Política
No nos engañemos. La democracia no es más democracia por tener un mayor número de diputados o de parlamentos, o por que el sistema electoral sea proporcional y no mayoritario; ni es más democracia por que sus gobernantes perduren sin limitación de mandatos más tiempo en el poder que en una dictadura; ni por que los jueces dicten más sentencias o por que el sistema penitenciario sea más o menos transigente con el que se salta la norma; ni por que los gobiernos regalen kits de recién nacidos a los futuros contribuyentes; ni por que los homosexuales puedan casarse o por que las madres (y también los padres) disfruten de 16 semanas o las que fueren de baja maternal remunerada y con garantías de reincorporarse al puesto de trabajo. No. La democracia es más democracia cuanto mayor es la participación real de los ciudadanos en la cosa pública.





