Primera visita al lugar de trabajo
Dormí cinco días seguidos. La verdad es que está muy bien eso de dormir. Te relajas, cirras los ojos (esto es importante, yo al principio no era capaz hasta descubrir que dejando caer los párpados todo era más sencillo) y hala, listo para hacer el vago. Es curioso, yo nunca había pasado tanto tiempo sin hacer nada. Desgraciadamente, parece ser que ni siquiera los humanos tienen permitido descansar tanto. Menuda bronca me cayó del señor del castillo (jefe de estadios, estudios, estoicos... o algo similar).
En fin, me desperté y me enfundé el traje. Me costó lo mío. Los llamados pantalones no son gorros para las cabezas con antenas, no lo probéis; las piernas no te caben por las mangas de las camisas (rompí tres antes de percatarme); las chaquetas no son cinturones y la ropa interior es lo primero que has de ponerte. Afortunadamente, pude ver en la televisión a alguien vestido en el canal... ¿cuál era su nombre? Ah, sí... juego de chico, pero en inglés.
seis horas después salí de mi casa. Bueno, de casa de mi huesped, y me dirigí a mi centro de trabajo. Estaba cerrado. El guardían de la puerta de tarde (llamado Kon Serje, es un soldado sin lanza pero con caseta) me dijo que sólo se trabajaba por las mañanas. Este planeta me encanta: no sólo duermen todas las caídas de sol y después de la llamada comida, sino que también trabajan medio día únicamente. Como ente voy a pedir el traslado definitivo a este cuerpo, ya estoy cansado de vagar por el espacio 365 días al año. Quiero ser español.
Frustrado por no poder acceder a mi puesto, decidí al menos investigar el entorno. El edificio era similar a una nave de carga interespacial ThuluuX 26 / 761 AluraN0027 Cargomaster 2000. A saber, de tres plantas (que no es un herbáceo sino la forma de llamar al piso, que no es un edificio, sino la forma de llamar a cada una de las diferentes elevaciones por las que pasean los humanos), con tres rectángulos al aire libre para juegos (dos con el pie y uno con las manos, pero en todos con una cosa gomosa y redonda que bota e intenta escapar de los que la persiguen, a saber, dos equipos con el mismo número de jugadores) y otro edificio para practicar deportes a cubierto.
No estaba mal, al mando de un escuadrón de reclutas en una nave nodriza terráquea. Yo que sólo era barrendero de gas en mi querido planeta. Ahhh, añoro el color fucsia y el olor a nuez.
Volví a casa y ahora estoy de nuevo sentado en la cama. Quizá sea interesante hacer un recorrido por algo más que la habitación donde hago dormir este cuerpo y el baño adjunto donde todavía no me he bañado ni podré, porque recuerdo que sólo tengo ducha.
Bueno, hasta mañana, mejor me pongo a investigar algo por aquí.
Vuelvo en breve.
En fin, me desperté y me enfundé el traje. Me costó lo mío. Los llamados pantalones no son gorros para las cabezas con antenas, no lo probéis; las piernas no te caben por las mangas de las camisas (rompí tres antes de percatarme); las chaquetas no son cinturones y la ropa interior es lo primero que has de ponerte. Afortunadamente, pude ver en la televisión a alguien vestido en el canal... ¿cuál era su nombre? Ah, sí... juego de chico, pero en inglés.
seis horas después salí de mi casa. Bueno, de casa de mi huesped, y me dirigí a mi centro de trabajo. Estaba cerrado. El guardían de la puerta de tarde (llamado Kon Serje, es un soldado sin lanza pero con caseta) me dijo que sólo se trabajaba por las mañanas. Este planeta me encanta: no sólo duermen todas las caídas de sol y después de la llamada comida, sino que también trabajan medio día únicamente. Como ente voy a pedir el traslado definitivo a este cuerpo, ya estoy cansado de vagar por el espacio 365 días al año. Quiero ser español.
Frustrado por no poder acceder a mi puesto, decidí al menos investigar el entorno. El edificio era similar a una nave de carga interespacial ThuluuX 26 / 761 AluraN0027 Cargomaster 2000. A saber, de tres plantas (que no es un herbáceo sino la forma de llamar al piso, que no es un edificio, sino la forma de llamar a cada una de las diferentes elevaciones por las que pasean los humanos), con tres rectángulos al aire libre para juegos (dos con el pie y uno con las manos, pero en todos con una cosa gomosa y redonda que bota e intenta escapar de los que la persiguen, a saber, dos equipos con el mismo número de jugadores) y otro edificio para practicar deportes a cubierto.
No estaba mal, al mando de un escuadrón de reclutas en una nave nodriza terráquea. Yo que sólo era barrendero de gas en mi querido planeta. Ahhh, añoro el color fucsia y el olor a nuez.
Volví a casa y ahora estoy de nuevo sentado en la cama. Quizá sea interesante hacer un recorrido por algo más que la habitación donde hago dormir este cuerpo y el baño adjunto donde todavía no me he bañado ni podré, porque recuerdo que sólo tengo ducha.
Bueno, hasta mañana, mejor me pongo a investigar algo por aquí.
Vuelvo en breve.
Comentario:
Comentario:
¿dormiste 5 días seguidos? ¿de qué planeta vienes? creo que te vendría bien reprogramarte en el ahorro de energias si no quieres tener problemas.
Por cierto ten cuidado con la ducha, el mango ataca a traición, al menor despiste. Si yo te contara...
Hau.
Por cierto ten cuidado con la ducha, el mango ataca a traición, al menor despiste. Si yo te contara...
Hau.





