Los neocon o el nuevo fascismo
"Los movimientos fascistas actuales significativos son, en primer lugar, esencialmente pro-oligárquicos y actuan en contra de las instituciones y fuerzas intelectuales de esa forma soberana moderna de Estado nacional que se basa en el principio del bienestar general, y, en segundo lugar, las fuerzas opuestas basadas en nociones de la sociedad y el derecho.", Lyndon LaRouche
"El fascismo es una forma de ideología de extrema derecha que celebra a la nación o raza como una comunidad orgánica que trasciende todas las otras lealtades. Enfatiza un mito de renacimiento nacional después de un período de declinación o desaceleración económica. Para este fin, el fascismo llama a una "revolución moral" contra los signos del decaimiento moral tales como el individualismo y materialismo, y busca purgar fuerzas o grupos "foráneos" que amenazan la comunidad orgánica. El fascismo tiende a celebrar la masculinidad y la juventud y unidad moral-ideológica. Con frecuencia, pero no siempre, promueve doctrinas de superioridad, y expansión económica que, en algunos casos puede tener tintes de imperialismo. Al mismo tiempo, los fascistas podrían abrazar una forma de internacionalismo ya sea basado en solidaridad entre iguales o ideológica a través de los límites nacionales. Por lo general, el fascismo propugna abiertamente la supremacía masculina, aunque a veces podría también promover la solidaridad femenina y nuevas oportunidades para las mujeres de la nación privilegiada.
El acercamiento a la política del fascismo es tanto populista - en el sentido de que busca activar "la gente" como un todo contra los opresores o enemigos percibidos -, y elitista - en el sentido de que manipula la voluntad de la gente encarnada en un grupo selecto, o frecuentemente un líder supremo, del cual la autoridad procede hacia abajo -.
El fascismo busca organizar movimientos de masas guiadas en un intento por hacerse con el poder del estado. Busca subordinar forzosamente todas las esferas de la sociedad a su visión ideológica de comunidad orgánica, usualmente a través de un estado totalitario o pseudototalitario a través del "pensamiento único. Tanto como un movimiento así como como un régimen, el fascismo usa las organizaciones de masas como un sistema de integración y control, y crea crísis imaginaris como metódo de utilización del miedo y la inseguridad en los ciudadanos y, de este modo, orquestar y organizar una usa la dichos médios de oposición para desgastar al adversario y suprimir todo tipo de pensamiento plural y así obtener el poder, aunque la escala de esta "violencia canalizada" varía ampliamente.
El fascismo es hostil al socialismo, liberalismo e incluso el conservadurismo, si bien toma prestados conceptos y prácticas de estos tres. El fascismo rechaza los principios de la lucha de clases y el internacionalismo de los trabajadores viéndolos como amenazas para la unidad nacional, aunque se aprovecha de quejas reales contra los capitalistas y terratenientes a través de chivos expiatorios o teorías conspirativas de aspecto radical. El fascismo rechaza las doctrinas liberales de derechos y autonomía individual, pluralismo político, y gobierno representativo, si bien utiliza la participación popular en la política, usando canales parlamentarios en su búsqueda de poder. Su visión de un "Nuevo Orden" choca contra el apego conservativo a las jerarquías e instituciones basadas en la tradición, si bien el fascismo frecuentemente romantiza el pasado cómo inspiración para el renacimiento nacional.
El fascismo tiene una relación compleja con las elites establecidas y la derecha no-fascista. Nunca es un mero títere de las clases dominantes, sino un movimiento autónomo con su propia base social. En la práctica, el fascismo defiende el capitalismo contra la inestabilidad y la izquierda, pero también sigue una agenda que a veces choca con los intereses del capitalismo de modos significantes. Ha habido mucha cooperación, competición, e interacción entre el fascismo y otras secciones de la derecha, produciendo varios movimientos híbridos y regímenes, y es la aglutinación de las fuerzas de la derecha más reaccionaria la que da como resultado dichos híbridos con esas características.
El fascismo moderno, se ha adaptado al medio con un disfraz casi camaleonico utilizando el populismo. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder.
En dicho lider de perfil fascista, pueden encontrarse en su discurso y gesto los siguientes rasgos:
- Exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase
- Tiende a suprimir la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo.
- Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la crispación, la y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común real o imaginario, interior o exterior, que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irracional, a fin de lograr la unidad y adhesión de la población. "
"El signo de los tiempos", Matthew N. Lyons
Dedicado a mi amigo Toño, para que no se olvide de que no sólo existen los sapitos, también los camaleones existen.
(Imagen: "Hijo del hombre", René Magritte)
(Música: "Blowin' in the Wind", Bob Dylan)
"El fascismo es una forma de ideología de extrema derecha que celebra a la nación o raza como una comunidad orgánica que trasciende todas las otras lealtades. Enfatiza un mito de renacimiento nacional después de un período de declinación o desaceleración económica. Para este fin, el fascismo llama a una "revolución moral" contra los signos del decaimiento moral tales como el individualismo y materialismo, y busca purgar fuerzas o grupos "foráneos" que amenazan la comunidad orgánica. El fascismo tiende a celebrar la masculinidad y la juventud y unidad moral-ideológica. Con frecuencia, pero no siempre, promueve doctrinas de superioridad, y expansión económica que, en algunos casos puede tener tintes de imperialismo. Al mismo tiempo, los fascistas podrían abrazar una forma de internacionalismo ya sea basado en solidaridad entre iguales o ideológica a través de los límites nacionales. Por lo general, el fascismo propugna abiertamente la supremacía masculina, aunque a veces podría también promover la solidaridad femenina y nuevas oportunidades para las mujeres de la nación privilegiada.
El acercamiento a la política del fascismo es tanto populista - en el sentido de que busca activar "la gente" como un todo contra los opresores o enemigos percibidos -, y elitista - en el sentido de que manipula la voluntad de la gente encarnada en un grupo selecto, o frecuentemente un líder supremo, del cual la autoridad procede hacia abajo -.
El fascismo busca organizar movimientos de masas guiadas en un intento por hacerse con el poder del estado. Busca subordinar forzosamente todas las esferas de la sociedad a su visión ideológica de comunidad orgánica, usualmente a través de un estado totalitario o pseudototalitario a través del "pensamiento único. Tanto como un movimiento así como como un régimen, el fascismo usa las organizaciones de masas como un sistema de integración y control, y crea crísis imaginaris como metódo de utilización del miedo y la inseguridad en los ciudadanos y, de este modo, orquestar y organizar una usa la dichos médios de oposición para desgastar al adversario y suprimir todo tipo de pensamiento plural y así obtener el poder, aunque la escala de esta "violencia canalizada" varía ampliamente.
El fascismo es hostil al socialismo, liberalismo e incluso el conservadurismo, si bien toma prestados conceptos y prácticas de estos tres. El fascismo rechaza los principios de la lucha de clases y el internacionalismo de los trabajadores viéndolos como amenazas para la unidad nacional, aunque se aprovecha de quejas reales contra los capitalistas y terratenientes a través de chivos expiatorios o teorías conspirativas de aspecto radical. El fascismo rechaza las doctrinas liberales de derechos y autonomía individual, pluralismo político, y gobierno representativo, si bien utiliza la participación popular en la política, usando canales parlamentarios en su búsqueda de poder. Su visión de un "Nuevo Orden" choca contra el apego conservativo a las jerarquías e instituciones basadas en la tradición, si bien el fascismo frecuentemente romantiza el pasado cómo inspiración para el renacimiento nacional.
El fascismo tiene una relación compleja con las elites establecidas y la derecha no-fascista. Nunca es un mero títere de las clases dominantes, sino un movimiento autónomo con su propia base social. En la práctica, el fascismo defiende el capitalismo contra la inestabilidad y la izquierda, pero también sigue una agenda que a veces choca con los intereses del capitalismo de modos significantes. Ha habido mucha cooperación, competición, e interacción entre el fascismo y otras secciones de la derecha, produciendo varios movimientos híbridos y regímenes, y es la aglutinación de las fuerzas de la derecha más reaccionaria la que da como resultado dichos híbridos con esas características.
El fascismo moderno, se ha adaptado al medio con un disfraz casi camaleonico utilizando el populismo. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder.
En dicho lider de perfil fascista, pueden encontrarse en su discurso y gesto los siguientes rasgos:
- Exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase
- Tiende a suprimir la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo.
- Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la crispación, la y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común real o imaginario, interior o exterior, que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irracional, a fin de lograr la unidad y adhesión de la población. "
"El signo de los tiempos", Matthew N. Lyons
Dedicado a mi amigo Toño, para que no se olvide de que no sólo existen los sapitos, también los camaleones existen.






