Invisible
A veces no me entiendo a mí misma. En fin, que me he encaprichado de un hombre con el que ni siquiera sé si quiero algo. Es todo lo contrario de lo que me gusta a mí, pero me apetece mucho que me tire los tejos. Me gustaría llegar a algo con él, pero no demasiado lejos. Siento algo y no lo siento. En el fondo, me da la impresión de que es como un reto personal. Es la rabia de que no me vea como una mujer, sino como un elemento más de la oficina. Estoy aquí, tío, ¿no me ves?
A lo mejor es porque quiero compañía y es lo que tengo más a mano. Porque, de verdad, si lo pienso, no me conformaría con alguien así. Aunque, por otro lado, para tener un amigo, tampoco hace falta el hombre perfecto. Con que me haga reír y podamos hablar… Y eso ya lo tengo. Quizá es porque soy testaruda, y cuando se me mete una idea en la cabeza, a por ella que voy. Y cuanto más difícil lo tengo, más quiero. Es como un desafío particular. Mírame, fíjate en mí, estoy aquí.
La vuelta al trabajo no ha sido tan dura como pensaba. Ya lo decía mi terapeuta… a ver si este año no hay síndrome post-vacacional… A ver, por mí, seguiría de vacaciones, al menos mientras el clima acompañe y pueda seguir disfrutando de la playita y el sol, y mantener mi bronceado. Estoy morena, ¿te has dado cuenta?
Mi trabajo está en una especie de “centro comercial”, o así lo llaman los pretenciosos de mi pueblo, porque quien haya estado en el Corte Inglés, se puede reír y mucho. Tiene dos plantas, es pequeñito, hay pocos locales… y alucino porque todavía hay gente que se desorienta… Vivir para ver. En fin, el caso es que mis compañeros de los locales vecinos se han deshecho en halagos y piropos, qué guapa, qué morena, cómo has adelgazado, qué bien te han sentado las vacaciones. Hola, estoy aquí, ¿no me ves distinta?
Me visto la mar de mona, con modelitos sexys a la par que elegantes y femeninos. Las mechas se me han aclarado con el sol, y en combinación con el bronceado, me dan una vida que se perderá en cuanto el otoño empiece a causar estragos. En primavera revivo, en verano florezco y en otoño me marchito. Y en invierno… ojalá pudiese hibernar, porque estoy apagada como una muerta. ¿No ves la luz de mi cara? ¿No ves que me preocupo por ti? ¿Todo el mundo puede decirme cosas bonitas menos tú? ¿Es que me ves igual que hace unos años? ¿Es que acaso me ves?
Desde hace unos meses estoy en plena fase de “espionaje laboral”. Investigo los movimientos de mi jefe. Eso es curiosidad pura y dura, y entre las facturas que yo manejo, lo que me explica él mismo, y alguna incursioncilla que otra en su vida, tengo una idea bastante clara de lo que es su existencia actual. Hoy me he enterado (por pura casualidad, y no precisamente de su boca) de que tiene una historia con una persona que conoció en un chat cuando las cosas con su mujer empezaron a romperse. La tiene a cuatrocientos kilómetros de aquí. Aún no tiene fecha para el juicio y ya está con ella. Con la primera persona que ha conocido por Internet. Y YO le enseñé todo lo referente al chat, a Internet en general y a los ordenadores en particular. Si no sabía ni manejar el ratón… En mala hora se me ocurrió. ¿Así me lo agradeces? ¿Yéndote con la primera que se te ha puesto a tiro? ¿Por qué ni siquiera lloras sobre mi hombro? En el fondo, no quiero más.
…Creo.
A lo mejor sólo quería tener a alguien cerca en mi misma situación. Alguien con quien poder ir a cenar, al cine, de fin de semana… Yo sin pareja durante años, y un capullo integral la encuentra en unos meses… y en un chat. Ahora más que nunca, tengo que conseguir que me veas. Primero que me veas, luego que me mires, y después que te mueras por tocarme.
La mujer invisible. Esa soy yo. Me muero de rabia. Rabia de fijarme en alguien que no se lo merece y más rabia aún de que ese alguien mire a través de mi transparencia.
Comentario:
No creo que no te vea, creo que no quiere mirarte, porque es tu jefe, porque es poco profesional, porque se le puede caer el pelo, porque igual tiene claro ese refran de "donde tengas la olla, no metas la polla". No creo que seas invisible para él, es que te ha puesto en la carpeta de "las intocables"
kisses!
kisses!
Comentario:
Que no te dé rabia, Lluvia. Porque de invisible no tienes nada, al contrario. Tengo la sensación de que el año acaba cuando terminan las vacaciones, así que ya sabes, año nuevo, vida nueva. Ponte algún objetivo, y a por él. Y déjalo seguir si quiere con ese ligue. Tengo la intuición de que este año todo te irá estupendamente. Ahora más que nunca. Eso deseo para ti, mientras te leo.
Un saludo.
Un saludo.






