Noche...
Noche de mimos, de caricias, de ternura... de esas noches que te impulsan, te hacen querer más, exprimir los instantes al máximo.
Esos momentos son lo que me dan fuerza para continuar, para agarrarme a su mano y seguir dando pasitos.
Miro atrás y aprecio claramente la evolución de esta relación, lo mucho que hemos crecido juntas y por separado. Sin duda no hay nada que envidiarle al pasado... las dos hemos aprendido a ocuparnos del presente... a mí me tiene encantada con ella y con la vida que vivo a su lado.
Ahhhh!!! Creo que el día 8 de este mes este blog hizo un añito. La verdad es que me di cuenta unos 15 días después. En este tiempo quería hacer algo un poco especial para celebrarlo, pero no lo hecho.
Si me paro a pensar...mmmm... tengo las dos caras de la moneda. En los cumpleaños me gusta hacer algo especial, pero en los aniversarios que no sean de cumpleaños es como que se me pasa sin querer. En esas ocasiones soy más del día a día, de hacer cositas o tener detalles sin percatarme de que es tal o cual fecha... supongo que eso explica lo del primer añito del blog. No voy a hacer balance ni nada de eso. En su día lo abrí como una forma más de expresión, como un cuaderno en el que anotar algunas reflexiones... y hoy sigue existiendo precisamente porque esa función sigue intacta. Existe porque es algo más en mi vida.
(En cualquier caso... FELICIDADES A MI BLOG!)
Esos momentos son lo que me dan fuerza para continuar, para agarrarme a su mano y seguir dando pasitos.
Miro atrás y aprecio claramente la evolución de esta relación, lo mucho que hemos crecido juntas y por separado. Sin duda no hay nada que envidiarle al pasado... las dos hemos aprendido a ocuparnos del presente... a mí me tiene encantada con ella y con la vida que vivo a su lado.
Ahhhh!!! Creo que el día 8 de este mes este blog hizo un añito. La verdad es que me di cuenta unos 15 días después. En este tiempo quería hacer algo un poco especial para celebrarlo, pero no lo hecho.
Si me paro a pensar...mmmm... tengo las dos caras de la moneda. En los cumpleaños me gusta hacer algo especial, pero en los aniversarios que no sean de cumpleaños es como que se me pasa sin querer. En esas ocasiones soy más del día a día, de hacer cositas o tener detalles sin percatarme de que es tal o cual fecha... supongo que eso explica lo del primer añito del blog. No voy a hacer balance ni nada de eso. En su día lo abrí como una forma más de expresión, como un cuaderno en el que anotar algunas reflexiones... y hoy sigue existiendo precisamente porque esa función sigue intacta. Existe porque es algo más en mi vida.
(En cualquier caso... FELICIDADES A MI BLOG!)
Yujuuuuuuuuu!!!
Por fin he podido descansar después de unos días locos locos. Me he levantado sin despertador (más pronto de lo que imaginé cuando me acosté...), desayuné, cambié las sábanas, pusé una lavadora, arreglé el armario, me duché... y todo ello con la compañía de FITO (un verdadero placer caballero...)
Esta tarde voy a la peluquería...ains ains ains... espero quedar contenta... y también debería pasarme por el supermercado o estudiar un poco. Ya veremos.
Sea lo que sea... despacito, tranquilita, relajadita... hoy es para mí!!!! Yujuuuuuuuuuuuu!!!!
Esta tarde voy a la peluquería...ains ains ains... espero quedar contenta... y también debería pasarme por el supermercado o estudiar un poco. Ya veremos.
Sea lo que sea... despacito, tranquilita, relajadita... hoy es para mí!!!! Yujuuuuuuuuuuuu!!!!
El pensamiento y la imaginación son LIBRES
Todos (o casi todos por no ser absolutista) tenemos parcelas propias e íntimas que no compartimos. El ser humano es tremendamente complejo y maneja un TODO único compuesto por infinidad de facetas y parcelas. Algunas parcelas se comparten y otras no... como los pensamientos o los miedos.
Dentro de un rato quiero enseñarle a mi chica algo que he escrito y que en principio confieso que me da vergüenza enseñarle... quiero compartirlo con ella. Quiero que también conozca esta parte de mí... mi imaginación (más bien parte de ella... o lo que puedo hacer con ella...). Sencillamente porque la imaginación y el mundo de los pensamientos son LIBRES.
Dentro de un rato quiero enseñarle a mi chica algo que he escrito y que en principio confieso que me da vergüenza enseñarle... quiero compartirlo con ella. Quiero que también conozca esta parte de mí... mi imaginación (más bien parte de ella... o lo que puedo hacer con ella...). Sencillamente porque la imaginación y el mundo de los pensamientos son LIBRES.
La miro...
Me gusta tocar con la yema de mis dedos sus labios, sus orejas y sus cejas.
Me gusta que me coja fuerte cuando me relajo tumbada porque me siento mucho más segura.
Me gusta ese punto loco que tiene cuando hace payadas imitando a los humoristas, ronquidos exagerados en mi cuello o movimientos desmedidos cuando baila a veces.
Me gustan sus besos, los pequeños, los piquitos, los intensos, los húmedos, los que van acompañados de un mordisquito, los mimosos, los robados, los desprevenidos, los payasos,... sus besos.
Me gusta que mi cuerpo pase a ser por momentos extensión del suyo, y el suyo del mío. Dos cuerpos fundidos creando uno sólo con dos latidos.
Muchas veces cuando la miro siento que soy afortunada, tremendamente afortunada. No sé cómo explicarlo. La miro y en ese momento algo en ella despierta algo en mí. Destaca sobre lo demás por algo (la noto super interesante, su gesto, su forma de moverse o de hablar, su ropa,...) ... Pienso algo similar a "quiero que ELLA sea mi chica", siento de manera muy intensa una especie de orgullo por tenerla a mi lado y una punzadita de temor por perderla. Entonces me da una "cosa" a la altura del estómago o se me pone la piel de los brazos de gallina o se me humedecen los ojos... y sigo mirándola con un puntito de vergüenza... por si ella se hubiese dado cuenta de que la observo o como si ella hubiese escuchado mis pensamientos.
Me gusta que me coja fuerte cuando me relajo tumbada porque me siento mucho más segura.
Me gusta ese punto loco que tiene cuando hace payadas imitando a los humoristas, ronquidos exagerados en mi cuello o movimientos desmedidos cuando baila a veces.
Me gustan sus besos, los pequeños, los piquitos, los intensos, los húmedos, los que van acompañados de un mordisquito, los mimosos, los robados, los desprevenidos, los payasos,... sus besos.
Me gusta que mi cuerpo pase a ser por momentos extensión del suyo, y el suyo del mío. Dos cuerpos fundidos creando uno sólo con dos latidos.
Muchas veces cuando la miro siento que soy afortunada, tremendamente afortunada. No sé cómo explicarlo. La miro y en ese momento algo en ella despierta algo en mí. Destaca sobre lo demás por algo (la noto super interesante, su gesto, su forma de moverse o de hablar, su ropa,...) ... Pienso algo similar a "quiero que ELLA sea mi chica", siento de manera muy intensa una especie de orgullo por tenerla a mi lado y una punzadita de temor por perderla. Entonces me da una "cosa" a la altura del estómago o se me pone la piel de los brazos de gallina o se me humedecen los ojos... y sigo mirándola con un puntito de vergüenza... por si ella se hubiese dado cuenta de que la observo o como si ella hubiese escuchado mis pensamientos.
15 de noviembre de 2006
Hoy me siento cansada, apática, con ganas únicamente de meterme en mi cama y olvidarme del mundo. Es uno de esos días en los que no me apetece hacer nada, no encuentro diversión en casi nada de lo que hago. No se me ocurre algo lo suficientemente motivador como para hacerlo y que este estado pase.
Echo mucho de menos a mi familia, no quiero discutir ni bromear, se me caen las paredes de este piso encima. Quiero estar sola.
Mañana casi seguro sabré si continuo aquí o vuelvo a casa. No sé por cuánto tiempo ni qué será de mi futuro profesional en caso de que regrese.
mmm... voy a meterme en una burbujita y mañana más :)
Echo mucho de menos a mi familia, no quiero discutir ni bromear, se me caen las paredes de este piso encima. Quiero estar sola.
Mañana casi seguro sabré si continuo aquí o vuelvo a casa. No sé por cuánto tiempo ni qué será de mi futuro profesional en caso de que regrese.
mmm... voy a meterme en una burbujita y mañana más :)
Miserias...
Llevo unos días en el trabajo en el que además de cumplir con mis cosas... también trabajo desde fuera, o desde dentro, no sé cómo podría decirse mejor. Sin darme cuenta adopto una postura de observadora y pretendo capturar miles de momentos y de caritas para llevármelas en mi maleta de la vida. Creo que dentro de poco acabará esta etapa y se me hace imposible no ver el día a día con otros ojos.
Muchas veces veo la miseria humana, personas que llegan a comportarse como auténticos miserables. Creo que muchos de ellos lo son... se han convertido en despojos humanos, han violado las normas o límites más naturales, aquellos que ni un animal podría traspasar.
Tenemos capacidad para ser grandes personas, para desarrollar importantes habilidades, para crecer sin techos que nos limiten... pero también hay una parte del ser que puede dañarse, romperse, desligarse, que puede hacer que uno avance por senderos espinosos, que convierte y forma auténticos misersables sin valores ni escrúpulos.
¿Qué será de quien se acerqué... de quien sea engendrado por él... de él mismo...?
Existen las miserias, las personas carentes de nobleza y honestidad con los valores más básicos de la vida. LLegaron a ser quienes son de múltiples y variadas formas, pero no las justifica, sólo lo explica.
Muchas veces veo la miseria humana, personas que llegan a comportarse como auténticos miserables. Creo que muchos de ellos lo son... se han convertido en despojos humanos, han violado las normas o límites más naturales, aquellos que ni un animal podría traspasar.
Tenemos capacidad para ser grandes personas, para desarrollar importantes habilidades, para crecer sin techos que nos limiten... pero también hay una parte del ser que puede dañarse, romperse, desligarse, que puede hacer que uno avance por senderos espinosos, que convierte y forma auténticos misersables sin valores ni escrúpulos.
¿Qué será de quien se acerqué... de quien sea engendrado por él... de él mismo...?
Existen las miserias, las personas carentes de nobleza y honestidad con los valores más básicos de la vida. LLegaron a ser quienes son de múltiples y variadas formas, pero no las justifica, sólo lo explica.
Es lo que hay... NO ME DISCULPO
Porque hay momentos en los que percibo con mucha más claridad que vida no hay más una, y siento intensamente.
Porque hay etapas en las que me duele tanto no ser yo misma que estaría dispuesta a cualquier cosa por poder respirar tranquila.
Porque no quiero consentir que sentimientos de culpabilidad o incluso de inferioridad se apoderen de mí. No estoy dispuesta a perder la perspectiva, a perder de vista que hay cosas que son simplemente como son, y yo no tengo que disculparte por ello, ni esforzarme por intentar que todos los demás estén bien si no puedo garantizar que haciéndolo yo también lo esté.
Porque sin duda, estoy creciendo... sufriendo... doliéndome en ocasiones el alma y sintiendome sola, como no puede ser de otro modo. Como uno se encuentra en algunos momentos por muy rodeada de gente que puede estar.
Porque no quiero una vida vacia y plagiada. Porque yo sé lo que es sentirla mía y contruirla día a día, diseñarla, sentirla, llorarla, amarla. Hacer de ella una tabla en la que sostenerse y desarrollar tantas y tantas facetas que la llenan día a día.
Y no lo hago por nadie más, no lo hago por ella, ni por lo nuestro, ni por los demás, sólo por mí. Quiero seguir siendo yo. Y si la vida o quien mueva los hilos de esta realidad me pone en la tesitura de elegir no pienso dudarlo, como no lo he hecho hasta hoy. Escojo ser lo que siento y vivir, sola o acompañada, dejando atrás a quien no sabe respetar mi esencia de un modo completo.
No temo los momentos de soledad, son los que más me han acercado a mí misma, los que me han permitido fundirme y conocer mis lados de colores.
Es lo que hay, no me disculpo.
Porque hay etapas en las que me duele tanto no ser yo misma que estaría dispuesta a cualquier cosa por poder respirar tranquila.
Porque no quiero consentir que sentimientos de culpabilidad o incluso de inferioridad se apoderen de mí. No estoy dispuesta a perder la perspectiva, a perder de vista que hay cosas que son simplemente como son, y yo no tengo que disculparte por ello, ni esforzarme por intentar que todos los demás estén bien si no puedo garantizar que haciéndolo yo también lo esté.
Porque sin duda, estoy creciendo... sufriendo... doliéndome en ocasiones el alma y sintiendome sola, como no puede ser de otro modo. Como uno se encuentra en algunos momentos por muy rodeada de gente que puede estar.
Porque no quiero una vida vacia y plagiada. Porque yo sé lo que es sentirla mía y contruirla día a día, diseñarla, sentirla, llorarla, amarla. Hacer de ella una tabla en la que sostenerse y desarrollar tantas y tantas facetas que la llenan día a día.
Y no lo hago por nadie más, no lo hago por ella, ni por lo nuestro, ni por los demás, sólo por mí. Quiero seguir siendo yo. Y si la vida o quien mueva los hilos de esta realidad me pone en la tesitura de elegir no pienso dudarlo, como no lo he hecho hasta hoy. Escojo ser lo que siento y vivir, sola o acompañada, dejando atrás a quien no sabe respetar mi esencia de un modo completo.
No temo los momentos de soledad, son los que más me han acercado a mí misma, los que me han permitido fundirme y conocer mis lados de colores.
Es lo que hay, no me disculpo.