logotipo

img_google
Días de lluvia
Historias, anécdotas y reflexiones personales
Acerca de

Vótame

convocado por:
20minutos.es

Sindicación
 
Contrasentido

No me entiendo. Estoy confusa. ¿Por qué no hago más que pensar en ti? No estoy enamorada, no eres mi tipo. Mi subconsciente ni siquiera me permite utilizar las armas que tenemos todas las mujeres para seducir, y que en otras ocasiones, me han resultado de gran utilidad. Y si es así, tal vez sea porque en el fondo sé que no quiero nada contigo. Porque sé que no quiero nada más que un abrazo.

Es que me he dado cuenta de que nadie me abraza más que mi madre, ¿sabes? No es que no adore que lo haga, y que no la eche de menos ahora que ya no vivimos juntas. Me encantan los abrazos de mamá, pero necesito que otra persona me abrace. Quiero cariño. Pero no maternal ni fraternal. Quiero besos, mimos, caricias…
Por otro lado, también necesito otra clase de amor físico. Llevo mucho tiempo sin estar con un hombre, y tengo ganas. Pero no ganas de sexo sin más, sino de complicidad, de compenetración, de intimidad, de risas, de ternura…



Puede que piense en ti a todas horas porque te tengo cerca, porque me haces reír, porque el deseo carnal me hace querer estar contigo, porque siempre estás ahí.
Claro… ¡es por eliminación! Si nunca he querido acostarme con un desconocido, pero quiero estar con un hombre, y a ti te veo a diario… los números cuadran. La ecuación sale redonda.

Porque el otro día, cuando comimos juntos, me pareciste inmensamente primitivo. Tus modales en la mesa dejan bastante que desear. Pero me invitaste a comer…

A veces, tus reflexiones y tus teorías me parecen dignas de una persona arcaica y obsoleta. No compartimos ni un solo punto de vista respecto a la vida, al amor, al matrimonio, a los hijos, a la homosexualidad, a la mística, a la vida después de la muerte… y sin embargo, pienso en ti. Quiero estar contigo. Y a la vez no quiero. Si me lo pones relativamente fácil, me echaré atrás, estoy segura. Tu manera de actuar a veces me crispa los nervios. No eres agradecido, no me valoras, ni siquiera me ves como mujer (aunque mi terapeuta asegure lo contrario). No eres guapo, tu voz no es agradable ni melódica. Eres una persona de exigua cultura, de escasa inteligencia. Siempre me había preguntado qué veía en ti tu mujer. Pero ahora que sé lo mal que está tu matrimonio, empiezo a comprenderla. Y a la vez, me parece una auténtica arpía por hacerte la vida tan difícil. Me encantaría ayudarte, aunque sé que quizá no lo merezcas. Te cuido y no te das cuenta. Y tienes unos ojos tan bonitos…

No me entiendo. En mi mente vive una abrumadora paradoja que, paradójicamente, no me quita el sueño… pero no dejo de pensar en ti.



La primavera morirá en unas horas. Mañana llega mi fiel amante verano, puntual como cada año. Espero que con él lleguen alegrías y buenos momentos. Tal vez el verano tenga respuestas a todas mis preguntas. A lo mejor las estrellas se alinean para que las cosas tomen su rumbo.

Y mientras tanto, seguiré pensando en ti.
 
Comentario:
A mí sólo se me viene una palabra a la mente para lo tuyo: aburrimiento. Y el individuo en cuestión pues tu misma lo has dicho, es el que está más a mano, pero no es recomendable ir por la vida cogiendo lo que nos place sin medir las consecuencias de nuestros actos, porque más tarde o más temprano la vida te devuelve eso mismo, corregido y aumentado, te lo digo por experiencia... hay que ser muy cuidadosa con los sentimientos de los demás, con maridos y mujeres ajenos...

kisses!
 
Comentario:
El tiempo lo sitúa todo... Lo importante es que te sientas bien, y lleves siempre el control de todas las situaciones, Lluvia.
Besos de verano
 
Comentario:
En ese caso, no hay problema.
 
Comentario:
Me da igual que se me pase. Si llego a algo con él, ¿qué problema habrá? Si yo no quiero un novio ni un marido... sólo quiero compañía.
Enfin, el tiempo pondrá las cosas en su sitio, sea cual sea! Pero yo duermo de un tirón, no os preocupéis por mí!
Besos
 
Comentario:
A mí me pasó algo semejante con mi compañero de piso de hace años. No era mi tipo para nada, era tosco, bruto, maleducado en ocasiones, grosero, ordinario..., pero acabé sintiendo algo por él. En esos momentos yo estaba sola y necesitaba afecto, menos mal que el sentido común de ambos nos salvó de llegar a mayores.
Estoy deacuerdo con Urteil, debemos separar el deseo carnal del afectivo. De todas formas son fases que debemos pasar, no te preocupes en exceso por eso que sientes, antes o después se pasará ;-)
 
Comentario:
No, jamás hay que escoger lo que hay sólo porque no hay otra cosa. La necesidad de amor y cariño puede llevar al desastre. Sólo si los separas claramente del deseo carnal, lo podrás evitar. El deseo carnal hay que satisfacerlo siempre, porque su insatisfacción es un peligroso cáncer que acaba por corromper todos los rincones del alma. Pero no hay que mezclarlo con el cariño o con el amor. Y hay que dejar para el cariño una serenidad de la que el deseo es incapaz.

Se entiende perfectamente que estés en semejante encrucijada, pero es que centras tus necesidades en una sola persona, la cual ni siquiera cumple un mínimo de tus expectativas o de tus gustos. Tiene que haber más y sólo hay que estar atento.

No