Plaza de España
El Ministerio ha declarado desierto el concurso para adjudicar las obras de restauración de la cerámica de la Plaza de España.
He perdido la cuenta del tiempo que lleva la Plaza de España en restauración. Andamios, vallas, el canal vacío... Y me pregunto si existe verdadera voluntad por arreglarla.
Primero, el encargo se deja en mano de escuelas taller, que, con todos mis respetos, su objetivo no radica tanto en la finalización de un trabajo con unos requisitos de calidad mínimos, sino en la formación de unos jóvenes sin oficio.
Ahora, el concurso queda desierto. Se ha desechado la única oferta presentada. Seguramente ésta no reunía los requisitos mínimos exigidos, como tampoco las empresas que quizá en su día se plantearon acudir al concurso y finalmente no lo hicieron.
¿Tiene de verdad la administración intención real y verdadera de recuperar uno de los espacios más importantes del patrimonio sevillano? Yo tengo cada vez más dudas. ¿El Ministerio, la Junta, el Ayuntamiento... no tienen arquitectos de plantilla que se pasan los días de brazos cruzados, en los despachos? ¿No tiene peones? ¿Por qué no acomete la restauración directamente, sin concursos, sin excusas y sin perder más tiempo?
Se hace necesaria y urgente una verdadera apuesta, seria y definitiva, por el patrimonio de Sevilla.
He perdido la cuenta del tiempo que lleva la Plaza de España en restauración. Andamios, vallas, el canal vacío... Y me pregunto si existe verdadera voluntad por arreglarla.
Primero, el encargo se deja en mano de escuelas taller, que, con todos mis respetos, su objetivo no radica tanto en la finalización de un trabajo con unos requisitos de calidad mínimos, sino en la formación de unos jóvenes sin oficio.
Ahora, el concurso queda desierto. Se ha desechado la única oferta presentada. Seguramente ésta no reunía los requisitos mínimos exigidos, como tampoco las empresas que quizá en su día se plantearon acudir al concurso y finalmente no lo hicieron.
¿Tiene de verdad la administración intención real y verdadera de recuperar uno de los espacios más importantes del patrimonio sevillano? Yo tengo cada vez más dudas. ¿El Ministerio, la Junta, el Ayuntamiento... no tienen arquitectos de plantilla que se pasan los días de brazos cruzados, en los despachos? ¿No tiene peones? ¿Por qué no acomete la restauración directamente, sin concursos, sin excusas y sin perder más tiempo?
Se hace necesaria y urgente una verdadera apuesta, seria y definitiva, por el patrimonio de Sevilla.





