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Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
Horticultura ornamental y plazos que se cumplen
La pregunta es la siguiente:

¿En qué jardines me meto?

Regla número 1: no mandar deberes que tú no sepas resolver, y más cuando pertenecen a una asignatura que no es la tuya.

Te puedes encontrar con quebraderos de cabeza como no saber poner ejemplos de "horticultura ornamental".

¿Solución?: al día siguiente, como no has podido hablar con tu compañera de geografía para que te saque del atolladero, dices que hoy no se corrigen los ejercicios, que seguimos con la teoría.

Y al acabar la clase te vas corriendo en busca de la respuesta. Y descubres que la preguntita en cuestión ni los propios dominadores de la materia saben responderla. Y te preguntas: ¿quién puñetas hace los libros de texto, que hasta se inventan las preguntas?

Pero investigas, investigas, te van resolviendo el resto del ejercicio: te dicen ejemplos de forraje (lo que comen los animales: nabos, berenjenas), productos industriales (algodón) y se forma una especie de concilio para dilucidar qué puede ser eso de la "horticultura ornamental". Al final, es algo más sencillo de lo que parece:

Horticulturaviene de huerto. Y ornamentales algo para adornar. ¿Solución? Flores que se cultivan en los huertos...

Otro posible jardín puede ser meter a mi grupo en una actividad de la UNESCO, que trata temas como la calidad del agua, el consumo responsable y otros aspectos interesantes, pero que apenas sé explicar ni cómo vamos a poder organizar. Como el periódico, vaya (el país de los estudiantes).

¿Qué tal van esos relatos sobre algún crimen perfecto? ¿Alguien lo ha empezado? Se acaba el mes, se acaba el plazo... Aunque he de reconocer que el mío también avanza lento, casi empezándolo. Puede ser relato sobre tema libre.

¿La forma de hacérmelo llegar?... Lo primero avisarme de que ya está, y luego ya veremos. Podría ponerlos en el blog sin decir de quién es (posibles temores o vergüenzas o protección del anonimato sin más) y luego como me digáis después. Eso teniendo en cuenta de que me hayáis hecho los deberes...
 
No es una broma...

Ya está aquí, ya llegó. Y no, no es la gripe aviar (aunque al tiempo). Es algo más peligroso...

¡¡¡ Las OPOSICIONES !!!

Aclaraciones:

  • Las opos son para la 2ª quincena de junio, pero ahora hay que hacer todo el papeleo para participar en ellas (aclaro dentro de las aclaraciones que odio más y me pone más nervioso los papeleos que los propios exámenes).

  • Ya que me pongo, explico que el proceso consiste (hablo de la oposición, porque además está el concurso donde se presentan los méritos, como el expediente académico, cursos o la experiencia) en dos pruebas: la escrita y la oral.
    La escrita, a su vez, se compone de otras dos: la parte teórica, que consiste en desarrollar uno de los dos temas que salen en el sorteo de los 72 temas que entran; y la práctica, en la que tienes que comentar tres textos (uno poético, uno literario en prosa y otro en prosa no literaria) en tres horas.

  • Si os preguntáis, ¿este está idiota, y no se da cuenta de que ya es profe, para qué se tiene que presentar otra vez?
    Tan idiota no estoy, obviamente... Aprobé la pasada vez, pero no saqué plaza, por lo que soy un simple y triste interino. Ahora tengo que sacarme la plaza para ser funcionario y que no me eche nadie. O, en su defecto, avanzar puestos en la lista de interinos y tener al menos 2 años más de curro.


Así que hay que apretar..., aún más. Lo digo por si actualizo menos esto o me paso poco por vuestros blogs... Pido disculpas por adelantado.
 
Profesores desesperados



Tranquilos, no os asustéis ni preocupéis..., demasiado. Se trata tan
sólo de correcciones de exámenes. En el último a 1º, bastante fácil a
mi parecer, al menos para sacar el cinco, he conseguido un pleno: 13 de 13... ¡¡Suspensos!! Y no sé si es que cuando vas viendo que la nota máxima no pasa de 3,4 te sale la desesperación hasta por las orejas, pero el caso es que al final mis correcciones eran tal que las del principio del post (probablemente salga un enorme espacio en blanco; son cosas inexplicables, como que en el otro ordenador no me deje postear...).

PD: algo indignante en el metro, ver cómo un ciego y su perro lazarillo van a entrar al vagón y les cierran en sus narices las puertas, casi atrapa al perrillo. Me vais a permitir, pero ¡qué gente más hija de puta!
 
De la danza de la pluma al cáncer de la educación...
Hay que ver los giros que puede dar una charla de un escritor ante un público abarrotado de adolescentes de 3º de la ESO (a los cuales no conocía porque yo estaba en un hueco libre y me habían asignado estar a esa hora, como una compañera de departamento que estaba de guardia y que no apareció...). Ellos se habrán quedado tan panchos después del rapapolvo que les metió ayer el susodicho escritor (de novela juvenil, todo hay que decirlo...). Pero los profesores allí presentes, quien más quien menos (yo también dije que menuda vergüenza, por ser solidario, pero estaba más concentrado en analizar la verborrea indignada tan elaboradamente escenificada que soltó que en el contenido y en darme por aludido), pasamos un mal rato.

Vale, quien no está acostumbrado puede ver como chocante o alarmante que mientras tú hablas (y eso que este hombre no se preocupaba en exceso de resultar interesante a su público, cosa que debería mirar para próximas charlas), algunos chicos estén cuchicheando, bromeando o incluso riendo entre ellos, o que otro esté durmiendo con la cabeza entre los brazos en la última fila, faltando algún ronquido para poner la nota pintoresca. Pero seamos sinceros, ¿quién no se ha tomado a cachondeo una de estas conferencias que de vez en cuando nos han sacado de la rutina? Que tire la piedra el que esté libre de pecado...

Tras 40 minutos explicando cosas de una ciudad italiana, sucesos extraños que quería vendernos como verídicos, su manera rupestre de escribir, sintiendo el frío pero dulce contacto de la pluma (vale, él dijo algo de cómo la muñeca danzaba con su pluma, mientras gesticulaba con el brazo como si tocara un violín), y cuando iba a explicar cuándo se licenció la primera mujer en una universidad europea, se levantó e interrumpió su charla.

Aunque he seguido hablando, no crean que no me he dado cuenta de que no me prestaban atención. Iba hablando (es decir, que mucho caso de lo que decía no hacía ni él mismo...) y me decía que no podía ser cierto que hubiera gente tan despreciable, tan lamentable. Me dan asco. No tienen respeto por los compañeros que sí tienen interés y en sus profesores. Les digo esto desde la tranquilidad de saber que dentro de una hora me marcharé y les dejaré y me olvidaré de ustedes, mientras que ustedes mismos tendrán que vivir y soportarse durante el resto de sus vidas. Me tienen hasta los cojones. Son el cáncer de la educación y esto es lo malo de malentender la integración (aquí supongo que se refería a la obligatoriedad de cursar estudios hasta los 16), porque gente como vosotros no merece estar en la escuela, sino que debería buscarse una institución aparte para quitarles de en medio. Etc, etc, etc. Diez minutos soltando cosas de este tipo...

Vale, todo está fatal y sólo hace falta echar un ojo a la situación (en la cual es mejor no pensar), pero ojalá a mí me prestaran tanta atención como a él.


¿De dónde viene la palabra áureo?, pregunta el profe. Y contesta una de sus niñas:

-De plástica, profe.

Y otra la rebate:

-Nooooooooo, es lo que tienen los santos.

Y el profe conteniendo la risa...

 
Ojos que no ven...
A veces hay que hacerse el sordo o mirar para otro lado para evitarte complicaciones, justificaciones, interrogatorios... Porque hoy en día el profesor no tiene tanta autoridad como antaño y cualquier observación, informe o similar va a ser cuestionado de antemano, sobre todo si hace referencia a algún chaval.

Ayer, sin ir más lejos, una compañera de mates puso una amonestación a un chico de 2º de la ESO porque le oyó "murmurar" en voz no demasiado baja hija de puta por tirarle a la basura una bolsa de chucherías que estaba comiéndose en clase. Hoy se arrepentía de no haberlo dejado pasar: tiene que estar dando explicaciones de lo sucedido, casi a modo de sumario, ante tutor y jefatura de estudios (que por fortuna no han dudado ni un instante de su versión), ya que el niño, respaldado por el resto (que en el momento de lo sucedido calló y que en caso de haber oído lo que ahora dicen haber oído habrían saltado como resortes para resaltar la equivocación de la profesora), afirma que no le dijo eso, sino me han pillado.

La madre, además, ha llamado para hablar con ella, y seguramente no para pedirle perdón en nombre de su hijo, sino –aventuro, ya lo confirmaré, pero es lo que suele suceder– para respaldar ciegamente la sesgada versión de su querubín (sangre de su sangre, vástago intachable e inmaculado, víctima inocente de los abusivos métodos de los profesores que solemos tenerles manía, ya que en casa son unos santos y en clase no se explican lo que les sucede, porque sus niños son buenos y a lo sumo necesitan cariño, y sus suspensos son inexplicables pese a la insistencia de avisos negativos en el tamagochi y acumulación de notas deplorables, que tampoco se explican porque el niño se pasa horas estudiando y no sale de su cuarto, y ya posteriormente se replantean quitarle de su cuarto la tele, el vídeo, el dvd, la videoconsola, el PC, Internet...).

A esto hay que añadir el engorroso procedimiento de papeleos cada vez que un niño tiene un problema de comportamiento o de otra índole, ya que debes seguir un proceso (casi burocrático o administrativo) que va, por orden de gravedad, desde la incidencia (que yo suelo dejar como último recurso tras el negativo, el aviso en las agendas o en el tamagochi) a la amonestación. Una acumulación de amonestaciones puede acarrear una expulsión, que va de un día a como mucho treinta, siendo la máxima sanción posible al chico/a el cambio de centro (a modo de cromos, dos centros próximos en ese caso se intercambian las joyitas).

Dado que los reglamentos son así de permisivos, o bien hay implicación de los padres en lo que a disciplina se refiere, o estamos vendidos, por así decirlo. Se puede llegar a casos en que un niño te llame de todo (puedo constatar, que yo recuerde, insultos como vieja, loca, idiota, chochea, hijo de puta...) y tener la obligación de comértelo con patatas en clase unos días hasta que la comisión de convivencia (formada por representantes del equipo directivo, padres, alumnos y profesores) se reúna para decidir la sanción que le corresponde, si se da el caso. Contadme qué tipo de autoridad o de respeto transmites al alumnado cuando te pueden llegar a vejar y el angelito, cual héroe triunfador ante el resto, que siga asistiendo a tus clases (he aquí una de las probables causas del elevado porcentaje de bajas por depresión en nuestra profesión).

Y ya digo que este año la sangre no llega al río. En el norte (delegación norte, se entiende) es raro encontrarte con los habituales casos extremos, donde la moneda acostumbrada en el trato con gran parte de alumnos era la falta de respeto, que a veces derivaba en enfrentamientos abiertos, amenazas o llegar a encararse contigo alguno que no acataba ni aceptaba tus decisiones; pero se va de camino si se sigue así porque nos empeñamos en hacernos los ciegos:
  • La sociedad porque mira a otros lados: cualquier cosa es más importante que la educación, tanto si es el Estatut, como si la indignación marroquí por visitar Ceuta y Melilla, como si la libertad de expresión y su presumible falta de respeto en referencia a determinadas religiones, como que si España pasará de cuartos de final en el Mundial o como que si Fulanito ganará la Quincuagésima edición de Gran Hermano.


  • Y en el raro caso de que ocupemos resonancia en los medios de comunicación, es porque en la LOE no hay nada más importante a debatir que si la religión debe de ser una asignatura obligatoria o porque ha explotado de forma trágica algún caso de "bulling" (acoso o intimidación entre compañeros de clase) que el incompetente del tutor no ha sabido erradicar a tiempo (porque el padre, por favor, cómo va a notar que su hijo durante meses cambia su comportamiento y si no quiere ir al instituto es algo normal, por más que llore o se angustie, si es que se ha llegado a enterar de eso) o si acaso se cuela algún artículo o reportaje "light" de un reportero que se infiltra en un instituto durante un día haciéndose pasar por un profesor en prácticas y el recorrido durante diversas clases le es suficiente como para establecer juicios absolutos de la educación en secundaria en la actualidad, emitiendo valoraciones tales como que "los alumnos de hoy en día son más participativos".

  • Los padres, que echan balones fuera con tal de no reconocer o admitir que no han atendido como debían a sus hijos y ese sentimiento de culpa que sienten al dedicarle más tiempo a sus trabajos o esa necesidad de evitar a sus hijos las privaciones que ellos sufrieron lo reflejan consintiéndoles todo y propiciando casos de ceguera incomprensible y justificaciones de hasta lo más injustificable, afanándose por convertirse en sus amigos chachis y enrollados en vez de ser las figuras estiradas y autoritarias (casi en extremos dictatoriales) que planteen los límites.


  • Las Autoridades que no ponen ningún tipo de remedio y que esgrimen la causa del menor equivocadamente y la ley en vez de ampararles les otorga un marco de inmunidad nociva para ellos mismos; y las sucesivas leyes educativas escaquean en medios y surgen contaminadas de eufemismos políticos para contentar a los intereses de los partidos que en ese momento estén en el poder.


Ya en términos de andar por casa y aparte del caso de mi compañera, hoy en una guardia he visto cómo un niño le tiraba hacia arriba la ropa interior de una de sus compañeras (y vale que en el caso en cuestión el escandalizado he sido yo y no ella, que hasta le ha dicho lo que llevaba tan tranquila, pero eso es otro tema) para comprobar el color o si usaba bragas o tanga.

Si quieres vivir cómodamente miras para otro lado o haces como que no lo has visto o transiges en quitarle la amonestación a cambio de “portarme bien”, como me proponía con una media sonrisa burlona. Ese mismo niño le ha tirado una pelota de papel a la cabeza a mi compañera de guardia que luego me ha relevado. Le esperan 20 días de expulsión, aunque ya lo iba a recibir antes de que ocurriese todo esto.
 
Siete pecados capitales de un martes por fortuna breve
Llegar cinco minutos tarde al insti habiendo salido de casa a las 7 y sufrido/chupado los pu*** parones de rigor en Valdeacederas y en el túnel antes de acceder a Pza. Castilla (¿por qué no va más lento antes y así nos ahorramos parones tan desesperantes?), lo cual ya te hace llegar 10 minutos tarde y el autobús coge aún más atascos... One

Que tus nenes te digan que si pueden hacer el examen de geografía mañana. Que si faltan dos, que si no he estudiado anoche porque me puse mala (coño, no te lo dejes para el último día), que si pitos y flautas. Concedo (una niña, un poco depre por problemas con amigos me había pedido no hacerlo y cómo te vas a negar, y como era una de las que faltó, mataba dos pájaros de un tiro) y aprovecho para repartir autorizaciones para el periódico (que veréis que follón para tratar de explicar el funcionamiento del programa mañana si a duras apenas lo entiendo, y eso que es muy sencillo), y hasta para rellenar un papel lo hacen mal(Recordatorio para mañana: disculparme por una salida de tono con uno debido a este motivo; no pagar mis cabreos con nadie, ni aunque cometan torpezas). Two

Dejar la cartera en el despacho después, que ni eso me había dado tiempo. Entretenerme un poco con el jefe de departamento, cruzar el instituto hasta el otro edificio y que ya esté en tu clase el profesor de guardia. Joder, que han sido 5 minutos... Las mismas ganas de siempre a la hora de la clase, las mismas caras desganadas, los mismos gestos de asco cuando les pides que lean... Three

Salir al recreo entre la marabunta. Oír a uno de tus alumnos (entiéndase un tono de vacile mutuo) gritarme feo. Contestarle yo cabezón. Que una de las bedeles te agarre del brazo para que le diga a jefatura que han tirado desde el otro edificio una silla... (Y sí, repito que estos están más civilizados o domesticados). Four

Perder el recreo entre unas cosas y otras, sin haber podido hacer nada, sonando el timbre como un inoportuno martillazo. Comerme la manzana y poco más, nada de relajarse. Five

Si éramos pocos, parió la abuela. En la anterior hora éramos 8 de 13, y en el recreo se han ido otros dos. Un virus o algo, la mayoría con gripe. Decirle a 6 vagos redomados que me da igual, que seguimos con la teoría, que eso del mínimo para no dar clase no existe... Imposible. Les mando ponerse a hacer una página de diario haciéndose pasar por un personaje de ficción (Snoopy, Obelix, Drácula; he ampliado el espectro con Shin-Chan y Bart Simpson). Requisito: el silencio. Mala cara debía de tener para que me obedecieran en la mayor parte y que casi todos cumplieran con el 2º requisito: una página (que para ellos es un mundo). Six

Tener pensado entregar documentación varia y arreglar diversos papeles a la delegación, necesitar la firma del director y que no esté. Seven

PD1: este post no es una queja, sino un desahogo.
PD2: ayer, al volver a casa, abro la cartera para corregir los exámenes de verbos que creía haber dejado en la cartera. No había nada... Hoy se me ha olvidado buscarlos... :s Como dice una compi: rabito de pasas, o algo así. ¡Me parece que necesito kilos!
PD3: no debería huir cada vez que veo dos polis en Pza. Castilla, aunque mi forma de rehuirlos emule al malo de la peli cuando se escapa del bueno en la parte en que puede (ósease, a la mitad del filme).

 
Con una semana de adelanto...
Debe de ser que me gusta ir por delante del resto de la gente (ja, vaya forma de decir que tengo un nuevo capítulo para mi despiste), porque llevo un par de semanas con una especie de escisión en mi cerebro muy curiosa: una parte de mí sabía en qué día vivía, y de hecho ponía bien la fecha en la pizarra (todos los días, en todas las clases) y no me he equivocado con ningún examen ni acudido a una cita (léase, evaluaciones) con antelación. Pero aun así, algo no cuadraba. Yo ponía mis anotaciones en la agenda (que sin ella no sé dónde estaría ya) y algo me decía que no todo iba como debía...

Hasta que este viernes me di cuenta. No era 10 de febrero, sino 3. Sí... Estaba apuntándolo todo en la agenda con una semana de adelanto, no sé bien por qué... En fin...

Ya he pasado la etapa de agobios de la pasada semana con las evaluaciones de primero de la E.S.O. Si vierais mi cuaderno de notas, os quedaríais sorprendidos. Este ha sido mi complejo modo de evaluar:

Conceptos: 5 puntos (los exámenes; aunque uno de ellos no lo he tenido en cuenta, el de antes de Navidades -cuyos malos resultados yo achaco a las 4 inútiles evaluaciones-, que lo suspendieron todos menos dos, si es que un 4,8 se puede considerar aprobado; y para los verbos hice media entre la nota de las dos veces que pregunté oralmente y el desastroso examen de verbos, que les dejé que completaran con el libro, poniéndoles la suma de la nota inicial y la de la corrección y dividiéndola entre dos; esa corrección algunos ni la hicieron, así que fíjate tú el interés que tienen).

Procedimientos: 2 puntos. Aquí he tenido en cuenta el cuaderno, que valía un punto; y el trabajo del Principito, que daba otro. Los que no habían entregado el trabajo suspendían, por más que les diera la nota aprobada en el resto. Y la siguiente evaluación haré lo mismo con la nota del cuaderno, a ver si así lo hacen algo más decentemente.

Actitudes: 3 puntos. Aquí incluyo, aparte del comportamiento, que es un punto, el trabajo diario, los deberes, las redacciones y demás que les he ido mandando. Tenía un total de 10 notas, con lo que el máximo a sacar eran 10 positivos, que daban el punto; si había más negativos que positivos, aparte del cero correspondiente, les bajaba la nota del punto que resultaba de hacer la media con las notas de las redacciones...

Después de múltiples correcciones y fallos, conseguí acabar (en refuerzo, además, cambié la nota de la parte de los exámenes por una única nota por un examen de refuerzo consistente en acentos, ortografía y poco más) y ponerlo todo a tiempo. Antes del viernes a las 12 de la mañana, con 48 horas de adelanto respecto a las evaluaciones (que son el miércoles y el jueves, con lo que aquí las 48 horas son muy relativas, pero bueno; y sobre todo este plazo es obligatorio para algunos, porque otros tienen la venia o la prerrogativa de entregarlo cuando les da la gana), lo tenía todo, incluso el informe del grupo (en el que casi el folio se me queda corto de tantas observaciones que incluí).

Total: 4 aprobados y 9 suspensos en lengua, subiendo la estadística en refuerzo, con 5 aprobados. Y puedo aseguraros que las notas van con correcciones al alza...

Y hoy, encima guardia de 7ª hora, me crujen las tripas...
 
Post Interactivo: Quid Pro Quo + Busco Sinónimos
Lesson Interactive One

Pidiendo perdón por adelantado por tanto autobombo y sabiendo que exijo demasiado de vosotros, algunos habéis pedido leer mi relato premiado y se me ha ocurrido que para dároslo os voy a pedir algo a cambio (QUID PRO QUO): un relato. Un relato que escribáis, para ser exactos. Por aquello de facilitaros la tarea, os escojo tema: que vaya de un crimen perfecto, a elegir en cualquiera de sus múltiples variantes: planificación, ejecución, resultados, éxito o fracaso, investigación... Quien me lo dé, tiene a cambio Las dos caras del espejo. O, en su defecto, si recibo o leo (vale en vuestros blogs, claro) cinco relatos, pondré el relato en forma de post. Ya nos pondremos de acuerdo en la forma de entrega.

¿Plazo? Con un mesecito yo creo que hay tiempo de sobra. Para no ser menos, yo también escribiré otro, que ya tengo esbozada una idea al respecto. Pero para que no penséis que juego con ventaja, podéis escribir sobre lo que queráis.

Este "juego interactivo" es extensivo a aquellos que ya hayáis leído el relato; a cambio ya se nos ocurrirá algo, quizá el propio relato nuevo como rehén...

Lesson Interactive Two

Cutre, gumia, rastrero, chorizo, ratero, ruin, ladrón de poca monta...

Necesito que me ayudéis a buscar un término o sinónimo a lo que me ha pasado esta mañana:

Antecedentes:

1. Estoy apuntado a la edición del País de los Estudiantes y por tanto recibo El País a diario gratuitamente.

2. Bien, pues hoy ha sido el primer día que he recogido un ejemplar (el bedel me lo ha recordado...). Como he estado más bien liado toda la mañana, he guardado el periódico en la taquilla y no lo he sacado hasta la hora de salir; en el autobús lo pude leer.

3. Todos sabéis que hoy en día los periódicos vienen cargados en sus hojas finales con cupones de todo tipo, por los que por un módico precio (a veces) puedes conseguir libros, discos, pelis, sellos, pins, postales, bañadores, bebidas isotónicas, etc.

El hecho:

El periódico venía con dichos cupones, puedo dar fe de ello. En el autobús, sin embargo, me doy cuenta de que... ¡¡¡¡ me han arrancado un trozo de esa última hoja donde venían los cupones !!!! Así que alguien, un "compañero", ha tenido que abrir mi taquilla (sólo hay que girar la llave; tan sólo tengo en ella libros, hojas y desorden), coger el periódico y arrancar un pedazo de él, para dejármelo de nuevo ahí a renglón seguido. ¿Qué os parece?

Bien, ¿me ayudáis, inteactuáis conmigo y me decís algún calificativo para este despreciable -a mi parecer- proceder?