Adiós, muy buenas
Por cierto, si Viera argumenta para explicar su marcha que quería evitar la sensación de bicefalía en el gobierno de la ciudad, hay que entender que él no manda nada, sino que el que manda es el alcalde... Y, en consecuencia, si él asume que no manda nada, tampoco debería seguir ocupando el cargo de secretario general del PSOE sevillano. Vamos, digo yo. Ahora, que por mí...
Nuevo fraude al electorado
Pero éste no es un problema interno del PSOE, obviamente. Esta crisis en el Ayuntamiento de Sevilla denota el fracaso de la apuesta del Partido Socialista y constituye un verdadero fraude al electorado que, a estas alturas, ya no sabe qué han hecho con el voto que depositó en la urna.
Igual que no se puede pedir el voto para dárselo, de manera obscena, a otro a cambio de unos pocos (es un decir) miles de euros del presupuesto público, no se puede tampoco presentar una candidatura que es mentira. Ahora ha sido Viera; me atrevo a vaticinar que habrá más bajas. Entre los que se vayan y los que se nombren a dedo, el gobierno de Sevilla poco o nada tendrá que ver con lo que dijeron las urnas.
Igual que no se puede pedir el voto para dárselo, de manera obscena, a otro a cambio de unos pocos (es un decir) miles de euros del presupuesto público, no se puede tampoco presentar una candidatura que es mentira. Ahora ha sido Viera; me atrevo a vaticinar que habrá más bajas. Entre los que se vayan y los que se nombren a dedo, el gobierno de Sevilla poco o nada tendrá que ver con lo que dijeron las urnas.
Guerra entre familias
La cabeza de Viera la exhibirá Monteseirín como un trofeo en esta guerra cuasi mafiosa desatada entre al menos tres familias diferentes dentro del PSOE sevillano, que no ha hecho más que empezar.
Viera se va. No ha soportado el pulso que le ha echado el alcalde, ni el castigo que éste le ha infligido relegándole a un cargo meramente decorativo en el organigrama del gobierno municipal, aupando por encima suya al convidado de piedra que es el candidato de IU. Pero volverá a cobrarse su particular deuda.
Viera se va. No ha soportado el pulso que le ha echado el alcalde, ni el castigo que éste le ha infligido relegándole a un cargo meramente decorativo en el organigrama del gobierno municipal, aupando por encima suya al convidado de piedra que es el candidato de IU. Pero volverá a cobrarse su particular deuda.
Primera crisis
La estampida protagonizada por José Antonio Viera pone en evidencia la dramática situación en que se encuentra el Ayuntamiento de Sevilla.
La primera crisis del tercer mandato de Monteseirín ha llegado sólo horas después de haberse formalizado el nuevo gobierno y sólo a doce días de la toma de posesión de los nuevos concejales. Y lo que es peor, no tiene visos de que se vaya a solucionar fácilmente.
La primera crisis del tercer mandato de Monteseirín ha llegado sólo horas después de haberse formalizado el nuevo gobierno y sólo a doce días de la toma de posesión de los nuevos concejales. Y lo que es peor, no tiene visos de que se vaya a solucionar fácilmente.
Una copa
Soy sevillista. Y como tal, aunque no soy fanático, llevo algo más de un año disfrutando de la nada racional felicidad que producen los triunfos deportivos.
Sin embargo, empiezo a sentir cierto hartazgo de celebraciones, baños de masas, discursos desde los balcones y demás farfolla que rodean a los triunfos del Sevilla.
Hasta ahora, al menos, salvo por el exceso, la cosa no se ha desbocado. Y esperemos que así siga. Lo que no quisiera llegar a ver, por nada del mundo, es que a José María del Nido se le ocurriera llevar el trofeo a, pongamos por caso, la iglesia de San Benito, en la Calzada, para la boda de, imaginemos igualmente, Jesús Navas o Antonio Puerta.
Eso indicaría qe ha llegado el comienzo del fin. Y es algo que no queremos, ¿verdad?
Sin embargo, empiezo a sentir cierto hartazgo de celebraciones, baños de masas, discursos desde los balcones y demás farfolla que rodean a los triunfos del Sevilla.
Hasta ahora, al menos, salvo por el exceso, la cosa no se ha desbocado. Y esperemos que así siga. Lo que no quisiera llegar a ver, por nada del mundo, es que a José María del Nido se le ocurriera llevar el trofeo a, pongamos por caso, la iglesia de San Benito, en la Calzada, para la boda de, imaginemos igualmente, Jesús Navas o Antonio Puerta.
Eso indicaría qe ha llegado el comienzo del fin. Y es algo que no queremos, ¿verdad?
Patrocinador de la afición, que también viene de 'jeta'
Ahora que ha pasado, lo digo. Que la nueva caja de ahorros sevillana, nacida de la fusión, al fin, de las dos que ya existían, se encuentra en un momento decisivo y necesita hacer toda la publicidad posible es indiscutible. Pero no deja de ser chocante que, al calor de los éxitos deportivos del Sevilla, y completado el listado de patrocinadores con que cuenta el equipo de Nervión, Cajasol se presente a sí misma como "patrocinador de la afición". Toma ya.
Habría que preguntarle a los 35.000 sevillistas con entrada desplazados a Madrid y a los no sé cuántos miles que no la tenían (según Del Nido, ayer, eran 90.000) si Cajasol les ha patrocinado algo. Porque se entiende que el patrocinio llevaría implícito el abono del precio de la entrada o del viaje, si no de ambas cosas. Y, que yo sepa, para la afición, no ha habido ni una cosa ni la otra ni la de más allá.
¿Cómo? ¿Que me dice usted que llevabn una camiseta con el logotipo de la nueva caja de ahorros? Ah, vaya, eso lo explica todo...
Habría que preguntarle a los 35.000 sevillistas con entrada desplazados a Madrid y a los no sé cuántos miles que no la tenían (según Del Nido, ayer, eran 90.000) si Cajasol les ha patrocinado algo. Porque se entiende que el patrocinio llevaría implícito el abono del precio de la entrada o del viaje, si no de ambas cosas. Y, que yo sepa, para la afición, no ha habido ni una cosa ni la otra ni la de más allá.
¿Cómo? ¿Que me dice usted que llevabn una camiseta con el logotipo de la nueva caja de ahorros? Ah, vaya, eso lo explica todo...
Getafe, que viene de 'jeta'
Ahí estaba él, tan feliz, tan orgulloso, tan en primer plano, tan henchido de gozo que no cabía en la pantalla de la televisión... No había ido a Madrid a ver la final de la Copa del Rey en el palco del Bernabéu, no. Eso había sido, cómo decirlo, una cuestión circunstancial. A él, bético de pro (hay que estar siempre al lado del pueblo llano, no de los señoritos, por Dios, hasta ahí podríamos llegar), lo que le preocupaba era el futuro aeronáutico de la ciudad cuyo Ayuntamiento preside por mor de los pactos entre minorías. De hecho, su desplazamiento a Madrid no tenía otro fin que girar visita a las instalaciones de EADS-Casa en Getafe.
Pero, claro, la ocasión la pintaban calva para asomarse al palco del estadio Santiago Bernabéu, donde las cámaras apuntaban sus objetivos...
En verdad, lo que yo no sé es qué pintaba el alcalde en Getafe. Ni que necesitara excusas para presenciar en vivo una final deportiva en la que participara un equipo de la ciudad.
Pero, claro, la ocasión la pintaban calva para asomarse al palco del estadio Santiago Bernabéu, donde las cámaras apuntaban sus objetivos...
En verdad, lo que yo no sé es qué pintaba el alcalde en Getafe. Ni que necesitara excusas para presenciar en vivo una final deportiva en la que participara un equipo de la ciudad.
Y ahora, por fin, ya somos europeos
Supongo que cuando Antonio Ozores se inventó aquel personaje que culminaba sus ininteligibles discursos con un rotundo "y ahora, por fin, ya somos europeos", no estaría pensando, precisamente, en lo que Europa iba a convertirse más de veinte años después de aquello.
Sin embargo, parece que el tiempo va a convertir a Ozores en todo un profeta del europeísmo. ¿Parece absurdo? Tal vez lo sea, por eso tiene gracia.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los 25 países miembros de la UE se felicitan por el nuevo tratado reformado, que parece que desbloqueará, finalmente, la creación de una Constitución Europea. Ese documento habrán de ratificarlo ahora, uno a uno, todos los países integrantes de la UE. Y España, que celebró un plebiscito (que no un referéndum) sobre el documento anterior, ya ha anunciado que no someterá este último a escrutinio público.
¿Ustedes lo entienden? Yo no. O sea, que el Gobierno español le pide a los españoles que den su respaldo a un documento que no valía, y ahora, que sí vale, avisa que ya no habrá consulta ciudadana.
El anterior me lo leí... y voté que no. Éste, sin leérmelo, ya sé que no lo quiero. Como no me van a preguntar, lo digo. Por si a alguien le interesa.
Sin embargo, parece que el tiempo va a convertir a Ozores en todo un profeta del europeísmo. ¿Parece absurdo? Tal vez lo sea, por eso tiene gracia.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los 25 países miembros de la UE se felicitan por el nuevo tratado reformado, que parece que desbloqueará, finalmente, la creación de una Constitución Europea. Ese documento habrán de ratificarlo ahora, uno a uno, todos los países integrantes de la UE. Y España, que celebró un plebiscito (que no un referéndum) sobre el documento anterior, ya ha anunciado que no someterá este último a escrutinio público.
¿Ustedes lo entienden? Yo no. O sea, que el Gobierno español le pide a los españoles que den su respaldo a un documento que no valía, y ahora, que sí vale, avisa que ya no habrá consulta ciudadana.
El anterior me lo leí... y voté que no. Éste, sin leérmelo, ya sé que no lo quiero. Como no me van a preguntar, lo digo. Por si a alguien le interesa.
Siete maravillas, una patochada (II)
No, si al final voy a tener razón y todo... Y no lo digo yo: "La Unesco se desmarca de la campaña mediática de elección de las siete maravillas"
Libro de estilo (I)
Concejal es cualquier miembro de una corporación municipal (es decir, del pleno), que ha obtenido su condición como tal a consecuencia de una elección democrática. Edil y concejal son la misma cosa.
Si no ha sido elegido en las urnas, por tanto, ni forma parte del pleno, ni es concejal. Podrá ser delegado, podrá ser miembro del gobierno, podrá ser responsable político... Pero ni concejal, ni representante público.
Así pues, podrá ejercer funciones administrativas, gerenciales, incluso políticas... Pero nunca podrá ejercer funciones de carácter representativo.
Si no ha sido elegido en las urnas, por tanto, ni forma parte del pleno, ni es concejal. Podrá ser delegado, podrá ser miembro del gobierno, podrá ser responsable político... Pero ni concejal, ni representante público.
Así pues, podrá ejercer funciones administrativas, gerenciales, incluso políticas... Pero nunca podrá ejercer funciones de carácter representativo.
Torrija
En Sevilla, una torrija, amén de un postre que en esta ciudad se toma en primavera, es algo que resulta incomprensible al entendimiento. Que quien la lleva encima confunde churras con merinas (expresión nada soez, pese a lo que a algunos pudiera parecerle), y ofrece un discurso deslabazado, desordenado, caótico... porque en su mente las ideas se amontonan tal que así. O porque trata de justificar algo para lo que no tiene argumentos.
Como ese concejal que fuma en pipa y que lleva desde el 27-M diciéndose a sí mismo y a quien quiera oirle (hay gente para todo, que dijo el torero), que forma parte del gobierno democrático de la ciudad. Y es que, a pesar de su pretendido y pretencioso afán pedagógico, hay cosas de las que este concejal no se termina de enterar.
De partida, hay que recordarle que democrático es lo que elige el pueblo. Y, como bien sabe, a los gobiernos los eligen los partidos. En todo caso, podría entenderse como democrática (más o menos) la elección del alcalde, al que votan los representantes elegidos (estos sí) democráticamente. Se trata, en cualquier caso, de una elección democrática de segundo grado, pero democrática al fin y al cabo.
Así pues, el gobierno de la ciudad de Sevilla no es democrático. Si no, que levante la mano quien lo haya elegido a él como primer teniente de alcalde.
Y también, aclararle que los pactos son legales, porque la ley electoral los permite. Pero que no se debe confundir lo legal con lo democrático.
¿Cómo puede alguien de la opción política que menos representantes ha sacado en el pleno afirmar con la rotundidad con que este concejal lo hace, que su participación en el gobierno obedece a una elección democrática?
Como ese concejal que fuma en pipa y que lleva desde el 27-M diciéndose a sí mismo y a quien quiera oirle (hay gente para todo, que dijo el torero), que forma parte del gobierno democrático de la ciudad. Y es que, a pesar de su pretendido y pretencioso afán pedagógico, hay cosas de las que este concejal no se termina de enterar.
De partida, hay que recordarle que democrático es lo que elige el pueblo. Y, como bien sabe, a los gobiernos los eligen los partidos. En todo caso, podría entenderse como democrática (más o menos) la elección del alcalde, al que votan los representantes elegidos (estos sí) democráticamente. Se trata, en cualquier caso, de una elección democrática de segundo grado, pero democrática al fin y al cabo.
Así pues, el gobierno de la ciudad de Sevilla no es democrático. Si no, que levante la mano quien lo haya elegido a él como primer teniente de alcalde.
Y también, aclararle que los pactos son legales, porque la ley electoral los permite. Pero que no se debe confundir lo legal con lo democrático.
¿Cómo puede alguien de la opción política que menos representantes ha sacado en el pleno afirmar con la rotundidad con que este concejal lo hace, que su participación en el gobierno obedece a una elección democrática?
Siete maravillas mundiales, una gran patochada
Igual que estoy en contra de pagar con dinero público la adquisición de un cuadro atribuido a Velázquez, también lo estoy del montaje en torno a la posible inclusión de la Alhambra entre las supuestas siete nuevas maravillas del mundo.
Primero, se trata de una batalla perdida. El chauvinismo es universal, de hecho la palabra es francesa, y no sólo los andaluces (o los españoles, hala) estamos locos por que nuestro monumento forme parte de tan exclusivo club. Imaginemos que nos volvemos locos y todos los españoles nos ponemos a mandar sms para votar por la Alhambra. Somos sólo 40 millones. No hay nada que hacer frente a los 1.400 millones de chinos que estarán votando por la Gran Muralla China, ni los 1.100 millones de indios que estarán haciendo lo propio por incluir al Taj Mahal entre los siete primeros monumentos. Y son sólo dos ejemplos. También están la parisina Torre Eifel, el Coliseo romano y no sé cuántos monumentos más, todos ellos con sus amplísimos club de fans.
Segundo, la Alhambra no necesita formar parte de ningún club. Ya es el primer monumento de España en número de visitas anuales. Y no necesita esa publicidad, por mucho que digan. Hagan la prueba. Yo la he hecho. Pregunten en su entorno, a su gente, y verán cómo la posible inclusión del Taj Mahal o la Gran Muralla China (o la Alhambra misma, para los que aún no la hayan visitado nunca) no incrementará la atracción (poca o mucha) que sobre cada persona ejerza en estos momentos el monumento en cuestión.
Tercero, con esta campaña sólo ganan el promotor de la curiosidad y las compañías telefónicas, que se van a hacer de oro. ¿Cómo se explica una iniciativa de estas características sin comité de expertos, ni estudios de ningún tipo? El único requisito es votar, eso sí, pagando.
Lo único que le pediría a las autoridades españolas y andaluzas, que han dado muestras de un folclorismo absurdo e insultante dejándose arrastrar por la rimbombancia de una iniciativa estúpida como he visto pocas, es que no arriesguen ni un sólo euro del dinero público. Pero viendo las imágenes de la reunión del Consejo Consultivo, que hoy se ha reunido en el granadino Palacio de Carlos V con motivo de esta payasada, me temo que mi petición llega muy tarde.
Primero, se trata de una batalla perdida. El chauvinismo es universal, de hecho la palabra es francesa, y no sólo los andaluces (o los españoles, hala) estamos locos por que nuestro monumento forme parte de tan exclusivo club. Imaginemos que nos volvemos locos y todos los españoles nos ponemos a mandar sms para votar por la Alhambra. Somos sólo 40 millones. No hay nada que hacer frente a los 1.400 millones de chinos que estarán votando por la Gran Muralla China, ni los 1.100 millones de indios que estarán haciendo lo propio por incluir al Taj Mahal entre los siete primeros monumentos. Y son sólo dos ejemplos. También están la parisina Torre Eifel, el Coliseo romano y no sé cuántos monumentos más, todos ellos con sus amplísimos club de fans.
Segundo, la Alhambra no necesita formar parte de ningún club. Ya es el primer monumento de España en número de visitas anuales. Y no necesita esa publicidad, por mucho que digan. Hagan la prueba. Yo la he hecho. Pregunten en su entorno, a su gente, y verán cómo la posible inclusión del Taj Mahal o la Gran Muralla China (o la Alhambra misma, para los que aún no la hayan visitado nunca) no incrementará la atracción (poca o mucha) que sobre cada persona ejerza en estos momentos el monumento en cuestión.
Tercero, con esta campaña sólo ganan el promotor de la curiosidad y las compañías telefónicas, que se van a hacer de oro. ¿Cómo se explica una iniciativa de estas características sin comité de expertos, ni estudios de ningún tipo? El único requisito es votar, eso sí, pagando.
Lo único que le pediría a las autoridades españolas y andaluzas, que han dado muestras de un folclorismo absurdo e insultante dejándose arrastrar por la rimbombancia de una iniciativa estúpida como he visto pocas, es que no arriesguen ni un sólo euro del dinero público. Pero viendo las imágenes de la reunión del Consejo Consultivo, que hoy se ha reunido en el granadino Palacio de Carlos V con motivo de esta payasada, me temo que mi petición llega muy tarde.
Nuevo periódico en lontananza
Se llamará El Público, como el prestigioso rotativo portugués, y tras el proyecto se encuentra la sociedad Mediapro, principal accionista de La Sexta.
El proyecto ya tiene cerrado el diseño y parece que el nombre del director, Ignacio Escolar, que fue director adjunto de La Voz de Almería y también ha sido coordinador de los contenidos de Informativos Tele 5 en la página web de la cadena.
La irrupción de un nuevo medio de comunicación siempre es una buena noticia. Para los periodistas, para los ciudadanos y para la libertad. Suerte.
Y ojalá que esta experiencia salga mucho mejor que otras recientes.
El proyecto ya tiene cerrado el diseño y parece que el nombre del director, Ignacio Escolar, que fue director adjunto de La Voz de Almería y también ha sido coordinador de los contenidos de Informativos Tele 5 en la página web de la cadena.
La irrupción de un nuevo medio de comunicación siempre es una buena noticia. Para los periodistas, para los ciudadanos y para la libertad. Suerte.
Y ojalá que esta experiencia salga mucho mejor que otras recientes.
Plaza de España
El Ministerio ha declarado desierto el concurso para adjudicar las obras de restauración de la cerámica de la Plaza de España.
He perdido la cuenta del tiempo que lleva la Plaza de España en restauración. Andamios, vallas, el canal vacío... Y me pregunto si existe verdadera voluntad por arreglarla.
Primero, el encargo se deja en mano de escuelas taller, que, con todos mis respetos, su objetivo no radica tanto en la finalización de un trabajo con unos requisitos de calidad mínimos, sino en la formación de unos jóvenes sin oficio.
Ahora, el concurso queda desierto. Se ha desechado la única oferta presentada. Seguramente ésta no reunía los requisitos mínimos exigidos, como tampoco las empresas que quizá en su día se plantearon acudir al concurso y finalmente no lo hicieron.
¿Tiene de verdad la administración intención real y verdadera de recuperar uno de los espacios más importantes del patrimonio sevillano? Yo tengo cada vez más dudas. ¿El Ministerio, la Junta, el Ayuntamiento... no tienen arquitectos de plantilla que se pasan los días de brazos cruzados, en los despachos? ¿No tiene peones? ¿Por qué no acomete la restauración directamente, sin concursos, sin excusas y sin perder más tiempo?
Se hace necesaria y urgente una verdadera apuesta, seria y definitiva, por el patrimonio de Sevilla.
He perdido la cuenta del tiempo que lleva la Plaza de España en restauración. Andamios, vallas, el canal vacío... Y me pregunto si existe verdadera voluntad por arreglarla.
Primero, el encargo se deja en mano de escuelas taller, que, con todos mis respetos, su objetivo no radica tanto en la finalización de un trabajo con unos requisitos de calidad mínimos, sino en la formación de unos jóvenes sin oficio.
Ahora, el concurso queda desierto. Se ha desechado la única oferta presentada. Seguramente ésta no reunía los requisitos mínimos exigidos, como tampoco las empresas que quizá en su día se plantearon acudir al concurso y finalmente no lo hicieron.
¿Tiene de verdad la administración intención real y verdadera de recuperar uno de los espacios más importantes del patrimonio sevillano? Yo tengo cada vez más dudas. ¿El Ministerio, la Junta, el Ayuntamiento... no tienen arquitectos de plantilla que se pasan los días de brazos cruzados, en los despachos? ¿No tiene peones? ¿Por qué no acomete la restauración directamente, sin concursos, sin excusas y sin perder más tiempo?
Se hace necesaria y urgente una verdadera apuesta, seria y definitiva, por el patrimonio de Sevilla.
Soberanía popular
Dice la Constitución española de 1978, en su artículo 1.2, que "la soberanía nacional reside en el pueblo, del que emanan los poderes del Estado"
¿Lo saben esto los políticos? Los representantes públicos son meros depositarios de una soberanía que no les pertenece. ¿La tratan como tal o la utilizan?
Acabo de ver en televisión las imágenes de la constitución de los nuevos gobiernos municipales. Y no lo tengo claro.
¿Lo saben esto los políticos? Los representantes públicos son meros depositarios de una soberanía que no les pertenece. ¿La tratan como tal o la utilizan?
Acabo de ver en televisión las imágenes de la constitución de los nuevos gobiernos municipales. Y no lo tengo claro.
Davis
Desaparecidos los restos de la cubierta utilizada en la final de la Copa Davis de tenis celebrada en Sevilla, a IU, responsable política y gerencialmente del Instituto Municipal de Deportes (IMD), le faltó tiempo para buscar una cabeza de turco con la que intentó expiar sus culpas, seguramente sabiendo que nunca aparecerían los restos robados, por más que se empeñaron en decir lo contrario en un desesperado intento por negar la evidencia.
Esa cabeza de turco tenía un nombre, el del técnico del IMD José Luis Pardillos, sobre el que, de un día para otro, descargó IU toda la responsabilidad de lo sucedido. De manera tan burda como incomprensible, IU realizó denodados esfuerzos por dar el asunto por zanjado, una vez expedientado el trabajador del IMD. "Ya ha aparecido la cubierta", decían. Era mentira. Y lo sabían. Pero no querían que se hablara del asunto. ¿Por qué razón? Ellos sabrán.
Ha pasado el tiempo. El responsable del IMD entonces ha vuelto a obtener un acta de concejal en las últimas elecciones. Hace cuatro años, IU fue la formación política con representación en el pleno con menos votos. Y gobernó. Esta vez, también. Y volverá a gobernar. Y muy probablemente, Lolo Silva volverá a estar al frente del IMD.
Ha pasado el tiempo y ha llegado la hora de que la Justicia se pronuncie. José Luis Pardillos llevó su flagrante caso ante los tribunales. Y los tribunales han citado a declarar al gerente del IMD que, mira cómo son las cosas en política, también tiene un cargo en la asamblea local de IU.
Por el momento, ya ha tenido la desfachatez de atribuir las palabras que en su día dedicó a Pardillos a una invención de la prensa.
Menos mal que en esta ciudad nos conocemos todos y ya sabemos la catadura moral de algunos personajes.
Esa cabeza de turco tenía un nombre, el del técnico del IMD José Luis Pardillos, sobre el que, de un día para otro, descargó IU toda la responsabilidad de lo sucedido. De manera tan burda como incomprensible, IU realizó denodados esfuerzos por dar el asunto por zanjado, una vez expedientado el trabajador del IMD. "Ya ha aparecido la cubierta", decían. Era mentira. Y lo sabían. Pero no querían que se hablara del asunto. ¿Por qué razón? Ellos sabrán.
Ha pasado el tiempo. El responsable del IMD entonces ha vuelto a obtener un acta de concejal en las últimas elecciones. Hace cuatro años, IU fue la formación política con representación en el pleno con menos votos. Y gobernó. Esta vez, también. Y volverá a gobernar. Y muy probablemente, Lolo Silva volverá a estar al frente del IMD.
Ha pasado el tiempo y ha llegado la hora de que la Justicia se pronuncie. José Luis Pardillos llevó su flagrante caso ante los tribunales. Y los tribunales han citado a declarar al gerente del IMD que, mira cómo son las cosas en política, también tiene un cargo en la asamblea local de IU.
Por el momento, ya ha tenido la desfachatez de atribuir las palabras que en su día dedicó a Pardillos a una invención de la prensa.
Menos mal que en esta ciudad nos conocemos todos y ya sabemos la catadura moral de algunos personajes.
Fraude escolar
No sé yo muy bien dónde hay más fraude, si en rellenar las solicitudes de plazas escolares con un domicilio falso, o en las falsas promesas de la administración de ofrecer una educación universal y de calidad.
La administración promete plazas de Infantil de tres años, que luego no oferta, con la excusa de que esa enseñanza no es obligatoria. Pero no lo es para los padres, sí para la administración, que debe dar respuesta a la demanda que ella misma ha creado.
La administración promete enseñanza bilingüe que sólo oferta a unos pocos. Porque sólo unos pocos centros la pueden enseñar y sólo los alumnos adscritos a esos centros pueden solicitar plazas en los mismos, lo que le está vedado al resto.
La administración se ha mostrado incapaz de garantizar un mismo nivel educativo en todos los centros de la misma comunidad, condenando, por mor de su residencia, a muchos críos a asistir a centros en los que ni el ambiente exógeno ni la calidad de la enseñanza son las que ofrece unos pocos cientos de metros más allá.
La administración que tiene las competencias educativas se enfrente año tras años a los mismos problemas, incrementados por el paso del tiempo y el aumento de la población, por no haberles sabido dar respuesta con anterioridad.
Los gerifaltes de la administración, que defienden de cara a la galería la enseñanza pública, llevan a sus hijos a centros concertados. ¿Eso, por qué?
La administración promete plazas de Infantil de tres años, que luego no oferta, con la excusa de que esa enseñanza no es obligatoria. Pero no lo es para los padres, sí para la administración, que debe dar respuesta a la demanda que ella misma ha creado.
La administración promete enseñanza bilingüe que sólo oferta a unos pocos. Porque sólo unos pocos centros la pueden enseñar y sólo los alumnos adscritos a esos centros pueden solicitar plazas en los mismos, lo que le está vedado al resto.
La administración se ha mostrado incapaz de garantizar un mismo nivel educativo en todos los centros de la misma comunidad, condenando, por mor de su residencia, a muchos críos a asistir a centros en los que ni el ambiente exógeno ni la calidad de la enseñanza son las que ofrece unos pocos cientos de metros más allá.
La administración que tiene las competencias educativas se enfrente año tras años a los mismos problemas, incrementados por el paso del tiempo y el aumento de la población, por no haberles sabido dar respuesta con anterioridad.
Los gerifaltes de la administración, que defienden de cara a la galería la enseñanza pública, llevan a sus hijos a centros concertados. ¿Eso, por qué?
Ojo con el velázquez
En un post anterior advertía de mis dudas sobre la conveninecia de llevar a cabo una cuestación popular para comprar el cuadro de Santa Rufina atribuido a Velázquez.
Pues bien, en la prensa de hoy, Mateo Alemán advierte de un posible fraude. Léanlo, que tiene su interés.
Pues bien, en la prensa de hoy, Mateo Alemán advierte de un posible fraude. Léanlo, que tiene su interés.
Infraestructuras para la Sostenibilidad
Esta vez parece verdad que IU va a dejar impronta en el nuevo gobierno municipal, en contra de lo ocurrido en el anterior mandato, durante el que los tres concejales de la formación o no las veían venir de verdad o cerraban los ojos para no enterarse de nada. Es lo que tiene ser un mal necesario.
No. Ahora parece que, desde el minuto 1, la participación de IU en el gobierno municipal de Sevilla va a hacerse notar. ¿Para qué esperar? Ya se sabe que las revoluciones, cuanto antes, mejor.
Empecemos por cambiar los nombres de las delegaciones (antes eran concejalías) por otros más acordes a los tiempos que corren. Si en el mandato anterior nos dio por referirnos a la hasta entonces delegación de Obras Públicas como Vía Pública, ahora este nombre ya se ha quedado antiguo. En adelante se denominará delegación de Infraestructuras para la Sostenibilidad.
(¡Qué tontería más grande, Dios mío!)
Ya me imagino yo los expedientes aprobados en las reuniones del Consejo de la Gerencia de Urbanismo para la reparación de las infraestructuras para la sostenibilidad de los peatones (cabría añadir que sobre las aceras, pero sería redundante), o la convocatoria de concursos públicos para la renovación de las infraestructuras para la sostenibilidad de la luz después del atardecer o de infraestructuras para para sostener las basuras a media altura, sin que lleguen a tocar el suelo.
No. Ahora parece que, desde el minuto 1, la participación de IU en el gobierno municipal de Sevilla va a hacerse notar. ¿Para qué esperar? Ya se sabe que las revoluciones, cuanto antes, mejor.
Empecemos por cambiar los nombres de las delegaciones (antes eran concejalías) por otros más acordes a los tiempos que corren. Si en el mandato anterior nos dio por referirnos a la hasta entonces delegación de Obras Públicas como Vía Pública, ahora este nombre ya se ha quedado antiguo. En adelante se denominará delegación de Infraestructuras para la Sostenibilidad.
(¡Qué tontería más grande, Dios mío!)
Ya me imagino yo los expedientes aprobados en las reuniones del Consejo de la Gerencia de Urbanismo para la reparación de las infraestructuras para la sostenibilidad de los peatones (cabría añadir que sobre las aceras, pero sería redundante), o la convocatoria de concursos públicos para la renovación de las infraestructuras para la sostenibilidad de la luz después del atardecer o de infraestructuras para para sostener las basuras a media altura, sin que lleguen a tocar el suelo.
Dylan

Bob Dylan, Robert Allen Zimmerman, Duluth, Minessota, 24 de mayo de 1941. Príncipe de Asturias de las Artes.
Vaya por delante que en este caso no soy nada objetivo. Pero es que es el mejor. Y aún vive.
La mala prensa de la prensa
1. Actualidad nacional. La fiscal Olga Sánchez, la del juicio del 11-M, aprovecha la presentación de las conclusiones del proceso para atacar a la prensa. En concreto, arremetió contra los periodistas que la han criticado (no a ella, se entiende, sino a su trabajo) en sus crónicas del juicio: “Personas que a lo mejor en su momento han aprobado la carrera de Periodismo, pero que no tienen la altura y la grandeza de una profesión tan importante en una sociedad democrática como la nuestra”
2. Deportes. Ron Dennis, el director de la escudería McLaren de Fórmula 1, media en la polémica suscitada entre sus dos pilotos, Fernando Alonso, bicampeón del mundo, y Lewis Hamilton, que lidera con 8 puntos de ventaja la clasificación del Mundial en estos momentos. Ni este último lleva bien ser el segundo de la escudería, ni Alonso se siente a gusto con el trato de favor que, en su opinión, está recibiendo el piloto inglés por parte de la escudería británica. Para Dennis, la culpa es de la prensa, que “ha hecho una historia de un comentario inocente”. “La prensa (insiste el director de McLaren) coge con pinzas cada palabra de los pilotos y las saca de contexto”.
2. Política internacional. Tony Blair, el premier laborista británico, que está a punto de dejar el cargo, llama a los medios de comunicación “bestias salvajes que destrozan a pedazos la reputación de la gente”. ¿Y a propósito de qué? Pues de nada, que en diez días tiene que abandonar el 10 de Downing Street y supongo que quiere aprovechar para ajustar cuentas.
Estas tres informaciones aparecen publicadas en la prensa del día. Da igual Madrid que Londres o Montreal; da lo mismo un juicio que una carrera que el final de un mandato; no importa si una fiscal, un director deportivo o un primer ministro… La culpa siempre es de la prensa.
2. Deportes. Ron Dennis, el director de la escudería McLaren de Fórmula 1, media en la polémica suscitada entre sus dos pilotos, Fernando Alonso, bicampeón del mundo, y Lewis Hamilton, que lidera con 8 puntos de ventaja la clasificación del Mundial en estos momentos. Ni este último lleva bien ser el segundo de la escudería, ni Alonso se siente a gusto con el trato de favor que, en su opinión, está recibiendo el piloto inglés por parte de la escudería británica. Para Dennis, la culpa es de la prensa, que “ha hecho una historia de un comentario inocente”. “La prensa (insiste el director de McLaren) coge con pinzas cada palabra de los pilotos y las saca de contexto”.
2. Política internacional. Tony Blair, el premier laborista británico, que está a punto de dejar el cargo, llama a los medios de comunicación “bestias salvajes que destrozan a pedazos la reputación de la gente”. ¿Y a propósito de qué? Pues de nada, que en diez días tiene que abandonar el 10 de Downing Street y supongo que quiere aprovechar para ajustar cuentas.
Estas tres informaciones aparecen publicadas en la prensa del día. Da igual Madrid que Londres o Montreal; da lo mismo un juicio que una carrera que el final de un mandato; no importa si una fiscal, un director deportivo o un primer ministro… La culpa siempre es de la prensa.
La Quinta Enmienda
Ricardo Suárez, el presunto asesino de Gaspar García, el infortunado celador que tuvo la desdicha de encontrarse en el peor sitio en el peor momento con su coche y darle un golpe sin consecuencias, afortunadamente, a una niña gitana, se acogió ayer durante el juicio a la "Quinta Enmienda" para no responder a las preguntas del fiscal. Risible.
Se le acusa de haber descerrajado no sé cuántos tiros a bocajarro al hombre, tras oír los gritos de su casta por el atropello de la chiquilla. Trágico.
Yo no sé si su abogado lo tiene bien o mal aleccionado. No sé si ha preparado su defensa mejor o peor. No sé qué decidirá el tribunal, al final. Pero sé, por lo que he leído y oído, yo no estaba presente, que la escena tuvo que ser de lo más kafkiana. Casi berlanguiana, si existiera el adjetivo. Propia del Berlanga de Plácido o del famosísimo y nunca suficientemente aplaudido Bienvenido Míster Marsahall. Patético.
La aparente comedia sólo esconde una inmensa tragedia.
Por cierto, para quien no lo sepa (yo mismo, hasta ayer), esto dice la Quinta Enmienda de la Constitución de EEUU: "Nadie estará obligado a responder de un delito castigado con la pena capital o con otra infamante si un gran jurado no lo denuncia o acusa, a excepción de los casos que se presenten en las fuerzas de mar o tierra o en la milicia nacional cuando se encuentre en servicio efectivo en tiempo de guerra o peligro público; tampoco se pondrá a persona alguna dos veces en peligro de perder la vida o algún miembro con motivo del mismo delito; ni se le compeleerá a declarar contra sí misma en ningún juicio criminal; ni se le privará de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido proceso legal; ni se ocupará la propiedad privada para uso público sin una justa indemnización".
Se le acusa de haber descerrajado no sé cuántos tiros a bocajarro al hombre, tras oír los gritos de su casta por el atropello de la chiquilla. Trágico.
Yo no sé si su abogado lo tiene bien o mal aleccionado. No sé si ha preparado su defensa mejor o peor. No sé qué decidirá el tribunal, al final. Pero sé, por lo que he leído y oído, yo no estaba presente, que la escena tuvo que ser de lo más kafkiana. Casi berlanguiana, si existiera el adjetivo. Propia del Berlanga de Plácido o del famosísimo y nunca suficientemente aplaudido Bienvenido Míster Marsahall. Patético.
La aparente comedia sólo esconde una inmensa tragedia.
Por cierto, para quien no lo sepa (yo mismo, hasta ayer), esto dice la Quinta Enmienda de la Constitución de EEUU: "Nadie estará obligado a responder de un delito castigado con la pena capital o con otra infamante si un gran jurado no lo denuncia o acusa, a excepción de los casos que se presenten en las fuerzas de mar o tierra o en la milicia nacional cuando se encuentre en servicio efectivo en tiempo de guerra o peligro público; tampoco se pondrá a persona alguna dos veces en peligro de perder la vida o algún miembro con motivo del mismo delito; ni se le compeleerá a declarar contra sí misma en ningún juicio criminal; ni se le privará de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido proceso legal; ni se ocupará la propiedad privada para uso público sin una justa indemnización".
Las obras
Yo no digo nada, pero República Argentina va a volver a estar cortada. Nos ha durado abierta lo que la Feria de Abril y la campaña electoral.
La culpa es... de la tuneladora, claro.
La culpa es... de la tuneladora, claro.
La sinrazón
1. No se puede pretender poner en marcha un nuevo medio de comunicación (o una nueva edición), sin disponer de medios. Y cuando digo medios, digo dinero para pagar a los profesionales.
2. No se puede pretender que un periódico dé dinero a los dos meses de iniciar su andadura. Sobre todo, si la premisa anterior no se ha cumplido.
3. No se puede prescindir de los profesionales de la información por capricho, sobre todo cuando éstos son el único aval con que cuenta el proyecto.
4. No se puede argumentar, para despedirlos, que no han superado el periodo de prueba que figura en sus contratos, pues en la mayor parte de los casos su valía, su solvencia, su profesionalidad estaba más que demostrada por la experiencia previa que acumulaban antes de incorporarse al nuevo proyecto.
5. No se puede culpar del mal arranque de un proyecto sólo a unos profesionales que se están dejando la piel en el intento por sacarlo adelante.
2. No se puede pretender que un periódico dé dinero a los dos meses de iniciar su andadura. Sobre todo, si la premisa anterior no se ha cumplido.
3. No se puede prescindir de los profesionales de la información por capricho, sobre todo cuando éstos son el único aval con que cuenta el proyecto.
4. No se puede argumentar, para despedirlos, que no han superado el periodo de prueba que figura en sus contratos, pues en la mayor parte de los casos su valía, su solvencia, su profesionalidad estaba más que demostrada por la experiencia previa que acumulaban antes de incorporarse al nuevo proyecto.
5. No se puede culpar del mal arranque de un proyecto sólo a unos profesionales que se están dejando la piel en el intento por sacarlo adelante.
Manifiesto por el patrimonio de Sevilla (II)
Los promotores del Manifiesto por el patrimonio de Sevilla han habilitado la siguiente cuenta de correo electrónico para quien quiera sumar su adhesión al mismo:
patrimoniodesevilla@hotmail.com
patrimoniodesevilla@hotmail.com
Barakaldo
Me prometí a mí mismo no dedicar ni una línea de este blog a los criminales. Pero ello no me evita la frustración, las náuseas, la rabia, el desasosiego o no sé qué sensación que soy incapaz de describir con palabras que el terrorismo me provoca.
Acabo de ver en los informativos las imágenes de un autobús ardiendo, quemado por unos gamberros en Barakaldo. La propaganda, pienso, es la que propaga (perdón por la necesaria redundancia) el terror. Además, ¿dónde está la noticia en un hecho que, por desgracia, ha dejado de ser extraordinario para ser habitual, rutinario...? ¿De cuántos autobuses incendiados no imformamos los periodistas en Líbano, Bagdad...?
Tras las imágenes del autobús quemado, he visto otras de la izquierda abertzale manifestándose en demanda de no sé qué derechos (tendría gracia, si no diera asco). Y he recordado manifestaciones ciudadanas con mayor éxito de convocatoria y con una tabla de reivindicaciones objetivamente más justa e infinitamente menos sangrienta, a las que los medios de comunicación no hemos hecho el más mínima caso.
El debate está ahí. Ni pretendo resolverlo, ni imponer una posición que yo mismo no tengo clara. ¿De las circunstancias concretas de cuántos presos no informamos? Hoy me he enterado de que De Juana Chaos ha comido el rancho carcelario, como los demás reclusos, en la prisión de Aranjuez. ¿Y a mí, qué? Como si se le atraganta...
El periodismo tiene una responsabilidad. Supongo que deberíamos volver a informar sólo de lo noticioso, es decir, de lo novedoso, de lo extraordinario, no de lo tristemente habitual y cotidiano. ¿Quién es Pernando Barrena para, con sus declaraciones amenazantes, haga que a una familia de Cáceres, de Cuenca o de Sanlúcar la Mayor se le atragante la cena?
Acabo de ver en los informativos las imágenes de un autobús ardiendo, quemado por unos gamberros en Barakaldo. La propaganda, pienso, es la que propaga (perdón por la necesaria redundancia) el terror. Además, ¿dónde está la noticia en un hecho que, por desgracia, ha dejado de ser extraordinario para ser habitual, rutinario...? ¿De cuántos autobuses incendiados no imformamos los periodistas en Líbano, Bagdad...?
Tras las imágenes del autobús quemado, he visto otras de la izquierda abertzale manifestándose en demanda de no sé qué derechos (tendría gracia, si no diera asco). Y he recordado manifestaciones ciudadanas con mayor éxito de convocatoria y con una tabla de reivindicaciones objetivamente más justa e infinitamente menos sangrienta, a las que los medios de comunicación no hemos hecho el más mínima caso.
El debate está ahí. Ni pretendo resolverlo, ni imponer una posición que yo mismo no tengo clara. ¿De las circunstancias concretas de cuántos presos no informamos? Hoy me he enterado de que De Juana Chaos ha comido el rancho carcelario, como los demás reclusos, en la prisión de Aranjuez. ¿Y a mí, qué? Como si se le atraganta...
El periodismo tiene una responsabilidad. Supongo que deberíamos volver a informar sólo de lo noticioso, es decir, de lo novedoso, de lo extraordinario, no de lo tristemente habitual y cotidiano. ¿Quién es Pernando Barrena para, con sus declaraciones amenazantes, haga que a una familia de Cáceres, de Cuenca o de Sanlúcar la Mayor se le atragante la cena?
Pacto de progreso
Cuando oigo hablar de "pacto de progreso" no puedo evitar acordarme de aquella película dirigida en 1959 por Pedro Lazaga, Los tramposos, y no es por el título. Recuerdo una secuencia en la que, al principio de la película, Paco y Virgilio, los personajes interpretados por Antonio Ozores y Tony Leblanc, venden participaciones para el sorteo de un coche aparcado en la calle sobre el que han colocado una sábana (que tienen que retirar corriendo cuando salen por patas al aparecer la policía; pero tampoco es por esto por lo que me recuerda al pacto de progreso) en la que se dice que el sorteo es en beneficio de los huérfanos.

Digo que el pacto de progreso me recuerda a esta película porque alguien le pregunta a los protagonistas acerca del sorteo: "¿Para los huérfanos de qué?". Y los timadores le responden: "Para los huérfanos de padre y madre, ¿de qué va a ser?".
Pues el pacto de progreso me parece lo mismo. "Oiga, ¿para el progreso de qué o de quién, porque después de ocho años Tablada sigue igual, el metro sigue sin funcionar, las recalificaciones urbanísticas llevadas a cabo han hecho bueno al PA de Rojas Marcos...?" "Pues para el progreso de los firmantes del pacto, ¿de quién va ser?".

Digo que el pacto de progreso me recuerda a esta película porque alguien le pregunta a los protagonistas acerca del sorteo: "¿Para los huérfanos de qué?". Y los timadores le responden: "Para los huérfanos de padre y madre, ¿de qué va a ser?".
Pues el pacto de progreso me parece lo mismo. "Oiga, ¿para el progreso de qué o de quién, porque después de ocho años Tablada sigue igual, el metro sigue sin funcionar, las recalificaciones urbanísticas llevadas a cabo han hecho bueno al PA de Rojas Marcos...?" "Pues para el progreso de los firmantes del pacto, ¿de quién va ser?".
Después de las elecciones (II)
Partido en alquiler...


Tranvía
Terminará Monteseirín convenciéndome de que, algún día, tendremos el mejor tranvía del mundo. Por lo que nos va a costar, ya podría ser verdad esto. Pero lo dudo... 83 millones de euros, 1,4 kilómetros... ¿Han hecho ustedes la cuenta?
Es fácil, basta con una simple división: cada metro de tranvía nos va a salir por 59.285,7 euros. ¿Lo quieren en pesetas? Es fácil también: ahora sólo hay que multiplicar por las pesetas que vale un euro, 166,386.... Y ¡tachán! el resultado es 9.864.312,8 pesetas cada metro.
Y luego querrán cobrar, aparte, por el servicio... ¿Cuánto nos va a costar ir de la Puerta de Jerez a la Plaza Nueva en transporte público? Para eso, andando, jefe, que el ejercicio es sano.
Las comparaciones, dice el dicho, siempre son odiosas. Sobre todo, añado yo, cuando le dejan a uno en mal lugar. En Málaga, el presupuesto de los 13 kilómetros de tranvía es de 63,8 millones de euros (ver El Correo de Andalucía, 19 de abril de 2007, página 14). Hagamos la misma cuenta: cada metro de vía saldrá a 4.907,6 euros, que en pesetas son 816.571,29.
¿Hacemos más cuentas? Por lo que cuesta un metro de tranviá en Sevilla, en Málaga se hacen 12. O lo que es lo mismo: si el tranvía de Málaga tuviera de presupuesto el mismo que, de momento, ya sabemos que tienen (será más, ya verán) los 1.400 metros del tranvía de Sevilla, los malagueños tendrían 17 kilómetros de vías.
Yo no me atrevo a ponerle calificativos a esto.
Es fácil, basta con una simple división: cada metro de tranvía nos va a salir por 59.285,7 euros. ¿Lo quieren en pesetas? Es fácil también: ahora sólo hay que multiplicar por las pesetas que vale un euro, 166,386.... Y ¡tachán! el resultado es 9.864.312,8 pesetas cada metro.
Y luego querrán cobrar, aparte, por el servicio... ¿Cuánto nos va a costar ir de la Puerta de Jerez a la Plaza Nueva en transporte público? Para eso, andando, jefe, que el ejercicio es sano.
Las comparaciones, dice el dicho, siempre son odiosas. Sobre todo, añado yo, cuando le dejan a uno en mal lugar. En Málaga, el presupuesto de los 13 kilómetros de tranvía es de 63,8 millones de euros (ver El Correo de Andalucía, 19 de abril de 2007, página 14). Hagamos la misma cuenta: cada metro de vía saldrá a 4.907,6 euros, que en pesetas son 816.571,29.
¿Hacemos más cuentas? Por lo que cuesta un metro de tranviá en Sevilla, en Málaga se hacen 12. O lo que es lo mismo: si el tranvía de Málaga tuviera de presupuesto el mismo que, de momento, ya sabemos que tienen (será más, ya verán) los 1.400 metros del tranvía de Sevilla, los malagueños tendrían 17 kilómetros de vías.
Yo no me atrevo a ponerle calificativos a esto.
Después de las elecciones (I)
Ahora ya sí se pueden pintar las líneas de la zona azul...


De chiste
¿Conocen aquel chiste del hijo que, al terminar el bachillerato, le dice al padre que no quiere seguir estudiando?
El padre, entre indignado por la actitud de su hijo y preocupado por el futuro de éste, le insiste en que tiene que seguir estudiando, que tiene que labrarse un futuro, prepararse cuanto más mejor para afrontar con garantías lo que la vida fuera a depararle...
Pero el hijo insiste: "Yo no quiero seguir estudiando, a mí no me gusta esto..."
El padre, después de meditarlo, le dice: "De acuerdo, no vas a seguir estudiando. Te vas a poner a trabajar, para que veas lo duro que es ganarse un sueldo, lo difícil que es sacar una casa para adelante y lo que cuesta llegar a final de mes..."
Tras el sermón, el padre llama por teléfono a un amigo suyo para pedirle un favor: "¿Qué pasa, Manolo, cómo va todo? ¿Bien? No sabes lo que me alegro... ¿Y la mujer y los niños...? Oye, qué alegría... Verás, te llamo por mi hijo: ahora dice que no quiere seguir estudiando, y me he acordado de ti, que sé que tienes mano ahí en la política, a ver si le puedes buscar un puesto de algo... Yo lo que quiero es que aprenda lo duro que es tener que trabajar para vivir... Si le puedes echar una mano, te lo agradeceré". "Veré lo que puedo hacer", le contesta el amigo.
A los pocos días, el padre recibe una llamada de su amigo el político. "Mira, tengo un puesto para tu hijo, inmejorable... Presidente de la comisión municipal de salud. No tiene que hacer nada, sólo acudir a las reuniones, no más de una por trimestre... Y el sueldo no está nada mal, 9.000 euros al mes, aparte las dietas..." El padre le interrumpe y le explica: "No es eso, precisamente, lo que quiero para él. Yo quiero que aprenda lo difícil que es ganarse la vida, algo que le obligue a madrugar, a trabajar mucho, a llegar a casa rendido...". "Bueno, seguiré buscando..."
Dos días después, una nueva llamada: "Ya lo tengo. Asesor del concejal de Medio Ambiente. Sólo tiene que acompañarlo en el coche oficial, llevarle la cartera y atender el teléfono móvil cuando el concejal esté reunido... 5.000 euros al mes". "¿No hay un puesto más modesto para mi hijo, algo en lo que de verdad tenga que trabajar duro?", insiste el padre. "Verás (le dice el amigo), lo podemos hacer jefe del archivo de la biblioteca municipal. Son 2.000 euros al mes, un trabajo relajado, cuatro horitas diarias..."
"Manolo, en confianza, ¿no tienes un puesto de trabajo que le obligue a madrugar, a echar ocho horas seguidas y por el que cobre 600 euros?". "Juan, en confianza te diré que eso es imposible", responde el amigo político. "Para eso, tu hijo tendría que tener una carrera universitaria, haber hecho un máster y superar unas oposiciones... Y tu hijo no tiene estudios..."
El padre, entre indignado por la actitud de su hijo y preocupado por el futuro de éste, le insiste en que tiene que seguir estudiando, que tiene que labrarse un futuro, prepararse cuanto más mejor para afrontar con garantías lo que la vida fuera a depararle...
Pero el hijo insiste: "Yo no quiero seguir estudiando, a mí no me gusta esto..."
El padre, después de meditarlo, le dice: "De acuerdo, no vas a seguir estudiando. Te vas a poner a trabajar, para que veas lo duro que es ganarse un sueldo, lo difícil que es sacar una casa para adelante y lo que cuesta llegar a final de mes..."
Tras el sermón, el padre llama por teléfono a un amigo suyo para pedirle un favor: "¿Qué pasa, Manolo, cómo va todo? ¿Bien? No sabes lo que me alegro... ¿Y la mujer y los niños...? Oye, qué alegría... Verás, te llamo por mi hijo: ahora dice que no quiere seguir estudiando, y me he acordado de ti, que sé que tienes mano ahí en la política, a ver si le puedes buscar un puesto de algo... Yo lo que quiero es que aprenda lo duro que es tener que trabajar para vivir... Si le puedes echar una mano, te lo agradeceré". "Veré lo que puedo hacer", le contesta el amigo.
A los pocos días, el padre recibe una llamada de su amigo el político. "Mira, tengo un puesto para tu hijo, inmejorable... Presidente de la comisión municipal de salud. No tiene que hacer nada, sólo acudir a las reuniones, no más de una por trimestre... Y el sueldo no está nada mal, 9.000 euros al mes, aparte las dietas..." El padre le interrumpe y le explica: "No es eso, precisamente, lo que quiero para él. Yo quiero que aprenda lo difícil que es ganarse la vida, algo que le obligue a madrugar, a trabajar mucho, a llegar a casa rendido...". "Bueno, seguiré buscando..."
Dos días después, una nueva llamada: "Ya lo tengo. Asesor del concejal de Medio Ambiente. Sólo tiene que acompañarlo en el coche oficial, llevarle la cartera y atender el teléfono móvil cuando el concejal esté reunido... 5.000 euros al mes". "¿No hay un puesto más modesto para mi hijo, algo en lo que de verdad tenga que trabajar duro?", insiste el padre. "Verás (le dice el amigo), lo podemos hacer jefe del archivo de la biblioteca municipal. Son 2.000 euros al mes, un trabajo relajado, cuatro horitas diarias..."
"Manolo, en confianza, ¿no tienes un puesto de trabajo que le obligue a madrugar, a echar ocho horas seguidas y por el que cobre 600 euros?". "Juan, en confianza te diré que eso es imposible", responde el amigo político. "Para eso, tu hijo tendría que tener una carrera universitaria, haber hecho un máster y superar unas oposiciones... Y tu hijo no tiene estudios..."
Himno
Hace tiempo que no asistía a una polémica tan estúpida y tan vacía como la de si el himno nacional (el de España, se entiende, que con esto de las naciones, medias naciones y realidades nacionales uno se puede perder) debe o no tener letra.
De partida, el himno nacional (ya saben, el de España...) no tiene letra. No la tiene, oficialmente, claro, que todos conocemos alguna que otra que, en fin, corramos un tupido velo...
Bueno, pues eso, que me da a mí que lo que buscan es más bien el himno de un equipo de fútbol que el de un Estado, nación, país o como quiera que se llame esto donde vivimos...
Para eso, digo yo, que lo mejor sería llamar al Arrebato, que le ha dado suerte al Sevilla como su himno del centenario.
De partida, el himno nacional (ya saben, el de España...) no tiene letra. No la tiene, oficialmente, claro, que todos conocemos alguna que otra que, en fin, corramos un tupido velo...
Bueno, pues eso, que me da a mí que lo que buscan es más bien el himno de un equipo de fútbol que el de un Estado, nación, país o como quiera que se llame esto donde vivimos...
Para eso, digo yo, que lo mejor sería llamar al Arrebato, que le ha dado suerte al Sevilla como su himno del centenario.
Manifiesto por el patrimonio de Sevilla
"Los firmantes, periodistas y vecinos de Sevilla, ante el proceso electoral en marcha, momento en que se ponen de manifiesto las diferentes opciones en el diseño de la ciudad, quieren manifestar lo siguiente:
Sevilla es una ciudad internacionalmente valorada por sus peculiaridades patrimoniales. Un hecho que está formalmente reconocido por la UNESCO con la declaración como Patrimonio de la Humanidad del entorno de la Catedral y legalmente protegido por el Decreto-Ley de 1964, que declara el Casco Antiguo como Conjunto Histórico Artístico; una norma que persigue, y así lo ordena, la preservación del valioso patrimonio arquitectónico de la ciudad.
En dicha declaración se establece: “La defensa y protección que (el Conjunto Histórico) merece no limitará la expansión de la ciudad por otros ámbitos y lugares, conciliando así las necesidades complejas y crecientes de la población.... con la imposición estética o histórica que se traduce en permanencia y continuidad”.
Los llamados a hacer cumplir esta norma son el Ayuntamiento, la Comisión de Patrimonio de la Delegación Provincial de Cultura y la Junta de Andalucía.
Resulta obvio que en los últimos años, y de manera especial durante el mandato de la actual corporación, esta Normativa no se ha venido respetando con el celo debido, de lo cual se podrían poner múltiples ejemplos. Como justificación a ello, se ha venido alegando un discutible concepto de “modernidad” (denunciado por el comité español del ICOMOS, un organismo de la UNESCO, según el cual Sevilla es “víctima de una incierta nostalgia de una pretendida modernidad”) que ha triunfado hasta entronizarse como pensamiento único en el Urbanismo y la Arquitectura sevillana, alterando grave, innecesaria y costosamente entornos de gran valor histórico y desvirtuando ideas en principio positivas, como la peatonalización, por la forma patrimonialmente agresiva e irrespetuosa de llevarlas a cabo..
Este discurso, en la mayoría de las ciudades históricas europeas, ni se plantea. La distinción entre zonas de expansión urbana y el Casco Histórico esta muy definida en cuanto a las actuaciones urbanísticas y arquitectónicas, diferenciando así creación de conservación.
El progreso, el desarrollo de una arquitectura moderna en los ensanches, en las zonas de expansión urbana, es compatible con la preservación del legado histórico que hemos recibido, que está protegido por el ordenamiento jurídico, y que, además, estamos moral y legalmente obligados a preservar y trasmitir a la siguiente generación.
De ahí que hagamos un llamamiento a los ciudadanos en general para que exijan al Ayuntamiento que salga de las urnas tras las próximas elecciones el cumplimiento de sus obligaciones Patrimoniales".
Firmado: Carlos Colón, Pablo Ferrand, José Félix Machuca, Francis Marmande, Javier Recio, Francisco Robles, Javier Rubio, Juan Miguel Vega, Joaquín Egea, Ignacio Camacho, Francisco José López de Paz, Óscar Gómez, Cristóbal Cervantes, Fernando García Haldón, José Antonio Rodríguez Benítez, Pedro Ybarra Bores, Antonio González Moreno, Alvaro Pastor Torres, Manuel Jesús Roldán, Francisco Pérez García, Fernando Carrasco Moreno, Consuelo Rodríguez Torné, Joaquín Delgado Roig, Leonardo Olivares, Manuel Sánchez de Lamadrid, José Rodríguez Pineda, Aquilino Duque, José Antonio Pascual Sánchez, Ricardo Suárez, Alfonso Lazo Díaz, Santiago Arenado Sampil, José Manuel de la Linde, Ignacio Díaz Pérez y otros.
Sevilla es una ciudad internacionalmente valorada por sus peculiaridades patrimoniales. Un hecho que está formalmente reconocido por la UNESCO con la declaración como Patrimonio de la Humanidad del entorno de la Catedral y legalmente protegido por el Decreto-Ley de 1964, que declara el Casco Antiguo como Conjunto Histórico Artístico; una norma que persigue, y así lo ordena, la preservación del valioso patrimonio arquitectónico de la ciudad.
En dicha declaración se establece: “La defensa y protección que (el Conjunto Histórico) merece no limitará la expansión de la ciudad por otros ámbitos y lugares, conciliando así las necesidades complejas y crecientes de la población.... con la imposición estética o histórica que se traduce en permanencia y continuidad”.
Los llamados a hacer cumplir esta norma son el Ayuntamiento, la Comisión de Patrimonio de la Delegación Provincial de Cultura y la Junta de Andalucía.
Resulta obvio que en los últimos años, y de manera especial durante el mandato de la actual corporación, esta Normativa no se ha venido respetando con el celo debido, de lo cual se podrían poner múltiples ejemplos. Como justificación a ello, se ha venido alegando un discutible concepto de “modernidad” (denunciado por el comité español del ICOMOS, un organismo de la UNESCO, según el cual Sevilla es “víctima de una incierta nostalgia de una pretendida modernidad”) que ha triunfado hasta entronizarse como pensamiento único en el Urbanismo y la Arquitectura sevillana, alterando grave, innecesaria y costosamente entornos de gran valor histórico y desvirtuando ideas en principio positivas, como la peatonalización, por la forma patrimonialmente agresiva e irrespetuosa de llevarlas a cabo..
Este discurso, en la mayoría de las ciudades históricas europeas, ni se plantea. La distinción entre zonas de expansión urbana y el Casco Histórico esta muy definida en cuanto a las actuaciones urbanísticas y arquitectónicas, diferenciando así creación de conservación.
El progreso, el desarrollo de una arquitectura moderna en los ensanches, en las zonas de expansión urbana, es compatible con la preservación del legado histórico que hemos recibido, que está protegido por el ordenamiento jurídico, y que, además, estamos moral y legalmente obligados a preservar y trasmitir a la siguiente generación.
De ahí que hagamos un llamamiento a los ciudadanos en general para que exijan al Ayuntamiento que salga de las urnas tras las próximas elecciones el cumplimiento de sus obligaciones Patrimoniales".
Firmado: Carlos Colón, Pablo Ferrand, José Félix Machuca, Francis Marmande, Javier Recio, Francisco Robles, Javier Rubio, Juan Miguel Vega, Joaquín Egea, Ignacio Camacho, Francisco José López de Paz, Óscar Gómez, Cristóbal Cervantes, Fernando García Haldón, José Antonio Rodríguez Benítez, Pedro Ybarra Bores, Antonio González Moreno, Alvaro Pastor Torres, Manuel Jesús Roldán, Francisco Pérez García, Fernando Carrasco Moreno, Consuelo Rodríguez Torné, Joaquín Delgado Roig, Leonardo Olivares, Manuel Sánchez de Lamadrid, José Rodríguez Pineda, Aquilino Duque, José Antonio Pascual Sánchez, Ricardo Suárez, Alfonso Lazo Díaz, Santiago Arenado Sampil, José Manuel de la Linde, Ignacio Díaz Pérez y otros.
El cardenal
Releo estos días una de las mejores novelas de uno de los escritores en lengua castellana con los que más he disfrutado, Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé. Sus personajes (no sólo los de esta novela, pero de algún modo sí de manera especial en ella) son retratos vivísimos de una realidad, la de la posguerra, que con frecuencia tendemos a pensar que es pasada.
En Últimas tardes con Teresa hay un personaje, uno de los magníficos secundarios de Marsé, al que el autor catalán llama El Cardenal (Marsé lo escribe así, con mayúscula). Se trata, en definitiva, de un mafioso del Carmelo que desde la sombra mueve los hilos de los dominios sobre los que se extiende su poder.
No he podido evitar este fin de semana acordarme de él. Salvando muchas distancias, por supuesto. De entrada, la que separa la realidad de la ficción. Me encontré la calle San Jacinto y el Altozano cortados. No había procesiones, no había obras, el tranvía no pasa por allí... Luego, en casa, supe el motivo. En una televisión local (y en la prensa del día siguiente) había imágenes de la coronación de la Virgen de la O por el cardenal (éste yo lo escribo con minúscula) Carlos Amigo Vallejo. Recuerdo cuando aún sólo la Amargura y la Macarena (también la Virgen de los Reyes) estaban coronadas. Hoy pierdo la noción de cuántas imágenes (y de cuáles) han recibido el reconocimiento eclesiástico a su reconocida y amplísima (?) devoción. Y, aun sintiéndome en cierto modo ajeno a esa cultura del simbolismo católico, estoy convencido de que esta multiplicación absurda ha hecho que un acto solemne como éste pierda toda su significación y sentido. Salvo que...
Es listo este cardenal. El de Marsé, que vivía con su sobrina, la Jeringa (sobre la realidad de cuya relación había extendidos rumores entre la gente del Carmelo, como esos chistes sobre curas a los que todo el mundo llama padres menos sus hijos, que los llaman titos), hacía favores y se los cobraba. El de Sevilla ha conseguido un insospechado grado de sometimiento de las hermandades (ésas que según algunos tienen tanto "poder", vete tú a saber lo que eso significa, en la ciudad), a cambio de unas cuantas coronaciones por aquí y por allá.
Si es que al final, está comprobado, nos conformamos con muy poco...
En Últimas tardes con Teresa hay un personaje, uno de los magníficos secundarios de Marsé, al que el autor catalán llama El Cardenal (Marsé lo escribe así, con mayúscula). Se trata, en definitiva, de un mafioso del Carmelo que desde la sombra mueve los hilos de los dominios sobre los que se extiende su poder.
No he podido evitar este fin de semana acordarme de él. Salvando muchas distancias, por supuesto. De entrada, la que separa la realidad de la ficción. Me encontré la calle San Jacinto y el Altozano cortados. No había procesiones, no había obras, el tranvía no pasa por allí... Luego, en casa, supe el motivo. En una televisión local (y en la prensa del día siguiente) había imágenes de la coronación de la Virgen de la O por el cardenal (éste yo lo escribo con minúscula) Carlos Amigo Vallejo. Recuerdo cuando aún sólo la Amargura y la Macarena (también la Virgen de los Reyes) estaban coronadas. Hoy pierdo la noción de cuántas imágenes (y de cuáles) han recibido el reconocimiento eclesiástico a su reconocida y amplísima (?) devoción. Y, aun sintiéndome en cierto modo ajeno a esa cultura del simbolismo católico, estoy convencido de que esta multiplicación absurda ha hecho que un acto solemne como éste pierda toda su significación y sentido. Salvo que...
Es listo este cardenal. El de Marsé, que vivía con su sobrina, la Jeringa (sobre la realidad de cuya relación había extendidos rumores entre la gente del Carmelo, como esos chistes sobre curas a los que todo el mundo llama padres menos sus hijos, que los llaman titos), hacía favores y se los cobraba. El de Sevilla ha conseguido un insospechado grado de sometimiento de las hermandades (ésas que según algunos tienen tanto "poder", vete tú a saber lo que eso significa, en la ciudad), a cambio de unas cuantas coronaciones por aquí y por allá.
Si es que al final, está comprobado, nos conformamos con muy poco...
Democracia y ley
Uno, que es de letras, tiene el vicio de acudir al diccionario cuando trata de aclarar sus dudas. O por mero vicio, de acuerdo...
Pues eso, que en el diccionario aparecen los términos democracia y ley. Y resulta que la democracia (Del griego. 1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. 2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.) y la ley (Del latín. 1. f. Regla y norma constante e invariable de las cosas, nacida de la causa primera o de las cualidades y condiciones de las mismas. 2. f. Cada una de las relaciones existentes entre los diversos elementos que intervienen en un fenómeno. 3. f. Precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados. 4. f. En el régimen constitucional, disposición votada por las Cortes y sancionada por el jefe del Estado. 5. f. Religión, culto a la Divinidad. La ley de los mahometanos. 6. f. Lealtad, fidelidad, amor. Le tengo ley. 7. f. Calidad, peso o medida que tienen los géneros, según las leyes. 8. f. Cantidad de oro o plata finos en las ligas de barras, alhajas o monedas de oro o plata, que fijan las leyes para estas últimas. 9. f. Cantidad de metal contenida en una mena. 10. f. Estatuto o condición establecida para un acto particular. Leyes de una justa, de un certamen, del juego. 11. f. Conjunto de las leyes, o cuerpo del derecho civil. 12. f. Cada una de las disposiciones comprendidas, como última división, en los títulos y libros de los códigos antiguos, equivalentes a los artículos de los actuales.) son cosas bien distintas.
Así que ya se pueden poner como se pongan. Pero Monteseirín volverá a ser alcalde de Sevilla (y, en consecuencia, IU volverá a formar parte del gobierno), sólo por culpa de la ley, que nada tiene esto que ver con la democracia.
Pues eso, que en el diccionario aparecen los términos democracia y ley. Y resulta que la democracia (Del griego. 1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. 2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.) y la ley (Del latín. 1. f. Regla y norma constante e invariable de las cosas, nacida de la causa primera o de las cualidades y condiciones de las mismas. 2. f. Cada una de las relaciones existentes entre los diversos elementos que intervienen en un fenómeno. 3. f. Precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados. 4. f. En el régimen constitucional, disposición votada por las Cortes y sancionada por el jefe del Estado. 5. f. Religión, culto a la Divinidad. La ley de los mahometanos. 6. f. Lealtad, fidelidad, amor. Le tengo ley. 7. f. Calidad, peso o medida que tienen los géneros, según las leyes. 8. f. Cantidad de oro o plata finos en las ligas de barras, alhajas o monedas de oro o plata, que fijan las leyes para estas últimas. 9. f. Cantidad de metal contenida en una mena. 10. f. Estatuto o condición establecida para un acto particular. Leyes de una justa, de un certamen, del juego. 11. f. Conjunto de las leyes, o cuerpo del derecho civil. 12. f. Cada una de las disposiciones comprendidas, como última división, en los títulos y libros de los códigos antiguos, equivalentes a los artículos de los actuales.) son cosas bien distintas.
Así que ya se pueden poner como se pongan. Pero Monteseirín volverá a ser alcalde de Sevilla (y, en consecuencia, IU volverá a formar parte del gobierno), sólo por culpa de la ley, que nada tiene esto que ver con la democracia.
Libertad de información
Reporteros Sin Fronteras, cuya web se encuentra entre los enlaces recomendados de este blog, acaba de hacer público su último informe anual sobre la libertad de prensa, en el que se analiza la situación de ésta por países. Están todos; también España.





