Blogs.ya.com Quitar publicidad
DIARIO DE UN TREINTANERO
¿SERÁ POSIBLE SOBREVIVIR CON UN POCO DE DIGNIDAD?
Acerca de
Creo que, a estas alturas, solo hay dos opciones: o quemarse a lo Bonzo o tratar de seguir adelante

Sindicación
 
Ante todo

De inspiración ando un poco mal últimamente...

peor que de dinero...

pero trato de mantener la calma...

y no crean que me olvido de ustedes...

y si se pasan por aquí, lo cual agradezco muchísimo...

lean que les deseo que el año que en un par de horas va a comenzar sea magnífico para todos y que sean muy felices.
 
Regalo mi televisor
Y no es porque esté harto de oír hablar de Mayte Zaldívar, que también. Y de la boda fallida de la octogenaria actriz italiana y el joven empresario catalán mejor ni hablar…

Pero no, no es por eso. Es que la isla redonda e incluso la pequeña piel de toro me están dando bastante claustrofobia. Una vez definí una ciudad grande como “aquel sitio donde es improbable que te encuentres a una ex novia por la calle”. Es decir, un lugar adorable.

Ayer pongo la tele y aparece G., una de mis ex, hablando sin parar en una tertulia de una de esas cadenas de emisoras locales. Y de verdad: no soy famoso ni conozco gente famosa. No lo entiendo. Lo mismo es que todo el mundo sale por la tele. Entonces me acuesto intentando olvidar y no duermo últimamente muy bien, la verdad.

Pues me levanto y pongo la tele mientras desayuno y, ¡Zas! , ahí está L., que, para los que no sigan con atención este blog, es la chica que se me abalanzó en abril y casi me arranca la lengua del muerdo en un garito. Esta vez era en las noticias regionales de TVE 1.
Qué está pasando? Se tratará de una confabulación contra mi? Será todo fruto de mi mente enfermiza?

Pues no: llamo a la Chica del Este y me confirma que ha visto a L. en la tele también.
Vale que L. vive cerca, pero ni siquiera me libro de las que viven a dos mil kilómetros. Estoy harto de tanto pasado. Como dice el tango, tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida. Me gustaría un poco de presente, por una vez. Y parece que presente no tengo ninguno (mejor ni pensar en el futuro)

Ya me da miedo poner la tele. Quien la quiera puede venir a buscarla a la isla redonda pero, cuidado, da igual que actúen con sigilo: todo el mundo se va a enterar.