Blogs.ya.com Quitar publicidad
Días de colores
Mi mundo y sus colores...
Acerca de
De mí... aisssh... sólo decir que me iré descubriendo yo solita... a veces queriendo y otras sin darme cuenta... será cuestión de tiempo
Enlaces
Un pasito por aquí...
Un pasito por allá...
Sindicación
 
Cerrar y abrir...
Ayer fue el último día que trabajé. Salí a la calle después de mi última jornada en este trabajo y subí a mi coche. Puse la radio, encendí un cigarrillo y marché dirección al piso donde vivo desde hace ya agunos meses con la intención de disfrutar de la media hora larga que tenía por delante.
Por el camino fui conduciendo como una autómata mientras mi mente daba piruetas retornando a meses y meses atrás. Intenté recordar cada uno de los nombres de los chavales con los que he trabajado y sin darme cuenta se me puso un nudo en la garganta. Personas que formaron parte de mi vida por un breve espacio de tiempo, que dejaron su huella, que provocaron cambios en mí y con las que pude aprender infinidad de lecciones sobre la vida y especialmente sobre el ser humano en situaciones límite. Se sucedieron uno a uno un montón de nombres y con cada uno de ellos iba asociada una sensación. Me esforcé por recordar más y más y decidí que un día próximo haría una lista con esos nombres para no olvidarlos, para poder evocarlos en adelante y recordar tantas y tantas cosas.
Después reflexioné sobre mis compañeros y saqué algunas conclusiones... pero sin duda una que sobresale sobre las demás: Lo que aprendí de y con los chavales supera con creces cualquier otra cosa.

Se me humedecieron los ojos y sólo asomaron dos pequeñas lágrimitas. Me siento afortunada por lo que me trajo la vida (siempre se aprende), ilusionada y con incertidumbre por lo que me depará al doblar la esquina y con muchas ganas de seguir comiéndome el mundo... de seguir amueblando mi vida.

Me costó aparcar. Subí al piso y me lavé la cara. Abrí una lata de cerveza y cerré la puerta de esta etapa. Sigo adelante.

 
Cajas de sorpresas...
Que importante es escucharse... dar pasitos para conseguir lo que uno desea, limar esos aspectos de uno mismo que se nos disparan solos y despiertan inseguridades o que simplemente no nos gustan, conocernos y saber discernir dónde o con quién somos un poquito más nosotros mismos... somos un poquito más felices.
Porque dentro de nosotros es donde podemos encontrar nuestro mejor aliado, nuestro mejor amigo, nuestro mejor amante.
Porque existe el movimiento y fluimos... qué importante es luchar por llenar nuestra vida de cosas y personas bonitas... desarrollar aspectos o facetas y perfeccionarlas poco a poco... descubrir lo que hay debajo de la manta rascando suavemente, debajo de los muchos muros que construimos sin darnos cuenta viviendo.
Porque también nosotros mismos somos cajas de sorpresas. Somos la base sobre la que se sustenta cada latido del corazón que descansa en nuestro pecho... somos lo máximo, lo más importante.

 
Calorcito de hogar...
Echo de menos entrar en casa y sentir ese calorcito que incluso se huele... huele a sillones cómodos, a sabanas limpitas, a comida recien hecha, a zapatillas de ir por casa, a besos de bienvenida, a ruido de la maquina de coser, a radio mientras uno se ducha, a telediario de las 9, a lavadora de última hora, a cosas buena en la nevera, a libros a medias, a llamadas tumbada en la cama,...

Calorcito de mi casa, de mi familia,... donde entre silencios cada uno ES y muestra lo que quiere, expresa existiendo, canta por dentro o por fuera, comparte o no, convive y sigue conociendo a quien tanto quiere y le ha dado.

 
La patita fea...
Hay veces en las que me siento como "el patito feo"... me miro y me sobra y me falta... no estoy en el punto justo en que me gustaría estar.
Llevo unos días pensando sobre esto. Hay ocasiones en las que me siento super bien con lo que veo y otras en las que no es así. No soy para nada estable en este aspecto y no sé qué podría hacer para cambiarlo.
Cuando me siento "patita fea" condiciona en cierta medida un montón de otras cosas de mí misma...y eso precisamente es lo que no me gusta... tendré que pensar en todo esto y remediarlo de algún modo.
Quizás no sea tan segura como pensaba... será eso?

 
Cuando no se me da la oportunidad...
Cuando alguien importante se distancia y no me da la más mínima oportunidad de comprender la situación hay algo que me consume por dentro. No puedo evitarlo.
Entiendo que en ocasiones necesitamos espacio, decidimos no compartir algo muy nuestro y queremos andar solitos parte del camino. Pero no entiendo que sin explicación alguna se espere de mí que no plantee preguntas, siga como si nada hubiera pasado y asuma que por unos días algo cambio y repercutió en mí pero no tengo voz ni voto.
Acabo pensando que quizás imaginé lo que fue real, no comprendiendo absolutamente nada, sintiendo que no puedo controlar ni la más mínima parte de lo que ocurre, y lo que menos gracia me hace... no tengo la oportunidad de comprender al otro y cambiar aquella parte de mí que quizás pudo ocasionar eso que desconozco.