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Diario Fantasioso de un Ente Didáctico
Las vivencias de Docente, el ente didáctico, en el Planeta Ins It Uto
Acerca de
Steele, de la serie Remington Steele. Me encanta el cine y soy docente, por eso os cuento mis experiencias en este mundo; porque, en realidad, es un mundo desconocido. Bienvenidos al Planeta Instituto.
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Sindicación
 
El cuerpo serrano
No había mucho dónde elegir, la verdad. Todos los cuerpos de famosos estaban cogidos, incluso el de Michael Jackson. Bueno, quizá el estar siendo ocupado por un ente de color verde le haya hecho despistarse en cuanto a sus gustos dermatológicos: ahora soy blanco, ahora soy negro, ahora soy... café con leche.
También estaba cogido el de Stevie Wonder. A este le da igual ser blanco o negro, sinceramente.
El catálogo se me redujo mucho cuando descubrí que en la tierra hay gente amarilla por comer mucho arroz y parecer extreñidos, roja por hacer régimen (en este caso, es el régimen comunista), azul por vivir en las zonas más frías (si los pitufos tienen frío ¿por qué se visten sólo con un pantalón y un sombrero?), blancas cuando se ponen enfermas...
¿Es que no había colores normales? Pues sí. La zona latina. Al final elegí un cuerpo normal y corriente de España, en una llanura marrón bastante fea pero que a los autóctonos debe gustarles mucho, porque siguen viviendo. Se llama Castilla La Mancha y el residente más importante fue un tal Alonso Quijano, más tocado que las maracas de Machín.
En fin, no era una región muy bonita al ser yo residente de un maravilloso planeta formado por una cáscara de nuez rodeada por una inmensa bola de precioso gas color fucsia, pero uno se habitua a lo que sea con tal de trabajar.
Mi elección fue debida al hecho de que ese individuo trabajaba en La Tierra enseñando cosas, algo a lo que los terráqueos llaman docente. Como mi nombre es Docente, qué curiosa curiosidad y feliz coincidencia, pensé que era el destino quien me había puesto ese nombre delante de mis narices en el catálogo y no me lo pensé más.
Hecha la selección, pasé sin más dilación a la cabina de teletransportaciones para ser un inquilino parasitario del hombre elegido.
 
Región Ins It Uto
Me acabo de enterar por un mapauniversi de la situación exacta del Planeta Ins It Uto. Resulta que no es una planeta, sino más bien una región aislada dentro de un planeta.
El planeta. llamado simplemente Tierra (mira que son poco ocurrentes los terráqueos. En vez de ponerle XVR-111 MuGG 300, como haría yo...), consta de organización interna un tanto extraña. A ver si me he enterado bien:
Se divide en Continentes, que son grandes centros comerciales; luego vienen los países, que son dibujos abstractos de entretenimiento humanoide (además, son cambiantes, porque aparecen nuevos y desaparecen antiguos cada dos por tres. Eso sin contar el ensanchamiento o empequeñecimiento. Están locos estos humanos); ahora pasamos a las comunidades. Esto es un lío aún mayor, porque las hay de vecinos, del anillo, autónomas... y tienen funciones diferentes. Te pierdes. Y hasta ahí he llegado. Abrir más la llave podría producirme un cáncer de inteligencia, así que mejor dejarlo.
En fin, Ins It Uto es algo así como un reducto que resiste a duras penas los envites de la Ignorancia, una poderosa fuerza capaz de aniquilar la cultura, seguramente capital del Ins It Uto. Todo esto lo vi en el mapauniversi de la sala de espera de la cabina de teletransportación. Así que, informado ya, voy a elegir el cuerpo del famoso catálogo.
Necesito que sea un cuerpo Docente, porque yo soy un Ente Docente.
Veamos qué se nos ofrece hoy...
 
La Estación Orbital
Estoy a puntito de llegar. Desde la estación me trasladarán al planeta Ins It Uto. Pero antes me tiraré un buen rato, siempre lo hago, examinando a fondo los catálogos de cuerpos. No se me ocurriría nunca dejar a esos chapuceros de la mutua que eligieran por mí, acabaría por manifestarme en alguna gorda, fea y adicta al crack. Seguro.
Bueno, la estación está cerca de Entelequia, así que no he tenido que aguantar mucho la respiración en mi nave planetario espacial (empiezo a notar como me estoy poniendo azul, menos mal que, siendo un ente, no tengo piel para que lo noten los demás. Las cosas cambiarán una vez me asignen el cuerpo. Pero, de momento...). Como es orbital, básicamente se dedica a orbitar. Es como los bebés terráqueos, duermen, lloran, abren y cierran los ojos... no hacen mucho más, pero eso no quita para que los adultos sigan considerándolos adorables. Pues nada, la orbital orbita, y, además, se encarga de proporcionar a los entes Inter Inos (Inter Ino es en entelequiés el equivalente a ente a secas en terráqueo) transporte barato a los planetas de destino.
Mmmm, a ver si elijo un cuerpo latino, guapo e inteligente. Así, cuando termine el horario docentil podré aprovechar para aparearme con otras especies. Siempre resulta estimulante comprobar los diferentes hábitos de arrejuntamiento de las razas. Y, como soy un ente, me adapto a todas sin problemas. Sólo he de cogerle el tranquillo a mi cuerpo anfitrión.
Vaya, me voy por las ramas. Siempre me pasa lo mismo. Hablaba de la estación. Es redonda, para que orbite mejor, supongo, amarilla con letras rojas (lo que ha provocado que más de un daltónico se la pasara de largo) y ofrece diversiones varias mientras esperas tu turno de teletransporte: zapping, tumbing, espering en silling de saling de espering, revisting y otras modalidades.
Mira, ya se divisa. Voy a comenzar las maniobras de aproximación (es como el cortejo. Uno se acerca, desplega las alas y, si te dejan, entonces te acercas más y atracas).
 
Mi nave planetario-espacial
He puesto el condensador de Fluzo a fluzear. Funciona con basuras varias (saqué la idea de Regreso al Futuro II). La nave fue construída a base de cuatro ruedas, hierro y plástico básicamente. Aquí, en mi planeta, Entelequia I (ya os contaré cosas de él), circula en círculo y línea recta de forma correcta, consumiendo una cáscara de plátano o un envase de yogur cada 20 kerámeos (lo mismito que el kilómetro terrestre, pero también, como en el caso de los parsecs, de nombre más molón).
El problema viene cuando salgo al espacio con ella. Como no había espacio dentro del vehículo (es otro tipo de espacio) no pude meter bombonas de oxígeno (las bombonas pueden llevar bombones u otras cosas. Cuando llevan bombones sólo se llaman bombonas sin el complento "de lo que sea") y pocos kerámeos puedo recorrer aguantando la respiración. Desde luego, tan grande como es el espacio, que cabe de todo, y no le meten oxígeno. Ya, ya, soy un ente y teóricamente no necesito respirar, pero lo he cogido por costumbre.
En fin, ahora voy de camino a la estación orbital para ser teletransportado (lo cual no significa que vayan a mandarme al interior de un televisor) al planeta Ins It Uto. Queda muy lejos y yo no aguanto tanto... mmm, recuerdo a uno que consiguió aguantar la respiración 6 alaminos (lo mismito que el día terrestre), aunque yo no acepto eso como exito, pues en ese sexto alamino se descubrió que estaba muerto. Está inscrito en el libro de los records absurdos (que tiene nombre de cerveza negra irlandesa).
Bueno, que me voy por las ramas sin ser mono (de animal, porque guapo sí me considero. Como soy un ente, todo depende del cuerpo que utilice de huesped). Mi nave fue un regalo de mi Papiente, mi ente papi, quien me lo dio cuando él se metió en el cuerpo de una estatua. Ahora ya no necesita viajar, sólo le son necesarias las palomas complemento. Tiene de todo: climatizador, por si me apetece cambiar el clima (que no llueva cuando voy a la playa, por ejemplo); ABS, A Base de Suelas, un sistema de frenado muy útil para los que tienen el pie grande; cargador de CD, Comida Diaria, con lo que alimento no falta en el receptáculo; volante, para cuando necesito ir al médico; embrague, porque estoy chapado a la antigua y antes las conozco sin desembragarlas; luces, porque a veces me faltan ideas; maletero, donde meto de todo, salvo maletas; radio (me dieron a elegir entre radón, cobre, mercurio y oro. El radio me pareció menos repetitivo); airbag, bolsa de aire para vomitar en caso de mareo; alfombrillas, para estar como en casa; y palanca de cambios, para cambiar (si alguien te da la mañana en el asiento del copiloto, lo cambias a otro asiento o lo cambias a modo silencio).
Vale. Tiene más cosas, pero seguro que os hacéis una idea de lo maravilloso que es. Lógico que mis papis, Ente y Lequia, le quieran más que a mí. Al menos a la nave la ven. Yo soy un ente.
Mira, tanto hablar y me han entrado ganas de conducir un rato. Voy a quitar el piloto automático.
 
El cinturón de Esteroides
Ya estoy aquí de nuevo. Al final no fueron asteroides, ya me parecía a mí, sino esteroides. Restos de sustancias lanzadas al espacio desde el planeta Musc Ulitos, en el sistema Forz Udos (y Udos no es un grupo musical irlandés). El ordenador me había dicho que se tratraba de un cinturón y yo pensé: "si tiene el tamaño de un cinturón, no debe ser muy grande". El ordenador se equivocaba, los restos de esteroides espaciales ocupaban algo más que una manzana de casas. Para que os fiéis de los ordenadores de a bordo, que no abordan como los piratas pero les ponen esos nombres.
En fin, no le hice mucho caso y seguí escribiendo en este diario estelar para dejar constancia de todas mis aventuras desde el mismo momento en que me encargaron la misión de ir al planeta Ins It Uto, en la galaxia de la Ens Eñan Za. Casi me mato, y eso que no soy corpóreo, pues nací ente y ente sigo siendo.
Bueno, no os he hablado de mi nave, es el orgullo de mi familia (yo nací por accidente, así que...). Mmmmm.... voy a programar el piloto automático y os lo cuento.
Nos vemos en apenas un parsec...
 
Llamada del Planeta Ins It Uto
Fue todo tan rápido... bueno, en realidad como siempre. Recibí una llamada interplanetaria astral navegadora en mi aparato de contestar llamadas interplanetarias astrales navegadoras (también lo llaman teléfono. Qué cosas tienen algunos. Si no puedes ver pelis con ellos) y contesté. Claro ¿qué otra cosa podía hacer? La cosa suena y uno descuelga por inercia.
Estaba yo tan ricamente (es un decir, porque soy pobre) repantingado en la cómoda, que es menos cómoda que mi cama pero se llama así, de mi habitación cuando Del Eg Ado, del cuerpo (otro decir, porque de cuerpo poco. Es muy delgado) de Funcionarios Asqueados, los FF. AA. del Planteta Ins It Uto, me chilló por el auricular (redondel por el cual surge el aura del que habla. Como es redondo, sale circular. Por eso se llama Aura Circular o auricular). Debía presentarme antes de 24 parsecs, hora exactamente igual que la terrestre pero más molona, en el Planeta Ins It Uto. Un Intrauterino (o interino, no sé muy bien. Con la distancia se producen interferencias auriculares) se había puesto de paja. No sé la razón de tal pringue pajil pero bueno, también pudo ser "baja".
Malditas interferencias...
¡Dios mío! Un cinturón de asteroides...
Luego sigo, he de maniobrar...