Soy adicta
Entre mis múltiples defectos, como aquel de disgustarme con antelación por los posibles eventos futuros, también se encuentran varias adicciones.
Soy adicta al chocolate, por ejemplo, y llevo varias semanas con síndrome de abstinencia por aquello de que se acerca el verano y todas sucumbimos en un momento u otro a la terrible operación bikini.

Soy adicta al tabaco, aunque según el test de Fagerström mi nivel de adicción es suave. Posiblemente esto último sea una estúpida forma de autojustificación, porque fumo y no tengo intención alguna de dejarlo, es la dura realidad.
Soy adicta a Internet, y a pesar de trabajar todo el día delante de un ordenador, por las noches aún me queda valor para navegar un rato por la red, chatear con amigos, escribir en el cuaderno de bitácora…
Soy adicta a la terapia. Soy paciente de una psicóloga desde hace varios años y aunque actualmente me siento feliz y satisfecha con mi vida, el hecho de acudir a ella y de tenerla como una especie de gurú también es una adicción que no puedo permitirme abandonar.
Creo que no puedo prescindir de ninguna de mis adicciones. En realidad, acabo de entender esa desesperación carnal que me asalta desde hace varias semanas. Es porque he dejado el chocolate, del que se afirma que es un sustituto del sexo. Siempre había pensado que esa teoría era una sandez, pero empiezo a tener mis dudas. Conclusión: o soy adicta al chocolate, o soy adicta al sexo. Y tengo un síndrome de abstinencia estacionario que, sumado a la primavera, me sume en este estado de agitación, tan profundo, que me impide reconocerme a mí misma. He elegido un mal momento para dejar de morderme las uñas… pero aun así creo que lo conseguiré.
Por otro lado, el entorno colabora.
J., mi eterno amor, por llamarlo de alguna forma, me ha mandado un correo, con destinatarios no revelados, que sólo contiene un poema de Pablo Neruda. En él, el poeta defiende fehacientemente el arriesgar, el dejarse llevar, el no volverse esclavo del hábito, el no cambiar, el dejarse ayudar, el no evitar una pasión…
He preguntado a algunos amigos y amigas si han recibido ese mismo correo, y la respuesta ha sido negativa. De nuevo, no entiendo nada. Pero la parte positiva es que no pienso esforzarme en hacerlo. El último verso del poema dice que solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad. Y, de paciencia, creo que cuento con buenas reservas.
Mi mayor adicción, y una de las más recientes, es intentar ser feliz. Entre mis virtudes, menores en número a mis defectos, se encuentra la paciencia. Y el secreto de la paciencia es no vivir en una antesala del futuro, sino disfrutar del presente.
No sé qué ha querido decirme J. con ese poema. Y menos teniendo en cuenta que, hasta donde yo sé, su novia, la del otro lado del charco, no tardará en venir para quedarse…

Dentro de dos semanas, J. celebra su cumpleaños en una fiesta de aquellas que se prolongan durante todo el día. Sol, césped, bebida, excursiones, música, cena… He recibido otro correo (este sí dirigido a varios amigos comunes) que me invita a asistir al evento. No sé si iré, no sé si estará su novia, no sé qué pasará en quince días en adelante…
Soy adicta a darle vueltas a la cabeza, y ésta es una de las adicciones que arrastro desde siempre. No obstante, pienso que en muchos de los casos, motivos no me faltan. Pero la diferencia entre ahora y hace un tiempo es que no sufro al hacerlo. No puede ser nada malo el hecho de que, por los motivos que sean, haya recibido un precioso poema. Si lo ha recibido alguien más, no tiene la menor importancia.
Soy adicta a la música, a la lectura, al buen cine… y, lo que es más importante: aunque soy trabajadora, no soy adicta al trabajo.
Soy adicta al amor y de mis historias fallidas veo la parte buena. Intentaré que la experiencia me permita no volver a equivocarme.
Soy adicta a este cuaderno de bitácora. Tanto, que me he apuntado a un concurso (sin demasiadas esperanzas, porque no creo en el autobombo). Pero esta adicción se la debo a todo el que me lee. No me cansaré de dar las gracias. De corazón.
Comentario:
Comentario:
Gracias a ti por seguir escribiendo.
MA
MA






