Las otras miradas
" Hay que ver el revuelo que tienen montaó el genero masculino - eso si: en petite comité - por la mayoría de mujeres con cartera ministerial. Esto no hace otra cosa que demostrar que Zapatero tenía razón, hay que empezar por arriba para que la igualdad se desparrame hacia abajo, aunque yo más que igualdad recalcaría en "equidad", es decir: el mismo valor. La personas tienen o no talento - respecto a esta u otra disciplina -, y por lo tanto no cabe entrar en disquisiciones sobre el genero.
Desde luego espero que el genero marque otra forma de gobernar, por mucho que la derecha (tan rancia y casposa) ladre, como ya lo ha hecho la esposísima Aznar, que salvo el contrato social llamado matrimonio, ya no les une nada... si es que se me entiende.
A mi me divierte todo este revuelo en privado (ya que en público desarrollan lo politicamente correcto, of course) porque puedo comprobar como todos aquellos que yo creía más avanzados en el tema de "equidad", resbalan ante "esa mayoría" que les cuesta digerir. Porque una cosa es que haya igualdad en número de ministros y ministras, y otra muy distinta que haya mayoría del genero que, hasta ahora, era minoritario en los puestos de poder.
Ahora ya no les quedaran más "peros" a las empresas y holdings para aplicar la Ley de Igualdad en sus cupulas ejecutivas.
Algo empieza a cambiar en este país, por el momento es muy sutil, pero la posibilidad de que cualquier compañera de trabajo pueda llagar a ser ministra, cambia el punto de vista, se quiera o no. Y cuando se les señala a los varones que pueden acariciar la idea de que sus hijas podrán llegar a ser ministras o, incluso, presidentas de un gobierno, le hace ver a sus hijas y a su necesaria formación, de otro modo.
Si, algo está cambiando... y eso me hace sonreír. "
(Imagen: "La Danse", Henri Matisse)
(Música: "Winning Women", Rihanna & Nicole Scherzinger)
Desde luego espero que el genero marque otra forma de gobernar, por mucho que la derecha (tan rancia y casposa) ladre, como ya lo ha hecho la esposísima Aznar, que salvo el contrato social llamado matrimonio, ya no les une nada... si es que se me entiende.
A mi me divierte todo este revuelo en privado (ya que en público desarrollan lo politicamente correcto, of course) porque puedo comprobar como todos aquellos que yo creía más avanzados en el tema de "equidad", resbalan ante "esa mayoría" que les cuesta digerir. Porque una cosa es que haya igualdad en número de ministros y ministras, y otra muy distinta que haya mayoría del genero que, hasta ahora, era minoritario en los puestos de poder.
Ahora ya no les quedaran más "peros" a las empresas y holdings para aplicar la Ley de Igualdad en sus cupulas ejecutivas.
Algo empieza a cambiar en este país, por el momento es muy sutil, pero la posibilidad de que cualquier compañera de trabajo pueda llagar a ser ministra, cambia el punto de vista, se quiera o no. Y cuando se les señala a los varones que pueden acariciar la idea de que sus hijas podrán llegar a ser ministras o, incluso, presidentas de un gobierno, le hace ver a sus hijas y a su necesaria formación, de otro modo.
Si, algo está cambiando... y eso me hace sonreír. "
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