Abril en Lisboa
En el mes de abril hay dos acontecimientos para recordar, el 14 de abril en España y el 25 de Abril en Portugal. La "Revoluçao dos cravos" fue el movimiento popular que expulso al fascismo y que mostró la hermosa explosión de un pueblo y sus anhelos de libertad. Un cambio de rumbo henchido de alegría y de ilusión... como la ternura de aquella vieja foto, donde un niño ofrece un clavel a un soldado para el cañón de su fusil.
Portugal, era un país donde no pasaba nada interesante. Un país tranquilo bajo la dictadura de Salazar, continuada por su pupilo Caetano. Un país sumido en un silencio triste y opaco que lo envolvía todo. Por eso aquella noche primaveral del 25 de abril de 1974 nadie podía imaginar que sería devuelta la libertad que en no era conocida en prácticamente toda su historia.
"Grândola, vila morena", compuesta por José "Zeca" Afonso, salto a la fama al ser la escogida como señal para la salida a la calle de las tropas de Lisboa y emitida en el programa "Límite", de Radio Renascença. Fue la confirmación del avance hacia la Revolución. (Aunque menos conocida, la primera de las dos señales fue la canción de Paulo Carvalho "E despois do adeus", emitida a las 23 horas.)
Comenzaron así, unas páginas donde este fenómeno político fascino a la mayor parte del mundo, y Portugal se lleno de alegría y orgullo. La gente en las calles lisboetas mostraba una calidad humana increíble, con una madurez cívica que causo asombró en toda Europa
(Música: "Grandola Vila morena", José "Zeca" Afonso)
Portugal, era un país donde no pasaba nada interesante. Un país tranquilo bajo la dictadura de Salazar, continuada por su pupilo Caetano. Un país sumido en un silencio triste y opaco que lo envolvía todo. Por eso aquella noche primaveral del 25 de abril de 1974 nadie podía imaginar que sería devuelta la libertad que en no era conocida en prácticamente toda su historia.
"Grândola, vila morena", compuesta por José "Zeca" Afonso, salto a la fama al ser la escogida como señal para la salida a la calle de las tropas de Lisboa y emitida en el programa "Límite", de Radio Renascença. Fue la confirmación del avance hacia la Revolución. (Aunque menos conocida, la primera de las dos señales fue la canción de Paulo Carvalho "E despois do adeus", emitida a las 23 horas.)
Comenzaron así, unas páginas donde este fenómeno político fascino a la mayor parte del mundo, y Portugal se lleno de alegría y orgullo. La gente en las calles lisboetas mostraba una calidad humana increíble, con una madurez cívica que causo asombró en toda Europa






