Pintxo Hoberenak!
Todo en su sitio por Donosti. La Concha con arena y viejecillos intrépidos que aun en diciembre se atreven a bañarse en el Cantábrico, la Parte Vieja con sus barras atestadas de pintxos, una manifa pro-etarra en el ayuntamiento... Podia ser un poco más de lo mismo pero de esta nueva incursión traigo algunas novedades bastante gratas, a saber: Una ruta de bares de pintxos por el barrio de Gros que Adriana y yo empezamos en el Kursaal donde Martin Berasategui ha montado un restaurante y acabamos en El Patio de Ramuntxo con dos excelentes pintxos de rissoto y carrillera de ternera, una agradable aunque un tanto tétrica subida al Monte Igueldo en funicular donde el parque de atracciones se cae a pedazos y el tipo que da el pase al tunel del terror mete más miedo por lo freaki que todo lo que imagino puede haber dentro y una cada vez mas limpia Donosti poblada de bicicletas con gente que se involucra de pleno en el disfrute natural de su ciudad ya sea jugando en la playa al fronton, dando raquetazos en esa maravilla de club de tenis que tienen junto al Peine de los Vientos o corriendo por el paseo de la Concha (viendo ese ambiente a uno le dan ganas de quitarse de todo lo malo).
Donde no paré como prometí fue en la sidreria y es que cada día que pasa me gusta mas el vino lo cual creo que es un tanto contraproducente para mi labor de cronista del Encuentro.Lo dicho. San Sebastian bien se merece una nueva visita.
Donde no paré como prometí fue en la sidreria y es que cada día que pasa me gusta mas el vino lo cual creo que es un tanto contraproducente para mi labor de cronista del Encuentro.Lo dicho. San Sebastian bien se merece una nueva visita.





