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Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
Nuevos Ministerios
… no sigo detrás, ¿para qué? Si cada vez que vienes me convences, me abrazas y me hablas de los dos. Y yo siento que no voy. Que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos. No te diré que no. Yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo…


Frase suspendida en los labios: qué preciosa eres, no sé cómo no te das cuenta.

Finge que acaba de llegar (aunque lleva esperando al menos diez minutos) y que la mirada dirigida hacia su aparición es casual. La saluda. La sonríe. Entablan una conversación neutra centrada en los problemas rutinarios de la jornada laboral. Sin querer, su mente se desliza desde las palabras que ella le dirige a los pensamientos que no puede controlar.

Si el otoño hubiera llegado antes, si hubiera pertenecido al mes de octubre desde el principio, no habría pasado nada. Las nubes oscuras que hoy ensombrecen mis pasos podrían haber tapado antes esos días de cielo azul y nubes blancas como sueños que no pesan sobre el corazón; si hubiera hecho frío, seguramente me habría abrigado de esas nubes blancas. Pero ya es demasiado tarde y este fin de semana de nuevo va a abrir una brecha tan profunda que no puedo negar que esté pensando en ella y que su ausencia será el motivo de mi tristeza.

Se sientan juntos en el vagón. Ella se gira cuando le habla. Al entrar, hasta le rozó su melena en la barbilla. Una oleada de su perfume (un olor dulce, breve, casi áspero, mezclado con un leve rastro de tabaco, indicio de que está cerca de ti) le suscitó un hondo e irrealizable deseo de abrazarla en ese momento. Asiente de vez en cuando y añade algún comentario.

Tengo que dejar de pensar en ella. De pensar sin más. Las teorías están perfectamente formuladas, el único problema es llevarlas a la práctica. Pensar es estar parado. Moverse es luchar contra mi pasividad. Tampoco debería ser tan complicado decírselo.

¿Tan complicado sería pedirle que viniera contigo a tomarse unas cañas después de la oficina? La escucharías como siempre haces cuando vais en el metro; tal vez ella alterase su indiferencia ante ti cuando le dijeras que viéndola reír hasta las esperanzas no tienen el sabor amargo de la derrota; o cuando le dijeras que te gustaría buscarle el sentido a tus latidos implicándote en la tarea de que esa risa no faltase ningún día.

Desvía un poco la vista para que ella no se incomode con esa mirada tuya, ya que no puedes camuflarla de indiferencia.

Fuera de los dominios de su conciencia, le llega un anuncio:

“Próxima estación, Nuevos Ministerios. Correspondencias con…”

Ahí sus caminos divergen, así que tiene que apurar sus últimas posibilidades. Todo lo pensado en pocos minutos tiene que concretarse o desatascarse. ¿Oyes su voz despidiéndose, como si viniera de otro planeta? Vas a perder aquel perfume. Se va a ir, se está dando la vuelta... No puedes dejar que pase.

No hubo flechazo a primera vista. De hecho, cuando llegó nueva, ni se fijó en ella. Con el paso del tiempo, las miradas fueron concretándose en detalles que cada vez le gustaban más: sus ojos grandes, concretados y perfilados en unas largas pestañas; su peculiar acento, que le llevó a preguntarle por su procedencia; la satinada palidez de su cara; su corta melena rubia; el timbre sonoro y breve de su risa; su obstinada fijación a darse menos importancia de la que tenía...

Su voz pronuncia, interrumpiendo la despedida que ella había iniciado, una palabra sin que su mente termine a decidirse a dar la orden:

–Oye...

Había estado dándole vueltas todo el día, dejando la resolución para más adelante: “cuando la vea en el andén esperando el tren, le pediré que venga conmigo al concierto el próximo sábado. No, demasiado temprano... En el trayecto, que siempre consigo preguntarle cosas de ella. No, está hablando de los proveedores y la faena que le hicieron ayer; no sé romper el discurso de esa conversación... Antes de despedirnos para ir a nuestros respectivos despachos... No, se han acercado Asunción y Fernando... A la hora del descanso, mientras ella fuma su cigarrillo y yo contengo la respiración cuando una ráfaga de su mirada incide sobre mí. No, sólo tenemos quince minutos y se me han ido esfumando todos sin que sepa iniciar la frase adecuada... Al salir, que la espero para ir juntos al metro. Tiene que ser entonces, ahora, aunque esté cansada y yo aterrado”. Ella no reacciona ante mí de ninguna manera especial, soy un cualquiera para ella, me dirá que lo siente, que no puede ser... Y ya hemos llegado a su parada y aquí tenemos que despedirnos.

–Dime, dice ella mirándole como se mira a cualquier cosa.

Ahora que creías que habías cambiado; que habías superado tus frustraciones y aceptado que los sueños una vez que se piensan ya no pueden hacerse realidad; ahora que habías construido un presente en el que no necesitabas inventarte historias para completarte; ahora que te habías concedido una respetuosa tregua contigo mismo, con tu yo soñador que se evade del yo que deja escapar a puñados experiencias lastrado por su pasividad y cobardía, se te viene todo abajo al dejarte sorprender por su risa, por su cercanía, por su voz, que serpentea por esas sibilantes sílabas que ella pronuncia cadenciosamente.

La única manera de desembarazarme de esta opresión es despejar mis dudas. En cuanto reciba su negativa, en cuanto vea que es infranqueable la distancia que hay entre nuestros labios, volverá la tranquilidad de siempre, dejaré de pensarla como una posibilidad y cualquier imaginación respecto a ella no alterará ningún significado conjunto en el futuro, con lo que pensar volverá a ser un buen refugio para mi tristeza. No tengo nada que perder, con el rechazo ya cuentas de antemano. Simplemente hay que darle salida a ese caudal de sentimientos acumulados antes de que sea demasiado tarde.

–Que pases un buen fin de semana.


...Confía en mí, nunca has soñado poder gritar, y te enfureces, es horrible el miedo incontenible...
 
Algunas correcciones (y autocorrecciones)
Primero, antes de recrearme con las respuestas de mis niños, hay que exponer el mea culpa. Diosssss, ¿cómo se me ocurre poner en la primera pregunta (examen de geografía para diversificación) esto:

Escoge la respuesta correcta.

Y voy y les pongo las cuatro opciones falsassssssss? He tenido clase a primera y con el rollo de que faltaba uno por hacer el examen, todavía no les he dicho nada. Al final he sido bueno y les he regalado el punto a todos; no me he decantado por la opción que algún compi me proponía: "les pegas un broncazo por no haber pillado la trampa y saber que todas eran falsas". Es que a mí esas cosas me hacen reír y no es plan de echarles la bulla y yo partiéndome...

Bueno, después de la cagada equivocación, a cebarnos (pero con cariño :p) de las respuestas estrella (star answers, las voy a llamar, ale):

  • Las primeras ciudades se hicieron 3000 a.C.


"Hazte, ciudad, dijo el Señor".
Y la ciudad se hizo.
(Luego llegó el señor... Gallardón y mandó derribarlo todo para empezar de nuevo; e instauró una palabra principal en el vocabulario de sus súbditos ciudadanos: CABRÓN obras).

  • Las primeras ciudades se descubrieron en el 3000-3500 a.C. (...) también se descubrió el alcantarillado (...) además, se descubrieron dos grandes ciudades que fueron Grecia y Roma.


Los Pinzones (que eran unos... marineros) gritaron a Colón para que despertara de sus ensoñaciones:
"¡Ciudad a la vista!"
El hombre había descubierto las ciudades. Y como había tres carabelas, además descubrieron alcantarillados y Grecia y Roma. Descubrir era inventar y quién sabe si todo había surgido de la nada.


  • antes de la primera guerra mundial los romanos construyeron casas amuralladas con rocas que encontraron


Mentir la chica no miente; antes de esa Guerra, desde luego que los romanos estar estuvieron; ahora bien, precisar no ha precisado mucho, la verdad...
Ah, y también es fundamental encontrar rocas para construir casas amuralladas: a veces hay vecinos tan malévolos que hay que poner tapias para que no pisen nuestros jardines o salten a nuestras terrazas...


PD: ya está soltado. Lo de mi fallo, digo. No ha pasado nada.
PD2: aclaración sobre la integración: no es que esté en contra de la integración; simplemente dejo constancia de la falta de medios para dicha integración, que dista mucho de significar algo. Soluciones, pues: lo primero, más medios. Luego, ya veríamos...
 
Coctelera
(Una semana da para mucho; perdón por la extensión, pero entre la avería y la falta de tiempo...):

*** La increíble historia del Pc y su mala leche (subtitulado como La Ley de Murphy: si algo sale mal, tranquilo que seguro que puede ir a peor) ***

Resumiré lo del ordenador en 10 cómodos pasos poniendo como precedente lo del sábado por la mañana, que lo fuimos a recoger porque (se suponía) estaba arreglado. ERROR. Encendía la torre, pero por la pantalla no salía nada. Lunes tarde, odisea:

PASO 1: llevamos la torre a la tienda. El chico lo enchufa y funciona. Le cambia algo de la resolución de la imagen, y para casa.
PASO 2: aquí sólo sale el mensajito OUT OF RANGE. Nada, vamos.
PASO 3:llevamos torre y monitor allí, como nos dijo el de la tienda. Nada más salir, se pone a llover.
PASO 4, tienda: todo funciona correctamente. Mi padre se pone a decir que parece brujería, entre algún que otro insulto dirigido al ordenador (merecidamente). Nos da una caja para resguardar la torre de la lluvia.
PASO 5: salimos y ha dejado de llover (como teníamos caja, hacía de paraguas; es decir, que PARA el agua si lo llevas).
PASO 6, casa: nada de nuevo. ¿Será la regleta?
PASO 7: en estas que toca mi padre y ¡chas!, chispazo, salta la regleta. Olor a quemado.
PASO 8 (aunque ahí ya me desentendí): mi padre lo bajó a la tienda. La fuente de alimentación (creo), quemada. 15 euros más.
PASO 9: a esperar a mi hermana pequeña, la manitas de la casa. Ella tampoco consigue que se vea nada.
PASO 10: probamos a cambiar monitores con el otro ordenador que hay en casa, tiene mi padre. ¡Funciona! Y el monitor en el otro, también. Pero la combinación en mi cuarto no (sí, en la tienda esa combinación sí iba, no preguntéis, no sé por qué pasa eso). Así que ahora estoy sin mi pantalla tft :-(, y con un monitor de 14 pulgadas muy aparatoso. Y sin sonido.

La mayoría de estos pasos estuvieron acompañados, para colmo, con... ¡CANCIONES NAVIDEÑAS a todo trapo por el patio! A un niño le debió de entrar el mono de Papa Noel...

*** Martes nostálgico ***

Como el martes salgo a las once y media y en mi ex insti tenían evaluaciones por la tarde y Ana no entraba hasta las seis y media, quedé con ella. Así que me cargué la mochila al hombro y me recorrí media Comunidad de Madrid (por no decir que la traspasé de cabo a rabo). Salí a las doce (me entretuve un poco) y llegué pasadas las dos y media. Lo peor, esperar en Móstoles al autobús más de media hora, que si no, habría llegado a ver a mis alumnos. Ana me dijo que recordaban y me echaban de menos (los de 1º, los otros no sé, aunque vi a un par de alumnas y me decían que volviera). Lo mejor: ver de nuevo a Ana, volver con ella como en los viejos tiempos. Apenas ha sido un mes, pero en el regreso tenía la sensación de que habían pasado siglos desde el fin del curso pasado (incluyendo septiembre).

Por allí, las cosas cambian poco, aunque al menos las puertas aún se mantienen en su sitio, algo es algo. La mayoría de los casi-por-no-decir-ya-totalmente-delincuentes siguen por ahí. Se les busca módulos, historias, y los muy cabr**** pasan y se matriculan en el instituto. Claro, como se lo pasan tan bien y hay que admitirles por narices... Manda narices, valga la redundancia. Tíos que han demostrado sobradamente que sobran (perdón por la nueva redundancia) en el sistema educativo, y ahí están. En fin, cosas de la integración: hay que integrar al delincuente, al indeseable, al matón, al drogadicto, al irrespetuoso-maleducado, no vaya a ser que el alumno que (aunque no con demasiadas ganas) quiere estudiar, pueda.

*** Y siguiendo con la integración... ***

Otros dos ejemplos de integración: 1) me contó mi padre (profe de fisica y química, por si no lo había mencionado) que hay en su instituto un niño hiperactivo. Un niño que estaba toda la santa mañana corriendo de aquí para allá, siendo perseguido por los conserjes y no sé si por algún profesor. No podía estarse quieto. Creo que la última vez que lo encontraron fue en la sala de profes, cuando entró y su brazo ejerció de metralleta y disparó a los allí boquiabiertos presentes... ¿Está un instituto preparado para recibir a este tipo de alumnos? Pues claro, ¿no somos un cajón de sastre? Métanlo todo.

2) Comentó una inspectora en el instituto de mi padre (que está en el centro de Madrid) que a los padres de los alumnos gitanos (¿el Estado, la Comunidad?) les pagan 20.000 de las antiguas pesetas por matricularlos en clase. A uno de ellos le llamó la atención un profesor por no sacar el libro y el cuaderno y no hacer nada. El chico le contestó que eso no venía en el contrato... ¿Integramos, o hacemos el imbécil?

*** Tardes en el instituto, o cómo perder el tiempo camufladamente ***

El miércoles, sesiones de evaluación inicial para los cursos de 3º y 4º. Desde las 15:30 hasta las 20:15 allí metido para no decidir nada, chismorrear (los que conocían a los alumnos) sobre mil banalidades de los chicos y, sobre todo, perder el tiempo. Tengo mi 3º de Diver, que con esos vale, y más siendo yo el tutor; pero tengo un 4º, una optativa en la que me vienen chicos de cuatro grupos de los cuartos, y me tengo que quedar a cuatro sesiones en las que no puedo aportar nada primero porque como mucho tengo 10 alumnos de cada grupo y segundo porque son dos horas a la semana con ellos, y en un ambiente bastante distendido que poco tiene que ver con otras asignaturas. Al menos a la vuelta no pillamos atasco y ganó el Madrid...

*** Crece mi preocupación y mi apatía ***

Mis nenes de primero me han dicho que soy su profe favorito. Interpretación: ¡estoy perdido! Si soy el único con el que se divierten, significa que hacen lo que quieren y sólo conmigo meten bulla. Les tengo que cortar, les tengo que cortar, les tengo que cortar...

Por otra parte, y espero que sea pasajero, mi apatía respecto a las clases va en aumento. Me aburro a menudo. Me cansan las gracias de los dos "simpáticos" de primero; las salidas de tono supuestamente también graciosas del tonto oficial de mi tutoría; la desgana de los de 4º con cualquier actividad que se les propone (ahora estamos haciendo una agencia de noticias y con las que obtengan, el lunes dividiré la clase en tres grupos para su difusión en los tres medios: prensa, tele y radio).

*** La falta de ortografía del momento ***

hillendo en vez de yendo.
 
Mejor fuera que dentro
A mi ordenador le siguen restañándole sus heridas. Por si no lo sabíais, los médicos de ordenadores siguen el ritmo de sus homólogos humanos, y aunque no se dice, el sistema médico es similar al de la Seguridad Social. Tras una larga semana, nos lo devolvieron, pero igual enfermo que antes. Así que..., vuelta a empezar. Mañana (lunes, que no sé cuándo podré colgar este post), a la tienda de nuevo.

En el instituto, ninguna novedad destacable salvo el declive del 4º de los procesos. Así que en este post más bien voy a referir algunas anécdotas:

  • Íbamos medio parados en el medio atasco de cada día cerca de Plaza Castilla. Desde nuestra privilegiada altura buseril, entonces los vimos: en el carril de al lado, más detenido que el nuestro, casi seguidos, dos personas llamaron nuestra atención: una mujer leyendo el periódico; y, más adelante, un hombre estudiando apuntes. Cambiando marchas y mirando al frente a la vez, para que luego digan que hombres/mujeres son unitareas...

  • El martes hice algo de lo que me siento orgulloso: terminar de esquematizar (otra historia será estudiarlo) el interminable tema 7: Las lenguas de España. Formación y evolución. Variedades dialectales. Hojas y hojas y hojas sin fin...

  • Un apunte para el bien de mi salud mental o mi equilibrio personal o mis estudios de oposiciones: Internet no hace que estudie menos. Ahora que me falta, he descubierto que sin ella (la red) estudiaría el mismo tiempo. Y es que cuando llevo unas (pocas) horas, hay que descansar. La tele no ayuda demasiado, por cierto.

  • El hombre que atronó. No es el título de mi próximo relato (que, por cierto, estoy redactando bases y chismes de esos que no me salen) ni de mi próxima novela (inédita, por supuesto). Sólo es el título de mi post y es el hombre que me precedía en la madrugada del jueves (7:00 more or less) y que me sorprendió (y aterrorizó) con una descomunal y retumbante flatulencia (vulgarmente llamado pedo). Cambié de acera ipso facto, claro. Como fuera como el rayo y el trueno y trajera alguna consecuencia aquel grito infradorsal, estaría perdido.


Dos recomendaciones, una seguro que con muchos meses de retraso: automatic_imperfection, de Marlango. Si te gusta la música tranquila, claro y la hipnótica voz de Leonor. Creo que es mejor disco que el primero. Siempre sienta bien la música elegante y diferente a la de siempre. Y la segunda, que seguro que todos ya la habéis leído, pero bueno,La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, o cómo el alumno aventajado de Eduardo Mendoza escribió una novela mil veces mejor que el maestro, incluso que la sobrevalorada La Ciudad de los prodigios. Otro día que tenga mejores posibilidades de acceder a Internet copiaré alguna frase que me gustó.

Una involución o cómo de Manual para los fieles hasta Relax se puede tirar por la borda melodías pegadizas, originales e interesantes y acabar haciendo un pestiño de música. Más que relajado, acabas dormido a la tercera canción. Por eso me aburrí tanto en uno de los últimos conciertos que ofrecieron. ¿Lo hicieron aposta para disolver Piratas?
 
OUT. OFF. KAPUT. KO. GAME OVER. CRACK. PLOF...
Muchas expresiones u onomatopeyas tengo para ilustrar lo que le ha pasado a mi ordenador. El sábado, después de cerrar el MSN, al volver a prestar atención a la pantalla para apagar el sistema, veo que se ha colgado. Control + Alt + Supr. Mi hermana, recién llegada, exigiendo su sitio y su tiempo al lado de mí. Sigue sin ir. Me mete prisas, repito la operación de las teclas mágicas, nada. Reinicio. Sigo con lo mío, pero con mi hermana como un martillo acabado en filo, como una invasión molesta y usurpadora, como una epidemia mortal, machacándome con que tarda demasiado. La paciencia nunca ha sido lo suyo; sí los gritos, los gruñidos, la exasperación cuando las cosas no le salen como ella quiere. No la hago demasiado caso hasta que veo que el negro no se va de la pantalla.

Por más que apagamos detrás, quitamos los cables y los volvemos a colocar (aunque ahora no sé por qué hablo en plural porque eso ya lo hizo mi otra hermana; tengo dos; el yin y el yan, dr(a). Jeckyll y mr(s). Hyde, el negro y el blanco; resumiendo: esta otra, la pequeña, es la buena, claro); yo ya había salido de MI CUARTO y me estaba arreglando porque había quedado, aunque era demasiado pronto. Nada. Imprecaciones, acusaciones, salidas de tono. La hermana mala me echa las culpas a mí; dice que estoy enganchado, viciado, y que debería estar estudiando (aclaración: es que a ella le gusta dictar lo que los demás tienen que hacer, y a qué ritmo). Yo le echo las culpas a ella, que ha estado los dos días anteriores metiendo mierda en el PC (absurdas extensiones de Sims en su mayor parte). Supongo que las culpas son de este caprichoso trasto, al que oí hacer un ruido extraño momentos antes de que me diera la lata este tormento de ser llamado hermana mediana y plasta.

Odio tener que discutir, no necesito hacerlo, me gustaría que mi cuarto fuera una muralla para los demás, sobre todo para ella. De hecho, parece que soy un invitado de la Casa Tomada de Cortázar con respecto a ella. Nada a partir del salón. Eso incluye, por ejemplo, renunciar al vídeo y casi al dvd. A lo mejor es que voy necesitando más espacio para mí mismo.


Resultado: cabreo y ordenador roto. Como haya que formatearlo, hay muchísimas cosas importantes que no tienen copia. Si leeis este post es que he conseguido pasar el contenido de lo que he escrito en el bloc de notas de mi portátil y guardado en mi lápiz - pentdriver y lo he volcado en un disquette en el instituto, o bien lo que me ha dicho mi padre de enchufar lo del teléfono aquí y que la (mierda de) conexión de aúna (33 kbs/seg) me permita seguir enganchado a esta droga que me consume (Internet). Si no me paso por vuestros blogs, comprendedme.

PD: esto pasa por hablar el otro día de que fue bueno, ya que a ése le siguió este pésimo: me corté de modo absurdo la yema del dedo gordo con una navaja que pensaba que no cortaba tanto (tengo la huella dactilar con más cortes que el tráfico de Madrid, vaya carta de presentación si me da por inaugurar antecedentes penales); a mi espalda le dio un aire y está medio rígida; lo del ordenador; lo de mi hermana... En fin...

Un poema (mío):


VACÍO

Alguien a punto de exhalar su último vahído
empaña el cristal donde la lluvia no pasa.
Está tan pálido que se trasluce
y sólo el vaho emborrona nuestra mirada.

Cuando nos damos la vuelta,
apenas encontramos el vacío
alimentándose de nuestras esperanzas.

 
Un buen día
Un buen día es cuando, después de madrugar (6:35), puedes permitirte el lujo de quitar la dichosa alarma que te ha torturado durante toda la semana. Un par de días sin oírla.
¡Paz!


Un buen día es cuando el metro no te cierra sus puertas en la cara, sino que los transbordos te van de cara y llegas a Plaza Castilla incluso antes de las 7:30. Y más cuando tu truco de cambiar de puerta a la salida del metro da sus resultados y aún no me han atropellado para atravesar la carretera.

Un buen día es cuando improvisas una tutoría (aquí no te las preparan como hacía Gema el año pasado) y más o menos ocupas todo el tiempo. Eso sí, ¿cómo voy a la de E. Plástica y le digo que le tienen miedo y no se atreven a preguntarla porque les deja en ridículo y que si puede explicar aunque sea una vez más porque no entienden? Es que me da apuro...

Un buen día es cuando acabas una hora antes y ya no hay más hasta... el lunes (suena genial no decir hasta mañana, sino hasta el lunes). Por más que te pille el atasco porque los autobuseros han decido hacer el cambio de turno en la cochera y la susodicha cochera está a tomar por cu** de Sanse.

Pero sobre todo un buen día es cuando dos veces y distintas personas te quitan años de edad :p. Espero que dentro de 10 ó 20 años se sigan confundiendo, jejeje. Ya me pasó con Sergio (ver foro de Laurita para saber quién es :p), pero hoy ya digo, dos veces:
1. En clase de 3º de diver (una de ellas, que hoy les veía 3 horas, una la de tutoría), después de hablar de sus series favoritas y de no sé qué cosas más, han llegado las preguntas para el profe (estás colorado, profe; ahí hemos vuelto al texto, claro; yo qué culpa tengo de no poder controlar mis sonrojos). La novia, la edad... Y cuando les he dicho cuántos años tenía, no se lo creían :s (es que a veces piensan que les vacilo...). M decía que no, que 24 ó 25.
Y 2., en el bus. No recuerdo bien cómo era la conversación. Me preguntó qué edad le echaba (creo que estaba diciéndole algo de que seguro que era la chica con menos edad entre los 50 primeros interinos de mates, me preguntó qué edad le echaba y luego me refirió algo de que no era tan joven como yo y le pregunté qué edad me echaba a mí. Y nos rebajamos ambos tres añitos... Así que ale, con 24 me quedo, que están muy bien y doy el pego.

Una recomendación: El método. Gran película de actores en la que te plantean temas interesantes y confrontación de personalidades en situaciones límite.
 
Qué bueno... ponerse las botas :p
El día largo, desde primera a última hora en el instituto, y todas las clases: dando más caña a los de diver tras su relajación por las (altas) notas del primer tema; un poco de teoría para los de Procesos para después anunciarles la práctica de comparar una noticia en tres medios de comunicación distintos; bastante hartazgo de que los dos monigotes de siempre de 1º estén dando la nota con sus continuos comentarios...

Peeero, hoy había comida de presentación (bueno, supongo que esa era la excusa para zampar juntos) de los nuevos. Y aunque ha faltado mucha gente, los que estábamos nos hemos valido para pasárnoslo bien y... ¡ponernos las botas!:

  • Entrantes con queso, jamón, chorizo, salchichón... ¡Ñam! No ha tardado nada nuestra bandeja en desaparecer. Qué ganas de levantarme y ayudar a otros compañeros...

  • Calamares

  • Croquetas

  • Marisco: gambas, cigalas, langostinos, nécoras y creo que buey

  • Y, por fin, el plato fuerte: cordero asado


Y luego los helados, el café solo con hielo, la copita de cava, y el licor. Creo que he rentabilizado bien los 37 euros que costaba la comida, me he puesto tibio, jejeje.

* Nota mental: para la próxima comida, rodearme de mujeres; además de ser siempre una buena compañía, ¡¡¡¡comen menos!!!! ¡¡Que nuestras bandejas volaban!!

** ¿Piropo, o grosería?: ¡Qué culo tiene esta tía!. Claro, en el contexto de una clase y el chico (de 1º) en cuestión lo suelta mirando a una compañera de otro curso haciendo Educación Física en el campo de fútbol anexo, está totalmente fuera de lugar. Pero es que luego le reprendo, y me dice que a ella le gustaría. Y yo le contesto que no le gustaría (he pensado que le daría una hostia directamente, pero en concreto le he dicho algo así como que "de ti seguro que no le gustaría oírlo"). Creo que es grosería de todas, todas, pero no sé, ¿creeis que cabe alguna duda?
 
La manzana que no mordió Adán
El pececito me tenía un poco obsesionado... Podía entenderlo estando en vacaciones, en verano, con el calorcirto... Pero a punto de adentrarnos en el invierno y ya metidos de lleno en el curso, donde las connotaciones de un muchacho subido al susodicho pez no tienen demasiado sentido, pues... Vamos, que no le encontraba sentido. Necesitaba algo más invernal...

Y buscando, buscando, buscando (gracias, paciencia), y dudando, dudando, dudando... Al final me he decantado por la manzana de la discordia... El diseño sigue siendo parecido al anterior (que me gustaba, la pega era el pez), pero la manzana le da un toque más personal... ¿Por qué? Porque casi todos los días me llevo una manzana al instituto. Chico sano, jeje.

En el insti, sin novedades. A los de 1º desde el principio, después de dar teoría, al día siguiente saco a 3 ó 4 y les pregunto, para que vayan estudiando y no se duerman. Escribirán, además, mucho, que lo necesitan. A los míos les voy a dar un toque de atención preguntándoles también, que les veo amodorrados. Y en 4º, hicimos un mural con fotografías sobre las vestimentas de la gente, para demostrar que también pueden dar información sobre alguien. Próximamente, simularemos una agencia de prensa. Ah, y mañana, comida. Creo...
 
El 101 dedicado...
Porque no hubiera sido lo mismo llegar a los 100 sin vosotros, sin que me acompañen vuestros comentarios y las lecturas de vuestros blogs, y el mío no hubiera tenido ningún sentido, he pensado que no había mejor forma de agradecerlo que dedicándoos el post pormenorizadamente:
  • Phil, 'Los sabores de la vida'. Sin él, seguro que ahora todavía ni sabría que es eso llamado "blog", ya que él fue el primero que me lo comentó. ¿Qué te puedes encontrar en el suyo? Autenticidad, historias que merecen la pena. Ahora sobre todo centrado en su nueva profesión, la de ser padre junto a F., incluso ilustrándolo con alguna (preciosa) foto de su Saúl; pero siempre endulzándonos esos sabores que tiene la vida con lo que escribe, con lo que vive).

  • Laura, 'Diario de una joven maniática'. Cuando te pregunta si quieres ir con ella al paraíso, no exagera. El paraíso del detallismo, del sentimiento, de lo que significa la expresión "ser especial". La conocí cuando aún no me manejaba demasiado bien, me leí su blog entero y hasta hoy; es imposible no querer conocer sus millones de fascinantes facetas. Sin ella, esto no hubiera sido lo mismo. Imprescindible.

  • Maki (qué raro me suena llamarla así), 'La centralita'. A ella la conocía de antes, pero se picó con esto de los blogs y ahora nos cuenta su día a día colgada (y alejada) del teléfono, sus conversaciones/peleas/discusiones/ con madre, abuela y vecinas impertinentes. ¿Nos contará cómo cae el buenorro a sus pies próximamente? Lo que es indudable es que hay que conocer a esta andaluza de los pies a la cabeza si quieres esbozar alguna sonrisa.

  • Sandra, 'Monólogos de una adolescente paranoica'. Aunque el principio me asustaran sus post kilométricos y alguna que otra locura que contaba, al poco tiempo acabé adoptándola como alumna y es imposible no encariñarte con su sinceridad, su sentido del humor y su optimismo. Por eso cuando desaparece, la echas de menos. Ahora, además, universitaria. Divertidísima y encantadora.

  • Azulica. Indispensable: casi todos los diseños de los blogs son suyos, así que quien más quien menos tenemos que estarle agradecidos (por cierto, el suyo ahora está genial). Y encima, aparte de su faceta como diseñadora, ¡escribe bien!

  • Evoluciones, 'Un lugar como otro cualquiera...'. Desde Barcelona, otra vida que ofrece interés. Después de su verano en Londres (con sustos incluidos), ahora nos promete interés con una posible historia de amor naciente. ¿Quieres dar un paseo por el interior de una persona? Pásate por allí.

  • Ryan: 'aprendiendo a ser feliz'. Mientras él encuentra su camino, nosotros aprendemos con él. Yo le sugeriría que un posible destino suyo sería el de escribir, puesto que engancha con las historias que le pasan. Es difícil no caer en la tentación de leerle desde el principio.

  • Míriam, 'Érase que se era'. Por desgracia, se ha convertido en un blog retrospectivo; es decir, que hay que ir para atrás para conocerla, ya que por motivos personales tuvo que dejar de escribir. Pero ocurre como Ryan (por algo es de los "clásicos"), y es interesante ver lo que le fue sucediendo.

  • 'Antes fui Valentina'. En su blog nos cuenta sus problemas y alegrías con una emotividad y una honestidad que hacen que te involucres y te intereses por lo que va escribiendo. Esperemos que vaya animándose.

  • Momo. Escogiendo como pseudónimo el personaje de Michael Ende ya no puede sino ser interesante; esperemos que las historias que empieza a contarnos continúen y podamos seguir conociéndola y acompañándola un poco más.

  • Eris, 'Ambigüedad'. Otro blog recién creado que tiene mucho que contarnos, aunque el viaje a Málaga se alargue más de lo que desearíamos (acabo de ver por qué, jajaja). Hay que aprender a ver el punto de vista relativo de las cosas (con ella, claro).

  • Laurita, 'Diario de una cabecita loca'. Se lo dije cuando me dijo que había creado un blog: "has nacido para esto" (bueno, algo por el estilo :p). Aunque empezando, ya se vislumbra que dará mucho que hablar. Todo lo que cuenta es interesante, y si no lo es, consigue que lo sea (y eso que es de ciencias :p).

  • Aldara, 'Cosas por hacer'. Uno de mis últimos descubrimientos: compi (de inglés) y escritora vocacional, todo lo que cuenta está rodeado de interés y un afilado sentido del humor. Sólo tiene un problema: que engancha. Debería avisar: contiene altas dosis adictivas.

  • Grace, 'Reflexiones de una hija vengativa'. Aunque diga que el suyo no es un blog muy diferente de otros, ya desde la estructuración de lo que cuenta es original. Sólo tengo una duda: ¿qué me gusta más, lo que cuenta, o cómo lo cuenta? (lo que está bien escrito, dos veces bueno)

  • Thelma, 'Hasta las tetas de poeta de bragueta y revolcón'. ¡Está todo dicho con el nombre de su blog! La voz de la mujer, con todas sus letras. Si no aprendes de sus reproches y enseñanzas, seas del sexo que seas, es que no tienes ojos o cabeza.


Y, por supuesto, gracias también a todos aquellos que me han dejado comentarios o que simplemente han hecho el esfuerzo de leerme.