Breve resumen de los cursos que imparto
Es lunes...
Los lunes son difíciles. Vuelve a sonar el despertador y maldices lo temprano que es, lo difícil que resulta levantarse y mentalizarse de que otra vez vas a estar delante de esas criaturas parlanchinas y con escaso interés por aprender.
Ya llevo varias semanas escribiendo un blog (¿verdad, mi lectora casi única?) y aún no he especificado ni qué clases doy. Lo de hablar de la situación actual de la educación hoy en día creo que rebasa mis escasos conocimientos. Hay pinturas muy negativas, pesimistas y casi decadentistas. Supongo que a tanto no llega la cosa, pero la verdad es que el panorama no es muy alentador. Pero no sé si será por la ilusión del primer año o por un impulso por ser útil y conseguir que algún alumno se motive por tu asignatura o vea algunas de las cosas que te gustan a ti (literatura, principalmente), el caso es que pese a lo difícil que sea o el bajo nivel que haya, hay ganas por enseñar, aunque sólo sean un mínimo de valores para las nuevas generaciones.
Generaciones que están repartidas (para mí, en este caso) así:
- Dos cursos de 1º. Uno de buen nivel (la clase con más nivel de todo el instituto, me atrevería a asegurar) y otro de nivel escaso, por no decir nulo. A estos últimos les doy Refuerzo de lengua.
- Dos cursos de 2º. Uno del que incluso soy tutor y que me ponen nervioso porque me siento más responsabilizado de ellos y veo que no responden a las exigencias de un curso de la ESO (no tienen ningún interés por aprender, vaya, aunque bueno, creo que algo van mejorando). Y otro 2º del que doy otro refuerzo. Estos son menos latosos (entre otras cosas porque son menos), pero su nivel es lamentabilísimo.
- Y un curso de 3º. Que son buenos (relativamente), pero hablannnn... Buff, es su deporte favorito, vaya máquinas.
Y paro ya, que dije breve en el título y me está saliendo un post demasiado extenso.
Los lunes son difíciles. Vuelve a sonar el despertador y maldices lo temprano que es, lo difícil que resulta levantarse y mentalizarse de que otra vez vas a estar delante de esas criaturas parlanchinas y con escaso interés por aprender.
Ya llevo varias semanas escribiendo un blog (¿verdad, mi lectora casi única?) y aún no he especificado ni qué clases doy. Lo de hablar de la situación actual de la educación hoy en día creo que rebasa mis escasos conocimientos. Hay pinturas muy negativas, pesimistas y casi decadentistas. Supongo que a tanto no llega la cosa, pero la verdad es que el panorama no es muy alentador. Pero no sé si será por la ilusión del primer año o por un impulso por ser útil y conseguir que algún alumno se motive por tu asignatura o vea algunas de las cosas que te gustan a ti (literatura, principalmente), el caso es que pese a lo difícil que sea o el bajo nivel que haya, hay ganas por enseñar, aunque sólo sean un mínimo de valores para las nuevas generaciones.
Generaciones que están repartidas (para mí, en este caso) así:
- Dos cursos de 1º. Uno de buen nivel (la clase con más nivel de todo el instituto, me atrevería a asegurar) y otro de nivel escaso, por no decir nulo. A estos últimos les doy Refuerzo de lengua.
- Dos cursos de 2º. Uno del que incluso soy tutor y que me ponen nervioso porque me siento más responsabilizado de ellos y veo que no responden a las exigencias de un curso de la ESO (no tienen ningún interés por aprender, vaya, aunque bueno, creo que algo van mejorando). Y otro 2º del que doy otro refuerzo. Estos son menos latosos (entre otras cosas porque son menos), pero su nivel es lamentabilísimo.
- Y un curso de 3º. Que son buenos (relativamente), pero hablannnn... Buff, es su deporte favorito, vaya máquinas.
Y paro ya, que dije breve en el título y me está saliendo un post demasiado extenso.
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