logotipo

img_google
Diarios Gatunos
Encuentros y desencuentros gatunos por los tejados de Barcelona...
Acerca de
Mesmerismo: doctrina del magnetismo animal, expuesta en la segunda mitad del siglo XVIII por el médico alemán Mesmer. El mesmerismo se basa en la idea de una fuerza mágnetica capaz de controlar el cuerpo. Mesmerizar: atracción magnética que le produzco al Gato cuando se planta frente a mis ojos. Semejante al vértigo, pero más " chuli". Gata mesmerizante: dícese de mi.
Enlaces
...Y La Gata quiso poner fotos....
Sindicación
 
Magnetismo I
La primera vez que vi a Alex, una descarga eléctrica recorrió mi espinazo.
(He empezado mal puesto que la descarga eléctrica tuvo lugar antes de verla).
La primera vez que noté a Alex, una descarga eléctrica recorrió mi espinazo. (Ahora sí)
Yo estaba sentada en la barra de un bar que estaba de moda por aquella época en Barcelona. Había quedado con un compañero de facultad que me llevaba rondando desde que empezó el curso, y esa semana decidí darle una oportunidad, no porque me diera lástima, o por insistente, esa semana había descubierto algo en él que me llamó la atención: una enorme cicatriz le recorría la espalda. Y al verla tuve ganas de follar con él. Es curioso como a veces un simple detalle puede despertar mi libido, una cicatriz, un tatuaje, un tic, un hoyuelo, unos dientes separados….

Eran las 23 y habíamos quedado a las 23:30. Tengo por costumbre llegar antes en las primeras citas, sobretodo si no conozco el local, así me habitúo a la luz, a la música, al ritmo de la gente…
El bar era pequeño, apenas una barra con 5 taburetes, una pista de baile, más por decoración que por funcionalidad y unas 10 meses alrededor de ella. La decoración era exquisita. El lugar emulaba un viejo teatro parisino y cada cosa estaba en su sitio, no sobraba ni faltaba nada.
Hasta que no meo, no me siento cómoda en un lugar, así que le pedí al camarero un Martini seco y me fui directa al lavabo.Un enorme telón granate con flecos dorados hacía de puerta de los baños, que tenían unos espejos a modo de tocador idénticos a los de los camerinos de las vedettes. Mientras caía el chorro, recordé la cicatriz de Guillermo y lamenté muy profundamente que no fueran unisex.
Al volver a la barra me estaba esperando el Martini. Me encendí un cigarro y le pegué el primer trago, mientras echaba una ojeada a las excelentes lámparas que adornaban el local. El camarero empezó a darme conversación sobre la cantidad de gente que venía al bar últimamente, sobre los días de lluvia que habíamos tenido y sobre lo poco que llovía en su país. En esas estábamos cuando se abrió la puerta que quedaba justo a mi espalda.
Como ya he dicho, una descarga eléctrica me recorrió la columna, bien por la risa que acompañó a la puerta o bien por el perfume que entró con ella. Dejé de oír al camarero en ese mismo instante. Giré la cabeza hacia el perfume de la risa y descubrí el magnetismo.
La risa y el perfume pertenecían a une mujer de unos 30 años, de piel blanca, casi transparente y cabello negro azabache. El contraste de la piel y el cabello se acrecentaba más con el color de labios elegido, un morado muy fuerte. Llevaba un vestido de seda precioso, de color rosa palo con encaje en el pecho, unas sandalias de Pura López negras con strass que dejaban ver unas uñas con una pedicura impoluta y pintadas del mismo tono que los labios y las uñas de las manos. En las manos, un bolso de tocador, un Cartier y una estola de piel. Le sobraban algunos kilos, lo que hacía que el vestido, elegante y sobrio, por sus excesivas curvas, resultara despampanante.

- Se llama Alex y es la mujer de uno de los abogados de más prestigio de Barcelona. Suele venir a menudo, nunca acompañada de él. Bebe como una cosaca, no he visto aún a nadie que haya conseguido tumbarla. Ha protagonizado varios escándalos por aquí, pero se la deja entrar porque es buena clienta y porque su marido tiene muchas influencias.
- Entiendo.
- Te van las tías?
- Me van algunas tías.
- Pues ten cuidado con esta porque dicen que en vez de clítoris tiene aguijón.

Alex me miró, sonrió dulcemente y me saludó con la cabeza y las pestañas. La miré a los labios, después a los ojos, giré la cabeza, me reí abiertamente y sin mirarla le devolví el saludo con la copa.

- La has cabreado.
- Lo sé.

A partir de ahí, Alex no me quitó el ojo en todo momento. Cualquier gesto que hacía, cualquier carcajada emitida iba dedicada exclusivamente a mi. Le devolví la mirada cuando noté que sus ojos estaban clavados en la raja de mi vestido, que dejaba ver una parte de mi liguero. Alex se mordió el labio inferior y yo mojé mi dedo índice en el segundo Martini y lo chupé ladeando levemente la cabeza.
Miré el reloj, eran las 23:40 y el estúpido de Guillermo y su cicatriz no había llegado. No tuve que haber mirado el reloj.
Alex se levantó y se quedó de pie a mi lado, callada. Le ofrecí un cigarro sin mirarla y cogió el que yo me estaba fumando.

- Te han dejado plantada – afirmó.
- No.
- Vamos…he visto cómo mirabas el reloj!
- Sí, pero no me han dejado plantada.
- Ya veremos.
- Ya veremos.

Alex pidió dos Martinis y yo le miré el culo. Alargó el brazo para cogerme un cigarro y de paso me puso sus tetas en la boca.

- De qué te has reído antes?
- De tu sonrisa dulce, como si nunca hubieras roto un plato. Es ridícula.
- Te parezco ridícula?
- Me parece ridículo tu pestañeo de muñeca pánfila. No te pega nada. Tu cara de cabreo después de mi carcajada…
- Qué?
- Decía que tu cara de cabreo después de mi carcajada…esa eres tú.
- Qué sabes tú de quien soy yo?
- Sé que eres una zorra viperina, es cuanto necesito saber.

Una mano me tocó la espalda. Me giré y le pegué un morreo a Guillermo, el cual no pudo esconder su cara de sorpresa. Se disculpó por haber llegado tarde y me contó un rollo sobre el tráfico que no escuché.
Alex se fue, cual niña malcriada, indignada a su mesa. Pedí un whisky doble y cuando hizo su efecto, mientras que Guillermo me contaba que había esperado este momento desde que me vió, que soy la mujer perfecta, que aunque suene a estupidez el nunca se ha enamorado de nadie como de mi, que qué interesante que soy, que ahora debe ser el tío más envidiado de la facultad, que…. Le pregunté si se había hecho alguna paja pensando en mí. El muy imbécil se puso rojo y no supo que contestar. Te la has hecho o no?....Hhhmm…bueno…es que… si. Bien…buen chico…cuéntame en que pensabas. Cómo?. Plan B. Le toqué la polla por encima de los tejanos y empezó a animarse. Me contó un rollo patatero que de no haber estado Alex por allí, jamás me hubiera excitado. Pero estaba. Y no paraba de mirarnos. Y yo veía sus tetas y le chupaba la oreja a Guillermo pensando que eran sus pezones. Y le mordía el cuello pensando que era una de sus nalgas. Y le tocaba la polla para que ella se pusiera cachonda. Y ella ya lo estaba. Y se chupaba los labios para enseñarme su lengua….y ahí llegó el momento. Me levanté y volví al lavabo, y ahora ya me daba igual que no fuera unisex.
Me estaba lavando las manos cuando entró. Me abrazó por detrás y me ayudó a enjabonármelas, mientras me lamía el cuello. Giré y me puse frente a ella, dejando el grifo encendido. Me encanta tu color de labios, me dijo. Pasé mi lengua por los suyos, y ella abrió la boca para darme su lengua, se la follé. Cuando me cansé de follar su lengua, volví a mojarme las manos y a ponerme jabón hasta que hizo espuma. Alex se levantó el vestido y apartó su microtanga, mostrándome un coño carnoso, rosado, perfectamente depilado. Entonces suspiré de gusto, y empezamos a morrearnos frenéticas. Acaricié su vulva con la mano plana, que entre el jabón y lo lubricada que estaba ella, se deslizaba sobre patines. Mano patinadora. Introduje un dedo en su vagina cuando me bajó los tirantes del vestido. No hizo nada, sólo miraba mis tetas mientras yo la pajeaba. Y entonces me dijo:

- Vámonos de aquí. Quiero follarte toda la noche.
- A dónde?
- A mi casa.
- Bien, pero antes quiero que te corras.

Seguimos así un rato. Yo apoyada en el lavabo. El grifo abierto. Ella con el tanga apartado. Yo con las tetas al aire. Ella mirándomelas. Yo follándola con el dedo. Entró una chica, pero se fue al momento. Alex se corrió, hubiera querido chuparla pero preferí esperar a más tarde. Salimos del baño, ella hacia su mesa, y yo en dirección a Guillermo. Me voy, le dije. Cómo?... A dónde?... A echar el polvo del siglo. Le di un beso en los labios. Le guiñé un ojo al camarero. Y me fui sin pagar. . . . .


 
El seis doble
He cambiado de gimnasio. Nuevos compañeros, nueva sala de máquinas, nuevo entrenador, nuevo ring. Digo nuevo porque nunca antes había estado allí, aunque las instalaciones dejaron de ser nuevas hace 20 años y el olor del gimnasio es olor a viejo, a pasado, a vuelta al hogar.

Mi casa está en un pueblo cerca de Barcelona ciudad, aunque hace años que ya no vivo allí, en mi D.N.I consta esa dirección. No sería exacto decir que vivo allí, puesto que lo único que hago en ese pueblo es dormir. Estudio, trabajo, desayuno, almuerzo, ceno, salgo de fiesta en Barcelona. Ese pueblo sólo es mi ciudad dormitorio.
Pero hace años no era así…..

Cuando Angel entró en la cárcel, yo hacía equilibrios en la cuerda floja. Estuve a punto de palmarla en varias ocasiones por las drogas, tanto por consumo como por tráfico.
Angel no fue el primero, ni tampoco el último en pasar por el trullo, pero que Angel entrara, que Angel cayera, nos cambió la vida a muchos, por diferentes razones.
Por aquella época, yo había vuelto a estudiar y tenía en mente ir a la facultad aunque no sabía qué estudiar, qué sería de mi y lo tenía todo en contra. Cómo encontré el hilo para tirar de la madeja, es una historia que quizás cuente en otro momento. El caso es que nadie daba un duro porque yo saldría de toda esa mierda, no es que no confiaran en mí, es que ser quien soy yo, y estar dónde hoy en día estoy…era un camino que nadie había recorrido. Con lo cual las posibilidades de éxito eran más bien pocas. Esta incredulidad se acrecentó cuando Angel me dijo que no quería que fuera a verle a la cárcel. Sin Angel, con muchísimas deudas, enganchada a la farlopa y con varias “mafias” oliéndome el culo, el camino de la chiquitaja no estaba precisamente bañado en rosas. Y no lo estuvo. Pero tenía a favor algo muy jodido, pero que me salvó la vida.

En el parque donde nos reuníamos, solían jugar partidas de dominó unos cuantos viejetes cada tarde. Yo tenía especial aprecio por uno de ellos, en realidad lo de “especial” era recíproco. Escudado por sus fichas y por sus 78 años las balas nunca le llegaban, pero de vez en cuando, sobretodo si la bala era para mí, sacaba el 6 doble y cambiaba su trayectoria. No perdía ni uno solo de mis movimientos y yo le correspondía compartiendo algún canuto con él.
Cuando me quedó claro que no podía volver a ver a Angel, fui al parque a pasear, a recordar, a olvidar…quién sabe?... me senté en un banco, intenté llorar, pero no salió ni una lágrima. Al poco, el viejete se sentó a mi lado y me contó una historia de amor, de traición, de muerte…y de salvación. “ Cuando has tocado fondo, fondo de verdad chiquitaja, lo único que queda es subir, no hay más. Quien nada tiene que perder, nada teme.”
Le encendí un porro, le di un beso en los labios, le regalé mis lágrimas cuando me abrazó, quise darle las gracias y no me dejó. Me levanté, fui hacia donde estaban mis amigos, me pasaron un porro mientras seguían con las bromas de siempre, con las discusiones de cada semana, con los planes y las vendettas que tenían en mente y rompí a llorar. Ellos pensaron que lloraba por Angel. Me estaba despidiendo. De ellos, de Angel, del parque, de sus bromas, de sus planes, de sus abrazos de oso, de sus apretones de mano, de su protección, de sus juergas, de mi mote, de las fresas de las buenas, del agujero, que seguía creciendo, de las bambas del Litri, de las manos manchadas de grasa del Wichet, de Otto el perro cojo del Horco, del viejete…
Salí del parque como cada tarde, saltando la valla….pero antes de caer al suelo, en una milésima de segundo, por lo cual no puedo jurar y juro que ví en los ojos del viejete una lágrima de adiós. Cuando caí y delante de mí no tenía más que el muro del parque, por lo cual no puedo jurar y juro, que le dije adiós al viejete y él me oyó.

Han pasado 5 años, estoy en la segunda carrera, como ya he dicho mi pueblo hoy en día sólo es una ciudad dormitorio y ahora añado, y un pedacito de mi sangre.

He cambiado de gimnasio, y el nuevo gimnasio está en mi pueblo. Ayer fue mi primer día, y al llegar a la puerta no tenía 24 años, tenía 5 años y era mi primer día de colegio. Iba de la mano del viejete, que dejó este mundo hace dos años para tener por fin una nieta. Me apartó el pelo de la cara, me peinó las cejas y se agachó para estar a mi altura.
“ Todo saldrá bien chiquitaja. Estoy orgulloso de ti”
Me dió un beso en la frente y me prometió que estaría esperándome a la salida.
Suspiré, pronuncié la frase que llevo tatuada en la panza y abrí la puerta.
Una vez estuve cambiada, al subirme a la bici, oí música celestial….mi mote!. Era el Boixo. Volvió a cogerme como siempre, pero esta vez no me molestó, esta vez hubiera querido que no me bajara nunca. No hablamos de nada y nos lo dijimos todo.
Ha resultado que este nuevo gimnasio, de nuevo no tiene nada. No sólo está el Boixo, también está el Loqui, el Churro, el Sardi, la China….

Al salir del gimnasio, habían pasado 10 años. El viejete me dejó con 5 y salí con 15, pero él no estaba en la puerta. Me encendí un cigarro y le esperé hasta que casi me fumo los dedos. En vistas que no iba a venir, me fui paseando. Y recordando cómo conocí al Boixo, y cómo ha cambiado, me encontré en frente del parque. Dudé un poco, la valla parecía más alta. Intenté saltarla, pero no pude. Me miré los pies, y caí en la cuenta de que llevaba tacones de aguja. Cerré los ojos, me ví 9 años atrás saltando la valla. Clin, clin, clin!...un sonido muy familiar llegó a mis oidos. Abrí los ojos, los tacones de aguja ya no estaban, en su lugar estaban las Martin’s pintadas por el Miguelito con su cascabel colgando, los tejanos Miss Sixty dieron paso a unas mallas llenas de chinas, el jersey de Fornarina se transformó en una camiseta interior, de tirantes, de hombre, y mi estupenda melena por….ay!! qué gusto me dió hacer esto!...mi cabeza rapada al tres.
Intenté saltar la valla… ahora sí! En tres movimientos estaba dentro del parque. Nada había cambiado, los mismos bancos, la misma fuente, las mismas risas a lo lejos…me acerqué, ahí estaban todos, la Sita sin la cicatriz que años más tarde le hizo el hijo de puta de su novio, el Horco con Otto que vino a pajearse en mi pierna, Luis aún con las gafas…. Martita me pasó un peta, le di las gracias y le dije que no. Entonces ví una luz al fondo, cuando mis ojos se acostumbraron, descubrí una mesa y varias personas alrededor. Una de ellas me daba con la mano y me enseñaba un 6 doble.
Sonreí y le dije a Martita que me pasara el porro. Le di unas caladas y tuve que decirle:

- Martita, tienes que aprender a hacerte los “pega al revés”. Prensas demasiado y luego esto no tira una mierda. Se puede saber dónde coño has pillado este costo tan malo?


 
La G con la E, la N, la T y la E.
Leo comentarios. Leo comentarios de gente que me lee y leo comentarios de gente que lee mis letras. La E con la N hacen EN! La Q con la U y la E hacen QUE.
Yo leo todos los comentarios, leo sus letras y leo lo que dicen, lo que piensan, lo que sienten.
Leo que hay gente que dice que tendrán que empezar a escribir sobre sexo para estar en la lista de “los más leídos”, para tener muchas visitas y para ser populares. Y me pregunto por qué si escribo sal, azúcar, tenedor, servilleta, sartén…nadie dirá que escribo un blog de cocina, y sin embargo si escribo polla, clítoris, mamada, semen, flujo, tanga…hay gente que cree, piensa, y dice que escribo un blog sobre sexo. Entiendo que hay gente que se toma la vida como una carrera, todo es una competición. Esa gente es la clase de gente que cuando iban a clase eran incapaces de dejarte los apuntes, de echarte una mano, no vaya a ser que gracias a sus apuntes sacarás mejor nota que ellos y se lo estuvieran recriminando de por vida. La clase de gente que si para ligarse a una tia hace falta vestirse de hippie y leer sobre tantra, aunque ellos sean más pijos que Ricardito Bofill, lo harían sin pensarlo. La clase de gente que postula: El fin justifica los medios.

Leo también, que hay gente que leyendo lo que escribo saben el por qué, el cómo y el cuándo de mis relaciones sentimentales. Y vaticinan: te han tenido que hacer mucho daño. Y me río, y saco el humo de mi cigarro con una estruendosa carcajada y aprendo a hacer A con el humo en vez de O, y pienso que deben ser de la escuela de Aramis Fuster, que dijo que el Príncipe se casaría con Eva Sannum. Y como estoy graciosa, me apunto al juego y digo que esa gente son la clase de gente que creen que a las mujeres no nos gusta que nos follen el culo, que el porno es cosa de hombres…guarros!, que nos gustan los hombres que nos regalan flores en San Valentín, que no nos masturbamos…por Dios!, que soñamos con casarnos, de blanco, con damitas de honor y con niños monisisisismos que traigan las arras, que creen que las mujeres no deben decir tacos, que las mujeres que disfrutan de su sexualidad a expensas de un hombre enamorado, son mujeres despechadas, dolidas y fracasadas en el amor. Y creo que piensan (no, no! Aseguro! Que me tengo que meter en el papel!) que fracasar en el amor es no estar casada a los 30, no tener a un hombre en casa.

Y yo que no entiendo de fracasos en el amor. Y yo que el único fracaso en el amor que conozco es el de no haberlo intentado nunca, que el mayor daño que me han hecho en este terreno, el del amoooor, es ese que no conozco, el de aquel chico o chica que estaba enamorado de mi y nunca se atrevió a dar el paso. Deduzco que esa gente, la del daño en el amor, pertenece a la misma clase de gente que se toma la vida como una carrera, y que en materia amorosa habla de vencedores y vencidos, matizando además que los vencidos son a los que dejan, y los vencedores los que dejan. Qué estupidez! Qué soberbia estupidez!

Leo, esta vez en el flog, que una mujer que tenga un cuerpo como el mío no puede escribir lo que yo escribo. Porque belleza e inteligencia no van unidas.
Leo que gente que no me conoce absolutamente de nada, se atreve a darme consejos, y me dicen que el sexo con amor es mucho más bello que el sexo por sexo, que cuando lo pruebe lo veré. Qué atrevida es la ignorancia! Y qué asco me dan las frases usadas!
Y ahora me cabreo, me cabreo con todos los profesores de este país que enseñan a leer a los niños diciéndoles que la M con la A es MA, y una vez que los niños ya saben las letras del alfabeto y saben sumarlas y obtienen como resultado de la suma MAMA, se la den como válida. Me cabrea que no se les enseñe que aunque sepan reconocer las letras, esa es sólo la primera parte de la lectura! Me indigna que lo que se les pregunte en un exámen de literatura sea la fecha y el lugar donde nació Baudelaire, el movimiento en el que se le encasilla y los nombres de algunos libros que publicó, en vez de preocuparse sobre por qué Baudelaire fue Baudelaire. Coño! No están estudiando a Baudelaire por la fecha en qué nació ni por la cantidad de libros que publicó! Baudelaire no estaría encasillado en ningún puto movimiento si no fuera un tremendo follador de letras! Lo que tendría que preocuparnos es que aprendan a echar un polvo con Baudelaire.
Y ahora me cabreo aún más porque recuerdo que a mi nunca me hicieron leer a Baudelaire en el colegio! Pero se empeñaron en que aprendiera la métrica de Espronceda sin importarles un carajo la belleza de “La desesperación”.
Y así llegamos a gente que ve mis letras, creyendo que lee, y que entienden que yo no he hecho el amor porque hablo de coños, pollas, capullos, pajas, pezones, anos, azotes, de que me gusta que me llamen puta en la cama. Me enciendo un cigarro y pienso que a lo mejor son todos del opus, y que me he metido en la blogosfera o en el fotolog de esta secta, que el ordenador dónde creé el blog es el del curro, y que al igual que tienen contratado el Canguro.net, pueden tener contratado un servicio que se llame Opus.net por el cual todo lo que escribo pase a las páginas de esta su comunidad….y todo empieza a cobrar sentido…porque esta gente hace el amor con una sábana en medio de las dos personas ( siempre hombre y mujer, siempre hombre arriba y mujer abajo) con un agujero para que introduzcan el miembro viril ( que ellos no tienen polla) dentro del orificio vaginal ( que ellas no tienen coño) y copulen ( que ell@s no follan). Siempre después del matrimonio!

Y ahora ya no se, si la culpa es de los profesores, del cigarro que me estoy fumando, del ordenador del curro o mía por no poner de una puta vez un pipi-can para que la gente cague allí y no me lo pongan todo perdido.
 
La puta de las letras
Soy una puta extraordinaria.
No vendo mi cuerpo por billetes, lo vendo por palabras.
Soy la más cara de todas las putas.
Hay quien dice que lo que yo hago no es prostituirme, se equivocan. Hago trueques con mi cuerpo, negocio con un fin, cedo mis encantos por un precio, me prostituyo. La confusión reside en que mi precio no es monetario. Qué estupidez! En todo el mundo hay niñas que se prostituyen por 5 cigarros, por un bocadillo, por un bote de cola, por un paseo en carro… el precio no son fajos de billetes, pero nadie duda que sean putas.
Conmigo sí. Dudan de mi prostitución, porque entonces quedaría al descubierto que tod@s somos putas y chaperos y no! No!...Ell@s follan por amor….oh!!...qué bonito!...acaso no es un trueque? Mierda de falsedad! Sólo follan por amor, tienen que estar enamorad@s. Quieren hacerme creer que para ell@s el sexo es más limpio, más puro, y yo quiero estamparles un puñetazo en los morros. Me toman por imbécil? Todo cae por su propio peso, como todas las mentiras, cuando se les pregunta: Es decir, aunque la otra persona no esté enamorad@ de ti, si tú estás enamorad@ te la tiras, no?. Al instante: No, no, tengo que estar segur@ de que la otra persona me ama. Ah coño! Entonces no follas si estás enamorad@, follas por amor, vendes tu cuerpo por amor, intercambias fluidos por unos litros de amor. Eres tan puta como yo, como las putas del Campo del Barça o como las putas de La Casa de Campo. Qué diferencia hay? Si no hay amor, no hay polvo. Si no hay talegos, no hay polvo. Si no hay letras, no hay polvo.


Las putas de los billetes son las que tienen el trabajo más fácil, siempre puede haber quien les de un billete de 50 euros falso, pero no son tontas, los detectan. Las envidio.

Las putas del amor están en el grado medio de dificultad en la escala de Las Lumis. No es difícil encontrar quien te diga que te ama, quien te haga regalos, quien te llame a todas horas. Siempre pueden engañarte por un polvo, pero necesitan creer que en realidad las aman y se lo creen. Las aborrezco.

Las putas de las letras lo tenemos jodido. Nos gustan las A, nos excitan las R, nos derriten las P y nos corremos con las S…Pero no basta con pronunciarlas, ni siquiera sabemos con qué basta. No hay palabra mágica, ni combinación perfecta, es puramente aleatorio y nunca sabemos si hoy trabajaremos, o estaremos un mes sin follar.


Anoche, antes de irme a dormir, estuve leyendo Los Diarios de Alejandra Pizarnik, tremenda folladora de letras. Me quedé dormida leyendo las pajas de esta mujer.
Soñé que estaba en “ El Abecedario”, un motel de carretera. Bebía tequila sentada en la I de la barra. Detrás de mí estaba la L, me ofrecía un canuto, fumábamos un rato. Introdujo sus largos pies entre mis muslos, frotándome por encima del tanga….la B nos miraba apoyada en una columna. Se acercó la P, se enredó en mi larga cabellera y me susurró al oído: Puta…Puerca…te gustan las Pollas?...quieres sentirte como una Perra?...la cogí de la cabeza y nos morreamos lenta muy lentamente, Paladeando cada Papila de su lengua. Mientrastanto la L ya había apartado mi tanga con sus enormes pies, dejando mi coño abierto al descubierto. La B dejó su columna y vino a unirse a la fiesta. Se quitó el sujetador y dejó que me metiera sus enormes tetas en la boca, esta letra es todo tetas señores/as!...mmhh…de repente noté como algo se introducía en mi vagina, era viscoso, de tamaño enorme y estaba a punto de matarme. Abandoné las tetas de la B y ví a la D, jugando con su increíble lengua…sigue! No te Detengas!....la muy Degenerada hizo que me corriera en Dos segundos. Cuando salí del éxtasis, contra la pared estaban dos L, una le estaba dando por el culo con sus pies a la otra y descubrí la Llama de la LL. No muy lejos, sentada en una silla, la Q se masturbaba con su dedito enseñando su agujero a la L que estaban dando por el culo.
Fumas?...me giré hacia dónde venía la voz, estaba todo muy oscuro y no acerté a ver que letra me ofrecía tabaco. Cogí el cigarro y vi que se tumbaba en el suelo, justo debajo del Foco…me retorcí de placer, era la letra que había estado esperando tanto tiempo, el súmmum del placer: la F.
Me senté encima, introduciendo su primera polla en mi coñito, cabalgando suavemente encima de su Falo. Haciendo círculos con mi caderas la muy zorra estuvo a punto de correrse. Follas muy bien Furcia, me dijo. Y yo no podía aguantar más, necesitaba que lo hiciera ya! Pero no me lo iba a poner Fácil…aceleré el ritmo, estaba muy cachonda y los espasmos eran demasiado Fuertes…tuve mi segundo orgasmo en la primera polla de la F. Aún no había acabado de correrme cuando me metió su segundo miembro en el ano. Tenía dos vergas dentro de mi y sentí que ya podía morirme. Vino la A, se colocó de pie encima de mí, con sus piernas abiertas, y estuve chupándole la concha hasta que volví a salir de mí gracias a la maravillosa generosidad de la F.
Me dejaron tumbada en el suelo de “El Abecedario”, con el tanga roto, las piernas chorreando flujo y mi culo lleno de leche.
No se cuanto Tiempo pasó, pero creo que Tardé en divisar la Tranca más grande que jamás hubiera imaginado. Mis ojos se abrieron como platos… qué letra tiene una herramienta Tan grande? Repasé las letras que componen nuestro abecedario de principio a fin y del final al principio. Pensé que a lo mejor era un motel interracial y también había letras de otros países en busca de mejor vida. Recordé el alfabeto griego y nada….haciendo un ejercicio mental impresionante, dominado por la curiosidad, fui volteando las letras hasta descubrir que era la T boca abajo, menuda conTorsionista está hecha la T!...sonrió, le di las gracias por Tal ofrecimiento y me la metí en la boca hasta que casi vomito. La Tranca de la T, resultó ser Tremendamente rápida y a los Tres minutos mi cara estaba bañada en semen. En esas estábamos cuando vinieron a ofrecerme un trío la C y la H alegando que querían comerme el CHoCHo a dos bandas, pero ya estaba agotada, prometí volver y probar cada una de las exquisiteces de las letras que me quedaron en el tintero.
Me he despertado manchada de tinta. No recuerdo haber roto ningún rotulador anoche mientras estudiaba. Quién sabe? Fuere como fuere, esta mañana, al sentarme en el metro y sacar del bolso a la Pizarnik, no he podido evitar guiñarle un ojo y darle las gracias.


 
Si me pones entre la espada y la pared...
Gato. GatoMío. GatoTestarudo:

No te pregunto si me amas, porque siempre pensé que era así.
Dices Ven o Vete. Y no entiendo el idioma que hablas. No entiendo qué clase de lengua estás practicando, sabes que las Gatas Salvajes no atendemos a imperativos. Sabes que entre la espada y la pared, elijo la espada.
Se que sabes todo esto...así que no entiendo que estás queriendo decirme, no quiero entender lo que mi código descifra...dime tú que soy una ignorante, que sólo hablo mi idioma y que en la lengua que me estás hablando, lo que has dicho, no tiene nada que ver con lo que yo entiendo.

Castígame a una semana de trabajos forzados a las órdenes de.... ( ver el artí-culo La Constitución Europea defiende tu cumpleaños, del mes de enero). Átame a la pata de la cama. No me importa que me claves como un Cristo en la pared, ten cuidado no me falte de comer, tú me empujas, yo te agarro y no me hace falta más, con tu flujo me alimento de mamar ( va por ti Robe!) Arráncame las uñas de los pies. Insúltame, azótame. Coge tu regla de medio metro, arrodíllame contra la pizarra y haz sangrar mis manos.
Superaré mi claustrofobia si me encierras en un zulo durante meses, haciéndome repetir una y otra vez la tabla del 7.
Superaré mi vértigo si me pides que camine por el paso de Mahoma sin agacharme.
Me raparé el pelo y romperé así una promesa conmigo misma.
Juguemos a la ruleta rusa y prometo perder.

Pero no me cortes las piernas porque aprenderé a volar.
No me arranques los dedos porque escribiré con muñones. No me pidas que retroceda porque cogeré carrerilla.
No hagas conmigo apuestas porque las ganaré todas. No me enseñes los dientes porque comerás papilla el resto de tus días.
Si me pones fechas, llegaré tarde. Si me enseñas un contrato, lo firmaré hoy para romperlo mañana.
Si me pones entre la espada y la pared, clava lenta la espada. No quiero que lo hagas rápido. Quiero que notes cómo se rompe mi carne y recuerdes el resto de tu vida el sonido del acero.
Hazme agonizar, déjame morir desangrada, lenta, muy lentamente. Y mírame a los ojos, a estos ojos mesmerizantes y verás la sonrisa de Luís.
Pero antes dibuja algo para mi pubis, si me vas a poner entre la espada y la pared, concédeme un último deseo. No quiero una última cena, quiero un tatuaje. Quiero que mi pubis lleve tu sello allá donde vaya.

Aunque lo más probable-dice mi amiga Esperanza- es que sea una Gata inculta, que no sabe más que su idioma.
Gato, nunca me he preguntado si te amo y hoy no voy a empezar.

Tu Gata tuya.
 
La increíble amistad del Jean Paul Gaultier y la perra de Barcelona.
Cuando salgo de trabajar, me gusta pasear hacia el autobús, no andar hacia él, pasear. Es un trayecto corto, apenas hay cuatro manzanas, pero saboreo cada esquina, cada semáforo, cada farola…
Trabajo en el meollo del trabajo en Barcelona y salgo de trabajar a la hora en que todo el mundo sale de trabajar por esa zona. Zona de oficinas, de despachos, de dinero, de comida rápida, de “cafelitos” para llevar.
Sigo siempre la misma rutina. Cierro el despacho, hablo un rato con el portero del edificio, de todo y de nada, pero le hablo, creo que soy la única persona del edificio que se molesta en desearle buenas noches, la única persona que sabe como se llama, que sabe que su mujer está en paro, y que sabe los programas que le gusta ver por la noche.
Me hace alguna broma, me río, le guiño un ojo, me pongo los cascos y me dirijo a paladear uno de los momentos que más me gustan del día. Mi paseo hacia el autobús.

Me paro en el primer paso de peatones. Miro al cielo, huelo el aire de Barcelona, observo ese edificio, esa ventana de ese edificio y pienso que algún día subiré a ver qué hay ahí dentro, tantos meses mirándola, imaginándo mil y una historias sobre la ventana, merecen una visita para cerrar el capítulo.

Giro la cabeza hacia la derecha y me encuentro con esa amplia avenida, tan bella, tan majestuosa, tan señorial…y pienso que amo cada adoquín de esta ciudad; me veo paseando hacia el bus a gatas, besando cada adoquín, cada tronco de platanero situado estratégicamente, huelo el pis de los perros, levanto una pata y decido dejar mi huella en ese platanero, aportar mi granito de arena a este territorio, levanto la pata y meo en el platanero. En mi peregrinación hacia el Santo Bus, me acerco a varias personas, les saco la lengua, les levanto la patita, les sonrío, les digo que les quiero porque quedan muy decorativos en Barcelona. Algunos se apartan, otros me pisan, alguna me pisa con sus tacones Stuart Weitzman, lamo la punta afilada de su tacón…siempre me gustaron los zapatos con clase! Y siempre sentí pena por las mujeres que llevan como arma unos zapatos de diseño, lamo los pies de esa mujer por eso y porque quiero dejar mis babas en sus estupendos zapatos, quiero que llegue a casa y se cague en la perra que se encontró de camino a la peluquería. Mientras esté cagándose en la perra, se olvidará que tiene que cagarse en ella misma, se olvidará que la mierda que tiene que soltar por su estupendo retrete Cosme Toda, es su mierda de vida. Quiero hacerle un regalo y se lo hago, voy paseando hacia el bus y soy feliz!

Me paro en el escaparate de Jean Pierre Bua, en el escaparate hay un vestido precioso de Jean Paul Gaultier, voy a entrar, y veo el cartelito de: Prohibida la entrada a perros.
Yo no soy un perro, soy una perra, así que entiendo que yo no tengo la entrada prohibida. El dependiente, un metrosexual de los que me ponen los pelos de punta, empieza hacer ademanes para que me largue de allí, no entiendo tanta gesticulación ni tantos oseas por cada dos palabras. Le pregunto si habla mi idioma, se ofende, y me dice que está prohibida la entrada a perros. Le contestó que soy una perra, me levanto la falda, aparto el tanga y le enseño mi carné de perra. Le he puesto nervioso, no sabe como reaccionar, ordinariez atina a llamarle él. Le pregunto si el coño de su madre le parece ordinario y le recuerdo que precisamente de ahí nació él. Me dice que no le insulte y que me largue, y me pregunto por qué el hablar del coño de su madre es un insulto. Entiendo que es uno de esos especímenes que creen que su madre no tiene coño, ni clítoris, ni orgasmos y que por consecuencia cree que es hijo del espíritu santo, o peor aún, de un polvo sin placer. Odio a los hijos que castran a sus madres. Odio la ablación de las madres como bandera del respeto. Le miro y quiero lamerle también a él, pero en el intento me lanza una patada. Le doy miedo y ataca. Constato lo que siempre he pensado, hay personas más perras que los canes. No me da miedo, me da pena, y no quiero atacarle. Pero me viene la imagen de su madre, él es pequeño, una perra le ha mordido y su madre le cura la herida con agua oxigenada, mercromina y una tirita de Micky Mouse. Su madre le besa, le canta una canción: Sana, sanita culito de rana, si no sana hoy sanará mañana. El metrosexual-osea, mira a su madre, la adora y su madre se siente grande, protectora, heroína. Cuánto tiempo hará que su madre no se siente así?. Le salto a la pierna y le muerdo el muslo. Le guiño un ojo a él, a su madre, y al vestido de Jean Paul Gaultier. El Jean Paul Gaultier me mira y quiere venirse conmigo, le he caído bien. Salta del maniquí, que por cierto no le hace nada de justicia al vestido, y se mete en mi bolso, aprovechando el caos de la situación.

Seguimos mi paseo.

Nos encontramos con un perro, un perro precioso de los que tienen pedigree, de los que dejarían entrar en Jean Pierre Bua, me mira, mueve la cola…mira mi falda. Juego con él un poco, le enseño el culo y lo muevo de izquierda a derecha, se ríe y yo también. Paso por delante de él y le hago un gesto con la cabeza, indicándole así, que me siga. Se queda quieto, se lo piensa, le vuelvo a enseñar el culo y lo vuelvo a mover de izquierda a derecha, se levanta, da tres pasos y se vuelve a parar. Le miro interrogante. Como se juega a este juego? Es nuevo? Este no me lo sé! Pero como voy paseando hacia el bus y estoy feliz y juguetona quiero aprenderlo. Le imito, doy dos pasos y me paro, me rio, pero el pedigree del perro no se ríe. No entiendo nada!... Tiene los ojos llorosos, y emite ladriditos de pena que me corroen el alma. Voy hacia él, tiene un collar, y del collar sale una cuerda. La sigo y veo que va a parar a una papelera. Está atado. Me indigno! Quien puede atar a un perro a una papelera?.....Le digo que no se preocupe que tengo una idea!... Voy hacia la papelera, y muerdo la cuerda con todas mis fuerzas, él me ayuda también. De repente oímos un chillido: Tommy!!... Tommy!!..Perro malo!!!....
Le pregunto quién es Tommy?...y contesta Soy Yo, así me llaman. Le pregunto que por qué deja que le llamen así! Es humillante!.....me dice que es cariñoso, que a todos los perros sus dueños les llaman de alguna forma, que como me llamo yo. Le ladro, le vuelvo a ladrar, y le digo que Yo me llamo Perra, y que no tengo dueño. Me mira con cara de pena….Ah! entonces eres una de esas perras callejeras…pobrecita!... Le vuelvo a ladrar, esto es el colmo!....Pobrecita? Pobrecito tú que estás a las órdenes de una terrateniente que te pone nombres absurdos, que te ata a una papelera, y que seguro te da galletitas si meas fuera de casa. Me mira, no me entiende….has follado alguna vez?....me cuenta que su dueña no le deja follar con perras, que le caparon hace mucho tiempo. Tengo ganas de llorar. Miro la cuerda y la hemos roto! Le digo corre!! Corre! Hemos roto la cuerda! Vámonos!.....Tommy!! Tomyy!!..... Qué haces perro tonto?.... Ven aquí!....miro a Tommy, me mira, mira a su dueña, se muere de ganas de venir conmigo, pero…..agacha la cabeza y se va con su dueña. Me quedo paralizada. Viene la dueña y me intenta pegar con unas bolsas de El Corte Inglés, pego un salto y le muerdo la falda, se la desgarro. Quedan al aire sus medias anti-celulitis y su faja…la gente de la calle empieza a reírse, yo también me río, de ella y de su estúpido perro con pedigree. Doy media vuelta y continuamos con mi paseo, el Jean Paul Gaultier y yo. El Jean Paul Gaultier ha resultado ser más fabuloso de lo que imaginaba, se lo está pasando en grande y dice que se alegra de haberse metido en mi bolso…. Sonrío y le digo:

- Este va a ser el comienzo de una bonita amistad.
 
Grande, Fuerte, Inmenso.
Follar en una cárcel es la visión más triste que tengo del sexo. Minutos contabilizados en su máxima expresión. Minutos contabilizados precisamente en el momento en que necesitas que se pare el tiempo, que no exista el tiempo.
Un catre (es indigno llamarle cama a eso), unas sábanas que atufan a lejía, y una triste manta jubilada. Unas rejas, un bidé y una caja de condones.
¿Condones? ¿Bidé? Entiendo que creen que soy una puta que viene a satisfacer las necesidades de un preso, pero mi preso no goza de esos privilegios, hay presos de primera, de segunda y de tercera clase. El mío pertenece a la tercera clase…y a mucha honra! No, no soy “una” puta. Soy “su” puta. La mejor puta que se puede ser.
El tiempo? Una hora.
Me entra la risa….no puedo parar de reírme….El cancerbero sabe por qué me río y antes de cerrar, hace un gesto de piedad, ternura, o algún sentimiento similar, al que yo correspondo con un corte de mangas. Vuelvo a reírme. Me giro hacia Ángel riéndome aún. Él me mira, sonríe, es incapaz de reír.

Me siento a su lado y le ofrezco un cigarro. Mientras lo enciende y da su primera calada, pasa por mi mente una película. Le veo conduciendo aquel coche que vendió para comprarse una parcela de tierra y unas cuantas ovejas…una de las tantas locuras de Ángel! Le veo descojonándose de risa la primera vez que fuimos a patinar sobre hielo. Le veo Grande, Fuerte, Inmenso ante las balas. Veo su torso desnudo lleno de sangre y su mirada de vencedor. Veo el humo de un cigarro saliendo de su boca sentado en lo más alto de Collserola. Le veo recostado en el muro que había frente a mi colegio, Grande, Fuerte, Inmenso. Veo sus manos ágiles, ligeras haciendo el puente a un coche para llevarme a ver el mar. Le veo batirse sólo ante cuatro bestias que intentaban meterme en un coche, le veo escupir babas, sangre, imparable. Le veo libre.

Y se que esa será la película que pasará por la pantalla de mi mente el día que deje este mundo.

Vuelvo a la celda. Ángel me mira, no pregunta nada, sabe dónde he estado.
Ahora no le veo, le miro. Miro su cara llena de cicatrices, descubro que han surgido unas nuevas que yo desconozco. Y pienso que esas son las que más amo.
Ángel me mira, no dice nada, sabe lo que pienso.
Recuerdo mi cicatriz preferida, la cicatriz de la bala que aún lleva colgada en el pecho, esa bala que me salvó la vida. Mientras he tenido este recuerdo, mis ojos han ido a parar a su colgante. Ángel me pasa el cigarro, se levanta la camiseta y me muestra la cicatriz.
Le miro a los ojos, y sus ojos sonríen por primera vez. Me arrodillo entre sus piernas, le doy la última calada al cigarro, se lo paso, y lo apaga con su lengua.
Paseo mi dedo índice por la cicatriz, de cabo a rabo, una y otra vez. Acerco mi nariz a su ombligo y aspiro profundamente ese olor a Grande, Fuerte, Inmenso. Le miro a los ojos, sus ojos hablan, me dicen que me aman.

Me humedezco los labios, y hago círculos con mi lengua alrededor de su ombligo hasta que mi lengua se desliza al interior de su agujero. Después, lentamente, voy hasta su cicatriz, nuestra cicatriz, mi cicatriz. Lamo todas las grietas, ya no soy “su” puta, ya no soy persona, ahora soy una perra que lame a su cachorro. Ángel me agarra la cabeza, acaricia mi pelo, aún no se ha acostumbrado a que lo lleve largo, pero le encanta. Arquea su cuerpo hacia la pared y se quita la camiseta. Ahí está. Grande, Fuerte, Inmenso. Bajo un poco, justo dónde empieza la tela del pantalón, le beso los pantalones. Primero la tela que tapa sus caderas, después la tela que tapa sus muslos y finalmente la tela que tapa su polla. Saco de nuevo mi lengua y lleno de saliva su pantalón. Quiero limpiar ese pantalón, porque no tiene nada que ver conmigo, lo estrenó allí dentro y no se cuánta mierda habrá podido llegar a acumular, tengo que limpiarlo, quedarme con toda la mierda, dejarle limpio.
Desabrocho el botón y bajo la cremallera, sus calzoncillos están húmedos. Ángel pertenece a esa clase de hombres generosos que te dan un aperitivo de leche antes de que ordeñes. Me viene a la mente….pero no! No quiero recordar, quiero vivir este momento y después cuando no esté él dentro de….no! tampoco quiero mirar el reloj!... cuando no esté…recordar.
Le como los calzoncillos, los mastico. Ángel se baja los calzoncillos y me muestra así que su polla es mía, que siempre ha sido mía, y que sólo tiene grabado un nombre en la memoria. Le escupo en el capullo, recupero mi saliva y vuelvo a escupirle. Empieza a follarme la boca, no hago nada, es él quien entra y sale, sujetando mi cabeza, no puedo respirar y no quiero respirar, quiero morir asfixiada por su polla justo en ese instante…pero Ángel no me deja, me coge de la cintura y me levanta como si fuera un bebé de siete meses, Fuerte, Grande, Inmenso. Rodeo con mis piernas su cintura, mientras nos devoramos la boca, ansiosos, animales en celo. Me empotra contra la pared y me hace daño, le suplico que me haga más daño. Me embiste una y otra vez sin dejar de repetir….Moriría por ti una y otra vez chiqui…Pasaría una y mil vidas aquí dentro por ti….Entonces le araño la espalda hasta hacerle sangre, porque odio que diga eso, porque yo le quiero fuera, porque yo le necesito fuera y si sigue liderando motines tardará mucho más tiempo en salir y si sigue liderando motines volverán a encerrarle en una celda de castigo y volverán a pasar otros cuatro meses hasta que pueda tenerle dentro de mí….

Me tumba en la cama, me pone a cuatro patas pero me pide que cierre las piernas. Seca con su camiseta mi coño, la huele, sonríe. Me da a chupar su dedo, lo muerdo hasta que noto un crujido, se ríe…le miro y sonrío, le digo que le odio, me dice que él también.
Introduce su dedo en mi ano, así sin chuparlo, sin lubricarlo, rápidamente sin darme tiempo a prepararme, se me escapa un chillido que él ahoga con su mano. Mueve su dedo rápidamente dentro de mí. Introduce otro y más tarde otro. Le ruego que meta su polla. Me ordena que me calle.
Vuelve a acariciar mi pelo, lo agarra fuertemente y me arranca un mechón…me cabreo. Le pego una low-kick en el pecho, intento soltarle un gancho de derecha y me lo para. Se ríe. Yo no. Me tiene cogidas las muñecas y me las aprieta fuertemente.Inmoviliza mis piernas con sus rodillas….y entonces sí…entonces creo que me voy a morir, que sus ojos van a hacer que me corra….entra dentro de mí, lentamente, muy lentamente…estoy hipnotizada por sus ojos, por la fuerza de esos ojos bravos…
Y nos vamos muy lejos….volamos cogidos de la mano en el tiempo…nos vamos al día en que nos conocimos…nos vamos ver la primera vez que nos defendimos….nos vamos a recordar todas las veces que me escapé de casa y él siempre me encontró….nos vamos a ver el día en que me rapé el pelo por primera vez….nos vamos a su casa y a las noches de tripadas….y así hasta el día que entró en la cárcel…y en ese día nos corremos.
Grandes, Fuertes, Inmensos.