<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/rss20.xml"><title><![CDATA[Diario Fantasioso de un Ente Didáctico]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Las vivencias de Docente, el ente didáctico, en el Planeta Ins It Uto]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_12.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_5.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_3.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_12.htm"><title><![CDATA[Soñando]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[Una gran Boa Constrictor se acercó a mí peligrosamente de forma arrastrada y me sacó la lengua. Me giré rápidamente para escapar de aquel bicho y me encontré de cara con un león leonino con la melena de los Jackson Five. No sabía si ir al Este o al Aquel, así que me decidí por salir volando. Sin embargo, el ser humano no puede volar, su densidad es mayor que la del aire, creedme, no miento. Tampoco pude hacerme intangible.<br/>¿Qué hacer, entonces? Lo único que se me ocurrió fue coger a la Boa por la cola  (todavía no sé cómo pude evitar sus manos. No me agarró y eso que no fui todo lo rápido que debería haber sido) y utilizarla como un látigo para mantener a raya al león.<br/>La cosa funcionó parcialmente. En el primer latigazo los dientes del bicho se clavaron en el lomo del otro bicho y quedaron embichados, por lo que perdí mi arma imporvisada defensiva. Afortunadmente, el embichamiento sirvió para que los bichos se quedasen discutiendo sobre quién era más fiero y algo sobre la corona junglesca, momento en el que aproveché para poner pies en polvorosa (que no es quitarte los zapatos y calcetines y rociarte con polvos de talco. Es una expresión terráqueo española).<br/>Sin brújula, sin mapa, sin provisiones, perdido en la jungla más espesa (poco inteligente) y recóndita de la América del Sur, no tuve más remedio que recurrir al teléfono de información. Busqué un poste de SOS y se puso una chica muy maja al aparato.<br/>- Dígame.<br/>- Me.<br/>- Vaya, otro gracioso.<br/>- ¿Eso también lo digo?<br/>- Caballero, tiene usted algún problema.<br/>- No tengo caballo, pero sí, tengo un problema.<br/>- Dígame.<br/>- Me.<br/>- ¡Qué me cuente su problema!<br/>- Ah, perdón. Sí. Mire, si un tren sale de la ciudad A en dirección a la ciudad B a 30 Km/h y otro sale 10 min después de B a A con una velocidad de 100 Km/h y la distancia es de 150 km ¿cuánto cuesta un kilo de champiñones durante la estación seca en Tahití?<br/>- ¿En el mes de julio o agosto?<br/>- Caray, pues me pilla desprevenido. No lo sé.<br/>- Puede consultar con un compañero.<br/>- Es que estoy perdido y solo en la selva espesa (no inteligente) y recóndita de la América del Sur.<br/>- Entiendo. En ese caso vaya usted a nuestra sucursal perdida y allí gustosamente le atenderán sin atenderle, puesto que está usted perdido y no va a encontrarla. Buenas tardes.<br/>- Buenas tardes.<br/>Colgué el teléfono y giré sobre mí mismo para conseguir una panorámica de 360 grados. Los humanos sólo tienen dos ojos, y ambos están en la misma parte de la cara.<br/>¿Qué podía hacer?]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_11.htm"><title><![CDATA[Sigo esperando]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[Zzzzzzzzz.... Zzzzzzzzzz.... mmm.... Zzzzzzzzzz..... Zzzzzzzzzzz..... rac, rac, rac.... Zzzzzzzzzz......uahhhhhh....  Zzzzzzzzzz....... brrrrrrr........ Zzzzzzzz...... ñam, ñam, ñam..... Zzzzzzzzzz........ Zzzzzzzz...... y más Zzzzzzz.......]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_10.htm"><title><![CDATA[Por fin el primer día en la nave nodriza terráqueo-eduacional]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Tras salir huyendo del presidente impertinente (le preguntaré si se llama Vicente) corrí y corrí perdiendo prendas, al parecer sobrantes, de ropa por el camino. Así, con un sólo pantalón y una camisa (me sentía desnudo respecto a mi indumentaria anterior), llegué al Ins It Uto.<br/>- Usted ¿qué horas son éstas de llegar?<br/>Miré mi reloj y consulté el horario del humano docente a quien estaba usurpando el cuerpo.<br/>- Pues las de ir a clase.<br/>Frunció el ceño en plan amenazador pasivo.<br/>- Que sepa usted que aquí el horario de entrada es a las 0825 a.m.<br/>Sonreí. Es lo que hacen algunos seres humanos bajitos cuando los altos llaman su atención. Y parace que funciona, porque tras ver esa sonrisa, cambian inmediatamente de tono de voz.<br/>- Mire -dije, al menos éste especímen humano era educado a la manera gaseosa de mi planeta; por tanto, respondí de igual modo-. Es que no tengo que dar clase hasta dentro de cinco minutos.<br/>Le cambió la expresión del rostro.<br/>- Uy, perdón ¿es usted profesor?<br/>Asentí.<br/>- No sabe cuánto lo siento... pase, pase.<br/>El tipo no me había sentado, pero intuí que esa era la forma de disculpa en el planeta y volví a sonreir, me despedí y fui buscando mi despacho.<br/>El lugar era inmenso, más que mi piso, lo juro. Busqué algún signo o marca identificadora y hallé uno con la silueta de un hombre. Ésa debía ser otra entrada para humanos. Yo ahora era humano, así que entré. <br/>Había varios compartimentos y varias butacas de pared. Supuse que sería los asientos del profesorado y me senté en uno puesto que no había un nombre que marcara propietario.<br/>Cinco minutos después entró una persona bajita y salió riéndose; al rato, apareció la misma persona bajita junto con otras bajitas y todos se rieron. ¿Tendría algo mal puesto en mi cara? A lo mejor en la tierra los ojos no van a ambos lados de la nariz (para mí lo lógico sería poner uno en la cara y otro en el cogote, sino ¿cómo van a ver lo que les venga por detrás?).<br/>Por fin, cuando ya no podía contar con todos los dedos del cuerpo (y son 21 en los humanos varones, que lo he estudiado) el número de humanos bajitos riéndose, apareció un humano alto.<br/>- Pero Miguel -me dijo, ese era el nombre del cuerpo ocupado-, ¿qué haces ahí? ¿Estás malo?<br/>Yo me levanté de mi asiento empotrado. Un tanto incómodo, porque tenía una fuga de agua y tenía toda la espalda y la culera empapadas.<br/>- Esperaba.<br/>- Mira que caerte ahí. Si estabas malo no haber venido todavía, hombre.<br/>Me ayudó a ponerme erguido.<br/>- Niño, vete a jefatura y di que Miguel, el profesor de Lengua, está aquí. Pero que todavía está malo, me lo he encontrado en el baño. Voy a subir con él a su departamento.<br/>Estaba un poco confuso y no supe qué decir, así que simplemente me dejé llevar por aquel guía.<br/>Ahora estoy en el departamento solito. El guía se fue a por un termo y un metro. No sé para qué. Ya veremos. Mientras, aprovecho para escribir estas líneas.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_9.htm"><title><![CDATA[Un presidente jubilado y peleón]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[Desperté por la mañana gracias a un aparatito que te dice iiiiiiiiiiii todas los días a la misma hora. Esta vez sí que podría ir al trabajo. me vestí rapidamente, pues ya le había cogido el tranquillo a eso de los ropajes (y digo yo, en verano ¿por qué no irán sin todo eso? Menudo calor deben pasar los pobres). Dos pantalones y tres camisas me limitaban un poco el movimiento, pero si así van los terráqueos, pues habrá que seguir la corriente (no vayan a pensar que soy un tipo raro y sospechen que vengo de otro planeta).<br/>En la cocina me tomé un café. No me gustó mucho, aunque decidí echarle algo de agua al segundo y leche al tercero y la cosa mejoró. Luego ya, con el cuarto, al que añadí leche de nuevo y azúcar, le empecé a coger el gusto.<br/>En fin, abrí la puerta de casa y me encontré un cubo y una fregona (el palo casi me da en la cabeza, pues estaba apoyado contra mi puerta). Pasé de ello y empecé a bajar las escaleras. De repente, un señor mayor... bueno, viejo decrépito, bajó corriendo desde le piso de arriba dándome voces.<br/>- ¡Oye, oye, oye! ¡Esperaaaaa!<br/>Yo esperé.<br/>- Hola, buenos días ¿Qué tal está usted? -curso de educación aprendido en casa con papi y mami.<br/>- ¿Eres el nuevo?<br/>Supongo que se refería al planeta.<br/>- Sí, acabo de llegar.<br/>- ¿Has visto el cubo?<br/>- Sí, se le debe haber olvidado a alguien. No se preocupe, no lo tocaré.<br/>El viejo se enfadó.<br/>- Pues que sepas que eso se pone ahí para fregar.<br/>Ya sabía que los cubos servían para fregar. No sé por qué me lo decía.<br/>- Ya lo sé. Si quiere, le digo a su dueño cuando aparezca que fregue lo que usted quiera.<br/>Entonces empezó a darme toquecitos con el dedo en mi hombro. Una sensación muy molesta, la verdad. Amén de que se colocó tan cerca de mí que su cara se me hizo borrosa y no tuve más remedio que apartarme un pasito. Aunque no sirvió de nada, porque volvió a acercárseme y a seguir dándome golpecitos con el dedo.<br/>- Tienes que fregar el pasillo y, además, tienes una bombilla fundida.<br/>Me busqué la bombilla por todo el cuerpo pero no me la encontré.<br/>- Mmmm, ¿podría decirme dónde, si es usted tan amable?<br/>Pareció enfadarse más. Era muy posible que la educación fuese diferente en La Tierra. A mí me enseñaron a no invadir el espacio visual del otro, a no toquetearle sin permiso, a no levantar el tono de voz y a tratar con cortesía si me tratan con cortesía. Pero bueno, como uno tiene que adaptarse a todo, me acerqué a él hasta hacerle borrosa mi cara y le empecé a toquetear también con mi dedo en la frente. Así me pondría a su nivel y dejaría de estar enfadado.<br/>Se enfadó más. No lo entiendo.<br/>- Oye, ¿qué haces?<br/>- ¿Yo? Lo mismo que usted ¿No le gusta?<br/>- ¡¡¡ Menuda falta de respeto a los mayores!!!<br/>Nada, que no doy una. Este mundo es más complicado de lo que parecía a primera vista. Los ojos se le empezaron a inyectar en sangre y me asusté tanto que tuve que salir corriendo.<br/>- ¡¡¡ Tienes que cambiar la bombilla fundida!!! -dijo mientras me perseguía.<br/>Me dio caza en el portal, agarrándome por una de las camisas para mantenerme inmovilizado.<br/>- Si no cambias la bombilla y friegas el suelo, tomaremos medidas en la comunidad.<br/>- Vale, vale. Lo haré -dije para salir de aquella.<br/>- Y además debe pagar la comunidad.<br/>- Ah -respondí. Eso sí me sonaba. Lo había estudiado-. Es para que limpien la escalera y cambien las bombillas ¿verdad?<br/>Respondió secamente.<br/>- Entonces -seguí confuso-, si pago para eso ¿por qué he de cambiarlas yo?<br/>- Encima listillo -me chilló-. No te escaquees y hazlo todo cuanto antes. Estaré vigilándote mañana, tarde y noche.<br/>Me soltó para volver a darme golpecitos con su dedo. Ese fue el momento en que aproveché para salir por pies para refugiarme en la nave escolar y ver a mi escuadrón de pequenos terráqueos.<br/>Qué susto de hombre, por el amor de Gas, dios de mi planeta.<br/>En fin, me he extendido mucho. Voy a descansar un poco de la emoción del recuerdo y volveré a seguir narrando experiencias.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_8.htm"><title><![CDATA[Primera visita al lugar de trabajo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Dormí cinco días seguidos. La verdad es que está muy bien eso de dormir. Te relajas, cirras los ojos (esto es importante, yo al principio no era capaz hasta descubrir que dejando caer los párpados todo era más sencillo) y hala, listo para hacer el vago. Es curioso, yo nunca había pasado tanto tiempo sin hacer nada. Desgraciadamente, parece ser que ni siquiera los humanos tienen permitido descansar tanto. Menuda bronca me cayó del señor del castillo (jefe de estadios, estudios, estoicos... o algo similar).<br/>En fin, me desperté y me enfundé el traje. Me costó lo mío. Los llamados pantalones no son gorros para las cabezas con antenas, no lo probéis; las piernas no te caben por las mangas de las camisas (rompí tres antes de percatarme); las chaquetas no son cinturones y la ropa interior es lo primero que has de ponerte. Afortunadamente, pude ver en la televisión a alguien vestido en el canal... ¿cuál era su nombre? Ah, sí... juego de chico, pero en inglés.<br/>seis horas después salí de mi casa. Bueno, de casa de mi huesped, y me dirigí a mi centro de trabajo. Estaba cerrado. El guardían de la puerta de tarde (llamado Kon Serje, es un soldado sin lanza pero con caseta) me dijo que sólo se trabajaba por las mañanas. Este planeta me encanta: no sólo duermen todas las caídas de sol y después de la llamada comida, sino que también trabajan medio día únicamente. Como ente voy a pedir el traslado definitivo a este cuerpo, ya estoy cansado de vagar por el espacio 365 días al año.  Quiero ser español.<br/>Frustrado por no poder acceder a mi puesto, decidí al menos investigar el entorno. El edificio era similar a una nave de carga interespacial ThuluuX 26 / 761 AluraN0027 Cargomaster 2000. A saber, de tres plantas (que no es un herbáceo sino la forma de llamar al piso, que no es un edificio, sino la forma de llamar a cada una de las diferentes elevaciones por las que pasean los humanos), con tres rectángulos al aire libre para juegos (dos con el pie y uno con las manos, pero en todos con una cosa gomosa y redonda que bota e intenta escapar de los que la persiguen, a saber, dos equipos con el mismo número de jugadores) y otro edificio para practicar deportes a cubierto.<br/>No estaba mal, al mando de un escuadrón de reclutas en una nave nodriza terráquea. Yo que sólo era barrendero de gas en mi querido planeta. Ahhh, añoro el color fucsia y el olor a nuez.<br/>Volví a casa y ahora estoy de nuevo sentado en la cama. Quizá sea interesante hacer un recorrido por algo más que la habitación donde hago dormir este cuerpo y el baño adjunto donde todavía no me he bañado ni podré, porque recuerdo que sólo tengo ducha.<br/>Bueno, hasta mañana, mejor me pongo a investigar algo por aquí.<br/>Vuelvo en breve.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_7.htm"><title><![CDATA[Me siento extraño]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[El viaje teletranspórtico duró más de lo esperado. Teóricamente teorizando, un ente viajando es como el correcaminos corriendo: velocísmo a más no poder. Sin embargo, parece ser que la conjunción astral (mucho planeta que sortear, lo cual me hizo desviar varias veces y meterme por carreteras secundarias espaciales. Menos tráfico de meteoritos, cometas y demás cuerpos astrales, pero mucho más lentas).<br/>En fin, llegué al planeta ese de nombre tan sencillo, La Tierra, y busqué al docente con mi aparato de buscar-a-ese-docente-en-particular. Lo encontré durmiendo, que es algo que los humanos hacen habitualmente es ese país en concreto, ya sea de noche, que es cuando todo está oscuro, ya sea de día, a lo que llaman siesta o trabajo-de-funcionario. Me introduje en él aprovechando sus defensas bajas (roncaba y me metí por la boca en uno de sus resoplidos).<br/>Lo primero que sentí fue realmente extraño. Tenía peso. No tenía ni idea de que hubiese que hacer fuerza hacia arriba con las extremidades inferiores y la fuerza gravitatoria del planeta me hizo pegarme un soberano porrazo contra el suelo al intentar salir de la cama. Buscaba un espejo para contemplar mis apolíneas formas (en La Tierra, los habitantes tienen formas que se reflejan en unos utensilios opacos por un lado y cristalíneos por el otro). Lo encontré en el cuarto de baño (ese nombre es extraño, porque no había bañera, sólo ducha, y en las demás plataformas no podías lavarte el cuerpo, aunque en todas había agua).<br/>En cuanto se haga de día creo que tengo que ir a ganarme el pan con el sudor del de enfrente o algo así, es una expresión equivalente a "voy a trabajar". Me meteré de nuevo en la cama, porque tengo entendido que los cuerpos humanos necesitan descansar durante largos periodos de tiempo, sobre todo los españoles.<br/>Uaaaaahhhh!!! qué sueño.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_6.htm"><title><![CDATA[El cuerpo serrano]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[No había mucho dónde elegir, la verdad. Todos los cuerpos de famosos estaban cogidos, incluso el de Michael Jackson. Bueno, quizá el estar siendo ocupado por un ente de color verde le haya hecho despistarse en cuanto a sus gustos dermatológicos: ahora soy blanco, ahora soy negro, ahora soy... café con leche.<br/>También estaba cogido el de Stevie Wonder. A este le da igual ser blanco o negro, sinceramente.<br/>El catálogo se me redujo mucho cuando descubrí que en la tierra hay gente amarilla por comer mucho arroz y parecer extreñidos, roja por hacer régimen (en este caso, es el régimen comunista), azul por vivir en las zonas más frías (si los pitufos tienen frío ¿por qué se visten sólo con un pantalón y un sombrero?), blancas cuando se ponen enfermas...<br/>¿Es que no había colores normales? Pues sí. La zona latina. Al final elegí un cuerpo normal y corriente de España, en una llanura marrón bastante fea pero que a los autóctonos debe gustarles mucho, porque siguen viviendo. Se llama Castilla La Mancha y el residente más importante fue un tal Alonso Quijano, más tocado que las maracas de Machín.<br/>En fin, no era una región muy bonita al ser yo residente de un maravilloso planeta formado por una cáscara de nuez rodeada por una inmensa bola de precioso gas color fucsia, pero uno se habitua a lo que sea con tal de trabajar.<br/>Mi elección fue debida al hecho de que ese individuo trabajaba en La Tierra enseñando cosas, algo a lo que los terráqueos llaman docente. Como mi nombre es Docente, qué curiosa curiosidad y feliz coincidencia, pensé que era el destino quien me había puesto ese nombre delante de mis narices en el catálogo y no me lo pensé más.<br/>Hecha la selección, pasé sin más dilación a la cabina de teletransportaciones para ser un inquilino parasitario del hombre elegido.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_5.htm"><title><![CDATA[Región Ins It Uto]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[Me acabo de enterar por un mapauniversi de la situación exacta del Planeta Ins It Uto. Resulta que no es una planeta, sino más bien una región aislada dentro de un planeta. <br/>El planeta. llamado simplemente Tierra (mira que son poco ocurrentes los terráqueos. En vez de ponerle XVR-111 MuGG 300, como haría yo...), consta de organización interna un tanto extraña. A ver si me he enterado bien:<br/>Se divide en Continentes, que son grandes centros comerciales; luego vienen los países, que son dibujos abstractos de entretenimiento humanoide (además, son cambiantes, porque aparecen nuevos y desaparecen antiguos cada dos por tres. Eso sin contar el ensanchamiento o empequeñecimiento. Están locos estos humanos); ahora pasamos a las comunidades. Esto es un lío aún mayor, porque las hay de vecinos, del anillo, autónomas... y tienen funciones diferentes. Te pierdes. Y hasta ahí he llegado. Abrir más la llave podría producirme un cáncer de inteligencia, así que mejor dejarlo.<br/>En fin, Ins It Uto es algo así como un reducto que resiste a duras penas los envites de la Ignorancia, una poderosa fuerza capaz de aniquilar la cultura, seguramente capital del Ins It Uto. Todo esto lo vi en el mapauniversi de la sala de espera de la cabina de teletransportación. Así que, informado ya, voy a elegir el cuerpo del famoso catálogo.<br/>Necesito que sea un cuerpo Docente, porque yo soy un Ente Docente.<br/>Veamos qué se nos ofrece hoy...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_4.htm"><title><![CDATA[La Estación Orbital]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[Estoy a puntito de llegar. Desde la estación me trasladarán al planeta Ins It Uto. Pero antes me tiraré un buen rato, siempre lo hago, examinando a fondo los catálogos de cuerpos. No se me ocurriría nunca dejar a esos chapuceros de la mutua que eligieran por mí, acabaría por manifestarme en alguna gorda, fea y adicta al crack. Seguro.<br/>Bueno, la estación está cerca de Entelequia, así que no he tenido que aguantar mucho la respiración en mi nave planetario espacial (empiezo a notar como me estoy poniendo azul, menos mal que, siendo un ente, no tengo piel para que lo noten los demás. Las cosas cambiarán una vez me asignen el cuerpo. Pero, de momento...). Como es orbital, básicamente se dedica a orbitar. Es como los bebés terráqueos, duermen, lloran, abren y cierran los ojos... no hacen mucho más, pero eso no quita para que los adultos sigan considerándolos adorables. Pues nada, la orbital orbita, y, además, se encarga de proporcionar a los entes Inter Inos (Inter Ino es en entelequiés el equivalente a ente a secas en terráqueo) transporte barato a los planetas de destino. <br/>Mmmm, a ver si elijo un cuerpo latino, guapo e inteligente. Así, cuando termine el horario docentil podré aprovechar para aparearme con otras especies. Siempre resulta estimulante comprobar los diferentes hábitos de arrejuntamiento de las razas. Y, como soy un ente, me adapto a todas sin problemas. Sólo he de cogerle el tranquillo a mi cuerpo anfitrión.<br/>Vaya, me voy por las ramas. Siempre me pasa lo mismo. Hablaba de la estación. Es redonda, para que orbite mejor, supongo, amarilla con letras rojas (lo que ha provocado que más de un daltónico se la pasara de largo) y ofrece diversiones varias mientras esperas tu turno de teletransporte: zapping, tumbing, espering en silling de saling de espering, revisting y otras modalidades.<br/>Mira, ya se divisa. Voy a comenzar las maniobras de aproximación (es como el cortejo. Uno se acerca, desplega las alas y, si te dejan, entonces te acercas más y atracas).]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_3.htm"><title><![CDATA[Mi nave planetario-espacial]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/diariofantasioso/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[He puesto el condensador de Fluzo a fluzear. Funciona con basuras varias (saqué la idea de Regreso al Futuro II). La nave fue construída a base  de cuatro ruedas, hierro y plástico básicamente. Aquí, en mi planeta, Entelequia I (ya os contaré cosas de él), circula en círculo y línea recta de forma correcta, consumiendo una cáscara de plátano o un envase de yogur cada 20 kerámeos (lo mismito que el kilómetro terrestre, pero también, como en el caso de los parsecs, de nombre más molón).<br/>El problema viene cuando salgo al espacio con ella. Como no había espacio dentro del vehículo (es otro tipo de espacio) no pude meter bombonas de oxígeno (las bombonas pueden llevar bombones u otras cosas. Cuando llevan bombones sólo se llaman bombonas sin el complento "de lo que sea") y pocos kerámeos puedo recorrer aguantando la respiración. Desde luego, tan grande como es el espacio, que cabe de todo, y no le meten oxígeno. Ya, ya, soy un ente y teóricamente no necesito respirar, pero lo he cogido por costumbre.<br/>En fin, ahora voy de camino a la estación orbital para ser teletransportado (lo cual no significa que vayan a mandarme al interior de un televisor) al planeta Ins It Uto. Queda muy lejos y yo no aguanto tanto... mmm, recuerdo a uno que consiguió aguantar la respiración 6 alaminos (lo mismito que el día terrestre), aunque yo no acepto eso como exito, pues en ese sexto alamino se descubrió que estaba muerto. Está inscrito en el libro de los records absurdos (que tiene nombre de cerveza negra irlandesa).<br/>Bueno, que me voy por las ramas sin ser mono (de animal, porque guapo sí me considero. Como soy un ente, todo depende del cuerpo que utilice de huesped). Mi nave fue un regalo de mi Papiente, mi ente papi, quien me lo dio cuando él se metió en el cuerpo de una estatua. Ahora ya no necesita viajar, sólo le son necesarias las palomas complemento. Tiene de todo: climatizador, por si me apetece cambiar el clima (que no llueva cuando voy a la playa, por ejemplo); ABS, A Base de Suelas, un sistema de frenado muy útil para los que tienen el pie grande; cargador de CD, Comida Diaria, con lo que alimento no falta en el receptáculo; volante, para cuando necesito ir al médico; embrague, porque estoy chapado a la antigua y antes las conozco sin desembragarlas; luces, porque a veces me faltan ideas; maletero, donde meto de todo, salvo maletas; radio (me dieron a elegir entre radón, cobre, mercurio y oro. El radio me pareció menos repetitivo); airbag, bolsa de aire para vomitar en caso de mareo; alfombrillas, para estar como en casa; y palanca de cambios, para cambiar (si alguien te da la mañana en el asiento del copiloto, lo cambias a otro asiento o lo cambias a modo silencio).<br/>Vale. Tiene más cosas, pero seguro que os hacéis una idea de lo maravilloso que es. Lógico que mis papis, Ente y Lequia, le quieran más que a mí. Al menos a la nave la ven. Yo soy un ente.<br/>Mira, tanto hablar y me han entrado ganas de conducir un rato. Voy a quitar el piloto automático.]]></description></item></rdf:RDF>
