera.
Vaya, que no he tenido tampoco hoy un buen día... (Sigo con mi gripe acuestas)
Una corrección de examen
El examen se trataba de un comentario de textos, puesto que así voy a examinarles ahora, para ver si comprenden lo que leen (para comprobar que no entienden lo que leen más bien). Lo hicieron pocos porque fue a primera hora y faltaron como condenados. No ha aprobado ninguno, salvo uno al que encima le he suspendido porque no ha dejado márgenes (un tema en el que he insistido desde principios de curso).
Pero pese a que han sido pocos los presentados y menos lo que han escrito, han dejado perlas tales como las siguientes:
Pregunta: ¿A qué género pertenece el texto?" (un poema de Juan Ramón Jiménez)
Respuesta: "Potetico"
(no es una respuesta patética, sino que debía ser poética).
Pregunta: ¿Qué tiempo verbal es el más utilizado del poema? ¿Por qué?
Respuesta: "El futuro. Porque va a pasar en el pasado"
(y lo gracioso es que no sabe lo que es el recurso expresivo de la paradoja...).
Y para acabar, me ha rechinado esto: "se hirá triste del pueblo".
Pero pese a que han sido pocos los presentados y menos lo que han escrito, han dejado perlas tales como las siguientes:
Pregunta: ¿A qué género pertenece el texto?" (un poema de Juan Ramón Jiménez)
Respuesta: "Potetico"
(no es una respuesta patética, sino que debía ser poética).
Pregunta: ¿Qué tiempo verbal es el más utilizado del poema? ¿Por qué?
Respuesta: "El futuro. Porque va a pasar en el pasado"
(y lo gracioso es que no sabe lo que es el recurso expresivo de la paradoja...).
Y para acabar, me ha rechinado esto: "se hirá triste del pueblo".
Semejanzas y diferencias entre un profesor y un vigilante de seguridad
¿Y esto a qué viene?, puede que se pregunte alguien. A que la otra noche se me ocurrió relacionar la relación entre los dos trabajos en los que he estado, el actual de profe y en el que estuve los meses de verano, cuando no pensaba que mis exámenes en las oposiciones me darían para poder optar a una plaza como profesor de secundaria y no veía claro eso de la lista de interinos.
Aunque no lo parezca, existen más semejanzas que diferencias. Exhibiré mi herencia de "Barrio Sésamo" y, emulando a Coco, os las voy a explicar. Estas son las semejanzas:
1. No se puede emplear la fuerza bruta con nadie (ni padres ni, por supuesto, niños). Es decir, tu figura está más para disuadir que para otra cosa. Olvídate de desatar tu ira :-(
2. A menudo, en ambos sitios te sientes como una planta decorativa. Algunas veces algunos te ven, pero no te miran. Si acaso, posan los ojos en "esa cosa rara" que en un centro comercial tiene chaqueta roja y que en un centro educativo tiene la manía de decir cosas incomprensibles.
3. Cuando alguien comete alguna infracción, fechoría o similar, te puede tocar darte una carrerita para alcanzar al angelito en cuestión. Tienes que estar en buena forma.
4. La gente te toma como el objetivo de las críticas. De vigilante, cuando el arco de seguridad se vuelve loco y pita porque a la dependienta se le ha olvidado quitar o desactivar las alarmas y el cliente/la clienta la toma contigo; de profesor, por cualquier motivo.
5. Tienes que estar apostado en los pasillos con las alertas activadas. En un centro comercial, vigilando sospechosos; en el instituto, entre clase y clase, para que los niños no salgan de sus aulas e inunden de griterío el centro.
Y estas son las diferencias:
1. De vigilante, tu mayor ocupación es decir a los clientes que los baños está en la primera planta, al lado de los ascensores; de profesor, a los alumnos de primer ciclo responderles "no" cuando te preguntan si pueden ir al servicio.
2. El uniforme de vigilante es obligatorio (por ejemplo, una humillante chaqueta roja en mi caso); el del profesor (por ahora) no es necesario.
3. Los vigilantes pueden utilizar cámaras de seguridad; los profesores tenemos que andarnos con ojo cuando nos damos la vuelta y escribimos algo en la pizarra.
Seguro que hay más relaciones, pero entre que estamos a viernes y está exprimida la neurona que me queda, no doy más de sí. Esto ha sido la lección de hoy. Eso es todo, amigos :-)
Aunque no lo parezca, existen más semejanzas que diferencias. Exhibiré mi herencia de "Barrio Sésamo" y, emulando a Coco, os las voy a explicar. Estas son las semejanzas:
1. No se puede emplear la fuerza bruta con nadie (ni padres ni, por supuesto, niños). Es decir, tu figura está más para disuadir que para otra cosa. Olvídate de desatar tu ira :-(
2. A menudo, en ambos sitios te sientes como una planta decorativa. Algunas veces algunos te ven, pero no te miran. Si acaso, posan los ojos en "esa cosa rara" que en un centro comercial tiene chaqueta roja y que en un centro educativo tiene la manía de decir cosas incomprensibles.
3. Cuando alguien comete alguna infracción, fechoría o similar, te puede tocar darte una carrerita para alcanzar al angelito en cuestión. Tienes que estar en buena forma.
4. La gente te toma como el objetivo de las críticas. De vigilante, cuando el arco de seguridad se vuelve loco y pita porque a la dependienta se le ha olvidado quitar o desactivar las alarmas y el cliente/la clienta la toma contigo; de profesor, por cualquier motivo.
5. Tienes que estar apostado en los pasillos con las alertas activadas. En un centro comercial, vigilando sospechosos; en el instituto, entre clase y clase, para que los niños no salgan de sus aulas e inunden de griterío el centro.
Y estas son las diferencias:
1. De vigilante, tu mayor ocupación es decir a los clientes que los baños está en la primera planta, al lado de los ascensores; de profesor, a los alumnos de primer ciclo responderles "no" cuando te preguntan si pueden ir al servicio.
2. El uniforme de vigilante es obligatorio (por ejemplo, una humillante chaqueta roja en mi caso); el del profesor (por ahora) no es necesario.
3. Los vigilantes pueden utilizar cámaras de seguridad; los profesores tenemos que andarnos con ojo cuando nos damos la vuelta y escribimos algo en la pizarra.
Seguro que hay más relaciones, pero entre que estamos a viernes y está exprimida la neurona que me queda, no doy más de sí. Esto ha sido la lección de hoy. Eso es todo, amigos :-)
Profesores
Os voy a copiar un artículo de opinión escrito por Juan José Millás. El otro día estaba buscando textos para hacer comentarios y di con una web que, entre otros muchos, venía dicho artículo que en estos momentos está pegado en nuestra Sala de Profesores porque estamos bastante identificados con lo que dice (el link -o la web, no sé si he utilizado bien el término- donde vienen varios artículos suyos, si no me ha salido mal, lo he adjuntado):
Profesores
Un profesor de instituto publicó el domingo pasado en este periódico una carta al director en la que solicitaba irónicamente el perdón de todos nosotros por "haber malgastado mi vida estudiando una carrera, haciendo un doctorado y preparando una oposición mientras los demás se labraban un provenir". Emilio Garoz, tal era su nombre, se disculpaba también por no haberse dado cuenta de que los institutos "no son lugares donde se va a aprender, sino guarderías, y que mi función no consiste en enseñar, sino en cuidar a los hijos de todos aquellos que si realizan un trabajo productivo y provechoso para la sociedad". La lista de "faltas" incluía la de no aprobar gratuitamente a los alumnos, así como la de "no saber aguantar el desprecio, la humillación y el insulto diario". Concluía pidiendo excusas "por no haber sabido aceptar que soy un parásito, un ciudadano de segunda, un desecho social...". La carta, como ven, era en realidad, un espejo.
No conozco a Emilio Garoz, pero me temo que está al borde de la depresión, la enfermedad más extendida entre los enseñantes. Muchas veces, tratando de comprender la situación de los profesores, los imagino abandonados en un territorio hostil del que todo el mundo ha desertado. Desautorizados por las familias, mal pagados por el Estado, despreciados u odiados por los estudiantes, se les pide que no molesten, que finjan que todo marcha bien, para no alterar las rutinas de los padres, de los subsecretarios o de los mismos alumnos, ocupados en cosas más serias que la de atender las demandas de esa panda de idiotas. ¿Pero qué se puede esperar, en fin, de alguien que ha decidido dedicar su vida a la docencia?
Si algún joven expresara en casa el deseo de ser maestro, los padres correrían con él al psicólogo para ver qué rayos le ocurría a ese chico en la cabeza. Quiere decirse que hemos delegado la tarea de construir el porvenir en unos profesionales que sólo merecen nuestro desprecio. Realmente, estamos locos de atar. La carta de Garoz era el grito desesperado de quien ha perdido ya toda esperanza. El problema es que con sus esperanzas se van al cuerno el futuro.
Juan José Millás EL PAIS, 18-VI-2004
Profesores
Un profesor de instituto publicó el domingo pasado en este periódico una carta al director en la que solicitaba irónicamente el perdón de todos nosotros por "haber malgastado mi vida estudiando una carrera, haciendo un doctorado y preparando una oposición mientras los demás se labraban un provenir". Emilio Garoz, tal era su nombre, se disculpaba también por no haberse dado cuenta de que los institutos "no son lugares donde se va a aprender, sino guarderías, y que mi función no consiste en enseñar, sino en cuidar a los hijos de todos aquellos que si realizan un trabajo productivo y provechoso para la sociedad". La lista de "faltas" incluía la de no aprobar gratuitamente a los alumnos, así como la de "no saber aguantar el desprecio, la humillación y el insulto diario". Concluía pidiendo excusas "por no haber sabido aceptar que soy un parásito, un ciudadano de segunda, un desecho social...". La carta, como ven, era en realidad, un espejo.
No conozco a Emilio Garoz, pero me temo que está al borde de la depresión, la enfermedad más extendida entre los enseñantes. Muchas veces, tratando de comprender la situación de los profesores, los imagino abandonados en un territorio hostil del que todo el mundo ha desertado. Desautorizados por las familias, mal pagados por el Estado, despreciados u odiados por los estudiantes, se les pide que no molesten, que finjan que todo marcha bien, para no alterar las rutinas de los padres, de los subsecretarios o de los mismos alumnos, ocupados en cosas más serias que la de atender las demandas de esa panda de idiotas. ¿Pero qué se puede esperar, en fin, de alguien que ha decidido dedicar su vida a la docencia?
Si algún joven expresara en casa el deseo de ser maestro, los padres correrían con él al psicólogo para ver qué rayos le ocurría a ese chico en la cabeza. Quiere decirse que hemos delegado la tarea de construir el porvenir en unos profesionales que sólo merecen nuestro desprecio. Realmente, estamos locos de atar. La carta de Garoz era el grito desesperado de quien ha perdido ya toda esperanza. El problema es que con sus esperanzas se van al cuerno el futuro.
Juan José Millás EL PAIS, 18-VI-2004
Soy una mala persona...
Hoy he hecho llorar a una niña de 14 (o 15) años... Sé que no hay justificación posible para tal hecho, pero de igual modo trataré de justificarme...
La clase de 3º se ha vuelto insoportable. Están contestones, protestones y pasotas. Lo único que hacen en mi clase (y creo que en las demás) es hablar entre ellos. El nivel de decibelios cada día es más acusado, y los murmullos a veces se convierten en una insoportable jaula de grillos. Llevaba avisándoles un tiempo de que la cosa no podía continuar así. El rendimiento había bajado y procuraba que no se llevaran sorpresas en las notas de la 2ª evaluación. Al igual que la charla de su tutor, todo ha sido en vano. Y hoy se me inflaron las ..., narices.
Eché a cinco de clase. Casi los elegí al azar, porque fácilmente me podría haber quedado con diez. Ellos se creían que sería como con otros profes, que los echan para librarse del problema y punto. Fui escribiendo sus partes (apercibimientos; los chicos los entregan a sus padres, para que vean la falta y la firmen; a los tres, expulsión tres días; reiteración o gravedad acarrean expulsión de hasta 29 días) y al final de clase, pese a los ruegos de los demás para que no se los pusiera, se los di.
Incluso los llevé a jefatura. A la hora siguiente tenía que hablar con una madre de mi tutoría (yo novato y tutor...) y pese a que estos expulsados (bueno, las expulsadas, el único chico que expulsé no me persiguió) me rogaban que les perdonara, pude esquivarlos. Pero después no. A una de ellas se le emborronaron los ojos y le tuve que parar porque rompía irremediablemente a llorar aduciendo no sé qué de su madre, de un castigo de tres semanas... Aunque no dije nada, ya me había convencido.
La secretaria, burlonamente al ver que volvía a por los partes, me preguntó si era blando. "No lo soy", contesté. "... Bueno, sí. Pero no soporto ver a una chica llorar". Luego mi compañero de departamento me dijo el regate para no mostrar mi falta de autoridad ante lo que tiene que ser una decisión irrevocable al darles un parte: "no te lo quito, te lo guardo. La próxima vez, a la mínima, te pongo este y otro parte".
Pero ya la había hecho llorar... ¡Qué mala persona soy!...
La clase de 3º se ha vuelto insoportable. Están contestones, protestones y pasotas. Lo único que hacen en mi clase (y creo que en las demás) es hablar entre ellos. El nivel de decibelios cada día es más acusado, y los murmullos a veces se convierten en una insoportable jaula de grillos. Llevaba avisándoles un tiempo de que la cosa no podía continuar así. El rendimiento había bajado y procuraba que no se llevaran sorpresas en las notas de la 2ª evaluación. Al igual que la charla de su tutor, todo ha sido en vano. Y hoy se me inflaron las ..., narices.
Eché a cinco de clase. Casi los elegí al azar, porque fácilmente me podría haber quedado con diez. Ellos se creían que sería como con otros profes, que los echan para librarse del problema y punto. Fui escribiendo sus partes (apercibimientos; los chicos los entregan a sus padres, para que vean la falta y la firmen; a los tres, expulsión tres días; reiteración o gravedad acarrean expulsión de hasta 29 días) y al final de clase, pese a los ruegos de los demás para que no se los pusiera, se los di.
Incluso los llevé a jefatura. A la hora siguiente tenía que hablar con una madre de mi tutoría (yo novato y tutor...) y pese a que estos expulsados (bueno, las expulsadas, el único chico que expulsé no me persiguió) me rogaban que les perdonara, pude esquivarlos. Pero después no. A una de ellas se le emborronaron los ojos y le tuve que parar porque rompía irremediablemente a llorar aduciendo no sé qué de su madre, de un castigo de tres semanas... Aunque no dije nada, ya me había convencido.
La secretaria, burlonamente al ver que volvía a por los partes, me preguntó si era blando. "No lo soy", contesté. "... Bueno, sí. Pero no soporto ver a una chica llorar". Luego mi compañero de departamento me dijo el regate para no mostrar mi falta de autoridad ante lo que tiene que ser una decisión irrevocable al darles un parte: "no te lo quito, te lo guardo. La próxima vez, a la mínima, te pongo este y otro parte".
Pero ya la había hecho llorar... ¡Qué mala persona soy!...
2ª carta de presentación
Sexo: varón (esto no me lo preguntan, afortunadamente lo dan por consabido).
Edad: ... Me cuesta, pero acabo diciéndoselo: 26 años.
Estado civil: ¿y a ti qué te importa? (Es que es una pregunta muy recurrente en mis alumnos, "¿tienes novia?"; que para otras cosas no tienen curiosidad, pero para eso...).
Asignatura: lengua castellana y literatura (el profe de lengua, vaya). La parte de lenguaje (sintaxis sobre todo) no es que me apasione demasiado y la literatura me gusta, pero me encuentro con el problema de que no sé transmitir mi entusiasmo por la materia.
Cargo: profesor de secundaria. ¡Ah, importante! Interino (un día estás aquí, otro día aquí no).
¿Dónde? En un instituto del sur de Madrid, a una hora y casi tres cuartos de mi casa (inciso: de casa de mis padres). Bueno, ni siquiera eso. Es una sección de otro de una localidad cercana. Nuestro director apenas aparece para los claustros y nuestros jefes de departamento no los conocemos.
Estas tres últimas preguntas ya no serían para los alumnos, sino para ti que me estás leyendo, si es que estás por ahí... ¿Alguna pregunta más?
Edad: ... Me cuesta, pero acabo diciéndoselo: 26 años.
Estado civil: ¿y a ti qué te importa? (Es que es una pregunta muy recurrente en mis alumnos, "¿tienes novia?"; que para otras cosas no tienen curiosidad, pero para eso...).
Asignatura: lengua castellana y literatura (el profe de lengua, vaya). La parte de lenguaje (sintaxis sobre todo) no es que me apasione demasiado y la literatura me gusta, pero me encuentro con el problema de que no sé transmitir mi entusiasmo por la materia.
Cargo: profesor de secundaria. ¡Ah, importante! Interino (un día estás aquí, otro día aquí no).
¿Dónde? En un instituto del sur de Madrid, a una hora y casi tres cuartos de mi casa (inciso: de casa de mis padres). Bueno, ni siquiera eso. Es una sección de otro de una localidad cercana. Nuestro director apenas aparece para los claustros y nuestros jefes de departamento no los conocemos.
Estas tres últimas preguntas ya no serían para los alumnos, sino para ti que me estás leyendo, si es que estás por ahí... ¿Alguna pregunta más?
Breve carta de presentación
¡Buenas!
Es un poco tarde y todo el proceso de creación de este blog ha sido largo y costoso. Mañana tengo que madrugar, y mi ayudante (gracias, Merxe, por tu infinita paciencia para conseguir que esto salga) también, así que solamente quería probar que de verdad esto funciona (y de paso y sobre todo para ver que la página sale en blanco y rojo como Merxe ha puesto, que como salga verde le da un ataque, que para algo es sevillista).
Cruzo dedos y ya va. Hasta más escribir, buenas nochesssss...





