logotipo

img_google
Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
[EL ANDÉN ESTABA LLENO...]
El andén estaba lleno, como cada mañana... Principalmente curritos y universitarios se agolpaban en la estación, esperando la llegada del metro. La hora punta era siempre la peor para coger el suburbano... ¡Siempre tan lleno de gente! Empujones, calores, pisotones, apretujones, el sudor del vecino... ¡Era tan agobiante!

Odiaba las aglomeraciones. Nunca se había sentido cómodo entre mucha gente, por eso tampoco se sentía cómodo viajando en metro. De hecho, también odiaba viajar en transporte público... Sin embargo no le quedaba más remedio... Su empleo no le permitía muchos lujos, ni siquiera un pequeño coche en el que poder ir a la empresa. Así que cada mañana debía bajar al subsuelo de la ciudad para meterse en unos de esos vagones hasta arriba de gente. Si al menos hubiera podido mantener aquel buen empleo que tuvo el año pasado, otro gallo cantaría... Todo la culpa fue de ellos, que intentaban controlar cada paso que daba y que le decían lo que tenía que hacer...

Por fin llegó el metro... Apenas salieron dos o tres personas, y en cambio, pretendían entrar dos decenas. No cabía ni un alfiler. Hacía calor, mucho calor... Demasiada gente aglomerada... El transporte público era así en esa ciudad.

Llevaba muchos días madurando la idea... Estaba decidido... Tenía ganas de saber lo que se podría sentir haciéndolo... Sentir cómo el pequeño punzón atravesaba la carne... ¿Qué sentiría cuando notara brotar la sangre? Sólo esperaba que no le produjera al menos tanto asco como el contacto físico..., tanto asco como el repugnante olor a humanidad que impregnaba los habitáculos cerrados.., tanto asco como el tacto de una piel sudorosa... Sólo de pensar en esas cosas podía notar como le venían arcadas a la boca...

La temperatura dentro del vagón podía perfectamente ascender a 30 grados, a pesar de que fuera, en la calle, habría apenas 10 grados. Perlas de sudor enmarcaban las caras de algunos de los usuarios. Otros en cambio, se les veía palidecer del calor...

Mirando distraidamente entre sus vecinos de metro, vio a un hombre pequeño y barrigón, con una incipiente barba... Intentaba agarrarse de la barra, y su imagen era bastante jocosa... Parecía un mono colgado de una rama. Pudo ver también una mancha que empezaba a acrecentarse en los sobacos... ¡¡¡Qué asco le daba semejante individuo!!! Seguro que olía repugnantemente.

En la siguiente estación, no salió nadie. Sin embargo, 4-5 personas se apretujaron contra los que estaban ya dentro para poder montar.

Se dirigió a empujones hacia el hombrecillo sudoroso. Y aprovechando la aglomeración, clavó el punzón disimuladamente a la altura del corazón. En seguida notó como brotaba la sangre caliente y le manchaba la mano que aún sostenía el arma. Y no sintió asco por primera vez esa mañana. Sólo sintió un gran alivio, como si se hubiera quitado un peso de encima.

El hombrecillo apenas había emitido sonido alguno. Le pilló totalmente de sorpresa. Sólo notó un pequeño empujón y luego un pinchazo... Se sintió desfallecer, y después todo fue oscuridad.

Próxima estación: Intercambiador... La gente se bajó en masa del vagón. Era una de las estaciones más importantes de la red de metro, y cada día vivía un gran trasiego de personas...

Se bajó del vagón y se dirigió hacia la salida. Según se encaminaba hacia las escaleras mecánicas, empezó a oir ciertos murmullos, cada vez más fuertes... Oyó también algún que otro grito... Gritos desgarradores... Gritos de gente pidiendo auxilio... Algo pesado cayendo sobre el suelo del andén... Al salir por la boca del metro vio llegar a una ambulancia del Samur... Él siguió andando como si nada hubiera pasado, sin embargo algo en su interior se agitaba y le pedía que lo volviera a repetir... Por unos instantes se había sentido cómodo entre la multitud...
 
Comentario:
Este relato ha sido genial !!!! me estoy enganchando mucho !!!
Y tu que tal tu semana santa??? seguro que muy bien :_)
Ahora disfruta del finde !!!

Muasss!!!
 
Comentario:
Ay profe! Pues no va y llamo monotarea al técnico que está por las mañanas en mi aulario!
Qué falta de respeto tienen los alumnos hoy en día, eh? Para que no te quejes de los tuyos...

Mira, yo tenía que salir a llamar al pobre hombre, y digo pobre porque me lo tienen estresado, jajaja. Siempre de un lado para otro solucionando los problemas técnicos de la gente. Así que amablemente, como tú sabes que me dirijo yo a las personas, jejeje, le digo:
-Miguel Ángel, ¿puedes venir medio minuto a enseñarnos a grabar el corto en un mini-dv?
Y el hombre entra en nuestro estudio y empieza a preparar las cosas al tiempo que va diciendo: 30, 29, 28 (como yo le había dicho medio minuto...)

Le miro y le digo:
-Me tienes alucinada. ¡¡Yo que creía que todos los hombres eráis monotarea!!
Y el tío seguía.
-Me estás recordando mucho al anuncio ese. Oye, seguro que lo estás haciendo bien, no?
Y él: 16, 15, 14...

Luego me ha estado explicando que en la radio aprendió a hacer varias cosas a la vez y que desde ahora, hace 3 cosas al mismo tiempo. Entonces me lo ha dejado a huevo para decirle que... de nada sirve si las hace todas mal, juas :p
Y así pasan las horas en mi clase, corazón :p

En fin, ¿a que te ha gustado esta anésssdotaaa como despedida? :p Pórtate bien y estudia mucho estos días, eh? Que ya habrá tiempo para divertirse :D

MOLTS BESETS MOLT FORTS (bueno, espera... rectifico. ¡No pienso despedirme de ti!) ;-)
 
Comentario:
Me mola. Tengo un escrito a medio terminar que empieza más o menos igual. Al menos, en el mismo lugar. Tengo que terminarla...

Besicos ;)
PD: no te presentes a ningún concuso ;)
 
Comentario:
Recórcholis, mecachis, repámpanos... (¿por qué no digo mier** directamente?) ¡¡ahora me va a dar miedo ir en metro!! ¿Y si alguien me clava a mi también algo? Ya te vale Juli, creando traumas...

jajaja,no,no,no me creas. Me gusta mucho como escribes...¡¡se ve todo tan nítido!! Parece que esté viendo una película, una secuencia de imágenes en lugar de unas letras.
Parece que últimamente estás muy inspirado,¿no? ¡¡Sigue así!! =)


Por cierto, te guardaré asiento en el circo...¿qué fila quieres?

¡¡Besitos profeeeee!!


P.D: ¿echas de menos a tus queridos alumnos?
 
Comentario:
Ays, de verdad, ¡estos relatos ya me empiezan a asustar, con lo impresionable que soy yo, jajaja!

Pero la verdad es que me ha gustado mucho, tiene un ritmo muy ágil y se lee muy bien, lo veo bastante directo, sin dar rodeos perifrásticos de palabras que no dicen nada.

Eso sí, yo es que sólo con leer la palabra sangre me mareo... y claro, estaba yo visualizando mentalmente este relato (porque se ve muy claro, tiene mucha acción y poca descripción superflua, yo creo que cumple con los requisitos de las sinopsis de historias que nos mandan hacer en la facultad, jeje) y como decía, lo iba visualizando y llega un momento que... qué yuyu...

Lo que no sé es cómo nadie se da cuenta en ese momento, jejeje (¿licencia literaria o que de verdad había tanta gente en el metro?) :p Lo que más me preocupa, la verdad, es el final: pensar que un individuo con esa idea en mente sigue suelto y pensar que yo utilizo el metro casi todos los días... :p

MOLTS BESETS!!!
 
Comentario:
queremos perlitas de tus niñooooos
No