logotipo

img_google
Diario de un profe (casi) novato
2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid
Acerca de
No nací una tarde lluviosa de septiembre, me dijo mi madre que naci a la una y cuarto de la madrugada (lo tenía mal antes) y no se me da muy bien hablar de mí. El caso es que este va a ser mi segundo año como profesor de secundaria y poco a poco voy encontrando mi sitio... Por lo menos aquí, ya que he encontrado algo qué contar ;-)
Sindicación
 
LA ESTAMPIDA (O LA GRAN EVASIÓN)
Me sitúo... Fecha indeterminada de la 1ª evaluación... Ni muy pronto, ni muy tarde (lo que hay que hacer por no negarme a la evidencia de que no me acuerdo ni remotamente de en qué fecha ocurrió...). Viernes, 14:00 (última hora, vaya).

Estoy en el refuerzo de 1º B, y para variar el nivel de decibelios sube por momentos a registros incalculables... No me hace caso ni el tato (un saludo, Tato). Ya no recuerdo qué estaba dando; aunque hay que aclarar que en esta clase mucha teoría no doy, sólo les dicto cuando no me dejan en paz; por lo general suelo ponerles actividades que hacen en esa hora.

La secuencia se precipita y todo pasa muy rápido. Un chico bajito y con gafas, muy inquieto, le tira con el canuto a M., un marroquí grandote y pesado (tanto en términos de kilos como en lo plasta que es el muchacho) que parece más un mono que un niño (es que es muy primario, pero mucho; apenas sabe escribir ni hablar en español). O fue al revés y el de gafitas le acabó escupiendo al marroquí.

Cuando me quise dar cuenta, tenía al moro persiguiendo al gafitas por la clase. Persiguiéndole en plan literal, fuera de sí, como una bestia parda, le faltaba soltar espumarajos por la boca y vahos de humo por las fosas nasales, rodeando dos filas de mesas con las ganas de estrujar al gafitas. Si no dieron 10 vueltas, no dieron ninguna.

¿Y tú qué hacías?, podéis preguntar...

Aparte de alucinar y de intentar en un inicio a que volvieran a sus sitios, empecé a preocuparme por la integridad del gafitas. Si M. le cogía, le iba a hacer papilla. Y como me estaba mareando tanta vuelta, pensé (si es que yo no sé para qué pienso...) que lo mejor sería abrir la puerta para que el gafitas pudiera huir mejor (había otro árabe que intentaba agarrarle para facilitarle la paliza a M.).

Y, efectivamente, la abrí.........................

Salió el gafitas...

Salió M. detrás de él...

... Y salieron luego tres cuartas partes de los chicos de la claseeeeeeeeeeeeeee ... :s

(al grito de ¡sangre, sangre!; vale, esto no, pero salían con el ánimo de presenciar una pelea y la disposición era parecida...).

No miré atrás, pero debió de quedarse medio vacía el aula... Todos mis alumnos salieron detrás del gato y el ratón que habían prolongado su corre corre que te pillo por los pasillos del instituto.

¿Qué hice entonces? ¿Suicidarme, tirarme de los pelos? No... Mis pensamientos son confusos al respecto... Creo que grité como un desesperado para que entraran, después de superar la fase de "shock". Recuerdo a una compañera salir de la clase de al lado para ver qué pasaba, de dónde salía tanto jaleo... Y que no tardaron demasiado en volver mis borreguitos al matadero... La cosa acabó en un par de partes para los principales encausados y que se me escaparon los demás porque no pude distinguir de entre la turba exactamente quién había salido. Y porque ya había tenido suficiente jaleo...

He ahí la anécdota. Los que la oyen se ríen mucho. Yo todavía sudo frío recordándolo...
 
Comentario:
Sigo tus puntos, Laura (ahora sí ;-):

1º: Para nada eres pesada. Yo soy un endeble, así que tú no eres pesada. Se nota además que eres habladora (he leído en tu blog que has mantenido conversaciones de horas...), pero no pareces de estas personas que hablan y hablan y hablan. Tienes pinta de escuchar, luego eres buena conversadora. Y como buena conversadora, sabes transmitir las ideas. Aunque a veces vayas de unas ideas a otras caóticamente, jajaja. Es parte de tu encanto como escritora.

2º Trataré de aprender las cosas por mí mismo porque no quiero que antes de una semana me cojas asco jeje. Si me veo inútil total, entonces recurriré a tu número de teléfono (empieza por http://blogs.ya.com ;-)

3º No, gracias a ti ;-) Eres de las pocas cosas buenas que me han pasado esta semana...

4º Esto voy a intentar responderlo en el post.

Y repito: que te lo estés pasando muy bien ;-) Besosss
 
Comentario:
Muchas gracias por todo.
En serio, creo que puedo decir SINCERAMENTE... "me alegro de haberte conocido" :)
Veamos, por partes... (y esta vez no me equivocaré con los puntos, jaja!)
1º Si has leído todo mi blog y no te has muerto en el intento... o tú eres muy fuerte, o yo no soy tan pesada como creía. Escribo mucho, lo sé, pero también hablo mucho. No es que sea de estas que no callan, es sólo que... si estás con alguien, qué menos que hablarle e interesarte por su vida, no? Claro, luego llega un momento en el que tienes tanta confianza con alguien, que puedes estar comiéndote un bocadillo de tortilla de patata (toma ya!) y no decir ni mú. :)

2º Te enseñare a poner cafés y a poner de todo. Puedes preguntarme lo que quieras.
Cuando yo empecé, sabía hacer lo básico. Pero a fuerza de buscar cosas y de preguntar a quien sí sabía (recuerda el aforismo, lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe!), pues fui aprendiendo.
Aquí siempre estamos dispuestos a ayudar!

3º Gracias otra vez (me apetecía decírtelo, jaja)

4º Guardo muy buen recuerdo de algunos profesores. Los que te llaman por tu nombre ya se ganan algunos puntos. Los que te tratan de forma amable, muchos más.
Los que te dejan en paz en el recreo, son los mejores, jajaja! xDDD
No, en serio... siempre he estado contenta con los profesores.
Recuerdo muchas cosas...
Un día, por ejemplo, en lengua nos estaban explicando la cohesión.
Tuvimos que analizar la cohesión de un texto y a la gente no le salía muy bien.
Me preguntó a mí (no es que fuera una empollona, es que soy de letras desde siempre! Y me encantaban) y lo hice bien.
El profesor se fue diciendo: "Me voy contento porque sólo con que una alumna lo haya entendido, ya me siento bien" :)

Muchos besos!!!!
 
Comentario:
Bueno, ya te he dejado opinión en tu blog (¿te he dicho que lo he acabado?), pero te voy a contestar también por aquí (a ti, Némesis, no, lenguaaaa):

1º, muy bueno eso de 1º, me has hecho buscar el 2º hasta por debajo de las piedras, jajajaja.

2º, muchas gracias por la invitación al café, si me perdonas por reírme de tu punto 1º, lo aceptaré gustoso.

Y sobre lo de profe... No sé si será un punto masoca en mí, pero me gusta... Soy consciente de que me queda muuuuuuuuuuuuuuuuucho por ser un buen profesor, pero el trato diario con los chicos es muy positivo, aunque haya algún momento difícil... Pero que conste que yo trato de ponerme en su pellejo. Demasiado, diría yo. Es lo malo de tener demasiado cerca mi etapa estudiantil y de querer procurar no cometer los mismos errores que mis profes cometieron (o eso pienso yo) conmigo.

Anoto lo de las cuerdas y la jaula, jejejeje. Tú le tapas los ojos al inspector ;-) (ah, y son los alumnos los que me doman, y no al revés... :s)

(Tu 2ª respuesta me ha seguido haciendo mucha ilusión; aunque esta vez también ha habido envidia por la imagen incrustada :p. Creo que es porque me gusta cómo cuentas tantas cosas sobre tu vida y siempre con un punto muy simpático y alegre).
 
Comentario:
Aunq me la contaste en vivo y en directo, escenografiándola, y ya entonces me reí, cuando la he leído he vuelto a sacar la carcajada.
Creo q es la mejor anécdota tuya q me puedas contar en mucho, mucho tiempo.
Cuándo darás ocasión a que ocurra otra cosa igual? jajajajajaja
 
Comentario:
Bien, sigo en casita y he podido leerte!!
1º Casi me pones roja en mi blog! (casi, para suavizar la cosa...)
Es que... me he sentido hasta un poco importante, jaja! No, en serio (¡¡DE VERDAD, QUE DE CREÍDA NO TENGO NADA!!) es simplemente que me hace mucha ilusión que a ti te haga ilusión (no suelo ser tan repetitiva, profe) que pase por tu blog. Ni que yo fuera aquí... no sé! Además, que después de tomarte las molestias que te estás tomando leyendo todo mi blog (¡hay que tener valor, sobretodo en época de exámenes, me puse muy pesada!) pues qué menos que invitarte a un café...


Vale, y... la verdad es que me imagino que como profesor, te tocará vivir situaciones similares más a menudo de lo que te gustaría.
Mi consejo? Una jaula y un par de cuerdas. Practicas un poco y ya verás como antes de que te des cuenta, puedes domar a tus alumnos sin complicaciones! :)
Nadaaa, estoy exagerando. A veces simplemente necesitan unas cuantas palabras de ánimo, de apoyo, de comprensión.
Están en una edad difícil. Sus propios compañeros les insultan y quienes no lo hacen, les ríen las gracias.
Piénsalo... es un poco cruel! :)
Hasta... hasta muy pronto, seguro! :)
 
Comentario:
Aunq me la contaste en vivo y en directo, escenografiándola, y ya entonces me reí, cuando la he leído he vuelto a sacar la carcajada.
Creo q es la mejor anécdota tuya q me puedas contar en mucho, mucho tiempo.
Cuándo darás ocasión a que ocurra otra cosa igual? jajajajajaja
No