Mucho más Frio del que me Merezco
En San Vicente está nevando. Aún no ha cuajado pero como la cosa siga así será cuestión de tiempo. Estampa cuasi-navideña, gente abrigada hasta la coronilla y calles desérticas al caer la noche (esto no es novedoso).
Ayer los oscars me mantuvieron en vilo hasta bien entrada la madrugada. Clint Eastwood se llevó la mejor tajada y dejó a Martin Scorsese con un palmo de narices. Me parece bien. No he visto ni El Aviador ni Million Dollar Baby pero ésta última contaba con bastante menos presupuesto, actores mas afines a mis gustos y una historia con menos artificios que El aviador.
Amenabar se llevó la estatuilla por Mar Adentro a peser de contar con duras competidoras. Se echo de menos a Javier Bardem. Jorge Drexler se trajo el Oscar por la canción la otra orilla del rio de la maravillosa película Diarios de Motocicleta y Nacho Vigalondo, el oriundo de Cabezon de la Sal, no pudo traerse el premio por su cortometraje.
Gusta uno de ver tanto glamour en pantalla mientras se esta zampando unos pepinillos y unas lonchas de jamon york. Contrastes hilarantes. Gente desfilando ante ti con americanas, diamantes de una vida de sueldo, Versaces y Armanis que insinuan pechos turgentes y rabadillas impolutas mientras tu estás en pijama y zapatillas de andar por casa.
Ayer los oscars me mantuvieron en vilo hasta bien entrada la madrugada. Clint Eastwood se llevó la mejor tajada y dejó a Martin Scorsese con un palmo de narices. Me parece bien. No he visto ni El Aviador ni Million Dollar Baby pero ésta última contaba con bastante menos presupuesto, actores mas afines a mis gustos y una historia con menos artificios que El aviador.
Amenabar se llevó la estatuilla por Mar Adentro a peser de contar con duras competidoras. Se echo de menos a Javier Bardem. Jorge Drexler se trajo el Oscar por la canción la otra orilla del rio de la maravillosa película Diarios de Motocicleta y Nacho Vigalondo, el oriundo de Cabezon de la Sal, no pudo traerse el premio por su cortometraje.
Gusta uno de ver tanto glamour en pantalla mientras se esta zampando unos pepinillos y unas lonchas de jamon york. Contrastes hilarantes. Gente desfilando ante ti con americanas, diamantes de una vida de sueldo, Versaces y Armanis que insinuan pechos turgentes y rabadillas impolutas mientras tu estás en pijama y zapatillas de andar por casa.





