Se quedó conmigo un rubio...
Esta tarde he ido de super compra al supermercado con mi madre.
Un día a la semana parece que se pone en la situación de "¿qué comeríamos si un tornado hiciese aparición en nuestro barrio?" o "¿cómo sobreviviríamos si hubiera una huelga en el sector de la alimentación durante dos semanas?"... conclusión: "Voy a abastacerme para que ningún miembro de mi familia muera de inanición".
Así que como cada día de compra extrema me armo de valor y paciencia y voy como un corderito (corderita en mi caso) detrás de ella arrastrando un carro que por minutos aumenta de tamaño.
Bueno, y qué decir de las bandejas extraíbles que han integrado en la parte baja trasera del mega carro para cajas de leche o bultos pesados y grandes("no sé cómo no se les ha ocurrido antes!" me comenta muchas veces).
En fin, lo dicho... pongo buena cara (o al menos lo intento), me quedo esperando mientras se pasea pasillo arriba y abajo (no dejamos uno sin inspeccionar), me pierdo en mis pensamientos embobada mientras sopesa que si esto o aquello, respondo a sus dilemas y sugerencias sobre si introducir alguna innovación en nuestra compra, inspecciono que no coja alimentos hipercalóricos (al menos los que ella sabe que me pirrian y yo quiero evitar encontrar en la nevera), paso un frío de narices sin quejarme en la parte de verduras y lácteos, echo un ojo al resto de compradores... y todo sin rechistar...vamos que soy su compañera perfecta (la única de la familia que aguanta una gran compra en el super sin discutir).
Bueno, pues hoy estando en medio de un pasillo (a un lado las salsas y al otro las neveras de congelados) casi recostada en la barrra del carro me ha sacado de mi estado catatónico un niño rubio de un añito más o menos que estaba la mar de cómodo sentado en su carro acolchado (quien fuera niña aún en determinadas situaciones...).
No sé qué le habrá llamado la atención (quizás él estaba igual de aburrido que yo), pero vamos... sin yo darme cuenta no me quitaba ojo. En cuanto me he percatado me he girado y lo he mirado... y ahí estaba el niño rubio sonriendome como nadie ("¡Mira que mono!")... a los segundos me da en el aire dos besitos con los morritos apretados ("¡pero bueno! ¿será encantadoramente descarado con lo pequeño que es?"). ¡Aishhh solo tenía ojitos para mí!
Me ha descolocado un montón pero me ha gustado. A partir de ese momento lo he estado mirando para ver qué hacía y de nuevo me sonreía cuando justo lo miraba y me lanzaba más besitos ("¡éste es un provocador... de sonrisas!"). He llamado a mi madre y se lo he comentado. Ella lo ha mirado y me ha dicho "se ha quedado contigo, jeje".
Justo en ese momento el señor que llevaba el carro del niño (su padre casi casi seguro.... era uno de esos casos en los que parece que los genes de un progenitor han hecho todo el trabajo... vamos, que eran clavaditos) ha avanzado y por segundos nuestro ángulo común de visión directa se estaba acabando. Entonces, en ese momento ha asomado la cabecita por el lado y ha sacado la manita dando giros despidiéndose mientras sonreía. Ahí es cuando ya me he derretido... aishhh
Él solito me ha conquistado y sin abrir la boca una sola vez (si exceptuamos lo de los besos voladores)... y en unos 10 minutos!!!!
mmm él se quedó conmigo sí... pero consiguió que yo me quedase con él...
Un día a la semana parece que se pone en la situación de "¿qué comeríamos si un tornado hiciese aparición en nuestro barrio?" o "¿cómo sobreviviríamos si hubiera una huelga en el sector de la alimentación durante dos semanas?"... conclusión: "Voy a abastacerme para que ningún miembro de mi familia muera de inanición".
Así que como cada día de compra extrema me armo de valor y paciencia y voy como un corderito (corderita en mi caso) detrás de ella arrastrando un carro que por minutos aumenta de tamaño.
Bueno, y qué decir de las bandejas extraíbles que han integrado en la parte baja trasera del mega carro para cajas de leche o bultos pesados y grandes("no sé cómo no se les ha ocurrido antes!" me comenta muchas veces).
En fin, lo dicho... pongo buena cara (o al menos lo intento), me quedo esperando mientras se pasea pasillo arriba y abajo (no dejamos uno sin inspeccionar), me pierdo en mis pensamientos embobada mientras sopesa que si esto o aquello, respondo a sus dilemas y sugerencias sobre si introducir alguna innovación en nuestra compra, inspecciono que no coja alimentos hipercalóricos (al menos los que ella sabe que me pirrian y yo quiero evitar encontrar en la nevera), paso un frío de narices sin quejarme en la parte de verduras y lácteos, echo un ojo al resto de compradores... y todo sin rechistar...vamos que soy su compañera perfecta (la única de la familia que aguanta una gran compra en el super sin discutir).
Bueno, pues hoy estando en medio de un pasillo (a un lado las salsas y al otro las neveras de congelados) casi recostada en la barrra del carro me ha sacado de mi estado catatónico un niño rubio de un añito más o menos que estaba la mar de cómodo sentado en su carro acolchado (quien fuera niña aún en determinadas situaciones...).
No sé qué le habrá llamado la atención (quizás él estaba igual de aburrido que yo), pero vamos... sin yo darme cuenta no me quitaba ojo. En cuanto me he percatado me he girado y lo he mirado... y ahí estaba el niño rubio sonriendome como nadie ("¡Mira que mono!")... a los segundos me da en el aire dos besitos con los morritos apretados ("¡pero bueno! ¿será encantadoramente descarado con lo pequeño que es?"). ¡Aishhh solo tenía ojitos para mí!
Me ha descolocado un montón pero me ha gustado. A partir de ese momento lo he estado mirando para ver qué hacía y de nuevo me sonreía cuando justo lo miraba y me lanzaba más besitos ("¡éste es un provocador... de sonrisas!"). He llamado a mi madre y se lo he comentado. Ella lo ha mirado y me ha dicho "se ha quedado contigo, jeje".
Justo en ese momento el señor que llevaba el carro del niño (su padre casi casi seguro.... era uno de esos casos en los que parece que los genes de un progenitor han hecho todo el trabajo... vamos, que eran clavaditos) ha avanzado y por segundos nuestro ángulo común de visión directa se estaba acabando. Entonces, en ese momento ha asomado la cabecita por el lado y ha sacado la manita dando giros despidiéndose mientras sonreía. Ahí es cuando ya me he derretido... aishhh
Él solito me ha conquistado y sin abrir la boca una sola vez (si exceptuamos lo de los besos voladores)... y en unos 10 minutos!!!!
mmm él se quedó conmigo sí... pero consiguió que yo me quedase con él...
Comentario:
Son esos detalles que vienen cargados de los sentimientos màs sinceros que puede existir...
Esos impulsos y descargas de emociòn que les nace del interior vaya uno a saber por qué...
Esa energia que te dejan ...
Los niños..., sin dudas....
son esos seres que devuelven la tibieza incluso al corazòn mas frio...
Esos impulsos y descargas de emociòn que les nace del interior vaya uno a saber por qué...
Esa energia que te dejan ...
Los niños..., sin dudas....
son esos seres que devuelven la tibieza incluso al corazòn mas frio...





