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¡Ojú, qué barbaridad!
Acerca de
Ignacio Díaz Pérez es periodista. Trabaja en la sección local de El Mundo en Sevilla desde 1998, donde también realiza labores de cierre. Ha trabajado en Diario 16 Andalucía, Canal Sur Radio, Radio Guadaíra, Radio Utrera y la agencia Mencheta, entre otros medios.
Sindicación
 
Santa Rufina
El Ministerio de Cultura ya ha anunciado que no va a pujar por el cuadro atribuido a Velázquez que la casa de subastas londinense Sotheby's va a poner en venta el próximo 4 de julio.



Hace unas semanas, una asociación cultural propuso realizar una cuestación popular para participar en la puja por el cuadro y el Ayuntamiento de Sevilla en seguida vio el cielo abierto. De hecho, el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el delegado de Cultura, Juan Carlos Marset, la inauguraron poniendo cien euros cada uno, es de suponer que de su bolsillo y no del presupuesto municipal.

Pues bien, a mí, la propuesta me sorprende y me escandaliza (es un decir, claro). Lo primero, porque el Ayuntamiento ya tiene un Velázquez (el cuadro que lleva por título La imposición de la casulla a San Ildefonso, que ha estado expuesto hasta hace poco en el Real Alcázar), al que hasta ahora nadie le ha prestado la más mínima atención. Se trata de uno de los dos cuadros pintados por el maestro sevillano que se custodian en esta ciudad. El otro está en el Museo de Bellas Artes, se trata del Retrato de Cristóbal Suárez de Ribera, un cuadro de pequeñas dimensiones que se exhibe en una de las salas secundarias del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Y lo segundo, porque me parece una desfachatez que la administración pida más dinero para comprar un cuadro. Yo no sé si es una inversión buena, mala o regular, la verdad. Para decidir eso están los técnicos, que cuentan con un presupuesto público (o sea, que la cuestación popular ya se ha hecho) para que la administración desarrolle su política cultural. Si es buena compra, que se gasten el dinero del presupuesto público en ella; y si no, que no lo despilfarren.

Si lo del cuadro Santa Rufina no fuera fruto del esnobismo, se buscarían un mecenas que lo comprara y lo cediera a la ciudad. No sé, se me ocurre que tal vez algún empresario de los que han podido hacer negocio con los concursos públicos convocados por la administración podría dejarse caer aportando el dinero para la compra del lienzo, lo que además, tengo entendido, cuenta con ciertos beneficios fiscales.
 
Comentario:
Todo a su tiempo, joven padawan.
 
Comentario:
¿Esas son las siglas de un partido político?
 
Comentario:
Para comprar el cuadro va a poner dinero SPM.
No