logotipo

img_google
DIARIO DE UN TREINTANERO
¿SERÁ POSIBLE SOBREVIVIR CON UN POCO DE DIGNIDAD?
Acerca de
Creo que, a estas alturas, solo hay dos opciones: o quemarse a lo Bonzo o tratar de seguir adelante

Sindicación
 
Tan pronto


Espero que sí, que sigas transitando por este lugar.

Tan pronto y ya necesito saber que estás ahí.





 
Me gusta, no me gusta...
No es que no me gusten las tareas domésticas. De hecho soy bastante marujón, sobre todo si se le añade el componente de mi afición al estudio de los culebrones. El caso es que me gusta mucho cocinar y no descuido otras labores del hogar. Ahora bien, hay una que me disgusta terriblemente y la voy demorando y demorando. Se acumula, pues, ropa en montones que van adquiriendo proporciones ciclópeas. Varios arqueólogos han venido a interesarse, incluso, por restos encontrados bajo esa inmemorial masa de sábanas, camisas y fundas de almohada. Y allí están esos dos objetos malignos, con esa mirada aviesa que me dice que me ponga inmediatamente a la tarea...

Ni siquiera menciono su nombre porque me da yuyu...
 
El dia de los claveles
Vamos de flores. Tras la larga (y como siempre, brillante) serie de H.Solo sobre el dia de la rosa llegamos al día de hoy: 25 de abril. Tras mi reconciliación, que fue muy rápida (es mi post el que ha sido lento en escribirse), pienso en celebrar la fiesta nacional portuguesa. Estoy planeando una comida en la que no falte ni el bacalao ni el vinho verde. A mi, la revolución de los claveles me pilló de muy pequeño en mi ciudad natal y recuerdo más la muerte de un familiar ese mismo día.
Pero siempre me he sentido muy unido al país vecino: creo que cuando nací le dijeron a mi madre:
- Enhorabuena, señora, ha tenido un portugués.
Y en mi adolescencia, una tristeza, uma saudade...
Y después leer a los contemporáneos Saramago, Lobo Antunes y la poesía de Eugenio de Andrade, y a los románticos: Castelo Branco, Almeida Garrett... y a Eça de Queiroz (a quien algunos sólo conocen por El Crimen del Padre Amaro). Y también escuchar a Rodrigo Leao, a Mariza, a Mafalda Arnauth, a Amelia Muge, a Maria Joao (la que está como una cabra, no la pianista, que también). Y la sombra de Amalia Rodrigues, de José "zeca" Afonso, siempre planeando.
Y mis vacaciones allí, desde que tenía tres años hasta el mes pasado. Y mi vida en Oporto.
Y esta semana maldiciendo el hecho de que Madredeus esté actuando en la isla de enfrente y no aquí.
Menos mal que nos queda...