Tartana
Mi coche hace ruido por los cuatro costaos. No es ninguna paranoia. Estoy pensando en llevárselo a Pánchez para que me de su diagnóstico. Es triste e inseguro venir por la autovia y ver que los plásticos suenan y algún que otro metal rechina. Esto en parte viene provocado desde que Fito me dejó de inquilinas las mesas que utilizamos para el Encuentro Sidril en el maletero un par de meses. Quiero una infraestructura más firme. Furgonetas o una pick-up para el Encuentro donde transportar las cajas, las mesas, los borrachos y los mil sacos de pan de Luis. Aun con todo el coche hoy nos llevo a Adriana y a mi a Santander a ver la pelicula "El Lobo". Recomendable. Bien ambientada. Dejandome resquicios de duda sobre la credibilidad de algunos personajes pero a ratos brillante. Aguanta Lancia.
Comentario:
Lo del coche es la ostia, tú! Es un continuo goteo de euros para poder mantenerlo con la esperanza de que no te deje colgado a la altura de Gornazo, en la autovía, con el peligro que ello conlleva. El mío también está ahora donde Panchez. Y es que va a tener razón Pedro. Lo de llevar en el maletero las mesas del encuentro va a tener sus consecuencias.
Lo que pasa es que nos gusta conducir. O será que nos gusta poco andar? Llega un punto en que hasta para comprar el pan o una caja de aspirinas, nos dirigimos inconscientemente a nuestro auto. De hecho, estoy completamente seguro que para una persona que no dependa del coche a diario para trabajar (tu caso, Pedrito...) a la larga es más barato darle el servicio a Aulo. Así todos salimos ganando; Aulo termina de pagar su 406, y uno puede ir tranquilamente al cine y tomarse 6 o 7 tintos por Santander, sin miedo a la retirada de carnet por alcohol en sangre.
Todo es cuestión de papel y lapiz. Si las cuentas salen, propongo una quema masiva de coches en el aparcamiento de la playa.
Arriba los servicios públicos!
Lo que pasa es que nos gusta conducir. O será que nos gusta poco andar? Llega un punto en que hasta para comprar el pan o una caja de aspirinas, nos dirigimos inconscientemente a nuestro auto. De hecho, estoy completamente seguro que para una persona que no dependa del coche a diario para trabajar (tu caso, Pedrito...) a la larga es más barato darle el servicio a Aulo. Así todos salimos ganando; Aulo termina de pagar su 406, y uno puede ir tranquilamente al cine y tomarse 6 o 7 tintos por Santander, sin miedo a la retirada de carnet por alcohol en sangre.
Todo es cuestión de papel y lapiz. Si las cuentas salen, propongo una quema masiva de coches en el aparcamiento de la playa.
Arriba los servicios públicos!





