Me siento extraño
El viaje teletranspórtico duró más de lo esperado. Teóricamente teorizando, un ente viajando es como el correcaminos corriendo: velocísmo a más no poder. Sin embargo, parece ser que la conjunción astral (mucho planeta que sortear, lo cual me hizo desviar varias veces y meterme por carreteras secundarias espaciales. Menos tráfico de meteoritos, cometas y demás cuerpos astrales, pero mucho más lentas).
En fin, llegué al planeta ese de nombre tan sencillo, La Tierra, y busqué al docente con mi aparato de buscar-a-ese-docente-en-particular. Lo encontré durmiendo, que es algo que los humanos hacen habitualmente es ese país en concreto, ya sea de noche, que es cuando todo está oscuro, ya sea de día, a lo que llaman siesta o trabajo-de-funcionario. Me introduje en él aprovechando sus defensas bajas (roncaba y me metí por la boca en uno de sus resoplidos).
Lo primero que sentí fue realmente extraño. Tenía peso. No tenía ni idea de que hubiese que hacer fuerza hacia arriba con las extremidades inferiores y la fuerza gravitatoria del planeta me hizo pegarme un soberano porrazo contra el suelo al intentar salir de la cama. Buscaba un espejo para contemplar mis apolíneas formas (en La Tierra, los habitantes tienen formas que se reflejan en unos utensilios opacos por un lado y cristalíneos por el otro). Lo encontré en el cuarto de baño (ese nombre es extraño, porque no había bañera, sólo ducha, y en las demás plataformas no podías lavarte el cuerpo, aunque en todas había agua).
En cuanto se haga de día creo que tengo que ir a ganarme el pan con el sudor del de enfrente o algo así, es una expresión equivalente a "voy a trabajar". Me meteré de nuevo en la cama, porque tengo entendido que los cuerpos humanos necesitan descansar durante largos periodos de tiempo, sobre todo los españoles.
Uaaaaahhhh!!! qué sueño.
En fin, llegué al planeta ese de nombre tan sencillo, La Tierra, y busqué al docente con mi aparato de buscar-a-ese-docente-en-particular. Lo encontré durmiendo, que es algo que los humanos hacen habitualmente es ese país en concreto, ya sea de noche, que es cuando todo está oscuro, ya sea de día, a lo que llaman siesta o trabajo-de-funcionario. Me introduje en él aprovechando sus defensas bajas (roncaba y me metí por la boca en uno de sus resoplidos).
Lo primero que sentí fue realmente extraño. Tenía peso. No tenía ni idea de que hubiese que hacer fuerza hacia arriba con las extremidades inferiores y la fuerza gravitatoria del planeta me hizo pegarme un soberano porrazo contra el suelo al intentar salir de la cama. Buscaba un espejo para contemplar mis apolíneas formas (en La Tierra, los habitantes tienen formas que se reflejan en unos utensilios opacos por un lado y cristalíneos por el otro). Lo encontré en el cuarto de baño (ese nombre es extraño, porque no había bañera, sólo ducha, y en las demás plataformas no podías lavarte el cuerpo, aunque en todas había agua).
En cuanto se haga de día creo que tengo que ir a ganarme el pan con el sudor del de enfrente o algo así, es una expresión equivalente a "voy a trabajar". Me meteré de nuevo en la cama, porque tengo entendido que los cuerpos humanos necesitan descansar durante largos periodos de tiempo, sobre todo los españoles.
Uaaaaahhhh!!! qué sueño.





