Si non vivis sic et sentis...
... aliquando senties sicut vivis.
Siempre que enumeramos cualidades que deseamos encontrar en los demás o que nos gustaría poseer, seguramente enunciaremos como primera a la Honestidad, porque garantiza la confianza, seguridad, sinceridad y confidencia, en una palabra: INTEGRIDAD.
Pero para ser honestos con los demás, primero hemos de serlo con nosotros mismos y tener claro que la honestidad es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta que se observa, es decir, si queremos ser Honestos, debemos empezar por enfrentar las posibles incoherencias entre lo que decimos y lo que hacemos buscando la manera más eficaz de superarlas, ya con acciones que nos lleven a mejorar todo aquello que afecta a nuestras actitudes frente a los demás así como asumir las consecuencias de nuestros actos y rectificando cada vez que nos equivocamos y/o explicando porque nos reafirmamos en ellos, ya que, a veces, la sinceridad en una respuesta requerida puede llevar a equívocos.
Pero primero hay que tener claro es cuales son las actitudes deshonestas:
- La hipocresía, la simulación (aparentando una personalidad que no se tiene para ganarse la estimación de los demás)
- La mentira continuada
- La indiscreción (No guardar la confidencia de algún asunto que nos hayan confiado)
- El incumplimiento de la palabra dada (incumpliendo los compromisos voluntariamente adquiridos)
- Desmerecer a los demás como método de autodefensa (ocultando nuestras inseguridades de este modo)
- Aprovecharse de situaciones confusas y con falta de información.
- Prejuzgar a los que nos resultan inconvenientes por sus ideas u opiniones.
- No respetar a los demás.
Y conocer las premisas necesarias para vivir con Honestidad:
- Eliminar la impostura en nuestras relaciones.
- Guardar como propio el secreto de la información que se nos facilita en confidencia.
- Señalar con firmeza el grave error que se comete al hacer difamaciones (sobre todo de aquellos que no están presentes, por mucho que nos hayan molestado)
- Ser sinceros y fieles a las promesas hechas
- Evitar sacar provecho u obtener un beneficio a costa de las debilidades o ignorancia.
- No juzgar con ligereza las actuaciones de los demás.
- Devolver con diligencia las cosas que no nos pertenecen y restituir todo aquello que de manera involuntaria o por descuido hayamos dañado.
La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás y proporciona una vida de apertura, confianza y sinceridad, expresando de este modo una sana disposición de convivencia.
(Imagen: "Woman blues", Layla Anwar)
(Música: "Honesty", Billy Joel)
Siempre que enumeramos cualidades que deseamos encontrar en los demás o que nos gustaría poseer, seguramente enunciaremos como primera a la Honestidad, porque garantiza la confianza, seguridad, sinceridad y confidencia, en una palabra: INTEGRIDAD.
Pero para ser honestos con los demás, primero hemos de serlo con nosotros mismos y tener claro que la honestidad es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta que se observa, es decir, si queremos ser Honestos, debemos empezar por enfrentar las posibles incoherencias entre lo que decimos y lo que hacemos buscando la manera más eficaz de superarlas, ya con acciones que nos lleven a mejorar todo aquello que afecta a nuestras actitudes frente a los demás así como asumir las consecuencias de nuestros actos y rectificando cada vez que nos equivocamos y/o explicando porque nos reafirmamos en ellos, ya que, a veces, la sinceridad en una respuesta requerida puede llevar a equívocos.
Pero primero hay que tener claro es cuales son las actitudes deshonestas:
- La hipocresía, la simulación (aparentando una personalidad que no se tiene para ganarse la estimación de los demás)
- La mentira continuada
- La indiscreción (No guardar la confidencia de algún asunto que nos hayan confiado)
- El incumplimiento de la palabra dada (incumpliendo los compromisos voluntariamente adquiridos)
- Desmerecer a los demás como método de autodefensa (ocultando nuestras inseguridades de este modo)
- Aprovecharse de situaciones confusas y con falta de información.
- Prejuzgar a los que nos resultan inconvenientes por sus ideas u opiniones.
- No respetar a los demás.
Y conocer las premisas necesarias para vivir con Honestidad:
- Eliminar la impostura en nuestras relaciones.
- Guardar como propio el secreto de la información que se nos facilita en confidencia.
- Señalar con firmeza el grave error que se comete al hacer difamaciones (sobre todo de aquellos que no están presentes, por mucho que nos hayan molestado)
- Ser sinceros y fieles a las promesas hechas
- Evitar sacar provecho u obtener un beneficio a costa de las debilidades o ignorancia.
- No juzgar con ligereza las actuaciones de los demás.
- Devolver con diligencia las cosas que no nos pertenecen y restituir todo aquello que de manera involuntaria o por descuido hayamos dañado.
La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás y proporciona una vida de apertura, confianza y sinceridad, expresando de este modo una sana disposición de convivencia.






