There are plenty more fish in the sea
Me dijo esa frase una amiga, como queriendo consolarme pero no sé. Sí, puede ser verdad que hay mucho más donde elegir, pero hay que tener varias cosas en cuenta sobre los peces:- Primero están los que no dan la talla mínima... ya sabéis, pezqueñines no gracias, pero los pleistocénicos tampoco deben estar sabrosos.
- No todos los peces son comestibles. Hay que tener cuidado con los peces venenosos. Y normalmente los efectos son más peligrosos que los que canta Juan Luis Guerra en "el beso de la ciguatera"
- Aunque ellas sostengan lo contrario, las focas no son peces sino mamíferos marinos (y lo peor: se comen otros peces).
- Todos los peces que hay en el mar constituyen la versión acuática del "ciento volando" de los pájaros. Así que ya puede haber montones que si uno no los sabe pescar...
Las mujeres me persiguen, pero yo soy más rápido
Que nada, que no hay manera. La ragazza no ha dado señales de vida y me da a mi que no va a llamar. Luego está lo de Cristina. Conocí a la susodicha Cristina hace dos o tres meses, cuando estaba haciendo una sustitución en mi trabajo, en concreto e una oficina al otro lado del edificio. La verdad es que había cierto feeling. Pues debía ser nothing more than feelings porque la invité a comer hace un mes y no he vuelto a saber nada. Y seguramente no tengo el cuerpo más deseable del planeta pero, no es por nada, la comida estuvo fantástica: de aperitivo, pulpo a feira, luego un gazpacho estilo extremeño para continuar con salmón marinado con salsa de eneldo y unos crepes rellenos de crema pastelera con salsa de chocolate.En fin, que parece que la maldición que uno tiene con las mujeres va en aumento, ahora ya no me dejan sino que ya ni me cogen.
Entonces, y esto es rigurosamente cierto, ocurrió el suceso de la semana pasada. Estaba yo de vacaciones por el norte de la península con unos amigos y fuimos al cine, sí esos cines que hay frente al Museo de San Telmo. Era la última de Woody Allen y al acabar, encienden las luces cuando están los títulos de créditos y el escaso público comienza a levantarse. Entre ellos, una mujer que no podía sino estar sacada de un cuadro de Dante Gabriel Rossetti. De una rara belleza y peinada, incluso vestida con ese aire victoriano entre angelical y seductor. Y nosotros, claro, tan intelectuales, leyendo quien había hecho de ayudante de maquillaje en la peli mientras la mujer de mis sueños se alejaba de mí. Como siempre.Vacaciones frías
Desde luego que tenía imaginadas otras vacaciones para este año. Tenía imaginadas tantas cosas, pero bueno, parece que últimamente la realidad impone el veto a todos mis anhelos. Voy a tratar, entonces, de no flagelarme más. Como, en todo caso, hay que despejarse un poco, aun con el frio amenazante en la piel de toro, voy a darme una semana de vacaciones.

En previsión de lo que me esperaba y de un evento que tengo hoy y mañana y requiere de mi voz, tuve a bien ponerme fatal de gripes y toses hace diez días y aún sigo así. Ninguna terapia hasta el momento me ha servido pero hay que seguir adelante. Aunque no puedo, entre bambalinas, evitar acordarme de otras actividades artísticas anteriores pero, no, como decía, vamos a dejar de flagelarnos.
Feliz semana a todos

En previsión de lo que me esperaba y de un evento que tengo hoy y mañana y requiere de mi voz, tuve a bien ponerme fatal de gripes y toses hace diez días y aún sigo así. Ninguna terapia hasta el momento me ha servido pero hay que seguir adelante. Aunque no puedo, entre bambalinas, evitar acordarme de otras actividades artísticas anteriores pero, no, como decía, vamos a dejar de flagelarnos.
Feliz semana a todos
La dama de Shallot

H.Solo me brindó el famoso testigo, para que mostrara como es mi fondo de pantalla... y no puedo negarme. Aunque supongo que esto será otra decepción más que provoca mi persona.
Este cuadro de Waterhouse, la dama de Shallot, está basado en un poema de Tennyson.
"...Y yendo su proa a la deriva
entre campos y colinas de sauces,
oyeron cantar su última canción,
a la Dama de Shallot..."
Si, lo reconozco, soy un romántico.
En ausencia de pareja
Debe ser casualidad pero basta que uno esté solo y abandonado para ver alrededor a todas y/o todos besándose y abrazándose. Parece que todo el mundo está emparejado menos yo. He oído ya que esto son imaginaciones mías, como cuando la que quiere tener un niño ve montones de embarazadas allá donde va. Pues no; esto no es producto de mi imaginación, esto es más real que la gripe del pollo.
Y no parece haber límites. Este fin de semana asistí a una boda familiar: él 66, ella 57. O sea que hasta los carcamales están en plena luna de miel, como en el Barco del Amor. Y así queda uno en evidencia, solterón recalcitrante, pero sin vocación, que es lo peor.

Y luego está lo que se supone que es mi paño de lágrimas: vosotros, blogeros. Pues no, Wen todo el día meliflua con su amorcito, H.Solo con montones de ofertas femeninas, La Amante que se pega cada revolcón… en fin, que así no hay quien pueda.
Y encima el destino es cruel conmigo y el otro día en el avión me coloca al lado una maciza ragazza, llamada, para más INRI, Valentina. Y, yo la traigo a la ciudad, la ayudo a buscar alojamiento, la invito a un café (toma un zumo porque aquí en mi isla redonda el café es manifiestamente mejorable) y le dejo mi número de teléfono por si necesita algo en este nuevo e inhóspito territorio para ella.
Y, claro, no la he vuelto a ver. Se admiten apuestas sobre si me llamará o no. De momento van 1 contra 5.
Y no parece haber límites. Este fin de semana asistí a una boda familiar: él 66, ella 57. O sea que hasta los carcamales están en plena luna de miel, como en el Barco del Amor. Y así queda uno en evidencia, solterón recalcitrante, pero sin vocación, que es lo peor.
Y luego está lo que se supone que es mi paño de lágrimas: vosotros, blogeros. Pues no, Wen todo el día meliflua con su amorcito, H.Solo con montones de ofertas femeninas, La Amante que se pega cada revolcón… en fin, que así no hay quien pueda.
Y encima el destino es cruel conmigo y el otro día en el avión me coloca al lado una maciza ragazza, llamada, para más INRI, Valentina. Y, yo la traigo a la ciudad, la ayudo a buscar alojamiento, la invito a un café (toma un zumo porque aquí en mi isla redonda el café es manifiestamente mejorable) y le dejo mi número de teléfono por si necesita algo en este nuevo e inhóspito territorio para ella.
Y, claro, no la he vuelto a ver. Se admiten apuestas sobre si me llamará o no. De momento van 1 contra 5.





