La Folia
En San Vicente hemos celebrado como todos los años más o menos por estas fechas la fiesta de La Folía, declarada entre otras cosas por su historia, cánticos religiosos y procesión marítima de interés turístico nacional por el organismo que regula este tipo de nombramientos y valorada por los innombrables cuyos organismos los sábados nunca parecen regulados por las cantidades ingentes de droga y alcohol que circulan estos dias por el pueblu.Tantos para los fervientes devotos de la parte litúrgica como para los amantes de la parte más salvajemente lúdica La Folía de este año no tenía buena cara. Nubes amenazantes desafiaron el trascurrir de la procesión y se temio en algunos momentos que la fiesta pudiera verse deslucida. Por otra parte, el día anterior a la procesión un numeroso contingente de coches de policía tomo los accesos al pueblo con el fin de bloquear supuestas incursiones de estupefacientes via terrestre, actuación futil ya que presupongo que con el creciente vicio y gusto que se da a la droga en el pueblo ultimante cualquier día nos sobrevuelen las avionetas tirandonos fardos de coca al cogote.
Particularmente disfruto de la fiesta como buen barquereño de pro con una contenida moderación en todas sus vertientes festivas. Vamos, que ni enciendo cirios al paso de la virgen ni me empolvo de continuo la nariz en los retretes de los bares. A aquellos que habiendo leido el blog me han tildado de nuevo cronista barquereño les resultara frívolo querer tener una visión objetiva pero espero que a la larga agradezcan mis esfuerzos por intentar no mostrarme partidista. Por ello:¡ Viva la coca de la Barquera y el Mozucu!
Comentario:
Todos los que me conocen un poco dan por echo mi ateismo. Ello no quita para que esta Folía estuviera viendo la procesión en 3 puntos claves: a su paso por La Barrera (desde mi casa se ve bastante bien), más tarde los cánticos frente a Las Redes, y por último la entrada en la Capilla de la BArquera. Si bien esta última zona es bastante emocionante aún no teniendo ningún sentir religioso (no sé lo que pesará la Virgen, pero los mozos la tinen que bajar "a huevo" casi hasta el suelo para que entre por la puerta...), me quedo con la parte de los cánticos, sobre todo porque nuestro "cronista" Pedrito me obsequió con un vinito que sabía a gloria bendita...