Sólo para Nostálgicos
Hace ya trece años de la Exposición Universal de Sevilla, ese espacio que tanto me maravillo con mis catorce añitos. Como con los antiguos amores desecho las puñaladas y me quedo con lo bello. Más alla de que fuera el vehiculo oportuno para que muchos arribistas se llenaran los bolsillos, de que había que hacer un esfuerzo para obviar las imperantes necesidades del exterior (y del interior) entre tanto "despilfarro" y de muchos otros peros me quedo con la maravillosa impresión que me produjo adentrarme en la Cartuja y ver pabellones de diferentes paises y diferentes culturas, en el que era mi primer viaje sin mi familia. En una edad en la que todo estaba por descubrir estaba en mitad de un mundo pequeño, en cuya artificialidad no reparé hasta años despues.
Hoy en dia apenas quedan referencias (sorprendentemente ni si quiera en internet) de aquel evento. En esta página os podeis enterar de la historia de la expo y en lo que se ha convertido la Isla de la Cartuja despues de ella.
Yo cada vez que me acerco a Sevilla oteo con nostalgia la Cartuja. Creo que será mejor no volver allí y mantener el recuerdo de lo que fue e incluso imaginarme lo que pudo haber sido en el futuro y no fue.
Hoy en dia apenas quedan referencias (sorprendentemente ni si quiera en internet) de aquel evento. En esta página os podeis enterar de la historia de la expo y en lo que se ha convertido la Isla de la Cartuja despues de ella.
Yo cada vez que me acerco a Sevilla oteo con nostalgia la Cartuja. Creo que será mejor no volver allí y mantener el recuerdo de lo que fue e incluso imaginarme lo que pudo haber sido en el futuro y no fue.
Comentario:
¿Qué pasó...? Parecía que nos íbamos a convertir en modernos,salir de la modorra, ser internacionales.
Desde entonces yo tengo siete pulseras de la China... ahí es nada. Y fotos de mi madre en pantalón corto.
Supongo que no es muy diferente de hace un siglo, cuando bajaban a Puerto Chico a ver al Machichaco... el gran espectáculo... pasen y vean. Pero el circo se va.
No sé. Este poema de Julio Llamazares, habla.
"Aún nada alienta en la alameda de los sueños y ya el carro de los cómicos se aleja lentamente.
Marchan a alimentarse de tristeza en otro pueblo habitado por perros.
Nadie ha salido al camino a romper el silencio. Nadie de los que anoche se reían con cansancio tras las bombillas rojizas de la plaza.
Solamente los perros, pegados a sus ruedas, se resisten al olvido brevemente.
Desde entonces yo tengo siete pulseras de la China... ahí es nada. Y fotos de mi madre en pantalón corto.
Supongo que no es muy diferente de hace un siglo, cuando bajaban a Puerto Chico a ver al Machichaco... el gran espectáculo... pasen y vean. Pero el circo se va.
No sé. Este poema de Julio Llamazares, habla.
"Aún nada alienta en la alameda de los sueños y ya el carro de los cómicos se aleja lentamente.
Marchan a alimentarse de tristeza en otro pueblo habitado por perros.
Nadie ha salido al camino a romper el silencio. Nadie de los que anoche se reían con cansancio tras las bombillas rojizas de la plaza.
Solamente los perros, pegados a sus ruedas, se resisten al olvido brevemente.





