Volviendo a lo de siempre, quería responder a Aldara (ya compi, felicidades de nuevo ;-) sobre el profesorado sin vocación. Es difícil concretar y pensando en cómo contestarte, lo que se me ha ocurrido es recurrir a mi experiencia como alumno. Me he dado cuenta de que salvo mi profesora de literatura de 2º de BUP (y alguna más, pero la asignatura no me gustaba tanto) y mis profes de la EGB en el cole, lo único que he coleccionado han sido modelos de antiprofesores. Es decir, que cuando he tenido la oportunidad de ponerme en el otro lado, quizá inconscientemente, lo que me he propuesto es NO REPETIR los ejemplos de profesores que me dieron clase.
Tengo varios ejemplos que me han venido a la memoria:
- La Topisto (en honor a la secretaria tonta de Remington Steele), profesora de mates de 1º. Venía (en su antiguo ford fiesta fosforito) cuando le daba la gana, no explicaba nada, exigía mucho y pasaba de nosotros como de la m*****.
- Mi profesor de Física de COU: el CATEDRÁTICO. Hombre de gafas, gesto adusto, porte estricto y recto y bata blanca. Se encomendaba a sus hojas de ejercicios, sus tizas de colores y sus escuetas explicaciones, pese a tal despliegue de dibujitos en la pizarra. ¿Hola, aquí un alumno, puedo preguntar algo?... Ah, perdone que le haya interrumpido su magistral clase impartida desde lo alto de su tarima...
- Mi profesor de Química de COU. El jefe de estudios. El hombre de las reglas casi mnemotécnicas para la Química orgánica. El cara que se escudaba en su cargo para venir siempre tarde, faltar cuando podía y escaquearse de nosotros.
- Y, por último, mi odiado favorito. F. G**(ipollas), de Biología (de los otros ni recuerdo su nombre). En teoría le debería estar agradecido porque me aprobó su asignatura sin llegar al aprobado por una especie de acuerdo que tuvimos: si yo aprobaba física, me aprobaba (que hizo porque no esperaba que aprobase). Además, él no daba el temario que te pedían en Selectividad, sino una cosa alternativa que por lo visto era una mezcla de apuntes de carrera y diversas pijeces que él consideraba muy inteligentes alternándolo con artículos de la materia que nos pasaba en inglés. ¿Qué es lo peor de este profesor para que encabece mi lista? Los aires de superioridad con los que se dirigía a ti. Las bromas sin gracias riéndose del alumno y ensalzándose a sí mismo. Esa risa autosuficiente y humillante... Mi antimodelo por antonomasia, vaya. Lo tengo claro: de mayor quiero ser lo contrario a F.G.
(Sí, hice el COU de ciencias puras, no sabía qué hacer después. Claro que con esta nómina (más la de mates, tampoco gran cosa y que encima me tenía como vago que no daba lo que podía y siempre que había duda me bajaba nota) tuviese claro una cosa: LETRASSSSSSSSSSSSSS).
En fin, si hay algo que caracterice a mi profesorado de instituto es ese acomodamiento en el puesto que se traduce en un total y absoluto desinterés por el alumnado. Cuando eres alumno (creo), no pides ser el centro de atención ni que te consideren alguien excepcional, pero que pasen de ti... Tampoco. Por eso prefiero mantenter un trato cercano con ellos, bromear para hacer la hora de clase más relajada (pero bromas no para avergonzar), e incluso sacrificar un poco la parte académica si puedes reforzar aspectos como educación, costumbres, hábitos de estudio, pautas correctas de comportamiento... Pero bueno, además de estas pautas a no seguir, me queda mucho por aprender y, además, cada curso te va marcando un camino.
Ya lo que respecta a lo de "marcar límites" a un adolescente, ahí me parece que no te puedo ayudar demasiado y creo que la edad juega en mi contra. Por ejemplo, hoy me ha pasado una cosa: uno de primero, al entrar, ha puesto la mano para que se la chocara. Iba cargado en ese momento, pero no se la hubiese chocado de todas maneras porque a lo mejor ese tipo de gestos me restarían autoridad al verme ellos como uno más. Y si luego no eres enrollado... Jejeje... Pues se siente. Ah, eso sí, sigue haciendo lo que hacías con tus grupos reducidos. Como profe tu mandas y puedes aprovecharte de lo que les gusta (motivarles) para impartir clase.
En el post 101 ya se me ocurrirá algo para dar las gracias por seguirme en este trayecto. ¿Alguna experiencia con profes malos? ¿Alguna sugerencia para lo del blog de relatos?
Unos versos (Luis Cernuda):
Mejor que la palabra,
el silencio en que duerme.
No la pasión: el sueño
adonde está latente
¡Qué malooooo!, diréis.
A ver, a ver, antes de recriminarme, os diré cómo evaluaré la parte de geografía: la nota la divido entre varios factores: 1) el examen, que esta vez (y puede que repita) es tipo test; 2) los esquemas que vamos haciendo en clase (el cuaderno, vaya); 3) el resumen que les pido que hagan del tema (con apuntes y libro, en casa, donde quiero que se fijen por tercera vez en lo que hemos dado); y 4) la redacción, que en este caso es sobre las desigualdades del planeta y posibles soluciones al respecto. Vamos, que todos han sacado notas altas. Supongo que les dará más confianza en sí mismos. Y si veo que se relajan, me pongo más estricto y ya está.
Necesito sugerencias para mis dos horas en la sala de informática. Como aún no he mirado ningún programa educativo que pueble el universo Internet, hoy les he mandado que buscasen información sobre el Romanticismo (contexto histórico y social, características del movimiento) y que concretasen en tres autores, buscasen biografías y obras destacadas, haciendo hincapié en el que veremos en clase: Bécquer.
Más: el título del post, ¿a qué viene? A que por fin han llegado los primeros (justo el día que lo tenía a última hora...). ¿Son buenos, calladitos? No, no, nada de eso. Tienen pinta de desastrosos y de no parar de hablar. Pero son pocos. No tengo el grupo entero, sino sólo el desdoble que requiere refuerzo. Unos 14, más 3 en el refuerzo propiamente dicho. Eso sí, creo que me voy a tener que olvidar de dar la asignatura de forma "normal". Estos nenes van a necesitar otro tipo de cosas. Cosas como enseñarles a leer (y entender lo que leen), a escribir (sin faltas) y a presentar las cosas decentemente... (y llegar a los mínimos exigidos, claro, peor dando otras vueltas).
Más: ¡hoy hemos empezado a usar el tamagochi! (usease, el chisme para anotar las faltas y poner las notas). Es pequeñito, azul, rectangular y hace pi cuando pulsas una tecla. Lo he domesticado casi a la primera :p
Prometo un próximo post contando lo que a Aldara le causa curiosidad. Y como no hago más que prometer y prometer, voy concretando, que no soy un político, corcho. Lo de los relatos. Mi idea original era dejar un espacio en nuestros blogs y que cada uno lo escribiera. Laura y Aldara me hicieron ver que podía ser más interesante: crear un blog para los relatos. Los que fuéramos a escribir tendríamos todos la contraseña y podríamos escribir un relato al mes (para no agobiarnos). Sin obligación de hacerlo. Cada uno, al escribir, cambiaría el nombre, o pondríamos anónimo, para no saber de quién es cada relato y criticarlo (en positivo, nunca negativo). Y cosas así que hablaríamos entre todos.
Ayer, una alumna de mi tutoría. Me dice:
-Profe, me duele el dedo. (Tenía como un moratón, por encima del anillo, que le dije que se quitara por si acaso)
¿Tengo cara de médico? :s
Tiza. Es la web de la chica de la que os hablé y de la que puse los versos de un estribillo de una canción suya. Creo que se pueden escuchar algunas canciones.
Olvidarte de que existe y vivir lo mejor posible para enterarte de que tienes un nivel aceptable de felicidad, lo cual es mejor que la felicidad perfecta, que no existe o dura demasiado poco y la echas demasiado de menos.
2. ¿Cuál es su miedo más grande?
La muerte.
3. Cuál es el rasgo que más deplora de usted mismo?
La timidez, mi borreguismo, el ser incapaz de rebelarme contra lo que no soporto.
4. ¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
Supongo que estará por llegar...
5. ¿Cuál considera que es actualmente la virtud más sobrevalorada?
¿Mi pinta de chico bueno, que hace que la gente se confíe? No sé...
6. ¿Qué virtud le gustaría poseer?
Ninguna, estoy bien como soy aunque a veces me moleste ser como soy.
7. ¿Cuáles son las palabras o frases que más usa?
No sé, seguramente tenga muchas muletillas, y lo peor es que no me doy cuenta. Insultos varios si estoy viendo al Madrid, por ejemplo...
8. ¿Qué es de lo que más se arrepiente?
Por ahora, no tengo demasiadas cosas de las que arrepentirme.
9. ¿Cuál es su vicio?
Según mi padre, Internet... Los demás son inconfesables, jejeje.
10. ¿Qué es lo que más valora en sus amigos?
Que sean como son y que encima me soporten.
11. ¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?
En estado mediano tirando a bajo, creo. Como esperando algo que no acaba de llegar.
12. ¿Cuál es su posesión más preciada?
Mi intimidad (como para hacerme famoso, eh).
13. ¿Cuál considera que es la peor miseria?
La prepotencia.
14. ¿Con qué personaje histórico se identifica?
Identificarme, identificarme, con ninguno. Son todos mentira. La historia es mentira. Viva la ficción, que es más real. Pero supongo que con algún escritor, en todo caso. No me sale ninguno ahora...
15. ¿Cuál es la cualidad que más le gusta de una mujer?
No hay ninguna específica, pero es indudable que consiguen hacer de la vida algo más agradable. Saben escuchar, por concretar alguna virtud.
16. ¿Y en un hombre?
Me cuesta concretar en esta división por sexos o géneros... Pongamos que... Suele ser fácil entablar conversación con ellos, aunque la mayor parte sea sobre temas intrascendentes, pero que hacen que pase el tiempo.
17. ¿Quién es su héroe de ficción?
¿Mortadelo y Filemón? ¿C3P2? ¿Mickey Mouse? (el Mickey de aquella revista dominical que leía, el del Don Mickey, el investigador, jeje).
18. ¿Cómo le gustaría morir?
Agh, otra pregunta.
19. ¿Qué apodos tiene?
Le preguntaré a mis alumnos algún día, cuando pueda enfrentarme a aceptar el mote con dignidad :p
20. ¿Dónde y cuándo es feliz?
No tengo lugar o tiempo destinados a la felicidad, así a bote pronto.
21. ¿Cuál es el rasgo de personalidad que menos le gusta de un hombre?
Que se empeñe en seguir el molde del hombre.
22. ¿Qué o quién ha sido el más grande amor de su vida?
Quién, estará por llegar. Qué, la literatura.
23. ¿Cuándo miente?
Creo que no miento. Me suelo callar mucho.
24. ¿Cuál es su idea de la muerte?
Negro. Si tengo el día optimista, que formaremos parte de un todo con nuestra parte de conciencia o de identidad.
25. ¿Qué no perdonaría?
Acabo perdonándolo todo. De momento, pues, no me han hecho nada que no pueda perdonar. Pero la mentira es algo que te deja una huella de rencor a menudo indeleble.
26. ¿Qué le hace reír?
Las bromas que surgen en las conversaciones, las pelis cómicas buenas, muchas cosas que ahora no sé concretar.
27. ¿qué le hace llorar?
No suelo. No es por ser machote, es que no me sale...
28. ¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?
Espero que pronto pueda decir que publicar algo escrito por mí.
29. Para usted, qué o cuál es un buen insulto?
Los típicos te suelen dejar muy a gusto. Libera tensiones...
30. ¿Cuál es su idea de la fidelidad?
Estoy de acuerdo con Aldara en su respuesta. Ser fiel primero contigo mismo, o mal vamos. Y luego, respecto a la fidelidad con los demás, pasa por ser lo suficientemente sincero como para que te digan que no te quieren y no enterarte por terceros o en la típica escena “no es lo que parece”...
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¿Mi clase hoy? (una). Bien, gracias. A las 9:20 ya había acabado. Pero teníamos claustro a las dos y media y había que quedarse. Para decidir sobre exámenes de los de 2º de bachillerato y que puedan venir de prácticas a los departamentos de orientación y educación física. Ah, y lo del eclipse solar anular ese...
Mañana tengo claustro a las dos y veinte.
Y si ya de por sí un claustro es un sopor y un aburrimiento, cuando ese día podrías salir a las once y media, entonces se convierte en una
Fuera el cabreo. Vamos a las improvisaciones. Dos fundamentalmente:
1ª. En 3º de diver, antes de acabar con el texto de Benedetti, me leyeron sus redacciones (tema: mascotas, relacionándolo con el relato). Entonces se me ocurrió, sobre la marcha, que entre ellos se evaluaran. Así, uno leía y los demás, después de comentar qué les parecía (tanto en cuanto a contenido como en cómo lo leyó), le ponían nota. Me ha sorprendido lo justos que eran criticándose y puntuándose. Apenas he tenido que cambiar lo que decían.
2ª. En 4º, Procesos. Iban acabando la actividad antes de lo que esperaba, por lo que dije que había que exponer un resumen de la actividad en clase, en la pizarra. La actividad (en pequeños grupos, lo cual venía bien porque era la última hora y estaban ya cansados) era analizar los aspectos del proceso de comunicación de un anuncio publicitario o una noticia. Y casi de casualidad me he encontrado con que podía evaluar, además del trabajo que habían hecho, cómo se expresan oralmente.
Y lo demás:
- Conversando en el bus de vuelta con mi jefe de departamento, tocamos un tema delicado: profesores que no tienen vocación o, lo que es peor, que frustran o hacen la vida imposible a los alumnos. Actitudes como las de querer humillarles o demostrar su superioridad hacen que luego algunos tengan una especie de alerta o de escudo ante cualquier profesor y nos vean como el enemigo o estén a la defensiva.
- Una de las redacciones antes referidas trataba de una mascota muy peculiar: el conejo de Za. Después de las risas de todos al oír cómo se llamaba (Dani D.J., que se pronuncia Danidiyei), a mí me entraron sudores fríos. La de coñas que habría... Por suerte, el único mal pensado por lo visto he sido yo... Un alivio, que he podido disimularlo. E incluso le he comentado que lo que más me había gustado de su redacción era cómo había descrito su conejo...
- Lo maravilloso que es ir en un autobús oliendo a vómito... Toda la gente cambiándose hacia delante, porque un tío nos había obsequiado con el resultado de su más que visible borrachera. Y yo sin sitio donde cambiarme... Menos mal que luego el pueblo adonde voy huele a campo (pero sin abono para fertilizar, de momento).
- La tarde ha sido una buena tarde: ha caído el tema 4 (aclaro: no estoy estudiando a fondo, estoy esquematizando). En un día. Ayuda que este tema (Lenguaje verbal y lenguajes no verbales) no es tan farragoso como los 3 anteriores. Mención aparte el 3, Lenguaje y pensamiento, que directamente paso de él. De los 72, este me lo puedo dejar. En el examen hay dos opciones. Aun teniendo la mala suerte de que me caiga podría elegir otro. Pero en el anterior, había párrafos como este: principio de la isomorfía del texto: consiste en suponer que la organización de nuestros productos humanos comunicativo-verbales se realiza según un proceso de expansión cuantitativa que respeta escrupulosamente la estructura de la célula lingüística elemental, manifestación lingüística de una predicación lógica.¿Mande? :s
- Una de mis alumnas no me oye :s Menos mal que otra niña me ha dicho que no sólo le pasa conmigo. Habrá que vigilar si necesita sonotone. Pero al principio ya me había causado un trauma y me veíais a mí repitiéndole las cosas como si hablase con un inglés, silabeando cada palabra...
Una recomendación: si podéis, escuchad una canción de una artista casi desconocida (al menos para mí hasta que una amiga me la pasó). Su nombre artístico es Tiza. La canción es Promesas. Da qué pensar el que no es necesario ningún concurso musical, ninguna casa discográfica abusiva o ninguna emisora radiofónica estereotipada para poder disfrutar de buena música: una guitarra, una voz bonita, una letra que transmite. Poco más. Si no encontráis la canción, creo que tiene dos temas en el recopilatorio del Búho Real, un local donde canta gente que está empezando. La canción que os digo dice cosas como estas:
Recojo los silencios
que perdí por cobardía,
mientras suenan
golpes secos de dolor
en la mesilla
PD: paciencia, prometo retomar lo de los relatos y poner el cuestionario (Proust es simplemente un escritor francés, Laura, no le tengas manía por eso :p).
En mi laboratorio particular, con mis doce cobayitas, vivimos al margen del mundo exterior. En geografía estoy viendo con ellos la demografía en el mundo y las desigualdades entre países ricos y pobres, aunque más bien les estoy enseñando a hacer esquemas. Y quiero hacerles reflexionar sobre estas desigualdades, y que me busquen soluciones. A ver si podemos enviar alguna interesante a Bush...
En lengua, les llevo textos. Los leen en silencio y subrayan las palabras que no entienden. En sus cuadernos deben tener una sección para el vocabulario, que tendré en cuenta. Luego lo leo yo en voz alta y voy preguntándoles cosas, para ver si entienden algo, cosa que no suele suceder. Al final, les pido un resumen. Primero he visto con ellos Continuidad de los parques, de Julio Cortázar y luego (aunque sonó la campana y no lo acabamos), Se acabó la rabia, de Mario Benedetti.
Como además tengo con ellos dos horas en el aula de informática, la primera clase la empleé para enseñarles a manejar el word, las herramientas básicas. El próximo día, darán un paseo por Internet.
Y el jueves me estrené (qué mal suena esto) con Procesos de Comunicación, la optativa que dan en 4º de la ESO. Es el curso más alto que he dado y tenía un poco de miedo en este sentido. Además, iba a ser una clase más numerosa. Pero casi desde el principio me sentí bien, a gusto. Quiero que esta clase les sirva para desconectar un poco de la "rutina" de las grandes asignaturas. Que sea práctica y participativa. Creo que lo conseguí, en parte, a pesar de que tuve que explicarles un poco de la teoría de la comunicación (emisor, receptor, mensaje, código, canal y contexto). Así, una chica que se quería cambiar en principio a otra optativa (Expresión corporal), me dijo que qué podía hacer para quedarse...
Algunas breves respecto al insti. 1. Hice una guardia de aula más perdido que una peonza y el lunes me tocan dos de recreo y apenas sé llegar al patio... 2. Ya no tengo libertad para hacer fotocopias y tienes que pedirlas con un día de antelación. Con lo mal que me se me da eso de acordarme de pedirlas con tiempo... 3. Lo de los dos recreos me tiene desubicado. 4. Me han cambiado el horario y me tocará madrugar todos los días. 5. Ya casi me he aprendido los nombres de mis tutorandos.
Un anuncio (aparte de la propuesta, que sigo madurando...): próximamente, os amenazaré con el cuestionario Proust, recogiendo la iniciativa de Aldara.
Unos versos (Javier Cánaves, Al fin has conseguido que odie el blues):
Sigue lloviendo todavía
y la lluvia me cuenta, cadenciosa y cercana,
que el que nunca ha abrazo un espejismo
no sabe qué es perderlo para siempre
Cri, cri, cri, cri, cri... Vale, en Madrid no hay grillos, pero como me levanto medio dormido, yo los oigo. Lo que sí hay es oscuridad y silencio a las siete de la mañana. Y tranquilidad hasta llegar a Plaza Castilla. Bueno, antes, en los vagones, repletos, desafiando todas las leyes de la física y del espacio, ya había terminado esa tranquilidad. Qué marea de gente saliendo por la boca del metro. Todos juntos, vistos desde alguna extraña perspectiva, debemos de parecer un vómito bestial. Somos como una infección estomacal de extraordinarias proporciones...
El siguiente mogollón es a la entrada del instituto. ¡Qué de crío! Claro, de eso se trata... De dar clases a esos chicos... Ya no hay vuelta de hoja... Hay que empezar, sí o sí. Previo paso por los baños (nervios, supongo), bastante puntual (creo que el primero), rompo el fuego. Entro al pasillo de los segundos y donde los de diversificación también acampan. Llave en mano, a la segunda, cede la cerradura. Entro y, al cabo de un rato, me siguen mis alumnos. 12. Seis chicos y seis chicas. Dormidos, como yo (¿nerviosos, como yo?).
No hay demasiado qué contar. Es pronto para extraer valoraciones, pero en principio parece que son majos. Y como son pocos y en diversificación puedes tener margen de libertad, esta clase puede convertirse en una especie de laboratorio para probar cosas con ellos. Sí, creo que les voy a mirar un poco como a cobayas, jejeje.
Al final se ha impuesto la cordura y los primeros de la ESO empiezan más tarde. Hoy, entre que sólo tenía tres horas y dos de ellas eran con los primeros, sólo he tenido una clase. Y aun así, estoy reventado... Ah, contestando las preguntas de Sandra. El nerviosismo sobre todo es al principio, que no conoces a los alumnos, que no estás demasiado bien ubicado; y alguna vez que otra, cuando vas sin prepararte mucho la clase... Trato de seguir algún guión, porque si improvisase, dada mi tendencia a ir al grano lo antes posible, correría el riesgo de acabar a los quince minutos... Aunque luego, conforme se desarrolla la clase, acabas improvisando algo... Y suele ser lo que mejor queda.
Sobre la propuesta: todavía sigo dándole vueltas... Sería algo así como mensual, para no agobiarnos ni nada por el estilo, y podríamos ir rotando las premisas que podrían aparecer en el relato, para ayudar un poco a que la inspiración nos susurre algo. Pero nada en plan concurso (Merxe, nos conocemos, jeje), sino en plan de dejar que la imaginación vuele un poco.
Una canción (la letra sin la música no vale para nada, así que enchufad el mp3, buscad en Internet, poner el cd):
Is it getting better
Or do you feel the same
Will it make it easier on you now
You got someone to blame
You say...
One love
One life
When it's one need
In the night
One love
We get to share it
Leaves you baby if you
Don't care for it
Did I disappoint you
Or leave a bad taste in your mouth
You act like you never had love
And you want me to go without
Well it's...
Too late
Tonight
To drag the past out into the light
We're one, but we're not the same
We get to
Carry each other
Carry each other
One...
Have you come here for forgiveness
Have you come to raise the dead
Have you come here to play Jesus
To the lepers in your head
Did I ask too much
More than a lot
You gave me nothing
Now it's all I got
We're one
But we're not the same
Well we
Hurt each other
Then we do it again
You say
Love is a temple
Love a higher law
Love is a temple
Love the higher law
You ask me to enter
But then you make me crawl
And I can't be holding on
To what you got
When all you got is hurt
One love
One blood
One life
You got to do what you should
One life
With each other
Sisters
Brothers
One life
But we're not the same
We get to
Carry each other
Carry each other
One...life
One
Mañana termina la cuenta atrás. Mañana de nuevo dentro de las aulas. Observando a las criaturas sentadas en sus asientos. Siendo observado al mismo tiempo por esas criaturas. Sólo es la presentación y ya no es la primera vez, pero siempre cuesta arrancar motores. Y más viendo que últimamente la NASA falla más que una escopeta de feria (profesión de riesgo: astronauta).
Lo peor es la sensación de provisionalidad que impregna al nuevo centro: no tengo aún tamagochi (véase maquinita con la que se pasan faltas, notas y se ponen observaciones para comunicarlo enseguida con el tutor y padres) y, lo peor, están todavía de obras con un anexo, donde irán todos los primeros. Y por lo visto queda (ni lo he visto aún) como para una semana, por lo que están planteándose retrasar el incio para los peques (que sería lo lógico) o, en su defecto, los bachilleratos, si la Delegación se pone pesada con comenzar como sea. En este caso, tendremos un mogollón, porque hay 8 primeros y sólo 5 bachilleratos, con lo cual faltarían tres aulas...
Hoy nos han dado los horarios. Tengo unos martes de fábula. Salgo como a las once. Aunque creo que me queda una guardia de biblioteca y me lo estropearán. Si me lo tocan, ojalá me la pongan el viernes a primera hora. Aunque tenga que madrugar (6:40.
Mañana a primera lo primero que toca es presentarme a mi tutoría. Hace no mucho le he mandado un correo desesperado a la jefa de estudios adjunta, que ha dado esa diversificación otros cursos y ahora está con los de 4º. Creo que ha olido mi pánico, jajaja (pero es que nunca he dado diver y estoy más perdido que los propios chicos). Pero eso ya se verá mañana...
Un inciso: ¿os sabe mal el agua que bebéis? (dirigida más bien a madrileños/as). Últimamente, hasta huele. Ojo con esto de la sequía, a ver qué nos están dando. Echo de menos eso de poder beber directamente del grifo :-( No se sabe lo que uno tiene hasta que lo pierde. Así que ahora hay que comprar hasta agua embotellada. ¡Que llueva! Haremos una oración sioux para atraer las lluvias: ankare tjiu skei (que quiere decir: ¡Que llueva, coño!).
Una futura propuesta: he estado pensando en crear una especie de rinconcito para escribir. Ya iré dando una serie de datos, de momento os lanzo la idea, a ver si os gusta y en algún post podemos dedicar un espacio para los relatos (pequeñitos) que ideemos.
Una decepción: los tres grandes poemas de Pedro Salinas (La voz a ti debida, Razón de amor y Largo lamento, sobre todo estos dos últimos). Pierde mucho cuando no está en antologías. Me aburrió mucho.
Cuando cierras los ojos
tus párpados son aire.
Como siempre escribo desde el ordenador de mi cuarto, cierro la página y la sesión es inacabable: siempre estaba ahí el Hola, juliiiiii presidiendo la página... ¡Salvo ese día! En vez de eso, me pedía el nombre de usuario y la contraseña. Y desde que hice el blog no lo había puesto. Y mi memoria digamos que no se caracteriza por ser de elefante. Y la primera gota de sudor recorrió mi frente. Y por más que lo intentaba, nada, no me acordaba. Y no podía ni recordar la contraseña, porque no sabía ni mi nombre de usuario (que no era el juliiiii con el que firmo).
Desesperado, acudo a Merxe, que estaba en el Msn. Claro, ella flipó, porque mi pregunta fue: "Oyeeeeeeeee, ¿cuál es mi nombre de usuario y mi contraseñaaaaaaa?" (no estoy tan mal de la cabeza, es que ella, allá por febrero, me ayudó a hacer el blog). Me dio una serie de nombres, pero ninguno coincidía. Y había quedado para ir al cine y se me echaba el tiempo encima, no quería llegar otra vez tarde.
Hago una llamada y transmito mi desesperación. Le cuento lo que ha pasado y me dice que si hablé en el Msn mientras hacía el blog estaría en el historial. ¡Eureka! (¡Gracias, mua!). Rastreo las conversaciones y lo encuentro. Ya estaba tan desesperado que pensaba que me quedaba sin blog, y me quedó poco. Pero no...
Eso sí, llegué tarde. Porque luego no encontraba las llaves de casa...
Respecto al insti, el lunes me dan los horarios. Y el martes empezamos (aunque no hay prisas, Momo :p). El viernes, un claustro aburridísimo, con una votación inacabable (la importancia de la terminología al enunciarla y de las personas que les gusta hacerse oír y retuercen hasta lo indecible lo que era una tontería al fin y al cabo con tal de tener su cuota de protagonismo).
Una película: Princesas.
Salvo algún diálogo de Candela Peñas, donde se veía demasiado la huella del autor, Fernando León, en los discursos que pronunciaba (eso sí, preciosos, como la teoría del Desvío), una peli dura y emotiva. Goya seguro a la mejor actriz, actriz revelación y algún secundario, amén de la película, guión y lo que se le ponga por medio.
Llevo esta semana liado de aquí para allá, con lo que apenas he tenido tiempo para escribir, y eso que tengo un par de anotaciones pendientes. De hecho, una de esas anotaciones es del 5 de septiembre, día en que tuvimos el examen de recuperación en mi ya antiguo instituto (snif). Sigo vivo, pues, que no he empezado aún las clases :p. Ah, pido perdón por anticipado por la extensión del post de hoy...
Antes de empezar con la exposición de los hechos, un anuncio: he dejado las clases presenciales a las que me había apuntado al final de curso pasado. He preferido estudiar por mi cuenta y he pedido el temario a la academia. El lunes me tocó transportar la cajita con los temas (los
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de la parte teórica y los fascículos para la prueba práctica y también para ayudarte con la programación y sus correspondientes unidades didácticas).Sabía que lo del anuncio os iba a dejar patidifusos, pero bueno, sentía que tenía que hacerlo. Me he quitado un peso de encima (sobre todo cuando tiré a la basura del papel reciclado el temario que hasta hoy me ha acompañado, desde el curso 2001-2002; lástima el haber tenido que reemplazarlo por otro). Paso de lunes de cuatro y media a nueve y media, abrumado por datos de las oposiciones que en su mayoría conozco, rodeado de personas alimentándose su histerismo por las oposiciones... (El tema oposiciones puede que sea recurrente este año, voy avisando...).
Esa misma mañana fui a registrar el poemario (ya podré dejar algún poema más por aquí :p Es broma; ya puedo mandarlo a futuros concursos que no me prestarán atención). Por eso la firma de actas en mi ya ex insti la he tenido que retrasar hasta hoy por la mañana.
Y bueno, fuera de estos datos irrelevantes para vosotros, al tema. A los temas, más bien. Por orden cronológico:
*** Las fiestas del pueblo ***
Coinciden, año tras año, con la realización de los exámenes de septiembre. Es decir, que los chavales a veces vienen directamente de las fiestas a los exámenes, sin dormir, alterados y, en algunos casos, borrachos. Por eso no es de extrañar que después de 3 meses de relax y sin atisbos de crispaciones, a la primera los atontados de siempre están con las gracias en el examen y tengo que pegar los primeros chillidos del curso...
El caso más destado de la borrachera fue el de A., una de las joyas que tenía el año pasado, en 1º C (13 años). El muchachito fue uno de los que llegó rozando el coma etílico: imposibilidad de mantener la línea recta al andar; dificultad para pronunciar palabras entendibles; estupidez en cada uno de sus actos... En fin, los síntomas típicos. Se empeñó en presentarse al examen de matemáticas (10:30) y se metió un trastazo con silla y mesa incluida al sentarse (sí, todos sabemos que las borracheras son ridículas, y más cuando estamos sobrios; pero para estos niños, al parecer, no). Luego (o antes, no puedo precisar) se enzarzó con una madre, la zarandeó, y tuvieron que sacar al muchacho miembros de la policía... Buen inicio de curso...
*** Los beneficiosos efectos de Operación Triunfo ***
Más en concreto, de una de sus concursantes, la madrileña Edurne. ¿De qué está hablando este profe con una casi segura depresión postvacacional y una futura depresión y consiguiente baja por incompatibilidad de caracteres con sus alumnos? Me explicooooooo:
Quedaban dos o tres niñas haciendo del examen de lengua, y una de ellas me estaba preguntando algunas cosas (preguntas bastante directas, por cierto). Y ya le estaba metiendo prisas para que acabara, que su tiempo para terminar se había sobrepasado con creces. Y, claro, al meterla prisas, soltó una palabrota. Esta niña era una habitual a expresiones del tipo: "
Jopetas
.Es indudable que esta palabra surgió del beneficioso efecto "Edurne", pues ella es una asidua a esta expresión tildada de pija. Y para una vez que la tele tiene unas consecuencias positivas, pensé que había que reseñarlo (y celebrarlo). Trataré de hacer un estudio pormenorizado al respecto, a ver si es un caso aislado o es otra expresión que se pone de moda (tras el pues va a ser que no; ahora vas y lo cascas; u otros más que no me salen y que os invito a que recordéis) y relega a los habituales tacos.
El beneficioso efecto "Edurne" (aunque seguiré con un estudio pormenorizado)
*** Las despedidas ***
Ayer habíamos quedado los compañeros. La palabra "despedida" debería borrarse de los diccionarios. Aplazarla al menos. Nos veremos (espero) antes de Navidad y en junio para llorar juntos las penas y ver cómo hemos quedado (mal)parados después de otro curso. Casi nos tuvieron que echar del restaurante, a eso de las cinco y media pasadas. Está bien cuando esto (ya no referiré la palabra de este apartado) se produce entre risas. Las echaré mucho de menos. A cada propietario de cada una de estas risas.
Y hoy, el último día en mi antiguo instituto. Ya había bastante más movimiento porque empiezan antes que nadie (ni que les dieran un premio por hacerlo; o a lo mejor es que les dan premio desde las Administraciones al director; o el pago ha sido que la tele ha venido para sacar unas imágenes del insti, jejeje). El último trayecto en metro-tren-bus. La última vez atravesando la puerta de entrada. Los últimos pasos por esos pasillos. El último trayecto de vuelta con Ana. Pero quién sabe, la vida da muchas vueltas, y más cuando eres interino, jejeje. Ayer (perdón por el inciso temporal) pensaba que algo está cambiando dentro de mí con tanto cambio. A ver si me va a dar ahora por madurar y eso...
En mi post anterior más o menos venía a decir de mi nuevo instituto que algo no me convencía. Hoy ya lo he confirmado del todo. Lo que pasaba es que no tendré a Ana a mi lado, haciéndome sentir bien como profesor, sin desconfiar de mi bisoñez y de la terrible cara de novato y de susto que debía de exhibir los primeros días de clase y luego siendo uno de mis principales apoyos para no sentirme fuera de sitio en un instituto, en una sala de profesores. Haciéndome sentir bien simplemente estando allí y teniendo a alguien a quien contarle cualquier cosa. Se me ha encogido el corazón hoy al despedirnos, aunque sepa que es un hasta luego.
Frase: La risa no es en absoluto mal comienzo para una amistad, y es con mucho la mejor manera de acabarla (lord Henry dixit: Wilde, Oscar. El cuadro de Dorian Gray)
- El jefe de departamento me recibió muy bien y parece que es muy agradable.
- Pude elegir horarios (ver más adelante qué he elegido).
- El recibimiento en el departamento. El jefe nos había preparado cava, un pastel y un regalo (un libro con un listado de teatros madrileños).
- Pese a la tensión por no encontrarlo o por pasarme de parada, no me costó demasiado encontrar el instituto, pegado junto al otro del pueblo. Y eso que hay que dar un paseo...
- Tengo varias y diversas combinaciones de autobuses.
- Está bastante ordenadita y estructurada la documentación sobre lo que dar y cómo darlo.
Puntos (uy, se me iba la ene y quedaba fatal...) en contra:
- El claustro. Aburrido. Extraño. Y estaba con esa sensación de estar de más... Muy precipitado, sin conocer nada ni a nadie, aprobando cosas del año pasado... Venía de una jornada de presentación y aquí la acogida no existió...
- La media de edad de mis futuros compañeros. Bastante alta... Incluso en el departamento, donde todos parecen simpáticos y agradables, me sentí como el interino, como el último de la fila (que lo soy, por otra parte).
- Está un poco (bastante) más lejos que mi casi-instituto. Para ir con tranquilidad, le pongo hora y media...
- Puedo ir confirmándolo: me puedo ir olvidando del rollo que había con el resto de compañeros del año pasado. Primero porque será imposible conocerlos a todos, y segundo porque... Porque no, vaya.
Pero tengo ganas de ir haciéndome con el nuevo centro, que tiene mucha mejor organización que el del año pasado (lleva varios años ya y eso pesa). Y empezar las clases. Como tenía que coger el ámbito (aunque al jefe de departamento no le importaba que se pusiese en la rueda para elegirlo cualquiera), ya me cargué con 9 horas del 3º de diversificación (7 más 2 por ser su tutor; ya explicaré un poco más adelante qué significa esto... Cuando me entere mejor, jejeje). Y cogí un 1º más refuerzo (7 horas), así que para completar mi horario (tienen que ser 18 horas), elegí una optativa, de 4º, Procesos de comunicación, que son 2 horas semanales.
A ver qué tal, ya iré conociendo el instituto, hablaré con el departamento de Orientación, de quien depende el ámbito, y poco a poco... Ah, también pedí salir 4 días a la una y media, pero no creo que tenga tanta suerte con eso. El martes, más (ah, y debo un post con algunas anotaciones del día de las recuperaciones, en mi otro insti).
- la odisea;
- todo era mentira;
- con la miel en los labios;
- cómo estar en el sitio equivocado a la hora equivocada;
- el último, tonto;
- mordimos la manzana y fuimos expulsados del paraíso;
- lo sentimos, no puedes seguir con nosotros, ni siquiera te nominamos, directamente estás expulsado de la academia.
En fin, podría seguir, pero entonces corro el riesgo de que no os enteréis de nada. La noticia mala: ya no estoy en el
¿Qué es lo que ha pasado? Eso digo yo... Pero trataré de resumirlo:
Todo empezó un 7 de septiembre... Bueno, no. Me enteré un 7 de septiembre, pero la cosa me imagino que venía de lejos. ¿Cuánto de lejos? Mejor casi no saberlo, porque para enfadarme más... A ver, que me estoy yendo por las ramas. Cuento la odisea por orden cronológico:
Llego a las diez menos cuarto al instituto más o menos. A las diez iba a empezar la jornada de presentación para los recién llegados. Veo al compañero que me encontré el día que fui por primera vez, y le espero. Entramos, vamos a la sala de profesores, y allí nos dicen que la reunión es en la biblioteca, en la primera planta. Somos unos 15, incluida mi compi de inglés del año pasado, Lucía.
El director comienza su discurso (él dijo, cómo no, speech). Nos pasan un folleto diciendo quiénes eran los del insti (una cosa es lo que dicen ser, luego otra es lo que tú compruebas que son) y un amplio dossier (please, que alguien me diga la palabra españolizada, que acabo de levantarme de una siesta y no me sale), una especie de libro de instrucciones en caso de emergencia. Y eso, comentan cosas como que "bienvenidos a esta nuestra comunidad"; que es un instituto que cuenta con 100 profesores y 1200 alumnos; que tienen programas con institutos norteamericanos, franceses, italianos y toda la CEE; que son un buen centro porque son muy buenos profesores (lástima los administrativos, por lo visto...); que allí no se expulsa a los alumnos, sino que se les desvía, y que no hay alumnos inmigrantes, sino extranjeros. Una pena que la agenda electrónica (de la que no eres propietario, sino depositario) no nos la dejaran, que valía una pasta y podría haber sido un bonito recuerdo para no quedarse con mal sabor de boca. Un ejercicio de humildad, vaya.
Después de una hora y cuarto o y media de bombardeo de información (hablaron el director, dos de los cinco jefes de estudio y algunos compañeros, como uno de los orientadores), bajamos al piso de abajo a hacernos una foto para que las pasasen luego por las dos teles que hay, una en la sala de profesores y otra en no sé qué sitio y así nos fuéramos familiarizando los unos con los otros y para la ficha del centro. Entre foto y foto, hablamos unos con otros, vamos teniendo una primera toma de contacto; uno de los jefes de estudio bromea conmigo y me dice, después de hacerme el retratito (véase Carrusel Deportivo), que tengo cara de tutor de un tercero.
Tras la foto, dicen de ir a tomar un café. Durante este trayecto llega la primera noticia. La primera espinita en el mundo educativo perfecto (Matrix no existe). Una de nuestras compañeras de departamento comenta que a ella el lunes le dijeron que habían ofertado plazas de más, y que sobraba una. Esta compañera temía que fuera ella porque, aunque en expectativa (o sea, con plaza, pero sin destino fijado), estaba en comisión de servicio; ya sabiendo que todavía hay gente de más baja categoría ("vulgar interino", como le dijeron a Marisa, jeje), se quedaría más tranquila. Una mujer, secretaria o no sé qué, a medio camino entre los dos edificios, nos habla y dice más o menos lo mismo, pero con prisa. Aquí ya ni tomo café ni nada, porque sé que soy el interino con el número más alto, y se me han quitado ganas de todo. Otro de los que iban a ser futuros compañeros, que provenía de Vallecas, se lo toma con más filosofía. Es decir, que se ofrece a que, en caso de saturación, él dar filosofía, o religión, o una "scr" o lo que le echen. A estas ya eran las doce, hora del claustro.
De vuelta al edificio donde estaba el Aula de usos múltiples (Salón de actos de toda la vida) del claustro, justo antes de comenzar (se estaba retrasando), después de que otras compañeras nos dijeran que había 13 en el departamento (que sí, que sí, que sobramos, pero para eso aquí estamos los interinos, para largarnos en caso de excedencia de personal, no preocuparse), llaman a este chico y a mí. Al matadero. Al garrote vil. El pasillo de la muerte... Al final, resulta que no es que sobrase uno, es que sobraban dos. No sé qué dijeron de que pidieron 4 y les dieron lo que quisieron. Ni lo sé ni me importa ni me interesa. El caso es que no había sitio para nosotros. Que si lo siento, que si estaban llamando a S. (quien se ocupa de colocar las vacantes en la delegación norte, creo) pero que no conseguían hablar con él, que si cuál, que si tal. En ese momento no sabes bien qué hacer y cómo disimular tu cara de tonto. Y, como decía mi compañero de fatigas, encima tienes que poner buena cara y sonreírles. Yo creía en un primer momento que ellos (los del instituto) no tenían la culpa, pero qué cojones (con perdón). Han tenido desde julio, que salieron las plazas, para ver que éramos más de la cuenta y que algo fallaba. Y si no les ha dado la gana de mirar quién y cuántos venían, la semana anterior nos habíamos pasado el viernes; y si todavía no lo sabían y se enteraron el lunes, que nos hubieran avisado por teléfono porque a estas alturas por unas horas las vacantes pueden volar. O, ya en las últimas, no hacernos tragar el pestiño de la presentación, el lavado de cerebros para entrar en la sociedad perfecta donde los tacos se penalizan con multa (como la malísima película de Stallone; esto último es una hipérbole :p). Porque no es lo mismo acercarte a la delegación a las diez y media que a la una. No es lo mismo. Mi compañero, por ejemplo, esas horas le han costado el que ya no tiene acceso a entrar en la rueda para la asignación de grupos y de horarios. Y veremos yo.
Pero aquí acaba lo malo (supongo). Nos fuimos a la delegación en el coche de este chico; allí, el tal S., con quien comunicar resultaba en mi casi-instituto imposible, tras previo paso por un inspector de no sé qué, nos dijo que quedaban dos vacantes completas, aunque compartiendo ámbito. Mi compañero, anterior en la lista, se quedó con la plaza de Tres Cantos y yo con la de Algete. Pedí el teléfono y ya sé que tengo mañana claustro a las cuatro y cómo llegar en transporte público. Y colorín colorado, esta odisea ha terminado (aunque en esto de la Educacíón no hay finales, sino comienzos, pero eso ya será otro post...).
Para variar, fue una odisea llegar al instituto. Había llamado antes y me habían dado las señas, pero... Parece inevitable eso de perderme... Eso sí, la culpa la tuvo el conductor del bus, que pasó de mí. Me dijo que me avisaría cuando llegase la parada y cuando le pregunté si quedaba mucho, me dijo que se le había olvidado, que a la vuelta me lo diría. Luego le llamaron al móvil (sí, está prohibido, pero tal vez para los autobuseros no) y temblé porque me veía regresando a Plaza Castilla, pero no...
Resulta que este instituto está situado en un lugar un tanto extraño, junto a la Nacional I, en una zona residencial o similar. Tuve que cruzar una pasarela para atravesar dicha Nacional (un par de veces, porque estaba un poco perdido), pero llegué...
El instituto... ¡¡qué grande es!! Me metí en el edificio equivocado, pero una amable conserje (no es ironía), me llevó al otro lado, al pasillo donde estaba Secretaría, Jefatura y Dirección (al final). Y empecé con el papeleo. En eso estaba cuando llegó un compi mío de Lengua (de mi misma edad, que eché un vistacillo cuando estaba escribiendo) llegó y fue confortable ver que no era el único perdido allí.
Luego conocimos al director, al jefe de estudios, a mi jefa de departamento y a otra compañera, y del instituto fuimos en el coche suyo a la Delegación Norte, en San Sebastián de los Reyes, tras dar una vuelta perdidos por ahí, incluyendo una visita por los alrededores del aeropuerto, más papeles y vuelta al instituto, para entregar la credencial. Y fin. ¿Conclusiones?
¡Qué pánicooooooooooooooo! Todo nuevo, todo enorme, los chicos educados (¡parecían personas normales y todo!) y eso que eran los suspensos. Ah, y corro el riesgo de impartir... (tachán), ¡francés! (nada de coñas). Vale que no tengo ni papa de francés (je, au revoire, que se pronuncia ou vuá, bon jour, que se pronuncia bon youg, las erres convertidas en ggg, y la típica frase del vou le vou cu se a ve muá sesua, que por supuesto no se escribe así). Esperemos que se imponga la cordura y nos den (porque mi compi está en las mismas que yo) un ámbito, compensatoria o diversificación, porque si no... Los pobres chicos van a leer un montón el libro y tomar apuntes...
El lunes y el martes serán mis últimos días en el sur de Madrid, así que pronto habrá cambios en el blog, lógicamente. Veremos qué tal se desenvuelven los acontecimientos...
¡Pipipipi! (bueno, así no es el tono de la alarma, pero no sé tararearlo aquí). Ayyyyy. Se acabó lo bueno, empezó la rutina. Vuelta al instituto. Por suerte el sueño lo podía todo, porque si no, habría quedado un hueco para el nerviosismo, los reencuentros siempre son emocionantes. Antes de llegar, eso sí...
***EL SUSTO***
Iba leyendo (el prólogo de un libro de cuentos de Oscar Wilde) y estaba enfrascado en el tren, cuando pasa alguien, levanto la vista instintivamente y veo... ¡¡¡una metralleta!!! Menos mal que seguí mirando arriba y me encontré con el militar, y luego otro, y luego otro. No sabía que aún seguían las medidas de seguridad en alerta...
***¿EING?***
Cuando subo al bus y el conductor, que estaba hablando con un pasajero, me pregunta: ¿dónde está el ayuntamiento de Navalcarnero? ¿¿¿Me vio cara de enterado??? Pero si iba legañoso y zombie perdidoooooooooooooo.
Y luego, eso. Vuelta al cole. Tenía el examen en el ordenador (bufff) e hice el examen a mi alumno por el cual he tenido que madrugar. Lo mejor: vuelta a ver caras que se han ido convirtiendo en algo muy cercano (aunque me han faltado muchas, como Ana, que se me ha escapado por los pelos, cuando ya estaba en el bus ella llegaba). Lo peor: que sólo me quedan dos días para estar con ellos. De hecho, mañana me toca ir al nuevo insti y hacer los papeles. Bueno, primero encontrarlo, jejeje.
Y ya está... Bueno... Falta una cosa. Venga, va, la diré. Que no está bien tener que empezar a madrugar el día de tu cumple :p (es que me da mucho corte estas cosas; ya os invitaré a algo para compensar que me lo haya callado hasta estas horas ;-)





