Magnetismo I
La primera vez que vi a Alex, una descarga eléctrica recorrió mi espinazo.
(He empezado mal puesto que la descarga eléctrica tuvo lugar antes de verla).
La primera vez que noté a Alex, una descarga eléctrica recorrió mi espinazo. (Ahora sí)
Yo estaba sentada en la barra de un bar que estaba de moda por aquella época en Barcelona. Había quedado con un compañero de facultad que me llevaba rondando desde que empezó el curso, y esa semana decidí darle una oportunidad, no porque me diera lástima, o por insistente, esa semana había descubierto algo en él que me llamó la atención: una enorme cicatriz le recorría la espalda. Y al verla tuve ganas de follar con él. Es curioso como a veces un simple detalle puede despertar mi libido, una cicatriz, un tatuaje, un tic, un hoyuelo, unos dientes separados….
Eran las 23 y habíamos quedado a las 23:30. Tengo por costumbre llegar antes en las primeras citas, sobretodo si no conozco el local, así me habitúo a la luz, a la música, al ritmo de la gente…
El bar era pequeño, apenas una barra con 5 taburetes, una pista de baile, más por decoración que por funcionalidad y unas 10 meses alrededor de ella. La decoración era exquisita. El lugar emulaba un viejo teatro parisino y cada cosa estaba en su sitio, no sobraba ni faltaba nada.
Hasta que no meo, no me siento cómoda en un lugar, así que le pedí al camarero un Martini seco y me fui directa al lavabo.Un enorme telón granate con flecos dorados hacía de puerta de los baños, que tenían unos espejos a modo de tocador idénticos a los de los camerinos de las vedettes. Mientras caía el chorro, recordé la cicatriz de Guillermo y lamenté muy profundamente que no fueran unisex.
Al volver a la barra me estaba esperando el Martini. Me encendí un cigarro y le pegué el primer trago, mientras echaba una ojeada a las excelentes lámparas que adornaban el local. El camarero empezó a darme conversación sobre la cantidad de gente que venía al bar últimamente, sobre los días de lluvia que habíamos tenido y sobre lo poco que llovía en su país. En esas estábamos cuando se abrió la puerta que quedaba justo a mi espalda.
Como ya he dicho, una descarga eléctrica me recorrió la columna, bien por la risa que acompañó a la puerta o bien por el perfume que entró con ella. Dejé de oír al camarero en ese mismo instante. Giré la cabeza hacia el perfume de la risa y descubrí el magnetismo.
La risa y el perfume pertenecían a une mujer de unos 30 años, de piel blanca, casi transparente y cabello negro azabache. El contraste de la piel y el cabello se acrecentaba más con el color de labios elegido, un morado muy fuerte. Llevaba un vestido de seda precioso, de color rosa palo con encaje en el pecho, unas sandalias de Pura López negras con strass que dejaban ver unas uñas con una pedicura impoluta y pintadas del mismo tono que los labios y las uñas de las manos. En las manos, un bolso de tocador, un Cartier y una estola de piel. Le sobraban algunos kilos, lo que hacía que el vestido, elegante y sobrio, por sus excesivas curvas, resultara despampanante.
- Se llama Alex y es la mujer de uno de los abogados de más prestigio de Barcelona. Suele venir a menudo, nunca acompañada de él. Bebe como una cosaca, no he visto aún a nadie que haya conseguido tumbarla. Ha protagonizado varios escándalos por aquí, pero se la deja entrar porque es buena clienta y porque su marido tiene muchas influencias.
- Entiendo.
- Te van las tías?
- Me van algunas tías.
- Pues ten cuidado con esta porque dicen que en vez de clítoris tiene aguijón.
Alex me miró, sonrió dulcemente y me saludó con la cabeza y las pestañas. La miré a los labios, después a los ojos, giré la cabeza, me reí abiertamente y sin mirarla le devolví el saludo con la copa.
- La has cabreado.
- Lo sé.
A partir de ahí, Alex no me quitó el ojo en todo momento. Cualquier gesto que hacía, cualquier carcajada emitida iba dedicada exclusivamente a mi. Le devolví la mirada cuando noté que sus ojos estaban clavados en la raja de mi vestido, que dejaba ver una parte de mi liguero. Alex se mordió el labio inferior y yo mojé mi dedo índice en el segundo Martini y lo chupé ladeando levemente la cabeza.
Miré el reloj, eran las 23:40 y el estúpido de Guillermo y su cicatriz no había llegado. No tuve que haber mirado el reloj.
Alex se levantó y se quedó de pie a mi lado, callada. Le ofrecí un cigarro sin mirarla y cogió el que yo me estaba fumando.
- Te han dejado plantada – afirmó.
- No.
- Vamos…he visto cómo mirabas el reloj!
- Sí, pero no me han dejado plantada.
- Ya veremos.
- Ya veremos.
Alex pidió dos Martinis y yo le miré el culo. Alargó el brazo para cogerme un cigarro y de paso me puso sus tetas en la boca.
- De qué te has reído antes?
- De tu sonrisa dulce, como si nunca hubieras roto un plato. Es ridícula.
- Te parezco ridícula?
- Me parece ridículo tu pestañeo de muñeca pánfila. No te pega nada. Tu cara de cabreo después de mi carcajada…
- Qué?
- Decía que tu cara de cabreo después de mi carcajada…esa eres tú.
- Qué sabes tú de quien soy yo?
- Sé que eres una zorra viperina, es cuanto necesito saber.
Una mano me tocó la espalda. Me giré y le pegué un morreo a Guillermo, el cual no pudo esconder su cara de sorpresa. Se disculpó por haber llegado tarde y me contó un rollo sobre el tráfico que no escuché.
Alex se fue, cual niña malcriada, indignada a su mesa. Pedí un whisky doble y cuando hizo su efecto, mientras que Guillermo me contaba que había esperado este momento desde que me vió, que soy la mujer perfecta, que aunque suene a estupidez el nunca se ha enamorado de nadie como de mi, que qué interesante que soy, que ahora debe ser el tío más envidiado de la facultad, que…. Le pregunté si se había hecho alguna paja pensando en mí. El muy imbécil se puso rojo y no supo que contestar. Te la has hecho o no?....Hhhmm…bueno…es que… si. Bien…buen chico…cuéntame en que pensabas. Cómo?. Plan B. Le toqué la polla por encima de los tejanos y empezó a animarse. Me contó un rollo patatero que de no haber estado Alex por allí, jamás me hubiera excitado. Pero estaba. Y no paraba de mirarnos. Y yo veía sus tetas y le chupaba la oreja a Guillermo pensando que eran sus pezones. Y le mordía el cuello pensando que era una de sus nalgas. Y le tocaba la polla para que ella se pusiera cachonda. Y ella ya lo estaba. Y se chupaba los labios para enseñarme su lengua….y ahí llegó el momento. Me levanté y volví al lavabo, y ahora ya me daba igual que no fuera unisex.
Me estaba lavando las manos cuando entró. Me abrazó por detrás y me ayudó a enjabonármelas, mientras me lamía el cuello. Giré y me puse frente a ella, dejando el grifo encendido. Me encanta tu color de labios, me dijo. Pasé mi lengua por los suyos, y ella abrió la boca para darme su lengua, se la follé. Cuando me cansé de follar su lengua, volví a mojarme las manos y a ponerme jabón hasta que hizo espuma. Alex se levantó el vestido y apartó su microtanga, mostrándome un coño carnoso, rosado, perfectamente depilado. Entonces suspiré de gusto, y empezamos a morrearnos frenéticas. Acaricié su vulva con la mano plana, que entre el jabón y lo lubricada que estaba ella, se deslizaba sobre patines. Mano patinadora. Introduje un dedo en su vagina cuando me bajó los tirantes del vestido. No hizo nada, sólo miraba mis tetas mientras yo la pajeaba. Y entonces me dijo:
- Vámonos de aquí. Quiero follarte toda la noche.
- A dónde?
- A mi casa.
- Bien, pero antes quiero que te corras.
Seguimos así un rato. Yo apoyada en el lavabo. El grifo abierto. Ella con el tanga apartado. Yo con las tetas al aire. Ella mirándomelas. Yo follándola con el dedo. Entró una chica, pero se fue al momento. Alex se corrió, hubiera querido chuparla pero preferí esperar a más tarde. Salimos del baño, ella hacia su mesa, y yo en dirección a Guillermo. Me voy, le dije. Cómo?... A dónde?... A echar el polvo del siglo. Le di un beso en los labios. Le guiñé un ojo al camarero. Y me fui sin pagar. . . . .
(He empezado mal puesto que la descarga eléctrica tuvo lugar antes de verla).
La primera vez que noté a Alex, una descarga eléctrica recorrió mi espinazo. (Ahora sí)
Yo estaba sentada en la barra de un bar que estaba de moda por aquella época en Barcelona. Había quedado con un compañero de facultad que me llevaba rondando desde que empezó el curso, y esa semana decidí darle una oportunidad, no porque me diera lástima, o por insistente, esa semana había descubierto algo en él que me llamó la atención: una enorme cicatriz le recorría la espalda. Y al verla tuve ganas de follar con él. Es curioso como a veces un simple detalle puede despertar mi libido, una cicatriz, un tatuaje, un tic, un hoyuelo, unos dientes separados….
Eran las 23 y habíamos quedado a las 23:30. Tengo por costumbre llegar antes en las primeras citas, sobretodo si no conozco el local, así me habitúo a la luz, a la música, al ritmo de la gente…
El bar era pequeño, apenas una barra con 5 taburetes, una pista de baile, más por decoración que por funcionalidad y unas 10 meses alrededor de ella. La decoración era exquisita. El lugar emulaba un viejo teatro parisino y cada cosa estaba en su sitio, no sobraba ni faltaba nada.
Hasta que no meo, no me siento cómoda en un lugar, así que le pedí al camarero un Martini seco y me fui directa al lavabo.Un enorme telón granate con flecos dorados hacía de puerta de los baños, que tenían unos espejos a modo de tocador idénticos a los de los camerinos de las vedettes. Mientras caía el chorro, recordé la cicatriz de Guillermo y lamenté muy profundamente que no fueran unisex.
Al volver a la barra me estaba esperando el Martini. Me encendí un cigarro y le pegué el primer trago, mientras echaba una ojeada a las excelentes lámparas que adornaban el local. El camarero empezó a darme conversación sobre la cantidad de gente que venía al bar últimamente, sobre los días de lluvia que habíamos tenido y sobre lo poco que llovía en su país. En esas estábamos cuando se abrió la puerta que quedaba justo a mi espalda.
Como ya he dicho, una descarga eléctrica me recorrió la columna, bien por la risa que acompañó a la puerta o bien por el perfume que entró con ella. Dejé de oír al camarero en ese mismo instante. Giré la cabeza hacia el perfume de la risa y descubrí el magnetismo.
La risa y el perfume pertenecían a une mujer de unos 30 años, de piel blanca, casi transparente y cabello negro azabache. El contraste de la piel y el cabello se acrecentaba más con el color de labios elegido, un morado muy fuerte. Llevaba un vestido de seda precioso, de color rosa palo con encaje en el pecho, unas sandalias de Pura López negras con strass que dejaban ver unas uñas con una pedicura impoluta y pintadas del mismo tono que los labios y las uñas de las manos. En las manos, un bolso de tocador, un Cartier y una estola de piel. Le sobraban algunos kilos, lo que hacía que el vestido, elegante y sobrio, por sus excesivas curvas, resultara despampanante.
- Se llama Alex y es la mujer de uno de los abogados de más prestigio de Barcelona. Suele venir a menudo, nunca acompañada de él. Bebe como una cosaca, no he visto aún a nadie que haya conseguido tumbarla. Ha protagonizado varios escándalos por aquí, pero se la deja entrar porque es buena clienta y porque su marido tiene muchas influencias.
- Entiendo.
- Te van las tías?
- Me van algunas tías.
- Pues ten cuidado con esta porque dicen que en vez de clítoris tiene aguijón.
Alex me miró, sonrió dulcemente y me saludó con la cabeza y las pestañas. La miré a los labios, después a los ojos, giré la cabeza, me reí abiertamente y sin mirarla le devolví el saludo con la copa.
- La has cabreado.
- Lo sé.
A partir de ahí, Alex no me quitó el ojo en todo momento. Cualquier gesto que hacía, cualquier carcajada emitida iba dedicada exclusivamente a mi. Le devolví la mirada cuando noté que sus ojos estaban clavados en la raja de mi vestido, que dejaba ver una parte de mi liguero. Alex se mordió el labio inferior y yo mojé mi dedo índice en el segundo Martini y lo chupé ladeando levemente la cabeza.
Miré el reloj, eran las 23:40 y el estúpido de Guillermo y su cicatriz no había llegado. No tuve que haber mirado el reloj.
Alex se levantó y se quedó de pie a mi lado, callada. Le ofrecí un cigarro sin mirarla y cogió el que yo me estaba fumando.
- Te han dejado plantada – afirmó.
- No.
- Vamos…he visto cómo mirabas el reloj!
- Sí, pero no me han dejado plantada.
- Ya veremos.
- Ya veremos.
Alex pidió dos Martinis y yo le miré el culo. Alargó el brazo para cogerme un cigarro y de paso me puso sus tetas en la boca.
- De qué te has reído antes?
- De tu sonrisa dulce, como si nunca hubieras roto un plato. Es ridícula.
- Te parezco ridícula?
- Me parece ridículo tu pestañeo de muñeca pánfila. No te pega nada. Tu cara de cabreo después de mi carcajada…
- Qué?
- Decía que tu cara de cabreo después de mi carcajada…esa eres tú.
- Qué sabes tú de quien soy yo?
- Sé que eres una zorra viperina, es cuanto necesito saber.
Una mano me tocó la espalda. Me giré y le pegué un morreo a Guillermo, el cual no pudo esconder su cara de sorpresa. Se disculpó por haber llegado tarde y me contó un rollo sobre el tráfico que no escuché.
Alex se fue, cual niña malcriada, indignada a su mesa. Pedí un whisky doble y cuando hizo su efecto, mientras que Guillermo me contaba que había esperado este momento desde que me vió, que soy la mujer perfecta, que aunque suene a estupidez el nunca se ha enamorado de nadie como de mi, que qué interesante que soy, que ahora debe ser el tío más envidiado de la facultad, que…. Le pregunté si se había hecho alguna paja pensando en mí. El muy imbécil se puso rojo y no supo que contestar. Te la has hecho o no?....Hhhmm…bueno…es que… si. Bien…buen chico…cuéntame en que pensabas. Cómo?. Plan B. Le toqué la polla por encima de los tejanos y empezó a animarse. Me contó un rollo patatero que de no haber estado Alex por allí, jamás me hubiera excitado. Pero estaba. Y no paraba de mirarnos. Y yo veía sus tetas y le chupaba la oreja a Guillermo pensando que eran sus pezones. Y le mordía el cuello pensando que era una de sus nalgas. Y le tocaba la polla para que ella se pusiera cachonda. Y ella ya lo estaba. Y se chupaba los labios para enseñarme su lengua….y ahí llegó el momento. Me levanté y volví al lavabo, y ahora ya me daba igual que no fuera unisex.
Me estaba lavando las manos cuando entró. Me abrazó por detrás y me ayudó a enjabonármelas, mientras me lamía el cuello. Giré y me puse frente a ella, dejando el grifo encendido. Me encanta tu color de labios, me dijo. Pasé mi lengua por los suyos, y ella abrió la boca para darme su lengua, se la follé. Cuando me cansé de follar su lengua, volví a mojarme las manos y a ponerme jabón hasta que hizo espuma. Alex se levantó el vestido y apartó su microtanga, mostrándome un coño carnoso, rosado, perfectamente depilado. Entonces suspiré de gusto, y empezamos a morrearnos frenéticas. Acaricié su vulva con la mano plana, que entre el jabón y lo lubricada que estaba ella, se deslizaba sobre patines. Mano patinadora. Introduje un dedo en su vagina cuando me bajó los tirantes del vestido. No hizo nada, sólo miraba mis tetas mientras yo la pajeaba. Y entonces me dijo:
- Vámonos de aquí. Quiero follarte toda la noche.
- A dónde?
- A mi casa.
- Bien, pero antes quiero que te corras.
Seguimos así un rato. Yo apoyada en el lavabo. El grifo abierto. Ella con el tanga apartado. Yo con las tetas al aire. Ella mirándomelas. Yo follándola con el dedo. Entró una chica, pero se fue al momento. Alex se corrió, hubiera querido chuparla pero preferí esperar a más tarde. Salimos del baño, ella hacia su mesa, y yo en dirección a Guillermo. Me voy, le dije. Cómo?... A dónde?... A echar el polvo del siglo. Le di un beso en los labios. Le guiñé un ojo al camarero. Y me fui sin pagar. . . . .
Comentario:
Uff!! Si que hace calor por acá en Chiapas y con estos maullidos llega a ser perturbador. Me parece verte entre los flecos del telón, disfruto tus post, desde el sureste de este mi México.
Comentario:
¿Te han abducido?¿Era Alex un extraterrestre calentorro?¿Te ha raptado y no te deja escapar (no me extraña)?... Aquí en el tejado cada vez somos más, como los que esperaban las apariciones marianas... Un beso.
Comentario:
recien deskubierta en el blog de yukino, q artista! literatura erotika muy buena :)
Comentario:
vuelveeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
¬_¬
¬_¬
Comentario:
Hola, te acabo de descubrir gracias a la Vecinita, y la verdad es que me pasaré por aquí a menudo, no he parado de leer desde el primer artículo hasta el último y escribes genial.
Espero que pases un buen fin de semana.
Besines
Espero que pases un buen fin de semana.
Besines
Comentario:
Te mandé un 'regalo' por mail, espero que lo hayas recibido
Comentario:
X aqui se echan de menos tus arañazos... ven a mi tejado, o por lo menos, haznos escuchar tus maullidos bajo el tuyo... Ed.
Comentario:
La primera vez que vengo, y sorprendido me voy.
Escribes, o describes muy bien.
Te felicito.
Ya nos veremos.
Escribes, o describes muy bien.
Te felicito.
Ya nos veremos.
Comentario:
Primera vez que paso por aquí..sencillamente delicioso. Lo has descrito de maravilla..me parecía estar yo también en ese baño mirando..
Comentario:
vuelve gatita, vuelve...ah no, si los gatos no hacen ni puto caso, van a su bola. Pondré algo de comida cremosa en la ventana a ver si le da el punto
Comentario:
Miauu
¿y como he llegado hasta este tejado? ... miraba tras los cristales de la divina gilda y saltando de azotea en azotea... aqui estoy...
no se como se puede llegar de madrid a barna en un abrir y cerrar de ojos... pero he pasado de una mujer estupenda a otra espectacular...
rondare estos tejados porque lo leido me ha gustado.... y quiero ver que pasa...
¿y como he llegado hasta este tejado? ... miraba tras los cristales de la divina gilda y saltando de azotea en azotea... aqui estoy...
no se como se puede llegar de madrid a barna en un abrir y cerrar de ojos... pero he pasado de una mujer estupenda a otra espectacular...
rondare estos tejados porque lo leido me ha gustado.... y quiero ver que pasa...
Comentario:
Acaso un buen cuerpo y demasiadas letras han significado algo nunca?
Comentario:
Una vez más me dejas alucinada, pero, sin saber por qué, alex me causa cierto rechazo...quién sabe porque será...
Hace tiempo que no se te ve por los tejados, vuelve por aquí y salgamos una noche a vivir un poco más :D
Besos cielo
Hace tiempo que no se te ve por los tejados, vuelve por aquí y salgamos una noche a vivir un poco más :D
Besos cielo
Comentario:
ehhhhh gata!!!!!, ya sé que hace frio y está lloviendo pero asoma la cabeza por el tejado un poco, no?
Comentario:
Gata se te echa de menos por los tejados :________
Comentario:
Mo dejas de sorprenderme gata, me gusta porque tienes clase. Te sigo leyendo como ves, creo que ya soy una teja de tu tejado. Ed.
Comentario:
Jo, Gatita, tienes esto a tope!! Bien merecido si señor.. Upff! no veas que fin de semana he pasado, muy gatuno.. ;-) Tracey
Comentario:
tu ya lo sabes.... sobran las palabras...sublime inmeenso estupendo.. se te echa de menos en mi tejado ....
un beso perraca
un beso perraca
Comentario:
De dónde sacamos que no hay que llegar nunca tarde a las citas...
Es distinto llamar al diablo a verlo llegar.
En mis vuelos nocturnos siempre te veo en el tejado.
el angel
Es distinto llamar al diablo a verlo llegar.
En mis vuelos nocturnos siempre te veo en el tejado.
el angel
Comentario:
hola gata! siempre da gusto dar un paseo por tu tejado, me encanta tu forma de escribir, es impresionante!
hasta la proxima visita (t espero en mi tejado)
Dulces sueños ;)
hasta la proxima visita (t espero en mi tejado)
Dulces sueños ;)
Comentario:
¡¡Excelente, Gata!!
Intenso, erótico y con esas pinceladas de ironía que son el condimento distintivo de tus manjares.
Y...ya que estamos seré sincero: no me disgustaría nada subirme a una cama con Álex y La Gata. Pero nada, tú.
Intenso, erótico y con esas pinceladas de ironía que son el condimento distintivo de tus manjares.
Y...ya que estamos seré sincero: no me disgustaría nada subirme a una cama con Álex y La Gata. Pero nada, tú.
Comentario:
Gata como siempre tu último post me ha fascinado. Me gusta como eres. Aprovechas el momento y vives día a día. Ese es mi propósito al menos para este finde después ya veremos que pasa.
Miauuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Miauuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Comentario:
Las palabras, los hechos, los gestos, las personas, las rosas, las nubes, la luna, todo tiene su revés, su otro lado, su cara oculta. También la historia de Alex y La Gata esconde otro relato escrito entre líneas, anotado en los márgenes. A mí me fue referido en extrañas circunstancias por Orlov, un anciano ciego que vendía preservativos en las estación St. Michel del metro de París. Esto fue lo que me contó Orlov:
Cuando La Gata abandonó el bar del brazo de Alex un profundo abatimiento colonizó el ánimo de Guillermo. Claro que consiguió salir de su propio estupor saltando por encima de la barra y abalanzandose sobre Caíto, el camarero cubano que en ese momento lavaba unas copas. Guillermo manoteó decididamente el paquete de Caíto y ese gesto rotundo y acabado en sí mismo precipitó el deseo aletargado del cubano, quien en otros tiempos había sido unos de los bujarrones más afamados de Varadero. A los tropezones llegaron hasta el lavabo y una vez allí follaron furiosamente.
Pero, amiguetes, miren las cosas que tiene la vida: ninguno de los dos podía suponer que una vez satisfecho el deseo surgiría entre ambos un amor capaz de derribar montañas.
Ahora Caíto y Guillermo son pareja de hecho y comparten un pisito muy mono en pleno centro de Cornellá del LLobregat, a pocos metros del ayuntamiento. Han comprado tresillo y tele de veinte y seis pulgadas y por las tardes se hacen arrumacos mientras miran el programa de María Teresa Campos. Regentean exitosamente el "Cupido", un bar de ambiente en el Eixample barcelonés y planean adoptar un niño.
Los trámites legales los lleva a cabo un prestigioso abogado de Barcelona, el mismo que estuvo casado con Alex, la amante de La Gata.
Y fueron felices y comieron perdices, pero a mí no me dieron porque no quisieron. Los muy cabrones.
Cuando La Gata abandonó el bar del brazo de Alex un profundo abatimiento colonizó el ánimo de Guillermo. Claro que consiguió salir de su propio estupor saltando por encima de la barra y abalanzandose sobre Caíto, el camarero cubano que en ese momento lavaba unas copas. Guillermo manoteó decididamente el paquete de Caíto y ese gesto rotundo y acabado en sí mismo precipitó el deseo aletargado del cubano, quien en otros tiempos había sido unos de los bujarrones más afamados de Varadero. A los tropezones llegaron hasta el lavabo y una vez allí follaron furiosamente.
Pero, amiguetes, miren las cosas que tiene la vida: ninguno de los dos podía suponer que una vez satisfecho el deseo surgiría entre ambos un amor capaz de derribar montañas.
Ahora Caíto y Guillermo son pareja de hecho y comparten un pisito muy mono en pleno centro de Cornellá del LLobregat, a pocos metros del ayuntamiento. Han comprado tresillo y tele de veinte y seis pulgadas y por las tardes se hacen arrumacos mientras miran el programa de María Teresa Campos. Regentean exitosamente el "Cupido", un bar de ambiente en el Eixample barcelonés y planean adoptar un niño.
Los trámites legales los lleva a cabo un prestigioso abogado de Barcelona, el mismo que estuvo casado con Alex, la amante de La Gata.
Y fueron felices y comieron perdices, pero a mí no me dieron porque no quisieron. Los muy cabrones.
Comentario:
Sigue asi. Tus descripciones cada dia mejores. Este relato no me tranquiliza. Ni falta que hace.
Comentario:
Nada que comentar; sólo que me sigue gustando lo que escribes y sigo leyéndote.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
La verdad, dudo de mí mismo ante lo que estoy sintiendo... Hasta que llegué hasta aquí, de alguna manera que ni siquiera recuerdo, jamás había caído de tal manera: hipnotizado por una 'simple' sucesión de letras, puntos y comas, en las que me pierdo como si formasen el más profundo y azul de los oceános...
Pero en fin, así es... ¿Y qué valen mis palabras contra todo lo que aquí ya se ha dicho?
Por ello, guardaré silencio y ya no diré nada más. Simplemente cerraré los ojos, y dejaré que me arrastren bién lejos esas olas de ortografia que me cautivan...
Del corazón de un barcelonés al de una barcelonesa: ojalá tengas toda la suerte del mundo...
Pero en fin, así es... ¿Y qué valen mis palabras contra todo lo que aquí ya se ha dicho?
Por ello, guardaré silencio y ya no diré nada más. Simplemente cerraré los ojos, y dejaré que me arrastren bién lejos esas olas de ortografia que me cautivan...
Del corazón de un barcelonés al de una barcelonesa: ojalá tengas toda la suerte del mundo...
Comentario:
Pobre Guillermo... pero hay cosas que se ganan a pulso.
Buen relato y ese I promete... estaré atento a tu tejado, resulta estimulante pasear por aquí.
Biquiños.
Buen relato y ese I promete... estaré atento a tu tejado, resulta estimulante pasear por aquí.
Biquiños.
Comentario:
juajajaja,lo siento pero es mi dever preguntar algo jajajaja(no puedo para de reir)...dime algo.a "alex"no le picaria el coño con tanta paja y tanto jabon?.jajaja contestame por fa!!!!
Comentario:
Éste relato tuyo... no se si es verídico, no dudo de tí, si no más bien, dudo de que me pueda pasar a mí. Veo muy lejanas esas situaciones. Pero sin embargo me las he imaginado muchas veces. Mis inocentes y criados con miedo 19 años, me hacen ser tímida, no podría ser tan espontánea con una desconocida. Pero ojalá encuentre yo también una chica que me guste, que yo la guste, y podré saber al fin si realmente me ponen las chicas.
Por ciero, me llamaste gótika o algo asi cuando me respondiste (perdon por no poner mi web), en que te has basado para decirmelo? (dónde está la camara? o donde he dicho yo que lo sea porque no lo encuentro xD)
Por ciero, me llamaste gótika o algo asi cuando me respondiste (perdon por no poner mi web), en que te has basado para decirmelo? (dónde está la camara? o donde he dicho yo que lo sea porque no lo encuentro xD)
Comentario:
Gata, me he leido el contenido de tu blog, paso a paso y con deleite. Confieso que ha sido agotador. Pero estoy satisfecho y no pienso decir chorradas. Prefiero callarme la boca y descansar a tu lado. Aquí, en un rinconcito de tu tejado.
Como un bobalicón, estoy contemplándote en mi cerebro. ¿Sabes lo que quiero decirte?: Te quiero mucho.
No sé si es imprescindible aclarar, pero... No, no quiero poseerte, ni masajearte, ni nada por el estilo, que no... Me atrae tu corazón palpitante. Lo oculto bajo tu esternón. Lo que está protegido por tus huesos.
Te lo digo ahora que me siento como en casa. Que te puedo contar, que entre todas las cosas maravillosas, poderosas que he leído en tu blog, me hacía ilusión que hablases del MIEDO, que hayas nacido en enero y el día 15 (aquí me sale sonrisa de gilipollas porque yo nací el 17 del mismo mes y casi, casi coincidimos... y somos CAPRICORNIOS... JAJAJA), y además hayas leído a Onetti y "La vida breve", y tal vez "La novia robada"... ¡Cómo marcaron mi vida, Dios!.
Por entonces yo escribía cuentos terribles, de desahucio, de violentas convulsiones,... A cuento por día. Para después, durante la noche, leerlo atiborrado de coñac junto a mi amigo y escritor Fernando Morales...¡Pero ya basta!. ¡Estu blog!. ¡Qué estoy haciendo!.
Perdona, gata, no me eches de tu tejado, por favor. Te juro que no volveré a hablar. Te juro que solo te diré te quiero de vez encuando. Te lo juro.
Como un bobalicón, estoy contemplándote en mi cerebro. ¿Sabes lo que quiero decirte?: Te quiero mucho.
No sé si es imprescindible aclarar, pero... No, no quiero poseerte, ni masajearte, ni nada por el estilo, que no... Me atrae tu corazón palpitante. Lo oculto bajo tu esternón. Lo que está protegido por tus huesos.
Te lo digo ahora que me siento como en casa. Que te puedo contar, que entre todas las cosas maravillosas, poderosas que he leído en tu blog, me hacía ilusión que hablases del MIEDO, que hayas nacido en enero y el día 15 (aquí me sale sonrisa de gilipollas porque yo nací el 17 del mismo mes y casi, casi coincidimos... y somos CAPRICORNIOS... JAJAJA), y además hayas leído a Onetti y "La vida breve", y tal vez "La novia robada"... ¡Cómo marcaron mi vida, Dios!.
Por entonces yo escribía cuentos terribles, de desahucio, de violentas convulsiones,... A cuento por día. Para después, durante la noche, leerlo atiborrado de coñac junto a mi amigo y escritor Fernando Morales...¡Pero ya basta!. ¡Estu blog!. ¡Qué estoy haciendo!.
Perdona, gata, no me eches de tu tejado, por favor. Te juro que no volveré a hablar. Te juro que solo te diré te quiero de vez encuando. Te lo juro.
Comentario:
O_O
yo leo, pero me gustan todas, y a veces prefiero no comentar, por eso no de comentar lo mismo. hoy estoy triste, no me apetece nada la verdad, mi perro se ha ido ayer. muchos saludos :)
yo leo, pero me gustan todas, y a veces prefiero no comentar, por eso no de comentar lo mismo. hoy estoy triste, no me apetece nada la verdad, mi perro se ha ido ayer. muchos saludos :)
Comentario:
Un sublime texto, digno de las más recalcitrantes páginas de relatos eróticos. Creo que me has puesto hasta a mi, que no me estimulan los labios mayores...
Comentario:
Lo sabía. Sabía que en eso eras así. Me refiero a que "te vayan algunas tías". Hala, ahora vas a mesmerizar a los dos sexos, y no habrá quien te escriba.
Ayer me gustaste un poco más aún, pero hoy no has estado mal. Lo que más me ha gustado es lo de sentir a alguien aún antes de verle, a mí me ha pasado un puñadito de veces.
pd: no te tomes a mal el enlace/regañina que te he puesto en mis alas de albatros, es que no me cuidas nada.
Y perdona, tengo un mal día.
Ayer me gustaste un poco más aún, pero hoy no has estado mal. Lo que más me ha gustado es lo de sentir a alguien aún antes de verle, a mí me ha pasado un puñadito de veces.
pd: no te tomes a mal el enlace/regañina que te he puesto en mis alas de albatros, es que no me cuidas nada.
Y perdona, tengo un mal día.
Comentario:
Describes tan bien las situaciones que cuando llego al final creo que me paso a mi.
Las palabras se rinden ante ti y yo te rindo pleitesia
un beso
Las palabras se rinden ante ti y yo te rindo pleitesia
un beso
Comentario:
Uf Gata,ademas de q tus historias son largas tambien sacan fuego,y no tengo tiempo de leer tanto,nada mas pasaba a firmarte para q veas q te sigo a pesar de no verte. ;)
Comentario:
No me hagas esto.
Me refiero a poner un texto así.
He mojado mi tanguita.
Espero que no te hayas enfadado de verdad, tienes un correo explicativo, cosas de la técnica y mis nervios.
Yo también lo llevo depiladito, por cierto.
Me refiero a poner un texto así.
He mojado mi tanguita.
Espero que no te hayas enfadado de verdad, tienes un correo explicativo, cosas de la técnica y mis nervios.
Yo también lo llevo depiladito, por cierto.
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como siempre...interesante y sugerente pasear por tu tejado, gata...tanto si desnudas tu cuerpo como si desnudas tu alma...
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...madre del amor hermoso... qué cosas pasan más allá de la vida rutinaria y banal de uno mismo.
Un abrazo y sigue así.
Un abrazo y sigue así.
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Muy buena historia o fantastica realidad. Barcelona siempre me estimula, es la ciudad de mis amigas, donde veo que todo puede pasar.
¿Segiras con la historia otro dia?
Muchas gracias por los consejos
~
¿Segiras con la historia otro dia?
Muchas gracias por los consejos
~
Comentario:
¡Que miedo!. Estoy alucinado con esta historia que ya no sé si bordéa la realidad o la fantasía, pero que casi me resisto a creer que sea verdad,... Aunque me resisto por... ¿?. Por cierto, me estoy leyendo tranquilamente toda tu producción literaria desde enero. ¿Será esto un intento inútil más de descifrarte?... ¿me permites un beso?.
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Hola!!sólo aprovecho para mandarte saludos, tu blog se me hace como una película, donde tú eres la protagonista que se mueve en los diferentes ambientes y con diferentes personajes.
Un saludo y un brindis!!!
Hip!! =P
Un saludo y un brindis!!!
Hip!! =P
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hay que ver que experiencia oye...pq no me pasaran cosas asi a mi??
El sitio este que describes tiene ambiente Paloma que no veas..
Pobrete el Guillermo este...se quedaria con un pasmo...jejjejeje
Besitos
El sitio este que describes tiene ambiente Paloma que no veas..
Pobrete el Guillermo este...se quedaria con un pasmo...jejjejeje
Besitos
Comentario:
I que vols que digui, gateta?
Has dejado a la gente sin palabras... no hay más que ver, dos horas desde que lo pusiste y no ha contestado aún nadie.
Pues eso, que me encantan tus maullidos.
Has dejado a la gente sin palabras... no hay más que ver, dos horas desde que lo pusiste y no ha contestado aún nadie.
Pues eso, que me encantan tus maullidos.





