Bacanal
Volver al Asador de Aranda en Santander es reencontrarse con la buena mesa y sobre todo con la piedra de toque de la cocina castellana: El lechazo en su entera expresión.
Adriana es reacia casi siempre a la deliciosa casquería que ofrece el lechazo. Las mollejas y los riñones siempre se toman como entrante del cuarto de lechazo (ayer sólo una ración ya que llegamos a comer pasadas las tres y media y se habian agotado las existencias). Tambien optamos por una ración de cecina y nos obsequiaron con un aperitivo de puding de verduras y gazpacho que entonó en su justa medida. Como es obvio se regó todo esto con Austum, un Ribera de Duero joven que a pesar de estar bien ensamblado no resultó nada sorpresivo.Más bien discreto.
Tras hacer unas compras y regresar a San Vicente los rusos se presentaron en casa con dos botellas de Oscar Tobia reserva, un vino que al parecer el Consejo Regulador de Rioja esta usando como estandarte en sus promociones. Realmente bueno, un vino que por momentos se abre y muestra nuevos matices a cada sorbo.
Como colofón un picoteo informal en Cofiño de Caviedes. Callos, asadurilla... Esta gente tiene un motor de explosión por estomago. Se tomaron dos vinos excepcionales. El primero un Quinta Quietud, un cien por cien tinta de toro, bien domado y expresivo,quiza con una tanicidad onerosa pero buena elección con la comida. Después un Finca Sandoval, manchuela, sin lugar a dudas un buen remate, una syrah muy redonda.
Lo de la Gran Cata que iba a hacer en mi casa es un proyecto que no llega a ver la luz y parece ser que solo los rusos se animan de vez en cuando a tomar unas botellas. Entre las últimas adquisiciones de mi bodega particular estan el Emeritus 2000 y Rl Rincon, ambos del Dominio de Valdepusa, un par de botellas de Carmelo Rodero Reserva y otro par de Mas Farreny, un merlot de Martí Serdá y un Valtarreña tambien de Bodegas Carmelo Rodero que se ha alzado este año con el Zarcillo de Oro. Estoy deseoso de compartirlas asi que ya sabeis por donde pasaros.
Adriana es reacia casi siempre a la deliciosa casquería que ofrece el lechazo. Las mollejas y los riñones siempre se toman como entrante del cuarto de lechazo (ayer sólo una ración ya que llegamos a comer pasadas las tres y media y se habian agotado las existencias). Tambien optamos por una ración de cecina y nos obsequiaron con un aperitivo de puding de verduras y gazpacho que entonó en su justa medida. Como es obvio se regó todo esto con Austum, un Ribera de Duero joven que a pesar de estar bien ensamblado no resultó nada sorpresivo.Más bien discreto.
Tras hacer unas compras y regresar a San Vicente los rusos se presentaron en casa con dos botellas de Oscar Tobia reserva, un vino que al parecer el Consejo Regulador de Rioja esta usando como estandarte en sus promociones. Realmente bueno, un vino que por momentos se abre y muestra nuevos matices a cada sorbo.
Como colofón un picoteo informal en Cofiño de Caviedes. Callos, asadurilla... Esta gente tiene un motor de explosión por estomago. Se tomaron dos vinos excepcionales. El primero un Quinta Quietud, un cien por cien tinta de toro, bien domado y expresivo,quiza con una tanicidad onerosa pero buena elección con la comida. Después un Finca Sandoval, manchuela, sin lugar a dudas un buen remate, una syrah muy redonda.
Lo de la Gran Cata que iba a hacer en mi casa es un proyecto que no llega a ver la luz y parece ser que solo los rusos se animan de vez en cuando a tomar unas botellas. Entre las últimas adquisiciones de mi bodega particular estan el Emeritus 2000 y Rl Rincon, ambos del Dominio de Valdepusa, un par de botellas de Carmelo Rodero Reserva y otro par de Mas Farreny, un merlot de Martí Serdá y un Valtarreña tambien de Bodegas Carmelo Rodero que se ha alzado este año con el Zarcillo de Oro. Estoy deseoso de compartirlas asi que ya sabeis por donde pasaros.
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