Gerardo Mediavilla, especialista en Mobbing y autor de "¿Por qué la han tomado conmigo?. Casos reales de mobbing" aporta un punto de vista más con su libro, a la escasa literatura existente en español respecto a estos temas.
Contrarrestar el acoso laboral
"En el trabajo uno es lo que hace. Los acosadores te quitan lo que haces en tu trabajo. Así que si se tiene una actividad personal en la que desarrollarse, la poesía, la hípica, hacer muebles o cualquier cosa, pues es importante desarrollarse en esos espacios para así contrarrestar el efecto negativo de lo que ocurra en el entorno laboral. Se puede perder la identidad laboral, pero no la que se tiene en la vida. Es importante pedir ayuda, hacer que los tuyos te quieran más, te den más para ti. En el trabajo te dirán que no eres un buen profesional, pero en la vida privada se debe buscar el mejor bienestar posible. Por otro lado está el hecho de que del mobbing solamente se sale luchando contra él. No se puede esperar a que solucione, porque cuando un grupo se pone en pie de guerra contra alguien, es una maquinaria bélica que no se detiene. Otra cosa es aceptar el hecho de que en el mobbing no hay victoria, solo existen diferentes grados de derrota, claro está que se trata de perder lo menos posible.
El mobbing es clandestino, a veces es muy difícil detectarlo. En algunos países hay un caldo de cultivo social al respecto. Aún así no hay ningún tipo de normativa por ahora.Ya existe una conciencia social al respecto, pero cuando se trata de algo institucional, que emana de la propia empresa, no hay ninguna conciencia, la mayoría de los juicios por estos motivos se pierden. Es importante que se haga una normativa para que cuando una persona vaya a un psiquiatra a solicitar ayuda al respecto, este sepa que esa persona tiene unas razones concretas que le apoyan legalmente. Es importante saber que, estadísticamente, una de cada tres personas va a estar, a lo largo de su vida, afectada en más o menos grado por una situación laboral de este tipo."
El número de aquellos que tienen derecho a escuchar y a mirar no cesa de aumentar, mientras que se reduce vertiginosamente la cantidad de los que poseen el privilegio de informar, de expresarse, de crear. La dictadura única, impone en todas partes un mismo modo de vida, y confiere el título de ciudadano ejemplar al consumidor dócil, a escala planetaria, con arreglo a un modelo propuesto para la televisión comercial norteamericana.
El ejemplo de la mayor televisión pública europea está muy lejos de haberse internacionalizado; en revancha, las cuatro esquinas del globo y la propia Europa, han resultado conquistadas por ese venenoso coctel de sangre, de Valium y de publicidad que caracteriza a la televisión privada de los Estados Unidos.
En ese mismo mundo sin alma que nos presentan los medios como el único posible, los mercados han sustituido a los pueblos; los consumidores a los ciudadanos, las empresas a las naciones y a las ciudades. Las competencias comerciales a las relaciones humanas. Nunca antes la economía mundial fue tan poco democrática, y jamás el mundo más escandalosamente injusto. Las desigualdades, según las cifras de las Naciones Unidas y el Banco Mundial, se han duplicado.
Ese mundo, paradisíaco para algunos e infernal para la mayoría está marcado con hierro rojo por una paradoja. En primer lugar, la economía mundial necesita un mercado en perpetua expansión para que las tasas de beneficio no se desplomen. Al propio tiempo precisa, por idénticas razones, de brazos que trabajen a precios de miseria en los países del Sur y del Este.
Segunda paradoja, corolario de la primera: el Norte dicta, de manera cada vez más autoritaria, órdenes a esos países del Sur y del Este para que importen y consuman más, pero lo que en ellos se multiplica son las mafias, la corrupción y la inseguridad. Las neo-sociedades de consumo emiten mensajes de muerte. La varita mágica de los créditos, la deuda externa que se hincha hasta la explosión permite procurar nuevos productos inútiles a la mayoría de los consumidores. La televisión se encarga de transformar en necesidades reales las demandas artificiales que el Norte inventa sin cesar y que expande exitosamente en todo el mundo. Incluso, en las heladas aguas del mercado, los náufragos son más numerosos que los que disfrutan de la travesía.
Fragmento de "Hacia una sociedad de la incomunicación", Eduardo Galeano
Dime, del tiempo resonando
en tu esfera parcial y dulce
no oyes acaso el sordo gemido?
No sientes de lenta manera,
en trabajo trémulo y ávido,
la insistente noche que vuelve?
Secas sales y sangres aéreas,
atropellado correr ríos,
temblando el testigo constata.
Aumento oscuro de paredes,
crecimiento brusco de puertas,
delirante población de estímulos,
circulaciones implacables.
Alrededor, de infinito modo,
en propaganda interminable,
de hocico armado y definido
el espacio hierve y se puebla.
No oyes la constante victoria
en la carrera de los seres
del tiempo, lento como el fuego,
seguro y espeso y hercúleo,
acumulando su volumen
y añadiendo su triste hebra?
Como una planta perpetua aumenta
su delgado y pálido hilo
mojado de gotas que caen
sin sonido en la soledad.
Pablo Neruda
1 pollo entero,
2 chorizos caseros,
2 dientes de ajo,
1 cebolla,
perejil,
1 pimiento verde,
1 vaso de vino blanco,
1 vaso de agua
1 vaso de aceite de oliva,
un buen racimo de uvas,
sal y pimienta.
Limpiamos bien el pollo por dentro y lo salpimentamos. Con la cebolla, el ajo, el perejil y el pimiento verde muy picado, hacemos un sofrito al que añadiremos los chorizos desmenuzados cuando éste se haya hecho. A continuación rellenamos el pollo con el sofrito y una media docena de uvas y cerramos la parte trasera de éste.
Lo colocamos en una fuente de horno agregándole el vaso de aceite, el de vino y el de agua y lo metemos en el horno a 200ºC. Al cabo de 30 minutos le añadimos a la fuente unas 24 uvas aproximadamente y dejamos que se haga durante una media hora mas.
Se sirve en una bandeja junto con las uvas.
Fácil y delicioso
"Si no gana Euskadi, que gane Rusia". Así se expresó el presidente del PNV, al partido de semifinales que enfrentó a la selección española de fútbol con Rusia.
Dos días después de la victoria de España en la Eurocopa, Urkullu ha eliminado ahora la interpretación política de un evento futbolístico y se ha limitado a lo estrictamente deportivo.
"Tengo que decir que la selección española ha sido la campeona de Europa porque ha jugado fenomenal y ha sido la mejor", ha afirmado Urkullu, quien ha expresado sus "felicitaciones sinceras".
En la previa del partido contra Rusia, fueron varios los diputados que expresaron sus deseo de que España perdiera.
Al presidente del PNV se sumó, por ejemplo, Joan Tardá (ERC), quien expresó que el resultado "que le gustaría no gustaría a los españoles".
Por su parte, el peneuvista Josu Erkoreka vaticinó un 2-1 en contra de España











