Con mis ojos clavados en ti...
Suena el teléfono pasada la medianoche y oigo tu risa sobre el barullo del pub. Celebrais la vuelta de un buen amigo. Dices “Me encantaría tenerte cerquita en este momento”… al instante de pronunciar estas palabras algo en mi interior empieza a moverse y hace que empiece a plantearme cambiar mis planes y pasarme por allí.
Aparco el coche cerca de la manzana del lugar donde creo que te encuentras, apago el motor, mis manos se convierten en un cepillo improvisado intentando dominar cada mechón, me miro en el retrovisor interior y me doy algún retoque con el maquillaje,…
Bajo del coche y marco el ritmo cantante con los tacones de mis botas marrones… camino hacia ti… imagino qué harás cuando me veas…
Entro en el pub... poca luz, siluetas que se contonean, un grupo de gente tarareando la clásica canción, un par de amigas brindando con los ojos iluminados,… y a lo lejos tu gente…
…mi pecho se acelera un poquito.
Me acerco a la barra de la derecha. Desde donde estoy es difícil que puedas verme. Me pido una copa. Quiero ver cómo te mueves, verte sonreír y hablar con otras personas… quiero espiarte, verte en la distancia, observar cada movimiento…
Me balanceo al ritmo de la música, estoy ligeramente apoyada en la barra, saboreando la copa que sostengo… con mis ojos clavados en ti.
Miras un par de veces el móvil y por unos segundos lo toqueteas… justo al instante vibra el mío… “no se qué me pasa esta noche pero no dejo de pensar que quiero estar contigo”. Lo releo dos o tres veces y te miro… estoy sonriendo.
Se suceden las canciones y te siento llena de vida, desprendes luz.
Tu mano derecha sostiene el cuello de la cerveza, los brazos cuelgan a los lados, tu cabeza marca el ritmo y tus caderas despreocupadas lo siguen, tus labios se humedecen cada vez que tomas un trago…
No aguanto mucho más. Te mando un sms “¿sabes que eres preciosa?”. Coges el teléfono y fijas tu mirada en la pantalla… buscando algo de intimidad te retiras del grupo. Sonríes abiertamente, cierras los ojos y te mueves.
¿Qué estarás pensando?...
Camino hacia ti, cada vez estoy más cerca… ahora estoy justo a tus espaldas… rodeo tu cintura con mis brazos y das un pequeño saltito poniéndote rígida… rápidamente cojo tu mano y enlazo mis dedos entre los tuyos… sin girarte ya sabes que soy yo… tu cuerpo se relaja, se abandona.
Dejas caer hacia atrás tu cabeza, la apoyas en mi hombro y nuestros dos cuerpos marcan el mismo ritmo... de un lado a otro... una y otra vez...
Te das la vuelta, fijas tus ojos en los míos, apoyas tu frente en mi rostro y rodeas ahora tú mi cintura.
-“¿Estás sola?” te susurro lo más seria que puedo…
-“Hasta que llegaste tú lo estaba sí”
-“Vaya, es mi noche de suerte… ¿sabes? desde que entré no pude dejar de mirarte…”
-"mmm es lo que tengo…” sonriendo pícaramente.
-“me gustaría bailar contigo, ¿qué te parece?”
-“es lo que más me apetece ahora mismo”
Se esfumó todo sonido reduciéndose a la música y a tus susurros… desaparecieron las personas y cada uno de mis sentidos te pertenecía…
Te despediste de tu grupo, salimos del pub y cogidas de la cintura paseamos envueltas en la complicidad de la noche, bajo las miradas furtivas de los desconocidos… buscando el silencio y la oscuridad.
-“Vamos a casa”
-“Sí, estaba deseando que lo propusieras”
Cerramos la puerta del coche, nos miramos y nuestros labios hambrientos el uno del otro se encontraron, húmedos compañeros, encajando el uno y el otro, el uno contra el otro... de manera instintiva en cada movimiento.
Nuestras manos buscaban el calor del otro cuerpo, corrían osadas palpando... jugando al escondite. La respiración marcaba el ritmo del deseo… toda yo te deseaba…
“Vámonos” dije mientras sostenía tú cara entre mis manos
“Sí”
Aparco el coche cerca de la manzana del lugar donde creo que te encuentras, apago el motor, mis manos se convierten en un cepillo improvisado intentando dominar cada mechón, me miro en el retrovisor interior y me doy algún retoque con el maquillaje,…
Bajo del coche y marco el ritmo cantante con los tacones de mis botas marrones… camino hacia ti… imagino qué harás cuando me veas…
Entro en el pub... poca luz, siluetas que se contonean, un grupo de gente tarareando la clásica canción, un par de amigas brindando con los ojos iluminados,… y a lo lejos tu gente…
…mi pecho se acelera un poquito.
Me acerco a la barra de la derecha. Desde donde estoy es difícil que puedas verme. Me pido una copa. Quiero ver cómo te mueves, verte sonreír y hablar con otras personas… quiero espiarte, verte en la distancia, observar cada movimiento…
Me balanceo al ritmo de la música, estoy ligeramente apoyada en la barra, saboreando la copa que sostengo… con mis ojos clavados en ti.
Miras un par de veces el móvil y por unos segundos lo toqueteas… justo al instante vibra el mío… “no se qué me pasa esta noche pero no dejo de pensar que quiero estar contigo”. Lo releo dos o tres veces y te miro… estoy sonriendo.
Se suceden las canciones y te siento llena de vida, desprendes luz.
Tu mano derecha sostiene el cuello de la cerveza, los brazos cuelgan a los lados, tu cabeza marca el ritmo y tus caderas despreocupadas lo siguen, tus labios se humedecen cada vez que tomas un trago…
No aguanto mucho más. Te mando un sms “¿sabes que eres preciosa?”. Coges el teléfono y fijas tu mirada en la pantalla… buscando algo de intimidad te retiras del grupo. Sonríes abiertamente, cierras los ojos y te mueves.
¿Qué estarás pensando?...
Camino hacia ti, cada vez estoy más cerca… ahora estoy justo a tus espaldas… rodeo tu cintura con mis brazos y das un pequeño saltito poniéndote rígida… rápidamente cojo tu mano y enlazo mis dedos entre los tuyos… sin girarte ya sabes que soy yo… tu cuerpo se relaja, se abandona.
Dejas caer hacia atrás tu cabeza, la apoyas en mi hombro y nuestros dos cuerpos marcan el mismo ritmo... de un lado a otro... una y otra vez...
Te das la vuelta, fijas tus ojos en los míos, apoyas tu frente en mi rostro y rodeas ahora tú mi cintura.
-“¿Estás sola?” te susurro lo más seria que puedo…
-“Hasta que llegaste tú lo estaba sí”
-“Vaya, es mi noche de suerte… ¿sabes? desde que entré no pude dejar de mirarte…”
-"mmm es lo que tengo…” sonriendo pícaramente.
-“me gustaría bailar contigo, ¿qué te parece?”
-“es lo que más me apetece ahora mismo”
Se esfumó todo sonido reduciéndose a la música y a tus susurros… desaparecieron las personas y cada uno de mis sentidos te pertenecía…
Te despediste de tu grupo, salimos del pub y cogidas de la cintura paseamos envueltas en la complicidad de la noche, bajo las miradas furtivas de los desconocidos… buscando el silencio y la oscuridad.
-“Vamos a casa”
-“Sí, estaba deseando que lo propusieras”
Cerramos la puerta del coche, nos miramos y nuestros labios hambrientos el uno del otro se encontraron, húmedos compañeros, encajando el uno y el otro, el uno contra el otro... de manera instintiva en cada movimiento.
Nuestras manos buscaban el calor del otro cuerpo, corrían osadas palpando... jugando al escondite. La respiración marcaba el ritmo del deseo… toda yo te deseaba…
“Vámonos” dije mientras sostenía tú cara entre mis manos
“Sí”
Comentario:
Todo eso es de cosecha propia ?
Que inmensa imaginacion teneis :-)
Que inmensa imaginacion teneis :-)
Comentario:
Interesante post!
Comentario:
Mmmmm, eso para cuando?? :P (Está genial el post)





