<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/rss20.xml"><title><![CDATA[Diario de un profe (casi) novato]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[2º año de experiencias en el instituto, ahora en el norte de Madrid]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_184.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_183.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_182.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_181.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_180.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_179.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_178.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_175.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_174.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_173.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_184.htm"><title><![CDATA[El final es el principio]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_184.htm]]></link><description><![CDATA[¿Cuándo es ese momento preciso en que te das cuenta exactamente que no sólo tus vacaciones han terminado, sino que no hay vuelta atrás y de nuevo se pone rumbo al trabajo? A mí me llegó en el metro. Estaba averiada (oh, sorpresa) la línea 1 de Sol a Cuatro Caminos y aunque en teoría no me afectaba, preferí no llevarme sorpresas y tomé el rumbo alternativo de la línea 7 con transbordo en Gregorio Marañón a la 10. Normal en la línea 7. Llega el de la línea 10 y... Hasta los topes. Entré como pude y hasta Plaza Castilla estuve besando los cristales de las puertas y "disfrutando" de los placeres perfumados que emanaba el vagón. Ahí me di cuenta de que estaba perdido. En fin, paciencia, resignación y nada de depresiones postvacacionales. Que los psicólogos se curren más los motivos de nuestras tristezas.<br/> <br/>Además, se trataba en el primer día sólo de cuidar a los nenes para el examen de septiembre. Me tocó hacer de guardia en una clase de 3º y nada, una horita y media para leer el periódico (el Qué) y aburrirme. Supongo que un chollo para copiarse. Aunque como sean como los míos, que no han pegado ni palo este verano (como un primerín que le dijo a un compañero, que le respondió, ante la pregunta de por qué no había hecho el trabajo, "porque estaba de vacaciones"), les dará lo mismo.<br/> <br/>Después de eso y de varias felicitaciones (la primera me chocó un montón, porque además era mi cumpleaños y yo pensando: "¿y este cómo sabe que hoy es mi cumpleaños si no he dicho ná de ná? ¿Me hacen un seguimiento de mi ficha?") por la plaza, a toda prisa al sur. De norte a sur y tiro porque me toco. Lo malo de los inicios de cursos es que no tienes ni pajorera idea de dónde está el instituto. Si juntas eso con el típico autobusero que va a su <strike>puta</strike> bola y te desembarca al tuntún, resulta que te recorres media ciudad sin saber dónde vas a ir a parar, perdiéndote además una semifinal de baloncesto histórica. Encima no estaba el director, pero por fortuna la jefa de estudios de bachillerato me pudo firmar la credencial que me hacía falta para el posterior papeleo.<br/> <br/>Y..........................<br/> <br/>Y aquí se acaba el curso 2005-06 (bueno, queda el miércoles, el último coletazo) y este blog. Me queda menos de un mega y ni gota de paciencia por no poder entrar a poner mis propios posts (gracias, Laura, por estos últimos meses). Así que me mudo. Os he hecho caso y simplemente habrá que coger las maletas y trasladarse a un nuevo piso que espero también os guste. De ahí el título del post. Muchas gracias a todos los que me habéis leído.<br/> <br/>Ahora, si queréis, podéis visitarme en...<br/> <br/><a target="_blank" href="http://apuntesdeunprofe.blogspot.com/">http://apuntesdeunprofe.blogspot.com/</a>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_183.htm"><title><![CDATA[Resumen de agosto en breves pinceladas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_183.htm]]></link><description><![CDATA[Creo que me he tomado demasiado en serio esto de las vacaciones y casi me olvido de que tengo un blog... Menos mal que está Laura por aquí para llenarme la casa de avispas. <br/>Supongo que es una buena manera de recordarme que <font color="#000099">a) Odio los insectos,</font> <font color="#990033">b) Tengo que mudarme</font> y <font color="#663300">c) Antes de b), tengo que avisar a dónde me marcho.</font> <br/> <br/>Sí, eso tendría que hacer. Pero como aún sigo sin ninguna gana de mover un dedo, por más que ahora los esté poniendo en marcha para teclear, lo dejo para más adelante. <br/> <br/>Es curioso cómo pasa el tiempo. Lo lento que fue julio, con los exámenes, la agonía de la espera por saber las notas... (ah, por cierto, llegaron por correo las notas de las oposiciones y vi que en el oral mi nota fue un 6,1 o algo así) y  llega agosto y, de repente, se va: ni playa, ni total desconexión, ni ohhhs, ni ranas, ni una ciudad llamada Roma en la cual tu día a día forma parte de una dinámica tan distinta a la habitual que además de todos los monumentos (y edificios bellos :p), estatuas, pinturas y cualquier rincón barnizado de un encanto con cientos de años de existencia, encuentras que tus  amigos son tu casa y que las distancias son un accidente que depende de las circunstancias se puede sortear. <br/> <br/>También es cierto que una semana da para poco, por más que se estire hasta lo inimaginable, hasta que las agujetas, las ampollas en su caso o el cansancio tiren de tus pocas fuerzas con una fuerza sobrenatural hasta la cama para no despegar los párpados e incluso hacer dudar si lo que sueñas es real o si lo real es el sueño del que no quieres despertar. Cuesta quedarte con un lugar, con un momento: <br/> <br/>La media hora creyendo que estaba pasando muy bien el duro trago del vuelo, pensando que el aterrizaje lo había llevado mejor de lo que esperaba, cuando el avión sólo estaba buscando pista y aún no habíamos despegado; la espera de las maletas en la cinta transportadora de Fiumicino, rechazando maletas que nos corresponden; el viaje surrealista por la Italia profunda en un cutreautobús que parecía destinado nada más que para nosotros y que al final acabó hasta los topes, con ostiazo y risas consiguientes de un pobre hombre con peluquín; la primera excursión por esas calles tan duras y generalmente mal pavimentadas, algo que <br/>iba a ser tranquilito, una toma de contacto, y que se prolongó durante horas hasta el agotamiento; ver el Coliseo romano y darte cuenta que de verdad estás en Roma; echar una moneda en la Fontana de Trevi y después tomarte un taglio de pizza escandalosamente buena, sobre todo la de berenjena; no cansarte de hacerle fotos a cada rincón que te deslumbra; vuestras risas escandalizando el tránsito silencioso de un metro de tan sólo dos líneas; los comentarios sobre un "chulo putas" italiano y además "molto piccolo" con bolsa de Zara que al final resultó ser español...; subir unas escaleras (escaleras, escaleras, miles de escaleras: más que la ciudad eterna, las eternas escaleras) en una calleja aparentemente apartada del mundo, girar a la izquierda y toparte de pronto con el Moisés de Miguel Ángel; fotografiar las esculturas para darles existencia, en vez de quedarte extasiado y contando los pliegues como si eso fuera arte y negando las indudables ventajas de tenerlo almacenado en tu cámara (y, por tanto, en tu memoria); las compras en las tiendas de ropa italiana, con las simpáticas dependientas creyendo que dos de nuestros amigos son matrimonio; el ambiente bohemio de la Piazza Navona, con músicos por doquier y una fuente impresionante de Bernini en su centro, que descubrimos la 2ª vez que fuimos; la pizzería (Taberna .....) al lado del Tíber, con ese camarero vacilón y ese ambiente irrepetible; la Piazza del Campo di Fiori, donde acabábamos casi cada noche quizá por el efecto magnético de la elegancia y el porte de Carmen; esos helado de bacci (o como se escriba) del Mc Donalds; lo que pega un simple limoncello; hacer una foto (sin flash, tampoco hay que pasarse) en la Capilla Sixtina pese a que lo prohíben, sentirme malo por un rato, hasta que aparece uno y te llama la atención y apagas la cámara más veloz que un rayo (qué mal salieron, aunque les hice creer a mis amigos, al fotografiar un póster fuera, que mi foto de la creación había sido inmejorable); entrar como un santo al Vaticano y acabar echando espumarajos por la boca, casi endemoniadamente, porque una de las escenas más famosas del Evangelio, la de Cristo echando de la sinagoga a los mercaderes, se ha convertido en la metáfora más triste de lo que es la propia Iglesia, una cueva de mercaderes; esa noche prohibida y no autorizada en nuestro cuartel general; la última cena, que supuestamente iba a ser fastuosa, pero nos fallaron las monjas que regentaban un restaurante idílico, al estar de vacaciones, y luego que hacia las once muchos restaurantes cerraban; los pollos automovilísticos que se montan, ver cómo los coches no se paran cuando te ven cruzar, sino que te esquivan; entrar en los transportes públicos de gorra, por la parte de atrás, y darte rabia haberte gastado 18 euros en un billete para una semana; ir a la zona de marcha, en el Trastévere, y ver que no sólo no hay ni dios sino que ni hay calles iluminadas, y salir zumbando de allí en el primer tranvía que ves llegar; lo difícil que puede resultar regalarle rosas a tres amigas y el lío que se puede formar con el indio que te las vende...<br/> <br/>Me dejo tantas cosas que hace de Roma una ciudad a la que habrá que volver algún día. <br/> <br/>Y hablando de volver... Ahora toca volver al instituto. El viernes, a dos en una misma mañana. El antiguo y el nuevo. Y madrugando. Se acaba lo bueno. Empieza otro curso. El 3º. Pero mientras, gracias a los que habéis hecho de este mes de agosto algo inolvidable. Vosotros sabéis quiénes sois ;-)]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_182.htm"><title><![CDATA[¡Vuelvo al sur!]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_182.htm]]></link><description><![CDATA[Aunque llevo dos años dando clase, no había asistido a ningún llamamiento. Y menos en julio. Debo decir que es un poco estresante. Tienes una lista de vacantes (institutos donde puedes dar clases durante el curso) y un puesto, por lo que vas tachando lo que otros van cogiendo. Si tu puesto es alto, no hay demasiados problemas porque es difícil que te quiten tu elección. Si tu puesto es bajo (más del 250, así que no sé los interinos los pobres lo que les quedará...), entonces es mejor que no lleves un listado de preferencias o te puedes morir del asco.<br/>Llevaba la ligera idea de pillar si podía algún instituto de Madrid o del norte, pero tanto unos como otros al final, con más o menos suspense o lentitud, han ido cayendo. Así que cuando han llamado a los de mi tanda, tenía pocas elecciones. No tenía tachado Rivas, que como tiene metro y no mala fama, así que pedí eso. Pero debió de pasarme cuando la nombraron, ya estaba cogida (iban a toda hostia y era la mar de complicado seguir el proceso; ni de coña podías ir al baño, por ejemplo, y eso que los llamamientos empezaban a las 9 y había que estar allí un poco antes para coger sitio).<br/> <br/>Así que al final al sur y una plaza compartida (das otras cosas aparte de lengua)... Luego llamé a casa para que me dieran el teléfono del instituto. Hablé con el jefe de estudios y me dio bastante buena impresión, aunque una noticia bastante graciosa... Aparte de volver a dar diversificación (3º y 4º) y de que lo que es lengua poco voy a dar, me tocará impartir... ¡Música! Hombre, mejor que francés como a punto estuve el año pasado es, pero... Yo ni la flauta sé tocar. Y el pentagrama me parece un galimatías, un enigma, un jeroglífico... Pero bueno, voy a tener poquitos alumnos y tengo un autobús cerca de casa que me deja en la misma puerta del instituto.<br/> <br/>Y ahora sí que sí, ¡vacaciones! Unos días en la playa. A la vuelta tengo 2 opciones:<br/><br/>a) Dejo el blog.<br/>b) Dejo ya.com (que no pueda poner ni mis posts, aparte de los problemas que da, es un poco de coña marinera).<br/> <br/>En fin, lo pensaré mientras tomo el sol en la playa (espero no daros envidia a los que no podéis). Que lo paséis muy bien estéis donde estéis y disfrutad del calor.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_181.htm"><title><![CDATA[¡Tengo la plaza!]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_181.htm]]></link><description><![CDATA[Muchas gracias por interesaros. Ahora tocan papeleos y llamamientos para ver en qué instituto daré clases el año que viene. <br/><br/>Post cortito ;-)<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_180.htm"><title><![CDATA[... Todo terminó...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_180.htm]]></link><description><![CDATA[El martes concretamente, a las 12:50, bastante antes de lo previsto, ya que debería haber sido a eso de la una y cuarto. Quedan lejanísimos de la memoria el 23 de junio, que parece como de otro curso y no de este, esa tarde calurosa en la que incluso España seguía inmersa en el Campeonato del Mundo; o el 26, el lunes, ya ni recuerdo a qué hora, para completar esa primera parte de las oposiciones con el tema. <br/> <br/>Han pasado incluso bastantes días desde que decidí que la programación requería de más retoques de los que pensaba, llegando a trabajar en ella por completo hasta el jueves 6. Al día siguiente, la entrega. Ese viaje a la nueva ciudad eterna que es Fuenlabrada y no Roma: salimos mi padre y yo a las 12 y veinte y llegamos pasadas las dos. En la hoja con la ruta ponía que era un viaje de 26 minutos. Pero Fuenlabrada se había convertido en el nuevo Eldorado o la nueva Atlántida: imposible de encontrar; en algún lugar inconcreto dejamos de seguir las indicaciones y tratábamos de dar la vuelta porque íbamos camino de Navalcarnero. <br/> <br/>Y esa ciudad seguía sin dejarse ver, y el plazo era de una a tres y yo veía que no llegábamos. Si es que llegábamos, porque mi padre hizo un par de pirulas considerables, a centímetros de darnos con el de adelante o metiéndonos en una incorporación sin mirar, por ejemplo. Pero esa ciudad eterna se manifestó y vimos las notas y vimos el día en que tendría que hacer la encerrona y entregué las dos copias de la programación. Y nos fuimos, aunque antes salí del coche porque mi padre me dejó con la duda, volví a mirar el día y a convencerme de que era el lunes. Y conseguimos llegar a casa pese a pasar por las Rozas en un viaje casi circular (las mismas dificultades a la ida que a la vuelta); y ese fin de semana fui progresivamente mejorando el aprendizaje de mi programación y ensayando varias unidades didácticas. Y llegó el lunes 10 y ya sentía cerca el final de este largo parto que han resultado ser las oposiciones. Hasta que algo no concordaba... El presidente del tribunal fuera recogiendo programaciones, qué forma de atender a los opositores... Que aún no habían empezado. Volví a mirar el dichoso tablón del 6,48 y descubrí otra hoja arriba que no había visto. El 10 era el primer día con dos opositores. Y yo estaba para el día 11, a las 11 (no el 8 a las 8, como me dijo mi padre en ese momento, pero no sé dónde vi yo el 10...).<br/> <br/>Así que... Media vuelta, con la palabra "gilipollas" dibujada en mi cara de gilipollas, y a repasar más la programación y las unidades, dejándolo todo más afianzado. Esa tarde el último ensayo, con un sorteo ensayado en el que practiqué la unidad 6. Otra noche sin pegar ojo por el calor y el 11, media hora más tarde de cuando salí el fallido día anterior para no estar allí tan pronto, llegué a Fuenlabrada.<br/> <br/>A las once la espera concluyó o empezó a concluir. Otro sorteo (una bolsa naranja, unos cutres papeles del 1 al 20; le dije al presidente que mi programación tenía 15 unidades y apartamos del 17 al 20; bueno, yo aparté también el 16 pero el hombre no quería hacerlo hasta que debió de hacer bien las cuentas y lo quitó). Metí la mano en la bolsa y rebusqué. Me acordé de mi primer sorteo, en mi primera encerrona. Dos temas de lengua, a cual peor. Un 0,5 para conjugar el 9 del primer examen (que no sé si he dicho ya, pero me tocó el tema 62 también). No encontraba los papeles por la bolsa. Uno a uno fueron llegando a mis dedos: el 12, el 10... Temas cerca, muy cerca, de mis odiados temas de lengua, que iban del 9 al 11, aunque tenía dudas de si el 12 era también de ese bloque porque tuve un momento de atontamiento y no recordaba bien las unidades. Así que el tercer número fue el 6 y no tuve dudas. Respiré, manoseé la bola de la suerte y preparé durante una hora el tema. O lo copié del hecho el día anterior, estudiando algunos aspectos o pensando alguna nueva actividad.<br/> <br/>El encierro tocó a su fin. Me vinieron a buscar y empecé mi examen oral. Los nervios los había dejado en el aula, preparando la unidad. Bastante tranquilo dada la situación, comencé: <br/> <br/><i>Vamos a presentar la programación didáctica de lengua castellana y literatura, para el curso de 2º de bachillerato. La programación didáctica responde a un intento de racionalizar la práctica educativa...</i><br/> <br/>No me dejé nada de lo que había preparado ni me desconcentré por ver que en el extremo derecho una del tribunal estaba monologueando consigo misma y me daba hasta apuro mirarla; otro del extremo opuesto parecía como escocido y el presidente hacía verdaderos esfuerzos por no quedarse dormido; respondí a las tres preguntas que me hicieron cuando parecía que no iban a hacer; y pregunté si podía beber agua antes de irme. Hasta que no miré el reloj estaba bastante contento, pero al ver que había acabado demasiado pronto, empecé a darle vueltas. Sobre todo en el tren y en el metro, llegando a la conclusión que no me había extendido lo suficiente en los contenidos (Galdós, Clarín, Pereda, Pardo Bazán, Blasco Ibáñez, Dostoievski, Balzac...). Por lo cual di un susto de muerte a las dos llamadas recibidas antes de llegar a casa. Luego me fueron diciendo que lo del tiempo no era tan crucial si había tocado todos los aspectos.<br/> <br/>Ya ayer tomé constancia de que todo había terminado. Todo menos mis vacaciones, que estaban en su fase contraria. Bueno, "todo" es algo incorrecto y que sólo tendrá verdadera aplicación a partir del 21 de julio, cuando salgan los nombres de las plazas... Pero eso ya no está en mi mano. Ahora hay que recuperar el tiempo perdido. Y he empezado muy bien. <b>Todo está iluminado</b> me ha deslumbrado. Vaya novelón, qué maravilla, qué dureza, qué originalidad a la hora de narrar y de contar historias (partes me recordaban a "Cien años de soledad"), qué manera de trazar definiciones de lo indefinible, qué tristeza, qué amargura, qué belleza, qué forma de expresar todo aquello que le da sentido a las cosas y sobre lo que resulta tan difícil de acercarse...<br/> <br/>Está el patio marrón. Ha caído una pequeña tormenta. Salvo la oscilante racha de aire del ventilador, nada se mueve. El aire aplasta con su aliento caluroso. Las ocho y cuarto...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_179.htm"><title><![CDATA[6,48]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_179.htm]]></link><description><![CDATA[Pues no, no es mucho y la verdad es que ha sido una pequeña decepción. Me han puntuado bajísimo el comentario (3,12 de 6) y mejor el tema (3,36 de 4). No se puede reclamar porque esto es una prueba subjetiva y lo que a uno le parece importante a otro algo secundario y viceversa, así que nada. Además de que no es plan de reclamar a tu tribunal cuando tienen que examinarte del oral.<br/><br/>Esa es la parte positiva. Aún hay posibilidades de sacar la plaza. El lunes a las 11:00 empieza (y acaba) el sufrimiento. Y a partir del 21 salen los resultados. Ya iré contando. De momento, sigo estudiando y practicando la encerrona.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_178.htm"><title><![CDATA[Vacaciones]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_178.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/files/vacaciones.JPG" alt="" border="0" width="448" height="203"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_175.htm"><title><![CDATA[Mañana en la batalla piensa en mí]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_175.htm]]></link><description><![CDATA[<b>Nueva o 2ª actualización, 26/06/06</b><br/> <br/><h1>Liteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee</h1><br/> <br/>Pero la coña no acaba ahí. La coña es que me ha vuelto a tocar el tema 62, Vanguardias literarias, como la primera vez que me presenté. Si la literatura del siglo XX es la que más me gusta, las Vanguardias ya no cuento. A partir de ahora, mi fetiche.<br/> <br/>Mañana leo... Espero que no se caguen en mí los del tribunal por leerles 18 páginas...<br/> <br/><i>Seguiremos actualizando...</i></b><br/><br/><br/><br/><b>Actualización (24/06/06)<br/><br/> 1ª parte, el práctico, los tres comentarios, muy bien. He salido muy contento: 11 folios en los que he destripado al milímetro el poema de Quevedo (aunque no sabía que era de él), el fragmento de El Jarama, de Ferlosio (aunque tampoco anoté que era de él) y el artículo de Juan José Millás (Matrimonios, que me había leído y llamado la atención).<br/><br/>Bingo ya preparado para las dos bolitas a las 8:30 del lunes. El martes a las 8 leo. Ahora repetid conmigo: <br/><br/><h3>lite, lite, lite</h3><br/><br/>Pero como siempre tengo que hacer alguna, pues ahí va lo que se ha convertido en mi otra gran preocupación: me he dejado el DNI en el instituto…<br/><br/>Muchas gracias por los mensajes, los ánimos, los apoyos. A ver si puedo seguir dando buenas noticias. </b><br/><br/><br/><br/>Me valgo del título de la novela de Javier Marías (a su vez, por lo visto, tomado de un verso de Shakespeare), para hacer referencia al trago de mañana. Como diría el guiñol de Michel Robinson, está "to'l pescao vendío"...<br/> <br/>El 23-J ya llegó. Todo el año esperando este momento y por fin está aquí... No, no estoy hablando del partido de España - Arabia Saudí (partido que me pierdo, por cierto), que por una vez no nos jugamos nada el último día. Estoy hablando de la primera parte de mi primer examen, el práctico (comentario o comentarios de textos). No me preguntéis demasiado, porque poco más sé. Dejando al margen consideraciones sobre el método de estas oposiciones y si hay muchos más procesos selectivos donde no sepas ni en qué va a consistir ni cuánto tiempo te van a dejar para el examen, lo importante es que en un lugar de Fuenlabrada (a tomar por cu..., vaya), de cuyo nombre no me importa acordarme, empieza mi camino a la plaza...<br/> <br/>Simplemente eso, que os acordéis un poquito de mí mañana a eso de las cuatro de la tarde (con la fresca). Ojalá tengan mucha suerte mis compis y amigos que pasan por el mismo trance y respecto a mí, sólo pido una cosa para el lunes (o el sábado, o cuando sea): <br/> <br/><h3>¡Que me caiga literatura!</h3>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_174.htm"><title><![CDATA[Te <strike>h</strike>echaremos de menos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_174.htm]]></link><description><![CDATA[Al menos luego tuvieron la consideración de ponerle típex a la hache... Y en el “Feliz verano de 1º H” no han puesto nada raro, por suerte... El último día con esta clase me hicieron unas dedicatorias. Algunas de estas son:<br/><br/>“Pa Juli. Tus alumnos te <s>guian</s> por el <s>vuen</s> camino” (y dibuja un camino hacia una casa con el letrero de “manicomio”...)<br/><br/> “Para uno de los mejores profesores que <s>a conseguido</s> aguantarnos todo el año”. Otro me dice que “te vamos a comprar un videos de chistes para que <s>se </s>más gracioso”. Una niña me desea mucha suerte y me dice que soy “muy majo”. Y, al final, me desean ¡¡¡buen verano con tus churris!!! <br/><br/>(Aclaración: es que siempre que me veían con alguna de mis compañeras me preguntaban si era mi novia y les contestaba que sí, que una de ellas). <br/><br/> En esta clase el último día también me pidieron que dijera una cosa buena y una cosa mala de cada uno de ellos. “Lo bueno es que voy a estar dos meses sin verte”, le dije a uno. Que me pidieron sinceridad... Valeeeeeeeeee, pobrecitooooooo... Cambié y luego dije que también a veces me gustaba su sentido del humor... Creo que en general les dije cosas bastante buenas. A una le dije que lo bueno es que no le encontraba nada malo... Y además, luego me hicieron lo mismo a mí. Una de las cosas malas eran mis cambios de humor. Y que gritaba mucho...<br/><br/> En mi clase, en la última tutoría, también me escribieron cosas: que he sido un buen tutor, el mejor profesor que han tenido, muchos inciden en que soy buena persona, me piden que no les olvide (será difícil, y no estoy siendo irónico), que me deje la timidez en casa... Otra cosa que repiten es que tengo mucha paciencia o que les he ayudado; que me van a echar mucho de menos y no quieren que me vaya (bueno, que me <s>valla</s>). <br/><br/>Les he parecido gracioso comiéndome en todos los recreos mi manzana; me dicen que parezco un segurata (reminiscencias del pasado) con mis gafas de sol y apoyado en la pared (comiéndome la manzana, claro)... “Te queremos todos y te vamos a echar mucho de menos el año que viene”. Y me piden no perder el contacto con ellos. “Mi opinión sobre Julián es la mejor opinión que puedo tener de un profesor en toda mi vida”. Esta misma alumna el último día que tuve clase con ellos me entregó una carta preciosa, que aparte de muy bien redactada (“es la mejor redacción que me has entregado”, le dije de hecho), fue muy especial para mí. “Además espero que te busques una novia muy buena”...  También que vaya a verlos cuando me compre coche... <br/><br/>Yo sí que les echaré de menos a ellos, incluso a las criaturitas de 1º...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_173.htm"><title><![CDATA[Últimos exámenes, despedidas, flashes]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariodumprofenovato/c_173.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Muger, callo </i>(por un agujero, en pasado, claro), <i>rallo, gersey, tegia, isterica, huvo, hechar</i> (del cuarto), <i>ba</i> (a por uvas, por ejemplo), <i>izo, iva </i>e <i>hiba</i> como variantes del extraño y dificultoso 'iba', <i>avia </i>(de había, por si os confunde), <i>acia </i>(“hacía mucho tiempo”), <i>ablaba, llevava, va ha llover, ermana, tegedora, franga, llebaron, a gustado</i>...<br/><br/> <br/><br/>Pongo las faltas al principio para que impacte más y para que en el resto del post descanséis la vista. Aunque no os voy a dejar demasiado respiro. Ahora os transcribo íntegro y sin alterar nada un párrafo que constituye el resumen de ‘La tejedora de la muerte’, el libro que tenían que leer los de primero (propietarios de esas magníficas faltas ortográficas):<br/><br/> <br/><br/>“una tia que recuerda algo de su infancia de una tormenta [<i>bueno, yo juraría que ponía “tomenta”</i>] y gritos en la calle que ese dia su madre vio una sonbra y cerro esa avitacion sulla mirava por la zerradura pero no havia nada. [<i>Y este punto no es seguro, para mí que se le cayó el boli e hizo ese signo sin querer</i>] Cuando era mayor y lla se avian mudado tuvo que volver la limpio y pito se lo ocurrio dormir en su antiguo cuarto esas noches vio la mezedora moverse sola con ruidos de agujas y una señora setada: “la tejedora de la muerte” cuando se fue air mientras acia la maleta vio una (¿rista?) de lana ni terminar”.<br/><br/> <br/><br/>De verdad que no exagero nada. Y a este engendro hay que sumarle una letra enana, torcida y retorcida, con renglones a su bola. En el comentario del profe (es decir, el mío) le he puesto esto:<br/><br/> <br/><br/>“<b>Casi ni una coma, ni un punto, muchas faltas... Un analfabeto escribe mejor, no sé cómo no te da vergüenza este desinterés y esa forma tuya de escribir</b>”. Y siento que me he quedado corto (pero es que dar capones no se puede, claro...). Y yo recuerdo que cuando tenía alguna falta de ortografía me daba vergüenza...<br/><br/> <br/><br/>El mismo individuo bajito del párrafo anterior, en el apartado de opinión, pone que el libro le ha dado “pesadiyas” por el aburrimiento. Le he señalado las pesadillas con una flecha hacia un comentario mío que ponía: “<b>eso lo tengo yo al leerte</b>”. <br/><br/> <br/><br/>Otro párrafo con miga es el siguiente: “Dias mas tarde la tejedora murio con las agujas y diez franjas cuando la enzerraron en (¿el?) atauz estaba con los ojos abiertos”. Yo de verdad que necesito un traductor de cerebros encogidos como pasas... Y para acabar con el apartado de exámenes de primero, en la misma pregunta de opinión les añadía un apartado en el caso de que no les hubiese gustado la novela, qué habrían escrito ellos para que resultara más atractivo. Uno al que no le había gustado “porque no abia accion”, pedía un poco de sexo. No he podido reprimir el siguiente comentario:<br/><br/> <br/><br/>“<b>¿Para qué quieres tú esto, pequeñín?</b>” (Os juro que el crío que ha puesto eso parece que tenga como mucho 10 años).<br/><br/> <br/><br/>Cambiando de tema y hablando de mis tutorandos, hoy ha sido un día emotivo, las despedidas. Mañana no vendrán y como mucho los veré el día de la entrega de notas. Así que, siguiendo vuestros consejos, con bastante corte, les he dado las cartas. Silencio sepulcral para leerlo –a lo que he comentado que si lo sé les entregaba las cartas antes–, dos de mis niñas llorando después de leerlas, otro que me comentaba que si fuera de otro estilo, lloraría... Y luego, turno de fotos. Por fin sé lo que siente un actor de cine, una estrella de rock, Fernando Torres tras firmar un partido inaugural de lujo... Fotos, fotos y más fotos. Y flashes. Sigo ciego, y eso ha pasado a las diez de la mañana… Ha sido bonito, todos querían tener una foto conmigo. Ya se las pediré, que yo también quiero tenerlas de recuerdo. <br/><br/> <br/><br/>Ah, ya que he tocado el tema del Mundial, hemos hecho porra. No ha colado el llegar antes, borrar el 0-2 que había puesto (uno tiene una larga y traumática experiencia con la selección a cuestas...) y poner el 4-0... Ayer al salir de clase, le dijo uno de mis alumnos a otro el resultado que había puesto y me suelta ese otro, al que ni doy clases ni conozco: “<i>Me has defraudado como profesor y como persona</i>”, jajajaja, me hizo gracia.<br/><br/> <br/><br/>Y para no alargar la intriga (o la agonía) con la <b>carta de despedida</b>, os la copio, aun a riesgo de alargarme demasiado:<br/><br/><br/><br/><i>Esto se acaba, chicos. Aunque parezca mentira, ha pasado ya el curso. No sé a vosotros, pero a mí se me ha pasado volando. Y en gran medida ha sido gracias a vosotros. Así que me parece que la mejor forma de terminar esto, es dedicaros unas palabras.<br/><br/>Lo primero y principal, es daros las gracias. Habéis sido un curso fenomenal y no sólo no me habéis dado ningún tipo de problemas, sino que me habéis facilitado mi labor. Me es difícil imaginar una tutoría mejor, así que los agradecimientos los extiendo a los doce. He aprendido muchas cosas de vosotros y espero que a vosotros conmigo se os haya quedado algo. Más allá de lo que hayamos podido ver, tanto en lengua, como en sociales, haber mejorado en la expresión escrita y oral o en la comprensión lectora y poder reconocer las provincias y comunidades españolas y gran parte del mapa mundial, me gustaría que los valores que ya teníais, educación, respeto y ser, en definitiva, buenos chicos, os haya quedado más reforzado.<br/><br/>Las despedidas no son fáciles ni agradables y, además, todos tenéis mi dirección de correo electrónico y creo que no hace falta que os diga que aunque el año que viene no sea vuestro tutor o no esté en el instituto, podéis contar conmigo si os hace falta algo. Intentaré, en la medida de lo posible, ayudaros. <br/><br/>Y ahora lo que quiero es pediros algún favor. El principal, el que más me preocupa, es que seáis una piña para el año que viene. Sé que entre vosotros se interponen diferencias, pero aunque no os lo parezca, son bastante superficiales. Creo que si a alguno de vosotros le pasa algo, el resto estará allí para ayudarle y hacerle sentir que le apoya.<br/><br/>Otro favor que os pido es que os esforcéis el año que viene el doble de lo que habéis hecho. Tenéis la titulación ahí cerquita y no es momento de relajarse. Por desgracia, el espíritu de trabajo ha sido algo que no os he podido inculcar a algunos, pero la ética del esfuerzo y el interés debería ser vuestro objetivo, tanto a corto como a largo plazo. Nadie os va a regalar nada y todo lo que consigáis, os lo vais a tener que currar. Yo sé que lo vais a conseguir, porque aunque os digan lo contrario, valéis mucho. Así que los que no habéis pegado ni clavo, no deis ningún motivo a ningún profesor para que os puedan dejar sin título. Estudiar, trabajar, hacer los deberes a diario. <br/><br/>Y el último favor es que le facilitéis la labor a vuestro tutor/tutora y, en general, al resto de profesores del año que viene. Os he maleducado bastante consintiéndoos demasiadas cosas.  Si el año que viene os encontráis con alguien más duro o más seco o más distante, recordad que cada persona es un mundo y os tenéis que adaptar. No deis problemas ni le digáis cosas como que “el tutor del año pasado era tal o cual”, por ejemplo. Porque lo único que vais a conseguir es cabrearle.<br/><br/>Que tengáis un buen verano, os divirtáis mucho, y que el año que viene el curso os vaya todavía mejor y no tengáis problemas para titular. Y de cara al futuro, más suerte aún y que os vaya todo genial, que os lo merecéis. Muchas gracias de nuevo y un abrazo muy fuerte,<br/>J.</i>]]></description></item></rdf:RDF>
