CADA DÍA UN CORTO DE CINE
"El progreso social puede ser medido
por la posición social del sexo femenino"
Karl Heinrich Marx (1818–1883), filósofo alemán
(El 5 de mayo de 1818, nació Karl Marx)
Mi tocayo del trabajo está haciendo un curso sobre cine, con talleres prácticos. El Miércoles pasado me invitó a la sala del cine donde echaban el corto en el que él participó como auxiliar de fotografía para las escenas.
Según me contó, en el curso hicieron un equipo de una veintena de personas (a mi parecer, pienso que se debería haber creado dos grupos, para tener un poco de competición entre los alumnos, pero bueno, no soy el profe, jeje), que hicieron un cortometraje, según lo que yo le entendí.
Pues bien, llegó el día. Mi compañero sale justo a la hora para allí, yo me rezago un poco pues estoy con una incidencia telefónica que requiere pronta solución. Al fin, cuando termino, salgo raudo y veloz hacia el cine. Al llegar, todo está cerrado. Ante mi insistencia por abrir la puerta, una persona sale y me apresuro a preguntarle por la susodicha sala y el corto. Me indica la sala y las puertas por donde tengo que entrar y me hace un ademán hablado como que ya es un poquito tarde, a lo que yo le contesto "sí, igual llego al final, ¿no?".
Abre una puerta, tanteo y abro la otra, entro a la sala, todo está oscuro, no se ve ni torta. La pantalla de cine la tienes de costado delante de tí, por lo que no ves las imágenes. En un momento de luz de la película, ves la inmensa cantidad de gente que hay sentada en los asientos centrales de la sala. No sé avanzar, no sé andar, no veo el suelo, ni las butacas, sólo la pantalla de cine. Ando cauteloso y voy subiendo lo que parece una rampa, al principio me da la sensación de estar saliendo por un costado de los asientos hacia otra puerta negra que dé a la calle (en otras salas de cine, hay un pasillo justo a un costado de las butacas), pero parece que no porque conforme voy andando, sigo subiendo. En un momento, me giro hacia la pantalla y me parece ver a uno de los protagonistas de la película clavando un gigantesco cuchillo de cocina a un grueso bistec de carne bien roja, encima de una tabla de madera. Estoy cerca de la pared, a mi derecha está la salida de emergencia, ¿se podrá subir más por la rampa? ¿Dónde me siento? Ahí estoy, como un pasmarote en las tinieblas, esperando que un rayito de luz proveniente de la gran pantalla se escape y me ilumine una butaca libre. Oigo toser a mi derecha, no veo a nadie. Estoy rodeado de gente y no la puedo ver. Es una sensación extraña.
Veo a cuatro personas mirando de frente, una de ellas dice "¿La guerra de los troll?" y así se termina el corto. Salen los créditos, no me muevo por unos segundos. Pienso: "Vaya, pos si que he llegado a tiempo, no me he enterado del corto, demasiado corto". Decido ir bajando la rampa con sumo cuidado antes de que enciendan las luces y me encuentren ahí enmedio, por aquello del sentido del ridículo. Hace calor ¿o ya me siento ridículo aquí? La puerta de salida por la que había entrado parece inalcanzable, siguen saliendo los créditos, ni los miro, voy pendiente del suelo y de no levantar sospechas de que ando por aquí. Parece que no me ha visto nadie. Por fin alcanzo la puerta y salgo discretamente. Me quedo entre las dos puertas, no veo la otra puerta de salida, tengo que tantear con las manos hasta que consigo encontrar la manivela. ¡¡Por fin, estoy fuera!! Caramba, que mal trago. Salgo del cine y me voy a almorzar, para saborear entre panes y chorizos mi corta experiencia en la sala oscura de un cortometraje. Mi incursión fantasma. Había protagonizado mi propio cortometraje, pero sin luces, cámaras ni ayudantes.
Una hora después, reaparece mi compañero en el trabajo, le pregunto que si me ha visto, a lo que contesta que no. Lo dicho, he sido el nombre invisible en una sala de cine. Mejor. Me trae los cortos en 2 dvd. ¿Dos cortos? Concho!! Resulta que había llegado al final del primero y luego echaban el segundo corto, ya me extrañaba a mí que no encendieran la luz tras los créditos!!! El primero conseguí verlo en la pantalla del ordenador, la calidad de imagen era excepcional y en el monitor a pantalla completa se veía de fábula, creo que nunca he visto una película a pantalla completa tan nítida. Está super bien el corto, una pasada, muy bueno!!!! El sonido genial. El segundo corto no lo consigo ver porque el dvd se niega a ser leído. Mi compa se va unos días de vacaciones, así que tendré que esperar unos días para verlo. Es, en este segundo cortometraje, donde se le ve en los créditos. :)
Por cierto, el bistec me lo recreó mi imaginación, el cuchillo lo clavó en una tabla de madera de esas de cortar el pan. Mi mente imaginó algo rojo y lo asoció a un bistec. Increíble esto de la imaginación, ¿no? ¿sería por la ceguera momentánea causada de venir de un sitio con luz a meterse de repente en un lugar en tinieblas? Alomejor lo vuelvo a experimentar por puro placer imaginativo, me voy a aficionar a estas sensaciones. ;)
Y como uno tiene la cabeza llena de flashes, pos se me había ocurrido la genial idea (que ya se me ocurrió antes, creo recordar) de grabar un vídeo o corto, en la ofi, nosotros como protagonistas, porque os aseguro que la serie traería cola de audiencia, jejeje... Hay multitud de historias en una oficina de asistencia microinformática, entre eso y entre las picardías y comentarios de toda índole que hacemos los compañeros, a unos, a otros, uno mismo, etc. Estaría genial, pero ni uno es el jefe de la ofi, ni tiene tanta potestad como para desarrollar la idea entre mis congéneres de curro, muhco menos si se trata de la Administración. Además, a varias personas les molesta salir reflejadas en un vídeo. Las fotos no les importa tanto, pero le imagen en movimiento como que no les gusta. Bueno, es normal, la foto es más cuidada, se puede retocar, el vídeo es más directo, más real y puede que no te refleje cómo eres realmente. Para eso está la magia del cine, como estos cortometrajes, donde todo el mundo sale guap@. ;)
Algún día haré esa película, aunque tenga que montarme una empresa de informática, jejeje... ;) Todo se andará, ¿quien sabe?
Saludos...
el tele-informático :)
por la posición social del sexo femenino"
Karl Heinrich Marx (1818–1883), filósofo alemán
(El 5 de mayo de 1818, nació Karl Marx)
Mi tocayo del trabajo está haciendo un curso sobre cine, con talleres prácticos. El Miércoles pasado me invitó a la sala del cine donde echaban el corto en el que él participó como auxiliar de fotografía para las escenas.
Según me contó, en el curso hicieron un equipo de una veintena de personas (a mi parecer, pienso que se debería haber creado dos grupos, para tener un poco de competición entre los alumnos, pero bueno, no soy el profe, jeje), que hicieron un cortometraje, según lo que yo le entendí.
Pues bien, llegó el día. Mi compañero sale justo a la hora para allí, yo me rezago un poco pues estoy con una incidencia telefónica que requiere pronta solución. Al fin, cuando termino, salgo raudo y veloz hacia el cine. Al llegar, todo está cerrado. Ante mi insistencia por abrir la puerta, una persona sale y me apresuro a preguntarle por la susodicha sala y el corto. Me indica la sala y las puertas por donde tengo que entrar y me hace un ademán hablado como que ya es un poquito tarde, a lo que yo le contesto "sí, igual llego al final, ¿no?".
Abre una puerta, tanteo y abro la otra, entro a la sala, todo está oscuro, no se ve ni torta. La pantalla de cine la tienes de costado delante de tí, por lo que no ves las imágenes. En un momento de luz de la película, ves la inmensa cantidad de gente que hay sentada en los asientos centrales de la sala. No sé avanzar, no sé andar, no veo el suelo, ni las butacas, sólo la pantalla de cine. Ando cauteloso y voy subiendo lo que parece una rampa, al principio me da la sensación de estar saliendo por un costado de los asientos hacia otra puerta negra que dé a la calle (en otras salas de cine, hay un pasillo justo a un costado de las butacas), pero parece que no porque conforme voy andando, sigo subiendo. En un momento, me giro hacia la pantalla y me parece ver a uno de los protagonistas de la película clavando un gigantesco cuchillo de cocina a un grueso bistec de carne bien roja, encima de una tabla de madera. Estoy cerca de la pared, a mi derecha está la salida de emergencia, ¿se podrá subir más por la rampa? ¿Dónde me siento? Ahí estoy, como un pasmarote en las tinieblas, esperando que un rayito de luz proveniente de la gran pantalla se escape y me ilumine una butaca libre. Oigo toser a mi derecha, no veo a nadie. Estoy rodeado de gente y no la puedo ver. Es una sensación extraña.
Veo a cuatro personas mirando de frente, una de ellas dice "¿La guerra de los troll?" y así se termina el corto. Salen los créditos, no me muevo por unos segundos. Pienso: "Vaya, pos si que he llegado a tiempo, no me he enterado del corto, demasiado corto". Decido ir bajando la rampa con sumo cuidado antes de que enciendan las luces y me encuentren ahí enmedio, por aquello del sentido del ridículo. Hace calor ¿o ya me siento ridículo aquí? La puerta de salida por la que había entrado parece inalcanzable, siguen saliendo los créditos, ni los miro, voy pendiente del suelo y de no levantar sospechas de que ando por aquí. Parece que no me ha visto nadie. Por fin alcanzo la puerta y salgo discretamente. Me quedo entre las dos puertas, no veo la otra puerta de salida, tengo que tantear con las manos hasta que consigo encontrar la manivela. ¡¡Por fin, estoy fuera!! Caramba, que mal trago. Salgo del cine y me voy a almorzar, para saborear entre panes y chorizos mi corta experiencia en la sala oscura de un cortometraje. Mi incursión fantasma. Había protagonizado mi propio cortometraje, pero sin luces, cámaras ni ayudantes.
Una hora después, reaparece mi compañero en el trabajo, le pregunto que si me ha visto, a lo que contesta que no. Lo dicho, he sido el nombre invisible en una sala de cine. Mejor. Me trae los cortos en 2 dvd. ¿Dos cortos? Concho!! Resulta que había llegado al final del primero y luego echaban el segundo corto, ya me extrañaba a mí que no encendieran la luz tras los créditos!!! El primero conseguí verlo en la pantalla del ordenador, la calidad de imagen era excepcional y en el monitor a pantalla completa se veía de fábula, creo que nunca he visto una película a pantalla completa tan nítida. Está super bien el corto, una pasada, muy bueno!!!! El sonido genial. El segundo corto no lo consigo ver porque el dvd se niega a ser leído. Mi compa se va unos días de vacaciones, así que tendré que esperar unos días para verlo. Es, en este segundo cortometraje, donde se le ve en los créditos. :)
Por cierto, el bistec me lo recreó mi imaginación, el cuchillo lo clavó en una tabla de madera de esas de cortar el pan. Mi mente imaginó algo rojo y lo asoció a un bistec. Increíble esto de la imaginación, ¿no? ¿sería por la ceguera momentánea causada de venir de un sitio con luz a meterse de repente en un lugar en tinieblas? Alomejor lo vuelvo a experimentar por puro placer imaginativo, me voy a aficionar a estas sensaciones. ;)
Y como uno tiene la cabeza llena de flashes, pos se me había ocurrido la genial idea (que ya se me ocurrió antes, creo recordar) de grabar un vídeo o corto, en la ofi, nosotros como protagonistas, porque os aseguro que la serie traería cola de audiencia, jejeje... Hay multitud de historias en una oficina de asistencia microinformática, entre eso y entre las picardías y comentarios de toda índole que hacemos los compañeros, a unos, a otros, uno mismo, etc. Estaría genial, pero ni uno es el jefe de la ofi, ni tiene tanta potestad como para desarrollar la idea entre mis congéneres de curro, muhco menos si se trata de la Administración. Además, a varias personas les molesta salir reflejadas en un vídeo. Las fotos no les importa tanto, pero le imagen en movimiento como que no les gusta. Bueno, es normal, la foto es más cuidada, se puede retocar, el vídeo es más directo, más real y puede que no te refleje cómo eres realmente. Para eso está la magia del cine, como estos cortometrajes, donde todo el mundo sale guap@. ;)
Algún día haré esa película, aunque tenga que montarme una empresa de informática, jejeje... ;) Todo se andará, ¿quien sabe?
Saludos...
el tele-informático :)





