"Pasará"
Cuando era pequeña, estando en clase de guitarra, recuerdo perfectamente lo bloqueada que me sentía un día. Me encontraba agotada, triste, con dolor de cabeza y sin ganas de hacer nada. Lo que no consigo recordar es justamente el motivo, pero sí la sensación de quemazón que llevaba dentro.
Como me sucede en estas ocasiones, también entonces me esforcé mucho por disimular como me encontraba... pero no lo hice lo suficientemente bien porque la profe muy sutilmente se situó detrás de mí y me pregunto qué me pasaba. Yo me sentí totalmente desnuda y sólo dije que nada (muy ocurrente por mi parte).
Supongo que vio a una cría que conocía bastante bien comportándose de un modo un poco extraño, como ausente, perdida y con mirada triste.
Al cabo de un rato, delante de las demás compañeras pronunció mi nombre y se quedó mirándome fijamente. Seguidamente me dijo “pasará”. El resto del grupo se quedó un poco alucinado mirándonos a una y otra, mientras nosotras mantuvimos la mirada y ella sonrió.
Justo en ese momento me di cuenta de algo importantísimo, precisamente de que los estados son transitorios, de que nada permanece inalterable, por mucho que pueda doler.
Es el primer recuerdo que tengo de la sensación de descubrir que pronto estaría mejor. Yo ni había caído en aquello. Supongo que también a esto se aprende.
A medida que pasa la vida, y te inundan las experiencias, vas confirmando una vez tras otra que tras la oscuridad viene la luz, que estar tocando fondo es el preludio del empujón para salir del hoyo.
Poco a poco vas descubriendo que la actitud con la que se afrontan los baches determinan en gran medida lo que viene tras ellos, hacen que sea más o menos fácil, más o menos doloroso. Descubres que queriendo o sin querer vamos tomando decisiones día a día, vamos marcando el camino, definiendo el próximo paso.
Somos los creadores del lienzo de nuestra vida, y crecemos con cada pincelada. Somos más fuertes de lo que pensamos y ante situaciones adversas tenemos la capacidad de resistir lo que en principio parece imposible.
Somos un TODO sumamente especial y único, incomparable con ningún otro TODO.
Mientras siga corriendo el reloj de nuestra vida tenemos infinidad de posibilidades y oportunidades para el cambio.
Como me sucede en estas ocasiones, también entonces me esforcé mucho por disimular como me encontraba... pero no lo hice lo suficientemente bien porque la profe muy sutilmente se situó detrás de mí y me pregunto qué me pasaba. Yo me sentí totalmente desnuda y sólo dije que nada (muy ocurrente por mi parte).
Supongo que vio a una cría que conocía bastante bien comportándose de un modo un poco extraño, como ausente, perdida y con mirada triste.
Al cabo de un rato, delante de las demás compañeras pronunció mi nombre y se quedó mirándome fijamente. Seguidamente me dijo “pasará”. El resto del grupo se quedó un poco alucinado mirándonos a una y otra, mientras nosotras mantuvimos la mirada y ella sonrió.
Justo en ese momento me di cuenta de algo importantísimo, precisamente de que los estados son transitorios, de que nada permanece inalterable, por mucho que pueda doler.
Es el primer recuerdo que tengo de la sensación de descubrir que pronto estaría mejor. Yo ni había caído en aquello. Supongo que también a esto se aprende.
A medida que pasa la vida, y te inundan las experiencias, vas confirmando una vez tras otra que tras la oscuridad viene la luz, que estar tocando fondo es el preludio del empujón para salir del hoyo.
Poco a poco vas descubriendo que la actitud con la que se afrontan los baches determinan en gran medida lo que viene tras ellos, hacen que sea más o menos fácil, más o menos doloroso. Descubres que queriendo o sin querer vamos tomando decisiones día a día, vamos marcando el camino, definiendo el próximo paso.
Somos los creadores del lienzo de nuestra vida, y crecemos con cada pincelada. Somos más fuertes de lo que pensamos y ante situaciones adversas tenemos la capacidad de resistir lo que en principio parece imposible.
Somos un TODO sumamente especial y único, incomparable con ningún otro TODO.
Mientras siga corriendo el reloj de nuestra vida tenemos infinidad de posibilidades y oportunidades para el cambio.
Comentario:
ufff .....
Me imprimiría este post...
Un abrazón...
Me imprimiría este post...
Un abrazón...
Comentario:
Totalmente deacuerdo.
Comentario:
Si, es como cuando te tiras a la piscina y bajas y bajas hasta que llegas al fondo, ya no puedes bajar más, y es entonces cuando coges impulso para subir con más fuerza. Gracias niña!
Un besito.
Un besito.
Comentario:
Esto me lo repites con una cerveza delante, me encanta cuando hablas de estas cosas, llegas al fondo ;)
Comentario:
Y todo pasa y todo sigue...
(Sabes que eres increible?)
(Sabes que eres increible?)





