logotipo

img_google
Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
[PALABRAS AL FILO DEL FINAL]
- Ya estoy aquí; ahora de nada sirve mirar atrás. Si levanto los brazos, casi toco el cielo… y si salto… si salto me doy de bruces contra él. Me lo merezco; mataros a los dos sería condenarme al infierno, y aunque es lo que más me apetece en estos momentos, siempre me enseñaron que terminaría en el cielo. Y allá voy… Ya no merece la pena mantener los pies en tierra, sobre estos adoquines que han sentido el peso de mis zapatos junto a los tuyos durante tantas y tantas horas… tantos paseos que ahora parecen mil pasos dados en falso. Falsa. Esta vida es de mentira.

“Mira lo pequeño que se ve el mundo” decías cada vez que subíamos aquí, a nuestro rincón, y yo fingía que miraba. En realidad me pasaba los minutos observándote de reojo, sujetándote fuerte de la mano. ¿Sabes? Siempre tuve vértigo; estar contigo significaba volar y tenía miedo de caer en algún error; miedo a dejar de caminar siempre con la cabeza a tu misma altura, orgulloso de tener a mi lado la sonrisa más bonita del mundo. ¡Dios! Sí que se ve pequeño, sí… Es la primera vez que miro al suelo, y el hecho de no tenerte al lado hace que lo vea más pequeño todavía, reducido a la millonésima parte de lo que era entonces, porque mi único mundo has sido tú y ahora es otro quien tiene el mundo entre sus manos.

Es curioso, el corazón me late a la misma velocidad a la que me latía estando contigo… ¿Qué estoy haciendo? No, el infiel no soy yo… o sí… Tengo la sensación de estar tan enamorado de la muerte como lo estuve de la vida. Me apetece besarla con tanta pasión como me apetecía besarte a ti cuando aún no éramos nada. Nado entre recuerdos, y me doy cuenta de que quiero estar tan seco de ellos como lo está de agua el que va a ser testigo en primer plano de mi muerte.

A ver si se van ya los dos ilusos que tengo al lado. No tendrán más de quince años, y se abrazan con tanto ahínco que me dan ganas de decirles que no malgasten sus fuerzas, que cuando llegue el momento de necesitarlas no les quedará ni un resquicio de ellas… como a mí. Las noches que pasamos en vela en la misma cama se las llevaron todas. Todo. Para mí lo eras todo, pero ya veo que para ti sólo llegué a ser “algo”; algo prescindible, un juguete con el que matar el aburrimiento para luego abandonarlo por uno más nuevo. Debí imaginarlo cuando te vi tirando con indiferencia aquella muñeca que siempre te acompañó en tu solitaria infancia. “¿No te da pena tirarla? Siempre me has contado que fue tu única amiga cuando eras pequeña”… Tu respuesta suena ahora tan contundente: “Renovarse o morir”. A mí también me dijiste siempre que yo era el amor de tu vida… Y ahora probablemente tú estás a milímetros de renovarte… y yo a escasos minutos de morir.

Estoy a punto de saltar al vacío, como lo hizo aquel niño tímido, de gafas y pecas que pintaban su cara cuando te dijo por primera vez que fueses al cine con él, conmigo. ¿Sabes? Me estoy dando cuenta de que nuestra historia es de película, de esas de las que acaban mal, de las que nunca querías ver porque te hacían llorar y lo único que te consolaba era que yo estuviese ahí para secarte las lágrimas. No te preocupes si cuando te enteras de este final no estoy yo a tu lado para colocar cuidadosamente cada lágrima sobre un pañuelo; tranquila, le tienes a él. Solo una cosa te digo, si es que me estás escuchando… Ya sabes… siempre tuvimos algo parecido a la telepatía, o ¿también me mentías cuando decías “Te quiero” en el preciso instante en que yo pensaba lo mismo?... Bueno, lo que te quería contar era que si aquel niño tímido se hizo un hombre, fue por ti, y que si tiró sus gafas a la basura fue porque le bastaba ver el brillo de tus ojos de cerca, para saber que a lo lejos había un futuro prometedor y no necesitaba ver más. Ahora me doy cuenta de que además de ciego siempre fui gilipollas, y lo seré hasta la muerte, porque ¿sabes qué? A pesar de todo, te sigo queriendo.

Ya tengo los dos pies sobre el muro y cada imagen de mi vida pisoteando mis párpados a toda velocidad. No veo nada. Escucho pasos. Siento respiraciones cerca de mí. No, no puedo girar la cabeza, ahora no.
¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
En eso pensaba mientras estaba ahí arriba, doctor… No estoy loco, sólo necesito pastillas para olvidarla. Espero que existan… si no, prefiero dejar de existir yo.
 
Comentario:
Pero que seto!!!! ains mi niñooo, arsi hablamos un poquito!!!

Besazosss
 
Comentario:
Pues sí que está dando de sí lo de los relatos.
Me gusta, jejeje.
Saludines.
 
Comentario:
Creo que reconozco al autor/a de la historia...

Laura ya ha puesto varias frases que me han encandilado, pero hay algunas más....(al final acabaremos copiando el relato):

“Renovarse o morir”. A mí también me dijiste siempre que yo era el amor de tu vida… Y ahora probablemente tú estás a milímetros de renovarte… y yo a escasos minutos de morir.

- siempre tuvimos algo parecido a la telepatía, o ¿también me mentías cuando decías “Te quiero” en el preciso instante en que yo pensaba lo mismo?...

- No estoy loco, sólo necesito pastillas para olvidarla. Espero que existan… si no, prefiero dejar de existir yo

Me encanta la forma en que describe el dolor, que se siente ante un desengaño...

Felicidades al autor/a...

Besitos Juuuu
 
Comentario:
Llevo varios minutos con la barbilla apoyada en una botella de agua (Font Vella Go) mirando la pantalla.

Esta historia me ha parecido preciosa. Supongo que por todo el componente de amor/desamor que encierra (a ver, si soy ñoña soy ñoña) y supongo también que lo que nos permite acercarnos tanto al protagonista (a mí por lo menos me ha pasado, ha sido como meterme en su mente, de hecho me sentía hasta un poco intrusa) es lo bien descrito que está ese monólogo interior donde plasma todas las emociones que experimenta en ese breve período de tiempo...

Me apetece besarla con tanta pasión como me apetecía besarte a ti cuando aún no éramos nada.

...y que si tiró sus gafas a la basura fue porque le bastaba ver el brillo de tus ojos de cerca

En realidad me pasaba los minutos observándote de reojo, sujetándote fuerte de la mano. ¿Sabes? Siempre tuve vértigo; estar contigo significaba volar y tenía miedo de caer en algún error; miedo a dejar de caminar siempre con la cabeza a tu misma altura, orgulloso de tener a mi lado la sonrisa más bonita del mundo.

Valeeee, voy a dejar de copiar las frases que más me gustan que:
1. Acabaré copiando todo el relato
2. ¡Voy a llorar!

Bueno, en serio, GENIAL. (Y que le recete las pastis por favor, que no quiero que se tire alguien tan dulce) :p

¡Juli! Espero que estés estudiando mucho (si estás leyendo esto, poco estás estudiando, juuuum) ¿Te puedes creer que todavía no me he quitado el pijama? Y eso que he subido a la terraza y todo, pero con pijama, claro :p (esto de estar con pijama en casa es una costumbre que viene de hace muchas generaciones y que dudo que algún día pueda deshacerme de ella!)

MOLTS MÉS BESETS PER A TÚ I QUE DEMÀ TINGUES UN MOLT BON DIA I PUGUES ALÇAR-TE SENSE CAP PROBLEMA! :P
 
Comentario:
es buena la historia. me ha gustado. sigue por ahí.
 
Comentario:
Muy bonita historia. La verdad es que sólo me la he podido leer por encima porque apenas tengo tiempo para conectarme, pero volveré para leerla en profundidad.

PD: ¿De dónde sacas tanta imaginación?

Besos
 
Comentario:
¡Ya toy aquí! (por si no te habías dado cuenta, jaaaa! O eso o hay fantasmas... :p) Y HE DE CONFESAR QUE "otavía" (es la nueva palabra gentileza de mis abuelos, lo fuerte es que la dicen los dos!) no he podido leer el relato, pero estoy ansiosa por hacerlo ;) (ahora tengo que irme de paseo, pipipi, en un coche feo, pipipi)

Pero ya vendré con más tiempo que tengo que contar mi Semana Santa en Graná, jajaja, ha sido la leche con Cola Cao y pajita :p

MOLTS BESETS! Que seguro que los echabas de menos :p
No